ESTRATIFICACION SOCIAL Y MOVILIDAD: Un estudio del Area Metropolitana de Buenos Aires



















Jorge Raúl Jorrat

































A William H. Form y

a la memoria de Philip M. Marcus,

maestros y consejeros cuyos "sesgos"

fueron de alguna manera heredados

por su aconsejado.













A Rita, Javier y Juan



































































"Técnicamente, la disciplina ha recorrido un largo camino en el último cuarto de siglo y, de acuerdo a los estándares actuales, los modelos y aparato estadístico en el artículo de Duncan [1966] y en AOS [The American Occupational Structure] son crudos."



Michael E. Sobel *











" ... AOS [The American Occupational Structure] provee un modelo coherente y defendible del proceso de estratificación social, medidas sólidas de los conceptos claves del modelo, un excelente conjunto de datos para la aplicación empírica del modelo a varones de Estados Unidos y la irrupción de un análisis estadístico de paths para estimar los parámetros del modelo."



Robert D. Mare *































* De un Simposium sobre "The American Occupational Structure: Reflections After Twenty-five Years", en Contemporary Sociology 25 (1992).















INDICE









PROLOGO ................................................ 6



I. INTRODUCCION ........................................... 9



II. NIVELES DE EDUCACION Y MOVILIDAD EDUCACIONAL .......... 16



1. Aspectos descriptivos de los niveles de educación .. 16

2. Aspectos de movilidad educacional intergeneracional. 21

2.1. Enfoque de movilidad educacional según una

alternativa al análisis de regresión ............. 21

2.2. Enfoques de movilidad educacional basados en

cuadros de contingencia .......................... 30

3. Breve comparación histórica de la movilidad

educacional......................................... 41

4. Algunos aspectos de movilidad educacional según sexo 47

5. Una digresión sobre "homogamia" educacional ........ 57



III. ESTRATIFICACION SOCIAL Y/O ESTRUCTURA DE CLASES ...... 60



1. Introducción ....................................... 60

2. El esquema de Goldthorpe ........................... 60

3. El esquema de Wright ............................... 73

4. El enfoque usual de la investigación sobre

estratificación en Estados Unidos .................. 80

5. Algunos comentarios sobre los distintos enfoques ... 88

6. Estratificación social en el Area Metropolitana de

Buenos Aires según los diversos enfoques ........... 102

7. Breves consideraciones sobre la distribución

ocupacional (o de clase) por sexos, según el enfoque

de la investigación estadounidense ................. 107

8. Intersecciones de las distintas clasificaciones .... 112

9. Rendimiento empírico de los modelos ................ 119

9.1. Rendimientos de los modelos según autopercepciones

de clase ......................................... 132

10. Estructura de clases comparada con otros países .... 134

11. Una digresión sobre "homogamia" ocupacional ........ 151



IV. MOVILIDAD OCUPACIONAL O DE CLASES ..................... 159



1. Movilidad ocupacional o de clase según cuadros de

contingencia ....................................... 159

2. Aspectos de cuadros de movilidad ocupacional

(o de clase) intergeneracional según el enfoque de

la investigación estadounidense .................... 159

3. Breve referencia a la movilidad ocupacional (o de

clase) intrageneracional ........................... 180

4. Movilidad de status ocupacional intergeneracional

según una alternativa al análisis de regresión ..... 184









V. EL PROCESO DE ESTRATIFICACION ......................... 190



1. Introducción ....................................... 190

2. Referencias a la relación entre categoría de

ocupación o clase, status (o prestigio) ocupacional,

ingresos y años de educación ....................... 190

3. Una digresión sobre la relación educación-ingreso .. 195

4. Un esquema del proceso de estratificación .......... 199



VI. ALGUNOS COMENTARIOS FINALES ........................... 213



APENDICES ................................................. 218

APENDICE A: Cuadros adicionales .................... 218



APENDICE B: Escala Hope-Goldthorpe (36 categorías) . 232



APENDICE C: Categorizaciones de Goldthorpe y Wright

según sexo ............................. 234



APENDICE D: Descripción de la construcción de

clases ................................. 236

Construcción esquema de clases según la

investigación estándar de Estados Unidos 236

Construcción esquema de clases de

Goldthorpe ............................. 236

Construcción esquema de clases de Wright 238



APENDICE E: Cuestionario parte de estratificación y

movilidad (personas de 20 años y más) .. 244



APENDICE F: Diseño muestral y procedimientos de

campo .................................. 284

BIBLIOGRAFIA .............................................. 287











































PROLOGO



El presente trabajo es fruto de un largo y complicado proceso, tanto por las dificultades de financiamiento como por los propios problemas prácticos de un relevamiento de 3000 casos vía un largo cuestionario. En cuanto a las dificultades de financiamiento, este proyecto tiene una larga data, ya que apoyos financieros previos nunca llegaban a cubrir una parte mínimamente atendible de lo que su concreción demandaba. Así, tales subsidios permitieron sólo tareas acotadas previas, hasta que se pudo conjugar un apoyo financiero del CONICET (PID 3866/92) con el aprovechamiento de un convenio entre la Dirección de Estadísticas de la Salud del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, que implicó agregar un Módulo sobre utilización y gastos en servicios de salud al cuestionario específico sobre estratificación y movilidad, sacrificando una serie de preguntas de este último. Por supuesto, una cosa fue la firma de dicho convenio y otra la posibilidad concreta de aprobación final por el Ministerio y la transferencia de los fondos, lo que demandó a la gente de la Dirección de Estadísticas de la Salud y al autor de este trabajo un penoso trajinar por más de una oficina, tarea que llevó unos diecisiete meses para empezar a concretarse. Como esta concreción se dio cuando ya habíamos prácticamente abandonado la idea, la intempestiva buena nueva obligó a realizar toda una serie de tareas previas en un corto lapso de tiempo. En esta lucha por conseguir los fondos, debe destacarse, además del equipo técnico de la Dirección de Estadísticas de la Salud involucrado en el proyecto (Licenciadas Elida Marconi -Directora-, Mercedes F. de Méndez Alonso e Inés Moreno), la encomiable persecusión administrativa realizada por el Sr. Anibal Gimenez, también de la Dirección de Estadísticas de la Salud. Dentro de la contraparte técnica administrativa de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), la permanente labor de la Lic. Ana M. Laffitte y del Lic. Carlos Cánepa resultaron colaboraciones cruciales para la instrumentación del proyecto.



En cuanto a los aspectos específicos del trabajo, en la tarea previa de elaborar los puntos muestrales y toda la papelería concomitante, merece un párrafo aparte la labor de las Lics. Eva Bomben y Liliana Verón. La posterior incorporación como secretaria técnica de la Lic. Paula Frías fue una participación relevante y, muy en particular, la incorporación final como secretaría técnica y administrativa de la alumna de la carrera de Sociología Cristina Maldonado se constituyó en una colaboración imprescindible. La preparación de los encuestadores estuvo a cargo del Prof. Jorge Vujosevich y su equipo. En las distintas etapas de elaboración previa, de relevamiento, edición, supervisión, codificación, etc., merecen destacarse con particular reconocimiento los nombres de María De Gregorio, Angélica De Sena, Valeria López, Graciela Bianchi, Mariana Grandmontagne, Paola Madonni, Stella Moreira, Daniela Sartori, Romelia Sotelo, Verónica Budich y Alcira Toscano, que en la última etapa desempeñó la tarea de auxiliar técnica y administrativa. La coordinación de la edición y supervisión recayó en una etapa importante sobre la diestra tarea de la Lic. Liliana Gimenez. María de Gregorio y Alcira Toscano fueron importantes colaboradoras en la codificación de los títulos de educación, mientras que Angélica De Sena, María De Gregorio, Paola Maddonni y Alcira Toscano tuvieron igual desempeño en la codificación de las ocupaciones y en la atribución de puntajes de prestigio a tales ocupaciones. La construcción de los esquemas de clase contó con la invalorable participación de Angélica De Sena y de la Lic. Gabriela Gómez Rojas. La carga de datos, asesoramiento y elaboración de más de un aspecto de los mismos, particularmente la mecánica para la construcción de los esquemas de clase, fue responsabilidad de Pablo Moretti, cuya tarea resultó inestimable. En lo que respecta a la implementación del Módulo sobre utilización y gasto en salud -no analizado en el presente estudio- debe destacarse la inescapable participación de las Lics. Marconi, Méndez Alonso y Moreno, siendo Graciela Bianchi responsable de la codificación de dicho Módulo. El Arq. Horacio Torres, en parte ligado inicialmente a este proyecto, contribuyó en diversos aspectos del mismo, además de elaboraciones de preguntas sobre viaje al trabajo y de descripción de la vivienda del encuestado.



Finalmente, otro importante párrafo aparte merece la generosa "concesión" de la totalidad de la oficina que debíamos compartir con la Profesora Ruth Sautu y su equipo de auxiliares y colaboradores, quienes nos permitieron "usurparla" durante la mayor parte del tiempo que demandó este trabajo. Igualmente, por la concesión de otros espacios y facilidades, además de su comprensión en los problemas de lucha y "celos" por tales espacios, cabe un reconocimiento muy especial al entonces Director del Instituto "Gino Germani", Prof. Enrique Oteiza.



A todos ellos, y a muchos otros colaboradores aquí no recordados, nuestro enorme agradecimiento. Como es de rigor, ninguno de ellos tuvo responsabilidad alguna en el producto final, la que recae exclusivamente sobre su autor.

The last but not the least: No podría cerrar este Prólogo sin reconocer la enorme comprensión -matizada con algún enojo- de mi esposa e hijos por el prolongado tiempo -y ausencias- demandado por las etapas más duras de este trabajo.





Jorge Raúl Jorrat



Buenos Aires, agosto de 1997.























I. INTRODUCCION





Si bien el relevamiento en que descansa este estudio dio lugar a una amplia base de datos, para uso de distintos investigadores según las cuestiones de su particular interés -permitiendo las preguntas directamente vinculadas a aspectos de estratificación social y/o estructura de clases trabajar desde distintas orientaciones teóricas-, hemos seleccionado aquí cuatro cuestiones básicas: 1) educación y movilidad educacional, 2) estratificación social comparativa según distintos enfoques, 3) movilidad ocupacional o de clase, intra e intergeneracional y 4) algunas exploraciones sobre la vinculación entre ingreso, años de educación y ocupación, evaluando finalmente un esquema o modelo del proceso de estratificación.

La orientación general del presente análisis está ya penetrada por la propia característica y contenido del instrumento de recolección del dato, constituyendo un sesgo explícito a señalar el particularizado interés por el estudio de la estructura ocupacional o de clases, más allá de advertencias de hace unos quince años de figuras en nuestro campo como James Davis, concluyendo una "frustradora" indagación -a partir de variables de logro de status y culturas de clase-, sobre familia, escolaridad, empleo y un cúmulo de variables surgidas de la Encuesta Social General (GSS) en Estados Unidos: "Los hallazgos negativos rara vez generan conclusiones incisivas [trenchant]. Si hay una implicación general aquí, puede ser esta: en los últimos veinte años la Sociología, empírica y teórica, ha mostrado un interés casi obsesivo en la estructura ocupacional de las sociedades modernas. Consecuentemente, hemos aprendido enormemente acerca de estas estructuras y su metabolismo demográfico. Es bastante posible, sin embargo, que este conocimiento esté autocontenido y si vamos a comprender otras facetas de las sociedades contemporáneas, nuevas teorías, quizás más culturales que estructurales, puedan estar siendo requeridas" (1982, p. 585). Creemos que a nivel local, desde el punto de vista estructural y su "metabolismo demográfico", necesitamos todavía recorrer el camino. Es decir, en esta etapa sería conveniente seguir a Blau y Schoenherr (1971), que altamente preocupados por la dominación que ejercerían las estructuras organizacionales decían parafraseando -a la inversa- a Homans (1964): "en nuestro análisis sociológico, ..., es tiempo de que 'finalmente empujemos afuera a los hombres', para poner un énfasis apropiado en la estructura social en sociología ... (pág. 357)".



Sewell Jr. (1992), después de señalar que el término "estructura" es "uno de los más importantes y elusivos términos en el vocabulario de la ciencia social corriente" y que nos resulta "casi imposible definirlo adecuadamente", puntualiza que "En realidad, estructura es menos un concepto preciso que una clase de metáfora fundadora o epistémica del discurso científico social -y científico-. Por esta razón, ninguna definición formal puede tener éxito en fijar el significado del término: la metáfora de la estructura continúa su trabajo esencial, aunque algo misterioso, en la constitución del conocimiento científico social a pesar de los esfuerzos definicionales de los teóricos" (págs. 1-2). Si bien no seguimos al autor en su forma de enfrentar luego el problema, retenemos la figura de "metáfora epistémica" como suficiente para subrayar el sesgo que impusimos a nuestra exploración. Además, se trata de una etapa que nos parece por lo menos un momento necesario. Sin abundar más sobre este punto, cerramos nuestras consideraciones con unos comentarios de Wallerstein (1997):

"Acordemos que estamos tratando de entender la complejidad ... . Podríamos comenzar por la simple tarea de localizar regularidades aparentes. Podríamos tratar también, provisionalmente, de evaluar la fuerza relativa de diversas restricciones sobre la acción individual y colectiva. A esta tarea la podríamos llamar ubicación de las estructuras en la longue durée. ... Si no tenemos las estructuras claramente en la cabeza, no podemos continuar con el análisis de algo más complejo, como por ejemplo de las así llamadas micro-historias, o textos, o pautas de voto.



Analizar las estructuras no limita cualquier agencia existente. Aun más, es sólo cuando hemos dominado las estructuras ... que podemos comenzar a ejercitar la clase de juicio implicado por el concepto de agencia. De otra forma, nuestra así llamada agencia es ciega, y si es ciega es manipulable directa o indirectamente (pág. 1256; en francés en el original).





Dejando de lado el excurso sobre nuestro sesgo, puntualicemos que una idea central de esta exploración fue la generación de datos sobre dimensiones de estratificación y movilidad social, enfatizando aspectos relacionales de la desigualdad social -vinculados a autoridad, autonomía y propiedad-, los que podrían ser elaborados por los interesados en concepciones teóricas que descansen ya sea en la dominación, en la explotación, o que avancen sobre ellas.



Hay objetivos más específicos del estudio, permitidos por los datos a mano. Desde un punto de vista descriptivo, las variables relativas a clase (diferentes esquemas), movilidad ocupacional o social, nivel de instrucción, ingresos, en general una amplitud de preguntas sobre estructura social, son presentadas aquí y podrían permitir comparaciones sistemáticas de las estructuras sociales de diferentes países ligados a este tipo de proyectos (algunas comparaciones internacionales son ofrecidas en nuestra presentación). Las categorías ocupacionales detalladas reciben un puntaje de status o prestigio, lo que permite introducir índices de status y ampliar los métodos de indagación.



Los resultados son utilizados tanto para una indagación contemporánea como para una comparación histórica, pero dada su inserción en un proyecto comparativo internacional, podrían utilizarse en exploraciones de las diferencias en la estructura de clases de los distintos países (ambos aspectos tienen cierta cobertura aquí). Complementariamente, se avanza en la exploración sobre diferencias y similitudes entre los cónyuges, ya sea a partir de la "homogamia" educacional, ocupacional, o de status. Por lo que se refiere a la mujer, en la mayor parte de los casos se ha tratado de especificar el análisis por sexo o género.



Finalmente, está el análisis de la movilidad social y de las trayectorias de clase, que permite un estudio detallado de la movilidad intra e intergeneracional de hombres y mujeres, con técnicas de analisis de regresión y de análisis de datos categóricos.

El cuestionario núcleo, común a muchos de los países, contiene cuatro aspectos básicos: 1) Aspectos sociodemográficos generales; 2) relaciones de status o clase. Las variables sobre las que se obtiene información son la profesión, y la relación del trabajo con la supervisión, la autoridad, la autonomía, la posición en las jerarquías formales, la propiedad, la educación y los ingresos; 3) contexto organizacional de la ocupación: tamaño de la organización, sector industrial, relaciones de trabajo en su interior; 4) experiencia y biografía de clase: orígenes de clase, trayectorias intrageneracionales. Comprende preguntas sobre identificación de clase. El cuestionario se reproduce en el Apéndice E.



El presente informe se centra en los siguientes puntos, señalando algunos aspectos para la continuidad de la investigación futura:



a) exploración descriptiva de los niveles de educación;

b) algunas consideraciones sobre "homogamia" educacional (luego ocupacional) del encuestado y su cónyuge;

c) presentación de resultados de movilidad educacional según un enfoque basado en una alternativa al análisis de regresión;

d) presentación de resultados de movilidad educacional basados en el análisis de cuadros de contingencia;

e) breve comparación histórica de la movilidad educacional; f) discusión de algunos aspectos de la movilidad educacional según sexos;

g) aspectos de estratificación social y/o estructura de clases;

h) especificación de la estratificación social -o estructura de clases- en el Area Metropolitana según los diversos enfoques;

i) intersección empírica de las distintas categorizaciones; j) rendimiento empírico de los distintos modelos, según educación e ingresos;

k) rendimiento de los modelos según autopercepción de clase;

l) movilidad de status ocupacional intergeneracional según una alternativa al análisis de regresión.

m) movilidad ocupacional intergeneracional a partir del análisis de cuadros de contingencia;

n) relación entre clase, status, educación e ingreso;

ñ) finalmente, intento de aproximación a un esquema del proceso de estratificación, siguiendo a Blau y Duncan.



Por la propia característica y extensión del trabajo (y su cuestionario), no se trata de un tema unitario sino que la base de datos abre posibilidades a diversas exploraciones y enfoques teóricos. Más bien, nuestra presentación busca ilustrar sobre diversas alternativas de análisis, tratando de señalar problemas a profundizar y continuar. En la mayor parte de los casos, la exploración empírica avanza mínimamente sobre algunas discusiones conceptuales.



Tanto por los sesgos del autor como por la naturaleza de vasto alcance empírico de la indagación que subyace a este estudio, la presente investigación se ofrece como un "libro de trabajo" para investigadores, que, más allá de coincidencias o disidencias conceptuales, podrán trabajar con los datos de acuerdo a su mejor entender. Tal orientación convierte al estudio, un tanto irremediablemente, en un trabajo de lectura algo "tediosa" para un lector no advertido. A los diversos cuadros detallados que aquí se ofrecen de manera tal que un investigador pueda aspirar a otras elaboraciones empíricas y/o conceptuales, está también la posibilidad de acceder a la base de datos depositada en el Centro de Estudios de Opinión Pública de la Universidad de Buenos Aires, con asiento en el Instituto "Gino Germani" de la Facultad de Ciencias Sociales. Es decir, quedan abiertas las puertas ya sea para todo tipo de disenso empíricamente fundado, como para que el lector pueda ir mucho más allá y profundizar en diversos temas que en nuestro caso pudieron no exceder -dada la diversidad de temas abarcados en un espacio relativamente corto- de un esbozo o primeros planteamientos de los problemas. Esperamos haber contribuido no sólo a despertar inquietudes en este campo sino también a facilitar la posibilidad de enfrentarlas empíricamente.



Hemos preferido el nombre de "estratificación social" para encuadrar esta indagación, siguiendo en parte a Crompton (1993): "Todas las sociedades complejas se caracterizan, en un grado variable, por la desigual distribución de las recompensas materiales y simbólicas. ... El de 'estratificación social' es un término general que describe estas estructuras sitemáticas de la desigualdad" (pág. 17). En nuestro caso hemos agregado un aspecto "dinámico" de la estructura -o del sistema de estratificación o clases- cual es el de la movilidad ocupacional o de clases tanto inter- como intra-generacional, al igual que la movilidad de status (o prestigio) ocupacional inter-generacional. Finalmente, fuera de otras cuestiones consideradas de forma secundaria, hemos prestado atención -distinto de la mayoría de discusiones sobre estos temas- a aspectos de distribución y movilidad educacional intergeneracional. En ese caso, la educación tenía un momento privilegiado en el análisis de estratificación, como una dimensión o variable "independiente"; en otras instancias de nuestra exploración, la educación compartía con los ingresos el carácter de variable "dependiente", donde la menor o mayor explicación de la variabilidad de las mismas por los esquemas de estratificación o de clases propuestos conducía a juzgar el rendimiento empírico de estos últimos.



Concluyendo la introducción, señalemos que el relevamiento que dio lugar a este estudio fue realizado en el Area Metropolitana de Buenos Aires (Capital Federal y 19 Partidos del Conurbano Bonaerense), entre los meses de septiembre y noviembre de 1995, abarcando personas de 0 años y más. Para los encuestados entre 0 y 15 años, respondía un adulto, normalmente la madre mientras que aquellos entre 16 y 19 años respondían por sí mismos, pero en ambos casos con un cuestionario reducido y atendiendo más que nada a las necesidades del módulo de salud. El cuestionario amplio, que contemplaba las cuestiones de estratificación social y movilidad, se aplicó a encuestados de 20 años y más. Se agregó a ello una sobremuestra de áreas de nivel medio a medio-alto, para aumentar la presencia de este sector en el total, también de personas de 20 años y más. Nuestra discusión descansa en los resultados de la muestra total de estas últimas edades, constituida por 2211 casos. La descripción de la muestra -cuyo diseño correspondió a Luis R. Acosta- se presenta en el Apéndice F.

















































II. NIVELES DE EDUCACION Y MOVILIDAD EDUCACIONAL





1. Aspectos descriptivos de los niveles de educación . Si bien en la discusión de la estratificación social se evaluarán distintas alternativas teóricas, en este caso nos guiaremos más por una aproximación empírica al problema, dada la escasa influencia de discusiones teórico-conceptuales para enfoques como el que se desarrollará aquí en la exploración de los niveles y movilidad intergeneracional según educación alcanzados por los individuos. En esta etapa se considerarán aspectos de movilidad educacional sin referencias a otras variables básicas ligadas a este proceso -ocupación, ingreso, clase social-, privilegiando una cierta "autonomía" del proceso de logros de niveles educativos y su trasmisión generacional, para enriquecer más adelante el análisis con la introducción de variables como las mencionadas, típicamente asociadas al estudio de trayectorias en los niveles de educación, considerando a estos últimos ya sea como variables dependientes, independientes o intervinientes.



Cuando hablamos de escasa relevancia de las discusiones teóricas asociadas a nuestro enfoque, nos referimos a la ausencia de discusiones basadas en cuadros de contingencia con los niveles de educación conjuntos de orígenes y destinos. Ello no implica desconocer toda una literatura sobre variaciones inter-generacionales en los niveles de educación. Davies (1995), describiendo la fragmentación y el encapsulamiento de fracciones en el saber sociológico, tendencia no ajena a la sociología de la educación, reconoce que "Mientras la desigualdad de clases en la escolaridad es el tópico más recurrente en esta subdisciplina, muchos investigadores cuestionan si esta área ha disfrutado de avances continuados" (p. 1449). De todos modos, la discusión en el área de movilidad ha contemplado a la educación más bien como una variable interviniente: la ocupación de origen le permite a un hijo alcanzar un cierto nivel de educación, que a su vez le abrirá posibilidades para cierta ocupación de destino. La movilidad educacional per se no ha sido objeto de estudios frecuentes (puede mencionarse, entre las excepciones, un trabajo de McClendon 1977, aunque no a partir de cuadros de contingencia).



La variable "educación" fue operacionalizada como años completos de instrucción formal alcanzados. Esta forma tradicional de operacionalización no contempla el cambio cualitativo entre, por ejemplo, cuatro años de estudios universitarios y cinco, cuando con cinco años la persona obtiene un título. La persona con un título sólo tendría un año más de estudios que otra que abandonó un año antes. Se pensó en la literatura en dar un puntaje extra a la obtención de títulos, pero no se plantearon alternativas claras generalizables.



En el Cuadro 1 se presenta la distribución de frecuencias por años de educación, especificada por sexo:

































































Cuadro 1. Años de educación de los encuestados de 20 años y más, especificados por sexo, incluyendo los años de educación del padre y de la madre de los mismos. Area Metropolitana de Buenos Aires, Sept.-Noviembre, 1995.



VARONES MUJERES TOTAL PADRE MADRE

% % % % %

0 2.8 2.2 2.5 14.3 17.2

1 0.6 1.2 0.9 0.5 0.5

2 2.0 1.4 1.7 3.2 4.2

3 2.5 2.9 2.7 6.2 6.3

4 2.6 4.5 3.7 5.6 6.4

5 1.6 2.6 2.2 2.7 2.9

6 1.5 0.6 1.0 0.3 0.5

7 36.2 38.1 37.3 46.0 45.0

8 2.8 3.1 3.0 0.3 0.4

9 4.5 2.9 3.6 1.4 1.1

10 5.5 5.8 5.7 2.9 2.7

11 2.7 1.7 2.2 0.5 0.2

12 16.9 16.1 16.4 8.9 8.6

13 2.7 2.1 2.4 0.1 0.1

14 2.3 1.7 2.0 0.4 0.2

15 4.3 7.3 6.0 2.0 2.5

16 0.8 0.8 0.8 0.2 0.0

17 0.7 0.5 0.6 0.1 0.0

18 6.3 4.0 5.0 4.2 1.1

19 0.1 0.0 0.1 0.0 0.0

20 0.7 0.3 0.5 0.3 0.0

TOTAL 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0



Media Arit. 9.30 8.96 9.11 6.63 5.94

Desvío est. 4.25 4.10 4.17 4.40 3.99

Coefic. Var. 0.46 0.46 0.46 0.66 0.67

CASOS 982 1229 2211 1902 2130





La media de años de educación de los varones (9.30) supera ligeramente a la de las mujeres (8.96), aunque la variabilidad entre los varones -según las desviaciones estándar- parece algo más alta que entre las mujeres, aunque finalmente los coeficientes de variabilidad son iguales(1) (en cuanto al valor de la mediana, las mujeres lo alcanzan antes, a los 7 años de estudios, mientras que los varones lo alcanzan entrando a los 8 años de instrucción). Más allá de posibles diferencias estadísticamente significativas entre una y otra media, si bien no se observan diferencias substantivas entre los años de educación de varones y mujeres, existen algunas. Dignas de mención serían aquellas que indican que las mujeres muestran un porcentaje mayor en los estudios terciarios completos (15 años de instrucción) y los varones en los estudios universitarios completos y de posgrado (17-18 años y más de instrucción).



Una especificación de interés aquí es realizar un corte en grupos de edad para varones y mujeres y ver sus promedios de años de educación, como una mínima aproximación a indagar si se están dando cambios en los logros educacionales según sexo. Los valores para tres grupos etarios se presentan en el siguiente cuadro:





Cuadro 2. Promedios de años de educación de los encuestados de 20 años y más, según sexo, para tres grupos etarios.



EDAD:

20-29 30-49 50+ ----------------------------------- Varones

Media 9.91 10.01 8.18

Desvío estándar 3.77 4.28 4.30

Coeficiente variabilidad 0.38 0.43 0.53

Mediana 10 9 7

N 246 370 366



Mujeres

Media 10.67 9.93 7.27

Desvío estándar 3.71 3.96 3.77

Coeficiente variabilidad 0.35 0.40 0.52

Mediana 11 9 7

N 236 482 511



Observaciones mínimas indican que: a) en líneas generales, el promedio y la mediana de años de educación bajan al pasar de los grupos etarios más jóvenes a los de mayor edad; b) tomando al coeficiente de variabilidad como indicador de desigualdad en la distribución de años de educación, la desigualdad crece también con el paso a los grupos etarios mayores; c) mientras la media de años de educación de los varones es menor que la de las mujeres en el sector más joven (20 a 29 años de edad), en los sectores de mayor edad esa media es mayor entre los varones. O sea, las mujeres estarían superando en años de educación a los varones en tiempos más recientes (el grupo de 20 a 29 años habría nacido entre 1966 y 1975); d) además, la desigualdad de la distribución de años de educación para cada grupo etario sería siempre algo mayor entre los varones -indicada por la desviación estándar y el coeficiente de variabilidad-, comparando con el mismo grupo de mujeres. Lo que sugeriría, entre otras interpretaciones, que la permanencia de las mujeres en el sistema educativo es más regular o estable que la de los varones.



Al explorar los orígenes educacionales de los encuestados (años de educación formal del padre y/o de la madre),(2) se observan (Cuadro 1) los menores niveles de educación de los padres de los encuestados, donde la media de años de educación del padre varón es de 6,63 y la de la madre es de 5,94 años. Si se toman en cuenta cuatro instancias relevantes (sin estudios, primaria completa -7 años-, secundaria completa -12 años- y universitaria completa -18 años-), surgen importantes diferencias entre los niveles de educación de los hijos y los de sus padres (correspondientes a los hijos presentes en la muestra). Los padres sin estudios exhiben un porcentaje que es siete veces el de sus hijos que quedaron en la misma situación, mientras que los padres que alcanzaron la primaria completa superan por un 20% a los hijos que no excedieron este nivel. Los encuestados acumulan apenas algo más del 50% de los casos hasta completar la educación primaria, mientras sus padres giran alrededor de un 80% de casos acumulados. En cuanto a los estudios secundarios completos, el porcentaje entre los encuestados que alcanzaron este nivel es el doble que entre sus padres, mientras que para los estudios universitarios completos los varones superan a sus padres varones en un 50% y las mujeres exhiben porcentajes cuatro veces los de sus madres (4% versus 1.1%). Finalmente, si se comparan los coeficientes de variabilidad de los encuestados con los de sus padres, se observa una mayor desigualdad en la distribución de años de educación de estos últimos en relación a la de los primeros (0.66/0.67 vs. 0.46).



2. Aspectos de movilidad educacional intergeneracional. Dos enfoques se considerarán aquí: primero, uno que conserva la especificación de los años de educación y que descansa en una alternativa al análisis de regresión y, segundo, un enfoque que se basa en el análisis de categorías agregadas en cuadros de contingencia.





2.1. Enfoque de la movilidad educacional según una alternativa al análisis de regresión. Para el primer enfoque, se parte de una propuesta de McClendon (1977) que ya utilizáramos en un análisis similar (Jorrat 1992, Acosta y Jorrat, 1992b) y que se describe en los mismos. McClendon reformula definiciones típicas de movilidad absoluta, estructural y de intercambio referidas a la movilidad ocupacional, considerando a la movilidad absoluta como "una función de la movilidad de intercambio y la estructural" (p. 64). McClendon tiende a considerar a la movilidad estructural

como "la movilidad resultante de todos los factores que causan que la distribución actual difiera de aquella de los padres. Cualquiera sea la fuente de tal movilidad, no es debida a la igualdad de oportunidades o a la apertura de la sociedad" (p. 57). La movilidad de intercambio, tradicionalmente considerada como movilidad "pura" por los que tienden a independizarla de la movilidad estructural, se supone -para McClendon- "que ... resulta de las diferencias individuales en talento, calificación y deseos" (p. 64). Finalmente, la movilidad absoluta resultaría de la suma de las movilidades estructural y de intercambio.



Reproducimos aquí las expresiones de los distintos tipos de movilidad en el nivel agregado según McClendon,(3) específicamente su "segundo momento"(4) (excluyendo, por razones de simplicidad, el signo de raíz cuadrada):



El segundo momento de la distribución de movilidad absoluta está dado por: (Y - X)2 + s2y + s2x - 2sysxr;(5)



el segundo momento de la distribución de movilidad de intercambio está dado por: 2s2y (1 - r);(6)



el segundo momento de la distribución de movilidad estructural está expresada por: (Y - X)2 + (sy - sx)2;(7)

finalmente, la covarianza entre la movilidad estructural y la de intercambio se expresa por: sy (sx - sy) (1 - r).(8)



Como señaláramos oportunamente, estas fórmulas descansan en estadísticos simples, como las medias, las desviaciones estándar y los coeficientes de correlación lineal simple, además de la covarianza que da una idea de la interinfluencia entre la movilidad estructural y la de intercambio. En base a estas fórmulas, que tienen una posibilidad de aprehensión intuitiva, analizaremos, en un primer enfoque, aspectos de la movilidad educacional intergeneracional en el Area Metropolitana de Buenos Aires, refiriendo los orígenes educacionales al nivel de educación del padre varón, lo que permite maximizar las posibilidades comparativas con otros trabajos. Los resultados de interés se presentan en el cuadro siguiente:







































Cuadro 3. Componentes de la movilidad educacional intergeneracional, personas de 20 años y más, distinguidas por sexo, para casos con información sobre educación del padre. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





VARONES MUJERES



Media de Y (encuestado) 9.59 9.26

Media de X (padre varón) 6.77 6.51

sy 4.18 4.10

sx 4.41 4.39

r 0.51 0.52

N 846 1056



MOVILIDAD

Absoluta 5.11 4.98

Intercambio 4.14 4.02

Estructural 2.83 2.75

Covarianza 0.47 0.55





Puede observarse que la media de educación del encuestado y su padre es más alta para los varones, como lo es la diferencia entre ambas, lo que lleva a que la movilidad absoluta de los varones sea algo mayor que la de las mujeres. Ambos exhiben un crecimiento "intergeneracional" en cuanto al promedio de años de educación de destino respecto al de origen, con alcances similares, de un 42%. Las diferencias parecen tender a disminuir muy ligeramente entre varones y mujeres (valores no atendibles), ya que en la distribución de destino el promedio de años de escolaridad de los primeros es un 3.5% mayor que el de las segundas, mientras que en la distribución de origen ese valor llega al 3.8%. Entre las mujeres es mayor la disminución de la desigualdad "intergeneracional" en escolaridad, indicada por sy < sx, ya que cae un 7% para éstas al pasar de la distribución de origen a la destino, frente a un 5.5% para los varones.



La mayor movilidad absoluta entre los varones resulta tanto de una mayor movilidad estructural como de una mayor movilidad de intercambio entre ellos. No hay prácticamente diferencias en el peso de la movilidad estructural (un 55% en ambos casos) ni en el de la movilidad de intercambio (un 81% para ambos casos) dentro del monto total de movilidad absoluta de cada sexo. Lo que puede ser un indicador del avance de las mujeres dentro del sistema educativo. Tomando al coeficiente de correlación r como indicador de "inmovilidad de intercambio" (o a 1-r como indicador de "movilidad"), se observa que la inmovilidad es similar para varones y mujeres. Y si bien algo menor que el de los varones, el monto de movilidad de intercambio o "pura" de las mujeres (4.02) tiene un peso similar al de la de los varones dentro del total de la movilidad absoluta. Hay dos elementos vinculados a la movilidad de intercambio: cuanto más alta la desigualdad "intergeneracional" de status (sx - sy), mayor la movilidad de intercambio, y cuanto mayor el valor del coeficiente de correlación entre las distribuciones de origen y destino, menor la movilidad de intercambio. Ocurre que entre las mujeres la desigualdad de status es algo mayor que entre los varones (0.29 versus 0.23), pero a la vez la correlación entre las distribuciones de origen y destino es similar o, si se presta atención a una diferencia de 0.01, apenas más alta para las mujeres. El resultado final es que la movilidad de intercambio entre las mujeres es menor, pero el peso de la misma dentro del monto total de movilidad absoluta es similar al que se da entre los varones.(9)



El mayor peso de la movilidad estructural relativo al de la de intercambio en ambos sexos es producto de los cambios "intergeneracionales" en la escolaridad, que surge tanto del aumento en los años promedio de escolaridad como de la disminución de la desigualdad en escolaridad de destino respecto de la de origen, medidas respectivamente por sy y sx.



Si bien es típico encontrar en la literatura que la "movilidad" educacional (dada por 1 - r) de las mujeres tiende a ser menor que la de los varones -en el caso de EE. UU. McClendon (1977) lo atribuía a que durante bastante tiempo la educación era "más un lujo para las mujeres y más una necesidad para los hombres" (pág. 71), ya en una evaluación prevía para Capital Federal habíamos encontrado que esa movilidad era mayor para las mujeres, mientras que ahora para el Area Metropolitana es o igual para ambos sexos o muy ligeramente más alta para aquéllas.



La idea de los avances de las mujeres en el sistema educativo y su posible mayor movilidad "intergeneracional", puede explorarse realizando un corte por edades, distinguiendo dos grupos: de 20-39 años y 40 años y más. Los valores resultantes son:



Cuadro 4. Componentes de la movilidad educacional intergeneracional, personas de 20 años y más, distinguidas por sexo y grupos de edad. Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Noviembre, 1995.



Encuestados

20-39 años 40 años y más

VARONES MUJERES VARONES MUJERES



Media de Y (encuestado) 10.33 10.80 8.92 8.06

Media de X (padre varón) 7.92 7.51 5.76 5.75

sy 3.81 3.77 4.37 3.94

sx 4.72 4.03 3.85 4.52

r 0.55 0.50 0.44 0.48

N 398 462 448 594



MOVILIDAD

Absoluta 4.78 5.11 5.39 4.88

Intercambio 3.61 3.77 4.62 3.98

Estructural 2.58 3.30 3.20 2.38

Covarianza 1.56 0.49 -1.27 1.17

=================================================================





Al distinguir los dos grupos de edad para cada sexo se puede observar lo que se había señalado en cuanto al avance de la escolaridad "intergeneracional" de las mujeres. Mientras la media de educación de las mujeres entre 20 y 39 años es más alta que la de los varones para edades equivalentes, la media de las primeras para personas de 40 años y más es igual a la de los segundos. La desigualdad intergeneracional en escolaridad es mayor para los varones en la edad joven, con la observación de interés que para los varones de 40 años y más la desigualdad intergeneracional en escolaridad crece, dada por sy > sx. Para los varones jóvenes y las mujeres en general tal desigualdad intergeneracional disminuye.



La desigualdad "intergeneracional" de escolaridad es más alta entre las mujeres mayores que entre las jóvenes, por lo que la movilidad de intercambio entre las primeras es superior a la que se observa entre las últimas. El peso de la movilidad estructural dentro del monto total de movilidad absoluta entre las mujeres más jóvenes es mayor que entre las de 40 años y más, indicando que más importante que la movilidad de intercambio o "pura" de escolaridad "intergeneracional" fue la movilidad estructural como determinante de la movilidad absoluta de las mujeres de menor edad. Mientras para las personas de 40 años y más todos los componentes de la movilidad son más altos para los varones, lo contrario ocurre para las personas entre 20 y 39 años.



Si bien las mujeres en su conjunto muestran una ligera mayor correlación entre las escolaridades de origen y destino, esos valores para el total conjugan dos situaciones diferentes, ya que entre las personas jóvenes la correlación es más baja para las mujeres ocurriendo lo inverso entre las personas de 40 años y más, aunque siempre para diferencias muy pequeñas. Dado que el coeficiente de correlación se toma como un indicador de inmovilidad, esas pequeñas diferencias en los valores para las mujeres jóvenes están reflejando el gran crecimiento de la matrícula femenina a partir de los años 60 (Babini, 1985). No debe perderse de vista que también es mayor el nivel de escolaridad de los padres de estas mujeres jóvenes, comparado con el de los padres de las mayores, por lo que los primeros pueden haberse sentido más inclinados a hacer estudiar a sus hijas.



Antes de concluir este punto, consideramos una comparación con resultados de una investigación previa, para datos de Capital Federal de 1982, donde se consideraron jefes de hogar entre 25 y 64 años de edad (Jorrat, 1992). Para comparar con nuestros datos actuales del Area Metropolitana, consideramos personas de 25 a 64 años de edad.





Cuadro 4a. Componentes de la movilidad educacional de a) jefes de hogar, 25-64 años, Capital Federal (1982) y b) personas de 25-64 años, Area Metropolitana de Buenos Aires (1995), todos especificados por sexo.



CAPITAL FEDERAL-1982 AREA METROPOLITANA-1995 CAPITAL FEDERAL-1995

Varones Mujeres Varones Mujeres Varones Mujeres



Media de Y (encuestado) 11,1 11,1 9,9 9,6 12,1 11,4

Media de X (padre varón) 7,3 7,7 6,9 6,6 8,6 8,0

sy 4,2 3,8 4,1 4,0 4,0 4,0

sx 4,6 5,0 4,3 4,1 4,7 4,6

r 0,49 0,44 0,48 0,47 0,53 0,46

N 510 78 619 791 151 190



MOVILIDAD

Absoluta 5,9 5,9 5,3 5,1 5,5 5,7

Intercambio 4,3 4,1 4,2 4,2 3,9 4,1

Estructural 3,9 3,6 3,0 3,0 3,5 3,5

Covarianza 0,7 2,4 0,4 0,2 1,2 1,4

========================================================================================================



Antes de algunos comentarios comparativos, debe observarse que en el caso de los datos de 1982 los años incompletos de educación se estimaban por el punto medio (por ejemplo, primaria incompleta se tomaba como 3,5, secundaria incompleta como 9,5 -7 más 2,5-, etc.), además de tratarse de un grupo "especial", particularmente en el caso de las mujeres, ya que se refería a jefes de hogar, que, por otra parte, constituían un grupo reducido (78 casos) de mujeres.



Comparando sólo las relaciones internas en cada caso para varones y mujeres (dada la estimación que hubo que realizar en 1982 para los años incompletos de instrucción formal), puede notarse que mientras en la Capital hacia comienzos de la década de los 80 no había diferencias entre las medias de años de educación de varones y mujeres (25 a 64 años), jefes de hogar, en el Area Metropolitana (AMBA) promediando la década del 90 se observa una ligera diferencia a favor de los varones (personas de 25 a 64 años). Mientras las jefas de hogar capitalinas exhibían un promedio de años de educación de origen (educación del padre varón) superior al de su contraparte masculina, en 1995 el AMBA

exhibe un promedio más alto para los varones. La variabilidad de la educación de destino es en ambas instancias mayor para los varones, mientras que la relación es inversa para la variabilidad de origen, siendo superior la de las jefas de hogar porteñas que la de sus equivalentes varones, mientras la situación se invierte en el AMBA para las personas de 25 a 64 años. Finalmente, la correlación entre la educación de origen y destino era más alta para los jefes de hogar capitalinos que para las jefas,(10) diferencia que apenas se mantiene por sexos en el AMBA en 1995.



Mientras no se observaban diferencias en los montos de movilidad educacional absoluta entre jefes de hogar varones y mujeres en Capital hacia 1982, ahora en el AMBA hay una ligera diferencia a favor de los varones. Tanto las relaciones para la movilidad de intercambio como para la estructural que eran ligeramente favorables a los jefes de hogar varones en Capital, muestran ahora montos iguales para varones y mujeres en el AMBA. Finalmente, la covarianza para las jefas de hogar era notoriamente superior en 1982 en la Capital, mientras que ahora la de las mujeres es menor que la de los varones en el AMBA, además de exhibir valores muy bajos. Ello ocurre porque la diferencia a favor de la variabilidad de origen sobre la de destino se achica drásticamente en el AMBA en 1995.



Si realizamos las comparaciones con nuestros datos de Capital en 1995, aunque pocos casos, puede observarse, más allá de las diferencias en las construcciones de los datos en cada instancia, que los resultados y tendencias son similares para 1982 y 1995 en cuanto a los valores de movilidad. La diferencia está dada por los mayores valores en los promedios de años de educación de orígenes y destinos en 1995, aunque las diferencias entre estas medias de orígenes y destinos para cada sexo prácticamente se mantienen entre un relevamiento y otro. Si las diferencias entre los coeficientes de correlación para cada sexo a favor de 1995 no son un resultado de la construcción de los años de educación en ambos relevamientos, el índice de movilidad educacional intergeneracional de "intercambio", medido por 1-r, habría descendido al pasar de 1982 a 1995. Pero las diferencias son pequeñas y la estimación de años de educación fue un tanto diferente como para exceder el marco de una mera hipótesis.





2.2. Enfoques de movilidad educacional basados en cuadros de contingencia. En cuanto al segundo enfoque, que descansa en un análisis más tradicional de la movilidad a partir de cuadros de contingencia con un reducido número de categorías, se procede a una simplificación de la categorización de educación en una división tripartita -hasta primaria, secundaria y terciaria/universitaria- observándose los siguientes resultados al especificar el nivel de educación de los encuestados según el nivel de educación de sus padres varones, para los casos en que se contaba con información sobre la educación de estos últimos (Cuadros 5, 6 y 7):





Cuadro 5. Educación del encuestado según educación del padre; encuestados de 20 años y más. Valores absolutos. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 876 467 156 1499

SECUNDARIA 49 112 105 266

TERC/UNIVERSITARIA 7 32 98 137

TOTAL 932 611 359 1902

================================================================







Cuadro 6. Educación del encuestado según educación del padre; encuestados de 20 años y más. Porcentajes de entrada (verticales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 94.0 76.5 43.4 78.8

SECUNDARIA 5.2 18.3 29.3 14.0

TERC/UNIVERSITARIA 0.8 5.2 27.3 7.2

TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0





Cuadro 7. Educación del encuestado según educación del padre; encuestados de 20 años y más. Porcentajes de salida (horizontales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 58.4 31.2 10.4 100.0

SECUNDARIA 18.3 42.1 39.6 100.0

TERC/UNIVERSITARIA 5.3 23.1 71.6 100.0

TOTAL % 49.0 32.1 18.9 100.0

=================================================================







Una primera lectura descriptiva nos muestra importantes variaciones en los valores en las marginales(11) de las tablas, lo que con mucha prudencia podría atribuirse a un cambio "generacional" en los niveles de educación, ya que la educación de los padres no hace referencia a una muestra de padres en un punto del tiempo, sino que expresa el nivel de educación de los padres correspondientes a los hijos que cayeron en la muestra, lo que mínimamente podría estar afectado por una fertilidad diferencial (Duncan, 1966).(12) Hecha esta salvedad, obsérvese (Cuadro 6) que mientras más de tres cuartas partes (78.8%) de los padres cuyos hijos están presentes en la muestra sólo alcanzaron una educación primaria, el porcentaje equivalente de los hijos (Cuadro 7) se reduce de forma importante (49%). Esta caída en el nivel primario se debe a un aumento en el nivel secundario (pasa de 14% a 32.1%) y, particularmente, en el nivel terciario / universitario (pasa de 7.2% a 18.9%). La magnitud de estos cambios traduce sin dudas cambios sustantivos en los niveles de educación de la "generación" de los padres con respecto a la de sus hijos.(13)



Erikson y Goldthorpe (1992) señalan que la distinción tradicional entre movilidad "estructural" y "de intercambio" surge de la percepción del hecho usual "de que las distribuciones marginales de una tabla de movilidad no son idénticas", por lo que "cierto monto de movilidad es necesario debido a esta discrepancia solamente: es aritméticamente imposible que todos los casos sean encontrados sobre la diagonal principal" (pág. 58). Agregan que como consecuencia de ello se dieron diversos intentos para separar la movilidad estructural -o "forzada"- de la de intercambio, que no se debería a las discrepancias marginales "en la forma de una movilidad de intercambio compensatoria completa -o 'circulación'- entre diferentes categorías. La identidad contable subyacente a la mayoría de estos esfuerzos fue

movilidad total - movilidad estructural = movilidad intercambio

donde la movilidad total fue representada por la proporción de todos los casos encontrados en las celdas fuera de la diagonal principal de la tabla, y la movilidad estructural por, por ejemplo, el índice de disimilitud para las distribuciones marginales. Sin embargo, en todos estos procedimientos una confusión básica de niveles parecería estar presente" (Erikson y Goldthorpe, pág. 58). Si uno siguiera esas distinciones "tradicionales", los valores de movilidad educacional "total" en nuestro caso (Cuadro 5), bajo estas definiciones, darían un valor de 42,9% (suma de las celdas fuera de la diagonal principal dividida en el total de casos), los de movilidad "estructural" 29,8% (movilidad mínima permitida por las marginales de la tabla, valor que resulta de colocar y sumar en la diagonal principal las marginales menores en cada caso -932, 266 y 137 respectivamente- restándolas luego del total de casos y dividiendo esa diferencia en el mismo total de casos)(14), y los de movilidad "circulatoria" 13,1% (diferencia entre las dos movilidades anteriores).(15)



Frente a los problemas descriptivos tradicionales de las tablas de movilidad, Goldthorpe y colaboradores (1987, p. 29) inicialmente -luego Erikson y Goldthorpe-, buscaron distinguir las tasas de movilidad de facto o absolutas de las relativas: las primeras son "las tasas de movilidad que observamos en realidad vía los procedimientos y categorías de nuestra investigación", mientras las segundas "resultan cuando las tasas absolutas son comparadas respecto de alguna norma o estándar". Lo que interesaría, en el primer caso, es el resultado de las chances de movilidad -indicadas por las razones de chances (odds ratios)-, cualesquiera sean, "en términos de la composición de la clase" (p. 46). Siguiendo en parte las recomendaciones de Sobel (1983), Erikson y Goldthorpe frente a "los intentos de distinguir entre movilidad estructural y de intercambio per se", suscriben la conclusión de que las mismas habrían pasado de moda y de que no serían de ayuda, por lo que se debería hacer esfuerzos para no continuar usándolas (pág. 59).



Para una medida descriptiva simple de la posible dispersión o concentración en las distribuciones de niveles educacionales de origen y destino, puede calcularse un índice a partir de las diferencias entre los porcentajes de cada fila con respecto al total fila en el Cuadro 7 (dispersión de oferta), o el porcentaje de cada columna con respecto al total columna del Cuadro 6 (dispersión de reclutamiento). El valor del índice de dispersión de salidas (Cuadro 7) es de 9.4 para los estudios primarios, 10 para los secundarios y 73.4 para los superiores. Los valores correspondientes para el índice de dispersión de entradas (Cuadro 6) son 15.2, 4.3 y 35.4. Si en el Cuadro 6 los valores de las celdas coincidiesen con los del total columna, o los del Cuadro 7 con el total fila, el valor del índice sería cero (no habría influencias de la educación del padre sobre la del hijo); por el otro lado, si todos los encuestados de un origen dado se concentrasen en un sólo destino, el valor del índice sería cercano al 100% (faltaría para llegar a 100% el porcentaje de la población total en ese destino). Así, un valor alto indica alta concentración (o baja dispersión).



Si se excluyesen los valores correspondientes a la diagonal principal (inmovilidad educacional), sólo en un caso habría excesos de los valores interiores de las celdas con respecto a los porcentajes de los totales filas o columnas, que es el caso de la intersección de estudios secundarios del padre con estudios superiores del hijo. En general, la alta concentración de oferta (o baja dispersión) surge por la gran retención dentro del propio nivel educacional que los padres con estudios superiores pueden lograr para sus hijos. También, aunque menos relevantemente, ello se puede ver para la concentración de destinos, debido a que los hijos que logran estudios superiores provienen en mayor medida del mismo origen, además de la contribución de los que provienen de orígenes de estudios secundarios.



Avanzando en el análisis de las tablas, la hipótesis nula de que la educación del hijo es independiente (en un sentido estadístico) de la del padre, se rechaza ampliamente (X2 = 462,85 para 4 grados de libertad; significativo a cualquier nivel). Obsérvese la alta concentración de casos en el nivel más bajo de educación de padres e hijos: un 94% de los encuestados que sólo alcanzaron a un nivel primario de educación provienen de padres que tampoco superaron ese nivel. Una cara distinta es ver que un 43.4% de encuestados que alcanzaron estudios terciarios y/o universitarios provienen de padres que sólo alcanzaron un nivel primario de educación. La penúltima columna del Cuadro 6 mostraría en apariencia importantes alternativas ////////////

existentes para la educación superior en el AMBA, ya que, gruesamente, de cada 10 encuestados que alcanzaron estudios superiores 4 provienen de padres con educación primaria, 3 de padres con educación secundaria y otros 3 de padres con educación superior. Sin embargo, si todos los hijos de padres con educación superior hubiesen alcanzado ese nivel, sólo darían cuenta de un 34% (137/398) de los hijos con educación superior en la muestra; ello refleja el efecto de variaciones en las marginales de las tablas, o "efectos estructurales", que afectan el análisis de las variaciones individuales.



Desde el otro lado (porcentajes horizontales que reflejan la salida de los orígenes a los destinos educacionales), los padres con educación primaria retuvieron un 58.4% de sus hijos en el mismo nivel mientras que sólo "enviaron" un 10.4% de ellos a estudios superiores. Por su lado, los padres que alcanzaron un nivel superior de educación retuvieron un 71.6% de sus hijos en dicho nivel, mientras que sólo un 5.3% de sus hijos no pudieron exceder el nivel primario.



Siguiendo con estos aspectos descriptivos de la movilidad, puede explorarse la inmovilidad observada (valores de la diagonal principal) en relación al máximo que se podría haber alcanzado en cada caso. Ese máximo está dado por el mínimo de las dos marginales correspondientes a una celda determinada. Así, el valor mínimo entre las dos marginales correspondientes a la celda "Primaria-Primaria" es 932 (menor que 1499) y éste es el valor máximo que se podría observar en esa celda. Entonces, la inmovilidad observada en relación a la máxima que se podría haber alcanzado es 94% allí; en la celda "Secundaria-Secundaria" ese máximo es 42.1% y en la celda "Universitaria-Universitaria" es 71.6%. Dentro de las celdas indicadoras de inmovilidad -las que están en la diagonal principal- los más cercanos a la máxima inmovilidad educacional son los hijos de educación primaria cuyos padres no excedieron ese nivel, seguidos por los hijos de educación universitaria cuyos padres alcanzaron ese nivel.(16)



Una forma sucinta descriptiva de ver estos aspectos de movilidad educacional intergeneracional, respecto del nivel de educación alcanzado por los padres de los encuestados, es calcular los cocientes de los valores observados en cada celda sobre los esperados en esas mismas celdas, bajo el supuesto de independencia estadística entre los niveles de educación de padres e hijos (llamados razones de movilidad -o inmovilidad-). Sencillamente, ello puede ser expresado, por ejemplo, calculando el cociente de cada celda en el total fila del Cuadro 7 (o el cociente de cada celda en el total columna del Cuadro 6). Este cálculo supone que se trata de un modelo de "movilidad perfecta". Los valores que se obtienen son:





Cuadro 8. Razones de (in)movilidad, o cocientes de los valores observados en cada celda en relación a los valores esperados bajo el supuesto de independencia estadística entre la educación del hijo y la del padre; encuestados de 20 años y más. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIVERSITARIA

PRIMARIA 1.19 0.97 0.55

SECUNDARIA 0.38 1.31 2.09

TERC/UNIVERSITARIA 0.10 0.73 3.79

================================================================



Si el cociente es uno, indica que los valores observados coinciden con los esperados; si es menor que uno, indica que los observados quedan por debajo de los valores esperados y si es mayor que uno que los valores observados exceden a los esperados bajo independencia estadística. Como indicación de inmovilidad para celdas específicas, puede verse que todos los cocientes de la diagonal principal exceden uno, en particular la última celda, mostrando que los hijos de padres con educación superior logran retener decididamente ese nivel. Una expresión importante de movilidad estaría dada por el cociente de la celda "hijo terciario/universitario y padre secundario", mostrando las importantes alternativas que los hijos de padres con educación secundaria tuvieron para alcanzar estudios superiores. El bajo valor del cociente para "Hijo terciario/universitario, padre primario" (0.55) ya es un indicador de los límites de las chances de los encuestados cuyos padres no excedieron el nivel primario de acceder a estudios superiores. El cociente más bajo de todos (0.10) corresponde a los hijos que no excedieron el nivel primario y que provenían de orígenes terciarios o universitarios, señalando la escasa probabilidad de que los hijos con orígenes de educación superior se queden dentro de los límites de una educación primaria. El valor general del estadístico chi cuadrado (X2) es 463,14, significativo a cualquier nivel, con lo que se rechaza la hipótesis nula de independencia entre las distribuciones de escolaridad de orígenes y destinos.



Otro índice que permite ver el tema de la bondad de ajuste es el índice de disimilitud entre las frecuencias observadas y esperadas (el índice es la suma de las diferencias positivas entre dos distribuciones proporcionales -Hout, 1983, p. 12-). Sumando las diferencias positivas entre las frecuencias observadas y esperadas, se obtiene un valor de 0.155, que indica que el modelo de movilidad perfecta clasifica mal un 15.5% de los casos.



Los cocientes precedentemente descriptos (Cuadro 8), son reconocidos en la literatura sobre movilidad ocupacional como "índices" o "razones de movilidad". La crítica a los mismos es numerosa, pero simplemente mencionaremos tres puntos básicos planteados por Hout (1983, págs. 17-18). Primero, y la más importante de las críticas, es que cuadros con diferentes distribuciones marginales pero idéntica asociación entre orígenes y destinos "necesariamente tendrán diferentes razones de movilidad". Segundo, que descansan en el modelo de movilidad perfecta, que no ajusta la mayoría de los cuadros. Y la tercera objeción es que "en la práctica, un investigador no tiene forma de evaluar la importancia relativa del error y la interacción sistemática sin referencia a un modelo que ajusta los datos. Una vez que el modelo de ajuste es encontrado, la razón de movilidad no es necesaria; la asociación es descripta mejor por los parámetros del modelo".(17)



Como el supuesto de la "movilidad perfecta" es poco realista, una alternativa propuesta -entre las más simples para enfrentar este problema- es eliminar la diagonal principal y calcular las frecuencias esperadas (en nuestro caso por un proceso iterativo), en lo que se ha dado en llamar modelos (log-lineales) de "movilidad casi-perfecta" (Goodman, 1968, 1969; Hout, 1983). Es decir, se explora la existencia de movilidad en partes de la tabla. Como describe Hout (1983, p. 19), este modelo reconoce como antecedente los trabajos de Blumen y otros (1955), refinado por Goodman en una variedad de trabajos (además de los mencionados, entre varios otros 1979a y 1979b). En el planteo original, el modelo de móviles-no móviles ("mover-stayer") se reconocían dos grupos, a partir de dividir la población según su distribución de destino: todos los que mostraban en su destino una posición idéntica a sus orígenes eran considerados no móviles, el resto como móviles. "Los únicos ubicados por chance eran las personas cuyos orígenes y destinos eran diferentes". El avance de Goodman fue considerar la movilidad como resultado de dos procesos separados. Por uno, referido al aspecto de inmovilidad, ubicaba "una cierta proporción de personas ('stayers') en destinos que eran los mismos que los de sus orígenes". El segundo proceso, referido a los aspectos de movilidad, "se asemeja a la movilidad perfecta porque ubica al resto de la población en destinos sin consideración de orígenes". Como algunos pueden terminar donde empezaron, para ellos orígenes y destinos serán iguales, tal como lo eran para los no móviles. Agerga Hout que "La diferencia entre estas personas y los no móviles es que mientras los 'no móviles' no abandonan su status de origen debido a fuerzas de las cuales no da cuenta el modelo, los otros llegan por chance -justo como se llega por chance a los destinos de los móviles-" (pág. 19). Obsérvese que esto se aplica básicamente a la movilidad ocupacional, sólo en parte a la educacional, porque se supone que no se vuelve desde un nivel de educación ya alcanzado.



A partir de este procedimiento, el valor de X2 (Chi cuadrado) es 0.544, no significativo a niveles convencionales, por lo cual no se rechaza la hipótesis nula bajo este modelo, lográndose un buen ajuste con sólo eliminar la diagonal principal, donde se resumen los casos de inmovilidad. Así, fuera de la diagonal principal, los destinos son estadísticamente independientes de los orígenes, observándose "movilidad perfecta" fuera de la diagonal principal. Los estimaciones (ver procedimientos en Hout, 1983) son:





Cuadro 9. Resultados de un modelo de movilidad casi-perfecta de la movilidad desde el nivel de instrucción de los padres hasta el de los hijos. Personas de 20 años y más. AMBA. Sept-nov., 1995.



Origen Destino (Educación Encuestado):

(Educ. Padre): PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSITARIA

---------------------------------------------------------------

Frecuencias esperadas:

PRIMARIA 76.78 465.52 157.48

SECUNDARIA 50.48 306.02 103.52

UNIVERSITARIA 5.52 33.48 11.32



Estimación parámetros:

PRIMARIA 2.434

SECUNDARIA -1.005

UNIVERSITARIA 2.158

================================================================

X2 = 0.544 G2 = 0.170; gdl=1; no sig. a niveles convencionales.





Los valores fuera de la diagonal principal son frecuencias esperadas bajo el modelo de movilidad casi-perfecta. Los valores en la diagonal principal no son frecuencias esperadas "sino estimaciones del número de personas inmóviles por chance", son los efectos de inmovilidad que "miden la desviación de las celdas diagonales de la pauta de movilidad perfecta" (Hout, 1983, p. 21). Los parámetros estimados surgen de calcular el logaritmo natural del cociente entre los valores observados en la diagonal y los obtenidos en esta nueva tabla. Se ve que las "barreras" a la movilidad están dadas por el nivel de educación primaria, seguido por el de educación superior. O sea, son las pocas chances de los hijos con origen de educación primaria de exceder ese nivel, o las altas chances de los hijos con origen de educación superior de retener ese nivel los responsables de barreras a la movilidad. (Nótese que en este cuadro se introduce

el estadístico de "razones de verosimilitud" G2.(18)).



Si bien estas observaciones están dentro de lo esperado, la discusión precedente muestra que a pesar de cambios "estructurales" importantes entre las distribuciones de los niveles de instrucción de orígen y destino y de la apertura atribuida a nuestro sistema educativo, hay importantes rigideces en los extremos (coincidencia tanto de educación primaria como de terciaria/universitaria entre padres e hijos). Lo que convive con niveles de movilidad relevantes, ya que cuando se elimina la "heredad" o "autoreclutamiento" educacional intergeneracional (expresados en los valores de la diagonal principal) se observa movilidad perfecta en el resto del cuadro.







3. Breve comparación histórica de la movilidad educacional. A comienzos de 1961, Gino Germani realizó un importante relevamiento por encuestas sobre temas de estratificación y movilidad en el Area Metropolitana de Buenos Aires.(19) La disposición reciente de tales datos nos permitirá ahora una mínima aproximación histórica, con 35 años de diferencia entre un relevamiento y otro. La comparación se realiza para la muestra de jefes de hogar de Germani, no para el relevamiento más amplio que incluye a los miembros del hogar.(20)



Las dos distribuciones según clasificación tripartita de los niveles de instrucción son las siguientes:





Cuadro 10. Distribución de frecuencias de los niveles de instrucción en 1961 (Jefes de familia) y en 1995 (personas de 20 años y más). Area Metropolitana de Buenos Aires.



Encuesta de:

NIVEL DE INSTRUCCION 1961 1995* 1995**



Primario 73.1 51.9 51.9

Secundario 19.1 36.5 30.9

Superior 7.8 11.8 17.4

TOTAL % 100.0 100.0 100.0

----------------------

*, **. Como no se indica claramente en Germani si los Terciarios se incluyen en Secundarios o en Universitarios, los datos de 1995 con un asterisco indican que los Secundarios incluyen a los Terciarios, con dos asteriscos que los Terciarios se suman a los Universitarios. En 1995 son un 5.6% y se supone que eran muchos menos en 1961.







Aceptando una razonable comparabilidad entre ambas encuestas, con la salvedad que en el caso de Germani se trata de jefes de familia y en el nuestro de personas de 20 años y más, el sector primario parece haberse reducido en un 30%, el sector secundario habría crecido entre un 90% y un 60% según donde se incluyan los terciarios, mientras el nivel superior habría crecido entre un 50% y más del doble, también según donde se incluyan los terciarios. Daría la impresión de que Germani incluyó a estos últimos entre los secundarios, en cuyo caso podría señalarse que, en el trascurso de los treinta y cinco años que van desde 1961 hasta 1995 -y aceptando la comparabilidad entre jefes de familia (1961) y personas con más de 19 años (1995)- en el Area Metropolitana de Buenos Aires el sector primario se habría reducido en un 30%, el secundario se habría casi duplicado y el universitario habría crecido un 50%. Es interesante tener en cuenta estos cambios "generacionales" cuando se comparan los procesos de movilidad educacional en ambos momentos.



Las distribuciones de frecuencias conjuntas para los niveles de instrucción del encuestado y su padre, para los datos de Germani, son las siguientes:





Cuadro 11. Educación del encuestado según educación del padre; jefes de hogar. Porcentajes de entrada (verticales). AMBA. 1961.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSIT. TOTAL

PRIMARIA 93.8% 70.5% 47.7% 85.4%

SECUNDARIA 4.5% 20.9% 27.5% 9.6%

UNIVERSITARIA 1.8% 8.7% 24.8% 5.0%

TOTAL % 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%

CASOS 1348 369 153 1870

=================================================================























Cuadro 12. Educación del encuestado según educación del padre; jefes de hogar. Porcentajes de salida (horizontales). AMBA. 1961.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSIT. TOTAL



PRIMARIA 79.1% 16.3% 4.6% 100.0% SECUNDARIA 33.5% 43.0% 23.5% 100.0% UNIVERSITARIA 25.5% 34.0% 40.4% 100.0% TOTAL 72.1% 19.7% 8.2% 100.0%

Si se comparan, muy gruesamente, los Cuadros 6, 7 y 11, 12, se observa que en 1961 los orígenes con instrucción hasta primaria completa pasan de un 85.4% a un 72.1% al considerar la educación de los hijos, lo que representa una reducción de un 16%; en 1995 los orígenes de nivel primario pasan de un 78.8% a un 49% en el nivel primario de destino, con lo que los hijos en 1995 exhiben un 38% menos de casos en el nivel primario que sus padres que cayeron en la muestra. Si bien hay un mayor porcentaje de casos de padres con no más de educación primaria, es mucho menor el porcentaje de hijos que caen en este nivel en 1995. El avance "estructural" en el nivel bajo de educación es mucho más relevante en la última medición. El nivel secundario se duplica en 1961 al relacionar orígenes y destinos, siendo algo más del doble en 1995. No sólo son un porcentaje menor los padres de 1961 con educación secundaria comparados con los de 1995, sino que los hijos con educación secundaria en 1995 son 1,6 veces los de 1961. Finalmente, los orígenes de nivel universitario se hacen 1,6 veces entre los hijos en 1961, mientras en 1995 esta relación es casi el doble. En general, las transformaciones "estructurales" (diferencias en las marginales de los cuadros) de los niveles de instrucción son más relevantes en el último relevamiento.



La comparación de los cuadros de entradas (Cuadro 6 -1995- y Cuadro 11 -1961-, porcentajes verticales) muestran una imagen parecida. La comparación de los cuadros de salidas (Cuadro 7 -1995- y Cuadro 12 -1961-, porcentajes horizontales) es más complicada a simple vista, dadas las diferencias más fuertes en las marginales fila (porcentajes globales de origen o niveles de educación de los padres). Una forma de verlo es analizando el cociente de cada fila en el total fila, que no sería otra cosa que el cociente de las frecuencias observadas sobre las esperadas bajo independencia estadística, tal como se hizo en el Cuadro 8 para 1995. Para 1961 tales valores serían:



Cuadro 13. Cocientes de los valores observados en cada celda en relación a los valores esperados bajo el supuesto de independencia estadística entre la educación del hijo y la del padre; jefes de hogar. AMBA. 1961.



Educación Encuestado:

Educación Padre: PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSITARIA

PRIMARIA 1.10 0.83 0.56

SECUNDARIA 0.46 2.18 2.87

UNIVERSITARIA 0.35 1.73 4.93

==============================================================





En ambos casos la concentración mayor se da en la diagonal principal y en la celda "encuestado universitario-padre secundario" (más marcado, salvo la intersección de nivel primario, en 1961); la excepción es que en 1961 también la celda "encuestado secundario-padre universitario" excede el valor de 1.0 (1.73), indicando que si bien en ese momento era un tanto más difícil para los hijos de padres universitarios poder exceder el nivel secundario, ello se compensaba con el hecho de que los hijos de padres con estudios secundarios llegaban más al nivel universitario (2.87 versus 2.09). Debemos aclarar que también en 1961 se rechaza la hipótesis nula de independencia entre los niveles educacionales de origen y destino (X2 = 340.81, para 4 grados de libertad, significativo a cualquier nivel), descartando como en 1995 la existencia de movilidad perfecta. Al eliminar la diagonal principal y testar la existencia de movilidad perfecta en el resto de la tabla (modelo de movilidad casi-perfecta), igual que en 1995 no se rechaza la hipótesis nula de independencia, apoyando la hipótesis de movilidad perfecta en el resto de la tabla (X2 = 3.01, para 1 grado de libertad, no significativo). O sea, tanto en 1961 como en 1995, si se descarta el autoreclutamiento o la heredad del nivel de instrucción -indicado por los valores de la diagonal principal- existe movilidad perfecta en el resto de las celdas, indicando una fluidez de ascensos y descensos, más de los primeros que de los segundos, entre los distintos niveles de educación formal.



Se presentan a continuación los valores correspondientes a las estimaciones para el modelo de movilidad casi-perfecta en 1961:



Cuadro 14. Resultados de un modelo de movilidad casi-perfecta de la movilidad desde el nivel de instrucción de los padres hasta el de los hijos. Jefes de hogar. AMBA. 1961.



Origen Destino (Educación Encuestado):

(Educ. Padre): PRIMARIA SECUNDARIA UNIVERSITARIA ---------------------------------------------------------------

Frecuencias esperadas:

PRIMARIA 134.57 255.33 77.67

SECUNDARIA 64.67 122.71 37.33

UNIVERSITARIA 19.33 36.67 11.16



Estimación parámetros:

PRIMARIA 2.240

SECUNDARIA -0.466

UNIVERSITARIA 1.226

===============================================================

G2 = 2.950; X2 = 3.013; gdl = 1; p: no significativo.



Este cuadro y el Cuadro 9 más arriba muestran que la inmovilidad es importante en los extremos, en el nivel primario y en el universitario, en ambos casos más relevante en el nivel primario, aunque de forma notoria en 1961, aproximándose mucho las rigideces de primaria y universitaria en 1995. Obsérvese -en linea con lo que se verá a continuación- la notable mayor retención del nivel universitario por parte de los hijos de padres universitarios en 1995 respecto de 1961.



Ya hemos señalado las importantes diferencias entre las marginales correspondientes a la distribución de frecuencias de niveles educacionales de los hijos y las de sus orígenes educacionales, dadas por los niveles de educación de sus padres. Para "estandarizar" los efectos de las frecuencias marginales y facilitar la comparación, se igualan a 100% filas y columnas, por un proceso iterativo de "ajustes proporcionales simultáneos" (Mosteller, 1968), presentándose tales resultados en el Cuadro 15. Este procedimiento mantiene en el nuevo cuadro asociaciones básicas de los cuadros originales, como las razones de chances (odds ratios), que surgen del cociente de los productos cruzados de celdas diagonalmente opuestas (Agresti, 1984). Se busca así "reducir la dependencia de las medidas de asociación de las distribuciones marginales", para lo cual "uno puede calcular sus valores para una tabla ajustada que tenga frecuencias marginales uniformes" (Agresti, 1984, p. 29).



Cuadro 15. Educación del encuestado según educación del padre; encuestados de 20 años y más en 1995, jefes de familia en 1961. Suma de porcentajes horizontales y verticales igualados a 100%. AMBA.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA SUPERIOR TOTAL 1961 1995 1961 1995 1961 1995



PRIMARIA 1961 66.4 19.9 13.6 100%

PRIMARIA 1995 66.4 27.1 6.5 100% SECUNDARIA 1961 23.8 44.6 31.6 100%

SECUNDARIA 1995 25.4 44.4 30.2 100%

SUPERIOR 1961 9.8 35.5 54.8 100%

SUPERIOR 1995 8.2 28.5 63.3 100% TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0

=================================================================







Puede verse que dos tercios de los hijos con educación primaria provienen de padres que no pasaron ese nivel, o que dos tercios de los padres con educación primaria no dieron -no pudieron dar- chances a sus hijos de exceder dicho nivel, tanto en 1961 como en 1995. Algo menos de la mitad de los casos retuvieron el nivel secundario en ambas instancias, mientras un poco más de la mitad en 1961 y cerca de los dos tercios en 1995 retienen el nivel superior de educación. Así, al estandarizar las marginales, se observa que es en 1995 que los hijos de padres universitarios retienen más el mismo nivel, ya que en 1961 los hijos de padres universitarios tenían una presencia más que proporcional dentro del nivel secundario. En el otro extremo, sin embargo, si bien los hijos con padres que no excedieron el nivel primario llegan más al secundario en 1995, los de 1961 llegan relevantemente más al nivel universitario. Este hecho se oscurecía en la lectura de los porcentajes verticales y horizontales anterior, debido a que los padres que no excedieron el nivel primario en la muestra de 1961 eran casi un 50% más que los de la de 1995 (los padres de nivel primario de 1995 bajan un 32% respecto de 1961, los hijos del mismo nivel un 8%). Además, mientras los padres con nivel universitario son en la muestra de 1995 2,3 veces los de la de 1961, los hijos en el mismo nivel de la muestra de 1995 son 1,4 veces los de la de 1961.



Esta exploración deberá ser profundizada, tanto dentro de los análisis de cada muestra como vía comparaciones con datos censales de cada época. Tal cual están los datos manejados aquí, parece que al estandarizar el efecto de las marginales desiguales (que algunos denominarían estandarización de variaciones "estructurales" en los niveles de educación de padres e hijos no debida a la circulación interna sino a los cambios globales en la matrícula), la movilidad observada de "larga distancia" para la educación superior parece más relevante en 1961 que en 1995: del total de hijos con educación superior, en 1961 un 13.6% provendría de padres que no excedieron el nivel primario, frente a sólo un 6.5% que habría seguido esos pasos en 1995. Mientras la movilidad de "corta distancia" hacia el nivel superior desde los estudios secundarios parece no haber variado, en 1995 los hijos de padres universitarios retienen más la categoría paterna que en 1961.



O sea: queda la pregunta de si la universidad argentina habría desdibujado su imagen de fuente y agente de movilidad social al promediar la última década de este siglo.





4. Algunos aspectos de movilidad educacional según sexo. Distinguiendo la educación del encuestado según la del padre varón por sexos, la última fila de los Cuadros 18 y 19 muestra que existen pequeñas diferencias globales para los tres niveles básicos de escolaridad de los encuestados de 20 años y más, donde las mujeres con escolaridad primaria (50.9%) superan a los varones en el mismo nivel (46.7%). Los varones exhiben un porcentaje ligeramente mayor que las mujeres en el nivel secundario (33.9% versus 30.7%), mientas que la ventaja masculina dentro del nivel superior, para encuestados de 20 años y más, es casi no atendible (19.4% versus 18.5%).



En cuanto a la última columna de los Cuadros 20 y 21, que indica la distribución ocupacional de los orígenes, es decir, de los padres de los encuestados varones y mujeres de 20 años y más que cayeron en la muestra, son prácticamente no atendibles las diferencias, aunque todavía se observan porcentajes apenas inferiores para los padres de los varones con educación primaria (78.3% frente a un 79.3% de los padres de las mujeres), sin diferencias para el nivel secundario y una muy ligera mayor proporción de padres con estudios superiores entre los varones (7.8% frente a un 6.7% para los padres de las mujeres con estudios superiores). Si se suman las celdas de la diagonal principal y se porcentualiza sobre el total de casos en los Cuadros 16 y 17, como indicador grueso de inmovilidad en escolaridad, no se observan diferencias por sexo, ya que en ambos casos el porcentaje de inmóviles llega al 57%. Prácticamente lo mismo ocurre si se considera sólo la movilidad ascendente (39% para los varones y 38% para las mujeres, según las celdas del ángulo superior derecho de los Cuadros 16 y 17) o la descendente (4% para los varones y 5% para las mujeres, según valores en el ángulo inferior izquierdo de esos cuadros).





Cuadro 16. Educación del encuestado según educación del padre, para varones de 20 años y más. Valores absolutos. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 375 214 73 662

SECUNDARIA 18 58 42 118

TERC/UNIVERSITARIA 2 15 49 66 TOTAL 395 287 164 846

================================================================







Cuadro 17. Educación del encuestado según educación del padre, para mujeres de 20 años y más. Valores absolutos. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 501 253 83 837

SECUNDARIA 31 54 63 148

TERC/UNIVERSITARIA 5 17 49 71

TOTAL 537 324 195 1056







Cuadro 18. Educación del encuestado según educación del padre, para varones de 20 años y más. Porcentajes de salida (horizontales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 56.6% 32.3% 11.0% 100.0% SECUNDARIA 15.3% 49.2% 35.6% 100.0%

TERC/UNIVERSITARIA 3.0% 22.7% 74.2% 100.0%

TOTAL 46.7% 33.9% 19.4% 100.0%

================================================================







Cuadro 19. Educación del encuestado según educación del padre, para mujeres de 20 años y más. Porcentajes de salida (horizontales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 59.9% 30.2% 9.9% 100.0% SECUNDARIA 20.9% 36.5% 42.6% 100.0%

TERC/UNIVERSITARIA 7.0% 23.9% 69.0% 100.0%

TOTAL 50.9% 30.7% 18.5% 100.0%

=================================================================







Cuadro 20. Educación del encuestado según educación del padre, para varones de 20 años y más. Porcentajes de entrada (verticales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 94.9% 74.6% 44.5% 78.3%

SECUNDARIA 4.6% 20.2% 25.6% 13.9%

TERC/UNIVERSITARIA 0.5% 5.2% 29.9% 7.8%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%

=================================================================







Cuadro 21. Educación del encuestado según educación del padre, para mujeres de 20 años y más. Porcentajes de entrada (verticales). AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 93.3% 78.1% 42.6% 79.3%

SECUNDARIA 5.8% 16.7% 32.3% 14.0%

TERC/UNIVERSITARIA 0.9% 5.2% 25.1% 6.7%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%







Si bien las diferencias son pequeñas, parece que los padres con educación primaria pueden enviar en proporciones mayores (aunque para valores muy bajos) a sus hijos varones a la educación superior que lo que lo hacen los padres de las mujeres (11% en el primer caso -Cuadro 18-, 9.9% en el segundo -Cuadro 19-). Desde el otro ángulo, los varones con estudios superiores cuyos padres sólo tuvieron escolaridad primaria son un 44.5% (Cuadro 20), mientras que las mujeres en la misma situación son un 42.6% (Cuadro 21). Más allá de las pequeñas diferencias observadas, puede señalarse que los cambios "intergeneracionales" en la escolaridad de las mujeres han sido importantes, casi equiparando las pautas de movilidad masculina en este sentido. Los varones de 20 años y más con educación primaria se redujeron a un 60% comparados con la "generación" de sus padres, mientras que las mujeres se redujeron a un 64%, pero los varones en el nivel superior de escolaridad aumentaron 2,5 veces en relación a sus orígenes con estudios terciarios y universitarios, mientras las mujeres de la misma situación lo hicieron 2,7 veces.



Tal como se hizo para el caso general, es de interés presentar los cuadros de intersección de los niveles de instrucción de orígenes y destinos para cada sexo eliminando por el mismo proceso iterativo mencionado las diferencias entre los totales marginales de filas y columnas. Los resultados se presentan en los Cuadros 22 y 23.





Cuadro 22. Educación del encuestado según educación del padre, para varones de 20 años y más. Suma de porcentajes horizontales y verticales igualados a 100%. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 69.5% 24.3% 6.3% 100.0% SECUNDARIA 24.7% 48.7% 26.7% 100.0%

TERC/UNIVERSITARIA 5.9% 27.1% 67.0% 100.0%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0%











Cuadro 23. Educación del encuestado según educación del padre, para mujeres de 20 años y más. Suma de porcentajes horizontales y verticales igualados a 100%. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 64.2% 29.2% 6.7% 100.0%

SECUNDARIA 26.0% 40.8% 33.1% 100.0%

TERC/UNIVERSITARIA 9.8% 30.0% 60.2% 100.0%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0%

================================================================





Si bien las distribuciones son bastante parecidas, es de interés señalar algunas diferencias. Una se refiere a la intersección de la educación superior del padre con la de hijos que no excedieron el nivel primario. En este caso, se encuentran más las mujeres (9.8%) que los varones (5.9%) en esa situación. Otra indica que son más los varones que las mujeres con orígenes de educación superior quienes pueden alcanzar ese mismo nivel (67% contra 60.2%). Como contrapeso, puede mencionarse que son más los varones que las mujeres con orígenes bajos de educación quienes permanecen en ese mismo nivel (69.5% frente a 64.2%) y que son más las mujeres con orígenes de escolaridad secundaria las que llegan a los estudios superiores (33.1%, frente a un 26.7% en el caso de los varones). En ambos casos, se observa la existencia de "heredad" y/o "auto-reclutamiento" educacional, dado que en todos los niveles los porcentajes mayores se dan en la diagonal principal, particularmente en los extremos de la misma, donde coinciden orígenes y destinos de educación primaria y orígenes y destinos de educación terciaria/universitaria.



Una digresión antes de concluir este punto. Hasta ahora la discusión de la movilidad educacional intergeneracional se ha centrado en la vinculación del nivel de instrucción alcanzado por el encuestado con el nivel alcanzado por su padre. Puede plantearse la pregunta de por qué elegir como referencia la educación del padre y no la de la madre. Tradicionalmente, en la investigación sobre movilidad ocupacional intergeneracional se privilegió la ocupación del padre, por considerárselo como el que de alguna manera fijaba el nivel global de la familia. Sin embargo, para el caso de la movilidad educacional, pueden plantearse mayores dudas en cuanto a este procedimiento, dada la influencia que se supone ejerce la madre sobre la educación de los hijos. Una primera pregunta, entonces, es la de si existe una especie de "homogamia educacional" entre ambos padres, lo que volvería un tanto superflua nuestra preocupación. El cuadrado del coeficiente de correlación (coeficiente de determinación) entre los años de educación de la madre y los del padre alcanza un valor de 0.41, indicando que un 41% de la variabilidad en los años de educación de uno es "explicado" por la variabilidad en los años de educación del otro.(21) Es un valor importante, altamente significativo, pero no alcanza valores tales como para excluir posibles variaciones al considerar como referente de los orígenes educacionales de los encuestados al nivel de instrucción de la madre en vez de la del padre. En el Cuadro 24 puede verse que es fundamentalmente en el nivel de educación primaria donde tal homogamia parece tener una fuerza decisiva.







Cuadro 24. Educación de la madre de los encuestados según educación del padre de esos encuestados. Valores absolutos. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Madre:

Educ. Padre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL

PRIMARIA 1347 156 40 1543

SECUNDARIA 103 90 51 244

TERC/UNIVERSITARIA 14 16 46 76

TOTAL 1464 262 137 1863

================================================================









Con un valor de X2 de 599.80 se rechaza la hipótesis nula de independencia estadística entre la educación del padre y de la madre del encuestado a cualquier nivel de significación. La asociación es fuerte porque aun eliminando la diagonal principal y testando la hipótesis de casi-independencia (para ver si hay independencia fuera de la diagonal), tampoco se rechaza la hipótesis nula de independencia (X2 = 80.31, con 1 grado de libertad, significativo a cualquier nivel). Si bien un 80% de los casos coinciden en la diagonal principal, hay todavía un remanente del 20% de no coincidencias. Si construimos una subtabla para los niveles secundario y superior solamente, la coincidencia de niveles de ambos padres sólo llega al 67%. Es de interés entonces ver si existen pautas de movilidad educacional intergeneracional diferentes tomando a la educación de la madre como referente, para compararlas con las observadas respecto de la educación de los padres. Los valores correspondientes se presentan en los Cuadros 25, 26, 27 y 28. Los valores encontrados indican que los mismos pueden presentarse a título ilustrativo, ya que -más allá de algunas diferencias puntuales- las tendencias son muy similares a cuando se tomaba en cuenta la educación del padre, volviendo quizás redundante una discusión pormenorizada.





Cuadro 25. Educación del encuestado según educación de la madre. Valores absolutos. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Madre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 1036 530 202 1768

SECUNDARIA 41 122 114 277

TERC/UNIVERSIT. 4 16 65 85

TOTAL 1081 668 381 2130

=================================================================







Cuadro 26. Educación del encuestado según educación de la madre. Porcentajes verticales. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Madre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 95.8 79.3 53.0 83.0

SECUNDARIA 3.8 18.3 29.9 13.0

TERC/UNIVERSITARIA 0.4 2.4 17.1 4.0

TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0









Cuadro 27. Educación del encuestado según educación de la madre. Porcentajes horizontales. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educ. Madre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIV. TOTAL



PRIMARIA 58.6 30.0 11.4 100.0

SECUNDARIA 14.8 44.0 41.2 100.0

TERC/UNIVERSIT. 4.7 18.8 76.5 100.0

TOTAL % 50.7 31.4 17.9 100.0

==============================================================





Cuadro 28. Cocientes de los valores observados en cada celda en relación a los valores esperados bajo el supuesto de independencia estadística entre la educación del hijo y la de la madre. AMBA. Sept-Nov., 1995.



Educación Encuestado:

Educación Madre: PRIMARIA SECUNDARIA TERC/UNIVERSITARIA

PRIMARIA 1.16 0.96 0.64

SECUNDARIA 0.29 1.40 2.30

TERC/UNIVERSITARIA 0.09 0.60 4.27

=================================================================





Ahora bien, si se puede afirmar cierta similitud en las distribuciones conjuntas de niveles educacionales de origen y destino ya sea que se tome como origen los años de instrucción del padre o de la madre, ello no implica que no resulte de interés ver si existe algún efecto adicional sobre la educación del encuestado por la presencia conjunta del nivel de instrucción del padre y de la madre. Para ello, se analizan ecuaciones de regresión múltiple para variables estandarizadas, tomando como variable dependiente los años de instrucción del encuestado y como variables independientes los años de instrucción del padre y de la madre, distinguiendo por sexo del encuestado.(22) Los resultados se presentan en el Cuadro 29.



Cuadro 29. Ecuaciones de regresión (variables estandarizadas) de años de instrucción del encuestado con años de instrucción del padre y de la madre, por sexos. Distinción de efectos directos, indirectos y generalizados de las variables independientes.

Coeficientes AMBOS SEXOS VARONES MUJERES



Educación Madre 0.321 0.298 0.341

(valor de t) (12.96) (7.83) (10.40)

Educación Padre 0.309 0.317 0.302

(valor de t) (12.44) (8.32) (9.23)



Correlaciones simples



Educ. encuestado con educ. madre 0.520 0.503 0.533

Educ. encuestado con educ. padre 0.515 0.510 0.519

Educ. madre con educ. padre 0.642 0.650 0.636



Correlaciones parciales



Educ. encuestado con educ. madre,

controlando educ. padre 0.288 0.263 0.308

Educ. encuestado con educ. padre,

controlando educ. madre 0.277 0.278 0.276



Efectos



Directo de educación madre 0.321 0.298 0.341

Indirecto ed. madre vía ed. padre 0.199 0.205 0.192

Generalizado de educación madre 0.520 0.503 0.533



Directo de educación padre 0.309 0.317 0.302

Indirecto ed. padre vía ed. madre 0.206 0.193 0.217

Generalizado de educación padre 0.515 0.510 0.519



Puede observarse: a) prácticamente no existen diferencias por sexo del encuestado; b) tampoco existen diferencias en cuanto a las relaciones entre la educación del encuestado con la de su madre (r = 0.520, ambos sexos) frente a la que tiene con la educación de su padre (r = 0.515, ambos sexos); en todos los casos, el efecto indirecto de la educación de uno de los padres vía la presencia del otro es similar y una parte importante del efecto generalizado, indicado este último por las correlaciones lineales simples: el efecto indirecto de la educación de la madre, dada la presencia de la educación del padre, es para ambos sexos de un 38% del efecto generalizado de la instrucción de la madre sobre la del encuestado (el valor equivalente para el padre es de un 40%); finalmente, las correlaciones parciales con la educación del encuestado, ya sea la de la madre controlando la del padre o viceversa, son prácticamente similares (alrededor de 0.28).



Es decir, si bien trabajar en los cuadros de contingencia tomando como orígenes ya sea los años de instrucción del padre o de la madre arroja resultados similares, el análisis de los efectos sobre la educación de los hijos debe tener en cuenta la influencia individual y conjunta de la educación de ambos padres. A los efectos de simplificar los análisis para los cuadros de contingencia que relacionan educación de orígenes y destinos, privilegiamos la educación del padre. En esta dirección, DiMaggio y Mohr (1985; nota 5, págs. 1238-1239) señalan para sus investigaciones: "La educación del padre es usada como el único control educacional para antecedentes familiares porque está relacionada más fuertemente al capital cultural para los varones (y sólo ligeramente menos fuertemente asociado para las mujeres) que la educación de la madre. También, esperamos que sea una mejor aproximación ['proxy'] de clima cultural familiar que la educación de la madre. Reconocemos otros hallazgos de que el logro educacional de la madre es un mejor predictor del logro educacional de las mujeres que el [logro educacional] del padre (Sewell y otros, 1980) y que los 'aportes hogareños' de la madre son más importantes para los logros educacionales de los chicos jóvenes (pero no adolescentes) que los de los padres (...)".





5. Una digresión sobre "homogamia" educacional. Una vez señaladas en esta primera aproximación descriptiva importantes diferencias en los niveles de instrucción de orígenes y destinos, cabe una digresión sobre posibles variaciones en los niveles de "homogamia educacional" entre esos orígenes y destinos. En general, los trabajos que estudian las condiciones de formación de pareja reconocen una "homogamia cultural" y una "homogamia económica" en el proceso de selección. Dos hipótesis existentes hablan de "semejanzas" o "apareamiento" (matching) y de "competencias". Según la primera (Kerckhoff y Davis, 1962; DiMaggio y Mohr, 1985), las potenciales parejas buscan alguien de su mismo status; según la segunda (Elder, 1969; Mare, 1991) alguien de status superior. El acento en lo cultural y en la semejanza está más cerca de los años de educación como indicador. Señala Kalmijn (1994): "La hipótesis de la semejanza [o apareamiento] se basa en la noción de que la similitud en relaciones de largo plazo asegura una base común de conversación, provee confirmación de las propias normas y valores y reduce la fricción que dentro del matrimonio puede surgir por diferencias en los gustos. De aquí que esta hipótesis se preocupe básicamente por los aspectos culturales de la posición de status de una persona" (p. 423). En cambio, la hipótesis de las competencias descansa "en la noción de que la elección de un/una esposo/a está gobernada por los beneficios de compartir los recursos económicos que la pareja trae al matrimonio. En este escenario, el mercado matrimonial está gobernado por la competencia por recursos económicos" (p. 423). En esta parte sólo nos preocuparemos por las semejanzas o apareamientos en educación y, por ende, estaremos cerca de la hipótesis que pone el acento en la similitud cultural. No pretendemos restringir la idea de "capital cultural" a la de nivel educacional, ya que esta última variable se usa la más de las veces como dependiente para evaluar resultados de ese "capital", otras como independiente para explorar este último (u otros logros como los de las posiciones más lucrativas o influyentes -Bourdieu, 1977-), y otras como constitutiva de ese capital cultural. Por lo que se refiere a la variable ocupación y/o status ocupacional y/o nivel de ingresos, vinculada a la hipótesis de la competencia y la búsqueda de una pareja de status superior, será parte de una discusión más adelante.



Los padres exhibían mejores niveles de educación que las madres de los encuestados, en particular porque estas últimas mostraban porcentajes relevantemente superiores en la categoría "sin estudios" y porcentajes relevantemente inferiores en "universitaria completa", lo que se traducía en que la media de años de educación de los padres (6.63) resultaba más alta que la de las madres de los encuestados (5.94), con coeficientes de variabilidad parecidos. Para una comparación similar, necesitamos los años de educación de los cónyuges de los encuestados, que se presentan en el cuadro a continuación:









Cuadro 30. Años de educación de los cónyuges de los encuestados de 20 años y más, especificados por sexo. Area Metropolitana de Buenos Aires, Septiembre-Noviembre, 1995.



CONYUGES CONYUGES

Años de VARONES MUJERES TOTAL

educación: % % %



0 4.0 5.9 4.8

1 0.7 0.1 0.5

2 1.8 1.0 1.5

3 3.2 2.0 2.7

4 2.7 2.7 2.7

5 2.2 3.0 2.6

6 0.6 1.2 0.9

7 36.4 37.7 37.0

8 2.5 1.1 1.9

9 4.5 4.0 4.3

10 7.5 7.1 7.3

11 3.3 1.1 2.3

12 15.3 17.3 16.0

13 1.2 1.6 1.4

14 2.1 1.4 1.8

15 5.1 7.5 6.1

16 0.7 0.6 0.7

17 0.3 0.0 0.2

18 5.0 4.4 4.8

19 0.2 0.1 0.1

20 0.7 0.4 0.5

TOTAL 100.0 100.0 100.0

Media aritmética 8.94 8.90 8.92

Desvío estándar 4.24 4.27 4.25

Coef. Variabilidad 0.47 0.48 0.48

CASOS 1010 744 1754







Un indicador aproximado, muy grueso, de "homogamia educacional" podría ser el coeficiente de correlación lineal simple entre los años de educación de padre y madre o de uno y otro cónyuge de los encuestados.(23) Su sentido es meramente descriptivo, ya que no se puede hablar de que la educación de uno de los cónyuges "influencia" la del otro, o que el cuadrado de este coeficiente indique porcentaje de variabilidad explicada de la educación de un cónyuge por la del otro.(24) Un valor positivo alto, significativo, haría sospechar la existencia de similitudes (apareamiento) u "homogamia" entre los niveles de instrucción de una y otra parte. La correlación simple para los padres alcanza el valor de 0.64, bajando para el caso de los años de educación de los cónyuges de los encuestados a 0.55 (ambos coeficientes son altamente significativos desde un punto de vista estadístico), lo que podría estar sugiriendo que habría tenido lugar una tendencia a una mayor variabilidad en la selección de la pareja en términos de sus años de instrucción, al pasar de la "generación" de los padres a la de los hijos. Dentro de los propios hijos, si se calculan correlaciones para los menores de 40 años y para los de 40 años y más, el coeficiente para los primeros es 0.48, para los segundos 0.56, lo que abona la tendencia observada a una posible mayor variabilidad en la selección de la pareja -desde el punto de vista del nivel educacional- en los últimos tiempos. Más adelante veremos comparativamente si estas semejanzas en selección de la pareja según educación son más o menos fuertes que las que ocurren según status ocupacional o de ingresos.







III. ESTRATIFICACION SOCIAL Y/O ESTRUCTURA DE CLASES







1. Introducción. Hemos puntualizado que la amplitud de preguntas referidas a dimensiones de estratificación social en el cuestionario permite análisis que descansan en diferentes orientaciones. Hay dos enfoques básicos predominantes en la discusión actual en la literatura que han dado lugar a distintos programas de investigación -los enfoques de John Goldthorpe y colaboradores y de Eric O. Wright y colaboradores- a lo que se agrega una aproximación más de corte empírico, constituida por esquemas muy "pegados" a las categorías ocupacionales censales, de uso frecuente en la investigación norteamericana. Esta última puede asociarse en algún momento a los nombres de Blau y Duncan, pero su origen, desarrollo y usos es más amplio, por lo que mantendremos la referencia a "la investigación estadounidense", o expresiones similares.



Los mencionados enfoques pueden ser discutidos dentro de la propia estructura de la propuesta en sí como desde sus alcances explicativos, y/o a partir del rendimiento empírico de los modelos. Consideramos primero la propuesta de Goldthorpe, elaborada y discutida en diversos trabajos.





2. El esquema de Goldthorpe. El esquema de categorías usado por Goldthorpe y colaboradores (1987) -y que diera lugar a un programa de investigación en los países industrializados de Europa bajo el nombre de Proyecto CASMIN ("Comparative Analysis of Social Mobility in Industrial Nations")- es "un esquema de posiciones de clase, agregando categorías de la versión compactada ['collapsed'] (36 categorías) de la escala ocupacional de Hope-Goldthorpe" (p. 40). Especifican Goldthorpe y colaboradores (p. 40):



"Una característica distintiva de estas categorías es que proveen un grado relativamente alto de diferenciación en términos tanto de función ocupacional como de status de empleo: en efecto, el status de empleo asociado [a una ocupación] es tratado como parte de la definición de una ocupación. Así, por ejemplo, un 'plomero cuenta propia' es una ocupación diferente de 'capataz plomero' como de 'plomero asalariado común'. Sobre esta base, entonces, somos capaces de poner juntas, dentro de las clases que distinguimos, ocupaciones cuyos portadores compartirán típicamente situaciones de mercado y de trabajo gruesamente similares que, siguiendo la bien conocida discusión de Lockwood, tomamos como los dos componentes principales de la posición de clase. Es decir, combinamos categorías ocupacionales cuyos miembros aparecerían -a la luz de la evidencia disponible- como típicamente comparables, por un lado, en términos de sus fuentes y niveles de ingreso y otras condiciones de empleo, en sus grados de seguridad económica y en sus chances de avances económicos; y, por otra parte, en su ubicación dentro de los sistemas de autoridad y control que gobiernan los procesos de producción en que están involucrados" (énfasis original).



La larga cita precedente es bastante clara y explícita del enfoque de los autores. En otro trabajo (Erikson y Goldthorpe, 1992) aclaran que "no existe una forma obvia e incontrovertida" en que se puede establecer un conjunto de categorías de clase. Y agregan: "Nuestra posición frente a esta dificultad es la siguiente. Partimos del punto de vista de que los conceptos -como todas las otras ideas- deberían ser juzgados por sus consecuencias, no por sus antecedentes. Así, tenemos poco interés en argumentos sobre las clases que sean de una naturaleza meramente doctrinaria. El esquema de clases que hemos desarrollado en conexión con la presente e investigaciones comparativas previas (Erikson, Goldthorpe y Portocarero 1979), poseen una racional teórica que, confiamos, lo dota con una medida de consistencia interna. Pero, como se volverá aparente, es en su inspiración más bien ecléctico" (pág. 35).



Después de puntualizar la centralidad para Marx y Weber de las relaciones de empleo en la delimitación de la estructura de posiciones de clase -aunque aclarando que tales autores "atribuirían significados algo diferentes a tales relaciones" (25)- Erikson y Goldthorpe derivan una división tripartita básica de las posiciones de clase:

"1. empleadores: es decir, aquellos que compran el trabajo de otros y asumen así algún grado de autoridad y control sobre ellos;

2. trabajadores auto-empleados [cuenta propia] sin empleados: aquellos que ni compran el trabajo de otros ni venden el propio;

3. empleados: aquellos que venden su trabajo a los empleadores y se colocan así de alguna manera bajo su autoridad y control" (págs. 37-40).





Considerando a esta división como un punto de partida, los autores señalan la existencia de dos desarrollos que modifican esta situación, como son la transformación de la propiedad en una forma corporativa, organizacional -que desplaza a los individuos-, y el crecimiento de los asalariados dentro de la población activa, con sus consecuencias de incremento de la burocratización.



A partir de estas y otras consideraciones, Erikson y Goldthorpe proponen un proceso o diagrama de derivación de un esquema de clase, previo a la construcción de este último (los números romanos finales corresponden a la categorización que se describe más adelante).























Posiciones de clase básicas

EMPLEADORES CUENTAPROPISTAS EMPLEADOS

Forma de regula-

ción del empleo

Grandes Pequeños RELACIONES INTERMEDIAS CONTRATOS DE SERVICIOS LABORALES

Profesionales, De rutina Técnica Manual

técnicas super., no manual inferior

administrativas y superv.

y gerenciales. no manual Indust.

Calif. No ca- Agr. lific.

Indust. Agric. Industria Agric. Nivel Nivel Nivel Nivel

super. infer. super. infer.

IVa IVc IVb IVc I II IIIa IIIb V VI VIIa VIIb









En los cuadros a desarrollar luego se describen los componentes de las distintas categorías, que los autores suelen presentar en esquemas de 11, 7 y 5 agrupamientos o clases (ver Ishida, Goldthorpe y Erikson, 1991, págs. 962-63), aunque a veces parecen reservar el término "clase" para los esquemas de 7 y 5 casos. Algunos comentarios de Goldthorpe y colaboradores son de interés puntualizar (1987, págs. 40-43). En lo que hace a la Clase I, integrante de las Clases de servicio, los autores señalan que puede parecer problemático juntar con los altos profesionales, directivos y empresarios, categorías de empleadores, autónomos y empleados, pero que el problema tiende a ser más aparente que real, ya que en estas situaciones el status de empleo suele ser bastante ambiguo o a veces artificial por razones impositivas. Lo común de estas posiciones -añaden los autores- es que permiten ingresos altos y relativamente seguros a sus ocupantes, con la posibilidad de crecer durante su vida activa, además de ser posiciones que permiten el ejercicio de autoridad y conocimiento ("expertise"), con las implicaciones de autonomía que ello conlleva. Así,



"La Clase I podría entonces ser considerada como correspondiendo bastante a los niveles altos e intermedios de lo que Dahrendorf, siguiendo a Karl Renner, ha denominado la 'clase de servicios' (Dienstklasse) de la sociedad capitalista moderna -precisamente la clase de aquellos que ejercen la autoridad y el conocimiento en nombre de cuerpos corporativos- más algunos elementos de la burguesía clásica (empresarios independientes y profesionales 'libres') en la medida en que no han sido todavía asimilados dentro de esta nueva formación" (p. 41).





Aclara Goldthorpe en un trabajo posterior (1995; pág. 236) que su idea de una clase de servicio se origina en el austro-marxista Karl Renner, para quien la clase de servicio comprendía tres elementos básicos: empleados públicos ("funcionarios y otros administrativos"), empleados privados ("administradores de negocios, directivos, técnicos, etc.") y empleados de los servicios sociales, que se distinguirían de la clase obrera por realizar un trabajo improductivo, difiriendo según el contrato de trabajo que logran, recibiendo ya sea sueldos u honorarios. La relación del empleador con estos sectores, diferente de la que tienen con el obrero, implicaría una serie de recompensas "colaterales" además de una relación de "confianza", tanto por su conocimiento especializado como por la posibilidad de delegar autoridad en ellos. Lo que implicará remuneraciones, promociones y lealtades diferentes. Así, Golthorpe, en el trabajo posterior que estamos mencionando (1995; pág. 240) pasa a presentar su argumentación conceptual a favor de su construcción de "clase de servicio":



"El argumento en favor de que profesionales, administradores y directivos ostentan posiciones de clase básicamente similares debe, por tanto, exponerse del modo siguiente. Estos empleados, al estar característicamente ocupados en el ejercicio de autoridad delegada o en la aplicación de conocimiento especializado y experto, operan en sus tareas y en sus roles con un grado distintivo de autonomía y discrecionalidad; y, como consecuencia directa del elemento de confianza que está envuelto necesariamente en su relación con la organización que los emplea, tienen acordadas condiciones de empleo también distintivas, tanto en el nivel como en el tipo de recompensas en juego. En otras palabras, los profesionales, administradores y directivos se diferencian típicamente de estas distintas maneras de los empleados de otros rangos -y, más obviamente aún, de los obreros asalariados- por la índole de su trabajo y por su situación de mercado. Dada esta concepción de lo que es la base de la clase de servicio, se hace ahora posible abordar de manera suficientemente sistemática varias cuestiones relacionadas con sus divisiones internas y sus 'fronteras' con otras clases".





En lo que hace a la Clase II, estos bajos profesionales y altos técnicos, gerentes de pequeños establecimientos y supervisores de empleados no manuales siguen a la Clase I en posibilidades de niveles de ingreso y son posiciones que implican status de staff. Se ubican en los planos intermedios y bajos de la jerarquía burocrática lo que les permite una cierta autoridad y discreción aunque están sujetos a control sistemático desde arriba. Goldthorpe y colaboradores (1987) ven a esta clase complementando a la anterior, "en cuanto representan los niveles subalternos o cadetes de la clase de servicios" (p. 41, énfasis original).



La Clase III, grupos 3 y 4 (empleados de rutina en la administración, comercio, ventas y parte de trabajadores de los servicios), son considerados por Goldthorpe y colaboradores (1987) como una "fuerza de trabajo de cuello blanco (white-collar)", que estaría "funcionalmente asociada con, pero marginal a, la clase de servicios", agregando que para algunos propósitos se referirán a las Clases I, II y III como sus "clases de cuello blanco" (págs. 41-42). Los ingresos de la Clase III tienden a estar no sólo por debajo de las anteriores sino también respecto de los de muchos trabajadores manuales. Suelen ser empleos seguros y constituyen la base de la jerarquía burocrática, con alguna mínima característica de status de staff; no ejercen autoridad, salvo la aplicación de reglas y procedimientos de baja discrecionalidad.



La Clase IV comprende los grupos 5, 6 y 7, pequeños propietarios y artesanos, además de otros trabajadores cuentapropistas (nosotros incluimos el trabajo autónomo del sector agrícola). Estos grupos mostrarían una alta variabilidad en sus ingresos, estarían muy expuestos a severas restricciones en el mercado, "operando ... en los intersticios de la economía corporativa" (Goldthorpe y colaboradores 1987; p. 42), lo que haría poco predecibles su seguridad y perspectivas económicas. Sus ventajas residirían en la disposición de un cierto capital y de una amplia discreción y autonomía en su trabajo. Esta clase "debe equipararse a la 'pequeña burguesía'," según señalan Goldthorpe y colaboradores.



La Clase V está integrada por el grupo 8, supervisores de trabajadores manuales y técnicos de nivel bajo. La Clase VI, a su vez, se integra por el grupo 9, los obreros manuales calificados. Conjuntamente constituyen la clase de trabajadores calificados del esquema de cinco agrupamientos. Goldthorpe y colaboradores (1987) los ven como una "aristocracia obrera" o una "elite de cuello azul" ("blue-collar"). Consideran que los ocupantes de la Clase V pueden tener ingresos equiparables a los de la Clase II, además de una razonablemente alta estabilidad de empleo y de contar con cierto grado de autoridad y discreción ("más que los empleados de rutina de la Clase III", p. 42).



Finalmente, la Clase VII está compuesta por los grupos 10 y 11, los trabajadores semi-calificados y no calificados de las distintas áreas. Junto con la Clase VI, los autores la definirían como "Clase obrera". Si bien la Clase VI estaría mejor que la VII en las diferentes dimensiones, Goldthorpe y colaboradores (1987) encuentran muchas superposiciones entre ellas. Más allá de las diferencias, lo que los miembros de estas clases "tienen en común y lo que básicamente los distingue de los miembros de las otras clases es, primero, la característica básica de su situación de mercado -que venden su fuerza de trabajo en cantidades más o menos discretas (...) en retorno por salarios; y, segundo, la característica básica de su situación de trabajo -que están, vía el contrato de trabajo, posicionados en un rol enteramente subordinado, sujeto a la autoridad de su empleador o sus agentes" (págs. 42-43).



Ishida, Goldthorpe y Erikson (1991) resumen en su Tabla 1 (pp. 962-963) el esquema de clases originado en Goldthorpe y colaboradores (1987) de la siguiente manera (las 36 categorías originales las presentamos en el Apéndice B):



































































































EL ESQUEMA DE CLASES

========================================================================================================

Texto completo Modo de 7 clases Versión resumida,

Modo de 5 clases

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

I Profesionales, administradores y fun- I+II Clase de servicios: I-III Trabajadores no

cionarios superiores; gerentes de profesionales, adminis- manuales.

grandes establecimientos industriales; tradores y gerentes;

grandes propietarios. técnicos de nivel supe-

rior; supervisores de

II Profesionales, administradores y fun- trabajadores no manuales.

cionarios de nivel menor; técnicos de

nivel superior; gerentes de pequeños

establecimientos industriales; super-

visores de empleados no manuales.



IIIa Empleados no manuales rutinarios de III Trabajadores no manuales

nivel superior (administración y rutinarios: empleados no

comercio). manuales rutinarios en

administración y comercio;

IIIb Empleados no manuales rutinarios de personal de ventas; otros

nivel inferior (ventas y servicios). trabajadores de servicios.

IVa Pequeños propietarios, artesanos, etc., IVa+b Pequeña burguesía: peque- IVa+b Pequeña bur- con empleados. ños propietarios, artesa- guesía.

nos, etc., con y sin

IVb Pequeños propietarios, artesanos, etc., empleados.

sin empleados.

IVc Agricultores ("Farmers") y arrendata- IVc Agricultores y arrenda- IVc+VIIb Trabajadores

rios; otros trabajadores cuenta propia tarios; otros trabajadores agrícolas.

en la producción primaria. cuenta propia en la

producción primeraia.



V Técnicos de nivel inferior, supervi- V+VI Trabajadores calificados: V+VI Trabajadores sores de trabajadores manuales. técnicos de nivel inferior, calificados.

supervisores de trabajado-

VI Trabajadores manuales calificados. res manuales; trabajadores

manuales calificados.



VIIa Trabajadores manuales semi-calificados VIIa Trabajadores no califica- VIIa Trabajadores

y no calificados (no agrícolas). dos: trabajadores manuales no calificados.

semi y no calificados (no

en la producción primaria)



VIIb Trabajadores agrícolas y otros en la VIIb Trabajadores agrícolas:tra-

producción primaria. bajadores en la agricultura

y otros en la producción

primaria.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------

Nota: Estos autores no presentan aquí el esquema final de tres clases, que Erikson y Goldthorpe (1992) presentan: I. Trabajadores no manuales (categorías I-III y IVa+b del esquema de 5 clases); II. Trabajadores agrícolas (IVc+VIIb del esquema de 5 clases) y III. Trabajadores manuales (categorías V+VI y VIIa también del esquema de 5 clases).







En su trabajo posterior, Erkson y Goldthorpe (1992) aclaran sobre la presencia de los grandes empleadores en esta clase. "Los grandes propietarios están de hecho incluidos en la Clase I, donde puede parecer que constituyen un elemento más bien anómalo" (pág. 40). Los mismos no constituirían una "elite capitalista o líderes de la industria". En realidad, "estos 'grandes' propietarios resultan ser más típicamente los dueños de comercios, hoteles, restaurantes, garages, pequeñas industrias, o firmas de construcción o transporte". Y agregan que la razón principal para incluirlos es que "en la medida en que tales grandes propietarios tienden a estar tan extensivamente involucrados en actividades gerenciales y empresariales, pueden ser considerados como teniendo una afinidad aun mayor con aquellos gerentes asalariados que se encuentran en la Clase I y que tienen una participación sustancial en la propiedad [ownership] de las empresas en que trabajan" (pág. 40). Similares argumentos se aplicarían para la inclusión en las Clases I y II de todos los profesionales, dada la combinación de prácticas independientes y asalariadas y que la separación de los independientes "verdaderos" llevaría a categorías de muy pequeña presencia cuantitativa como para merecer un tratamiento separado (Erikson y Goldthorpe 1992; pág. 40).



Puntualizan luego estos autores que la diferenciación creciente de la relación empleador (normalmente organizaciones)-empleado lleva a la necesidad de no tratar a todos los empleados como ocupantes de una misma posición de clase. Esos heterogéneos principios que subyacen a la relación empleador-empleado llevan a reconocer diferencias -siguiendo a Weber, Renner y Dahrendorf- entre la contratación laboral y las condiciones de empleo. Las relaciones de empleo basado en contratos de trabajo son de corto plazo "e implican un intercambio específico de dinero por esfuerzo. ... Por el contrario, las relaciones de empleo dentro de un contexto burocrático implican un período más largo y un intercambio generalmente más difuso". Además del salario, se incluyen incrementos salariales establecidos, seguros, derechos de jubilación, etc., todos "elementos prospectivos" (págs. 41-42; énfasis original). Por otro lado, "una relación de 'servicio', ..., es probable de ser encontrada cuando se requiere de los empleados el ejercicio de autoridad delegada o conocimiento especializado y pericia en el interés de su organización empleadora" (pág. 42; énfasis original). Y, consecuentemente, la organización deposita confianza en ellos de que satisfarán las metas de la organización. "Es, entonces, la distinción entre empleados involucrados en una relación de servicio con su empleador y aquellos cuyas relaciones de empleo son esencialmente reguladas por un contrato de trabajo la que subyace a la forma en que, dentro de nuestro esquema de clases, diferentes clases de empleados han sido delineadas" (pág. 42). La distinción más obvia, agregan Erikson y Goldthorpe, es la de los altos profesionales, técnicos, gerentes y funcionarios de las Clases I y II, y las ocupaciones manuales fundamentalmente asalariadas de las Clases VI y VII. Las primeras constituirían la base de una "clase de servicios" de la moderna sociedad industrial y las segundas, "donde el contrato de trabajo usualmente prevalece, ... constituyen las bases de la clase obrera" (pág. 42). Estos autores aspiran a una amplia distinción lingüística de ambas alternativas, mencionando (pág. 42) entre otras la del inglés entre staff y workers, la del francés entre cadres o employés y ouvrieres, y en nuestro caso "empleados" y "obreros". Sin embargo, no dejan de reconocer el aspecto típico-ideal de su distinción, dada la existencia de ambigüedades entre ellas.



En este sentido es que realizan distinciones tanto dentro de la clase de servicios (Clases I y II) como de la clase obrera (Clases VI y VII). Las posiciones de la Clase I tienen mayores responsabilidades de tomas de decisiones y los más altos beneficios, lo que se atenuaría para los escalones más bajos de la Clase II. A su vez, agregan que es en las posiciones más bajas de la Clase VII (obreros no calificados) donde se observa la menor autonomía y discreción y donde operaría de forma más completa el contrato de trabajo, mientras que en los obreros calificados de la Clase VI "las modificaciones dirigidas a hacer los intercambios de 'dinero-por-esfuerzo' menos específicos y de corto término son menos probable de encontrarse" (pág. 43). Hay también una distinción de dos clases consideradas "intermedias" por el carácter mixto de las relaciones de empleo. La Clase III comprende las posiciones rutinarias no manuales "en el margen de las burocracias profesionales, administrativas y gerenciales", al tiempo que la Clase IV comprende posiciones técnicas inferiores y de supervisión que trabajan cerca de los empleados manuales sin rango, "aunque están en ciertos aspectos diferenciadas de ellos" (pág. 43). En ambos casos, puntualizan Erikson y Goldthorpe, es problemático plantear que una relación de servicio prevalece sobre un contrato laboral (pág. 44).



Otro comentario de Erikson y Goldthorpe es que la subdivisión de la Clase III en IIIa y IIIb fue guiada por la posibilidad de aplicar su esquema a estudios de movilidad femenina, de uso sólo cuando en el análisis se especifican las mujeres. La Clase IIIb abarcaría posiciones rutinarias no manuales sin calificación, típicamente ocupadas por mujeres. Si la subdivisión se aplica, indican que la Clase IIIb es usualmente juntada con la Clase VIIa. Un comentario final que agregan estos autores es el de la distinción por ramas, separando a los propietarios y asalariados de la agricultura en las Clases IVc y VIIb. Ello se justificaría por el carácter especial de las relaciones en el sector de producción primaria -frecuencia de un carácter familiar de la organización de producción, pago en especies, etc.-, además de la necesidad de distinguir en el esquema -cosa que los datos usualmente no permiten y por lo cual no se propone tal alternativa- "algún grado de diferenciación entre propietarios agrícolas, con respecto a la forma de tenencia, tamaño y valor de la tierra arrendada [holding]" (pág. 44).



Erikson y Goldthorpe afirman que a partir de su discusión debería quedar en claro que "el esquema de clases no está construido alrededor de un principio jerárquico individual a partir del cual un ordenamiento regular de las clases podría ser derivado" (pág. 44). Y agregan que si algún ordenamiento se intentase con propósitos analíticos, debería "producirse por referencia a criterios externos" (pág. 44). Sin embargo, consideran que su esquema de clases podría ordenarse razonablemente según prestigio, status socioeconómico o "deseabilidad general". Piensan que cualquiera de estos ordenamientos reflejarìan "en una forma más bien similar diferencias, por un lado, en niveles de retribución de empleos y, por otro lado, requisitos de entrada al empleo" (pág. 45). Así es que presentan un cuadro (Tabla 2.2, pág. 45) donde muestran la asignación de puntajes a su esquema de 7 clases siguiendo la escala internacional de prestigio ocupacional de Treiman (1977) y de otras escalas disponibles. Nosotros reproducimos aquí esa Tabla, agregando los puntajes de prestigio para nuestra construcción del esquema de clases de Goldthorpe (aunque debe aclararse que nuestras categorías IVc y VIIb exhiben muy pocos casos -4 y 5-, dado que la muestra del Area Metropolitana cuenta con muy pocos casos de trabajo agrícola o rural). Recordemos que los puntajes de nuestra escala de prestigio (Acosta y Jorrat, 1992a) exhibieron una correlación positiva alta con la de Treiman, por lo que la comparación con la primera fila de la Tabla 2.2 será la más pertinente. Especifican Erikson y Goldthorpe que "Sobre cada escala hemos obtenido un puntaje para cada agrupamiento ocupacional y de status de empleo comprendido dentro de una clase particular -en la medida en que una aproximación [mapping] entre las categorías de la escala y aquellas del esquema de clase probó ser posible- y luego tomamos la mediana de esos valores como el puntaje global de la clase" (págs. 45-46). Añaden que si bien los puntajes no son comparables de escala a escala, los extremos (Clases I+II y VIIa y VIIb) son parecidos con cierta variación entre naciones de las clases remanentes, por lo que Erikson y Goldthorpe consideran bien fundada la división jerárquica tripartita del esquema de clases.(26) Debemos notar que en nuestro caso cada ocupación en la muestra, materia básica para la construcción del esquema de Goldthorpe y colaboradores como de otros esquemas, contaba también con un puntaje de prestigio adjudicado según la escala de Acosta y Jorrat. Para todas las categorías de Goldthorpe y colaboradores obtuvimos luego las medianas de los puntajes de prestigio de las ocupaciones que las integraban.





"Tabla 2.2 [de Erikson y Goldthorpe]. Puntajes para clases del esquema según diferentes escalas ocupacionales como base para una división jerárquica tripartita.



Clase



Escala* I+II III IVa+b IVc V+VI VIIa VIIb





Treiman 56 35 42 44 35 29 24

Hope-Goldthorpe

(Inglaterra) 63 36 39 47 40 29 31

Wegener

(Alemania Federal) 92 50 49 50 49 39 30

Indice Ocupacional

Irlandés (Irlanda) 58 30 42 42 37 24 26

de Lillo-

Schizzerotto/ Italia 71 41 51 48 34 20 11

Naoi (Japón) 62 41 37 37 41 33 30

Duncan (EE.UU.) 66 27 46 25 33 17 14

Acosta y Jorrat

(Area Met. Bs. As.) 51 34 37 35 34 19 19 ---------------------- ---------

División 1 2 3



Nota: * La escala internacional de Treiman y aquellas para Alemania Federal, Irlanda y Japón se entienden como escalas de prestigio ocupacional, aunque construidas de diferentes maneras; la escala inglesa y también, parecería, la italiana, se entienden como de deseabilidad general de las ocupaciones en la estimación popular; y la escala de EE.UU., si bien originalmente construida como una aproximación a una escala de prestigio, es ahora generalmente interpretada como una de status socioeconómico de las ocupaciones" (pág. 45). (Como se indicara, para el Area Metropolitana de Bs. As. usamos una escala de prestigio local, altamente correlacionada con la internacional de Treiman.)





En la conclusión de esta sección en el trabajo de Erikson y Goldthorpe -que adoptamos como conclusión de nuestra sección aquí-, los autores señalan que desean enfatizar nuevamente que el esquema presentado "debe considerarse no como un intento de proveer un 'mapa' definitivo de las estructuras de clases de sociedades individuales sino esencialmente como un instrument de travail" (pág. 46; en francés en el original). Agregan que si bien su trabajo se guió por ideas teóricas y también por consideraciones prácticas sobre el contexto y propósitos con que va a ser usada, además del tipo de datos a que se aplicará, "el test crucial del esquema, como de cualquier otra herramienta conceptual, debe descansar en su desempeño: debe ser juzgada por el valor que pruebe tener en la investigación y análisis. Pero cualquier juicio de este tipo, sugeriremos entonces, necesitará satisfacer dos requerimientos: primero, debe ser hecho a lo largo del rango completo de aplicaciones en que el esquema es implicado -...-, y, segundo, debería hacerse en comparación con lo que podría ser ofrecido por las alternativas disponibles" (págs. 46-47). Son estas sugerencias las que demandarán buena parte de nuestro trabajo por delante.





3. El enfoque de Wright. Pasando al enfoque de Wright, el mismo se elabora y revisa a lo largo de diferentes trabajos, dando lugar a una serie de estudios en diversos países siguiendo su orientación, y nuestro relevamiento es el primero en América Latina en contemplar su propuesta. Elaborada y reconsiderada en distintos aspectos en diversos trabajos, su presentación más detallada se da en su libro Classes (1985). Una síntesis también se ofrece en su trabajo de 1995a, adelanto de su libro de próxima publicación, Class Counts, y en un trabajo anterior (1995c).



Para el autor, el concepto de "estructura de clases" desempeña un papel central en el análisis de clase, distinguiéndose en este último otros elementos conceptuales como "formación de clases", "lucha de clases" y "conciencia de clase" (Wright, 1995a), íntimamente relacionados, pero que en esta instancia, como el autor propone en algunos de sus trabajos (1995c), nos atendremos al problema de la estructura de clases. Al considerar que "las estructuras de clase ... designan mecanismos reales ..., definir una clase ... es establecer la naturaleza de estos mecanismos" (1995c; pág. 29). Los mecanismos generadores de efectos identificados con la estructura de clases destacarían tres tipos de efectos básicos: "los intereses materiales, la experiencia vivida y las capacidades para la acción colectiva", aunque "los intereses materiales proporcionan la base más coherente para la elaboración de conceptos concretos y de nivel micro de la estructura de clases" (1995c; págs. 31-32). Dos tipos de interés material -búsqueda del bienestar económico y promoción del poder económico- "están conectados mediante el concepto de explotación: la explotación define un conjunto de mecanismos que ayudan a explicar tanto la distribución del bienestar económico como la distribución del poder económico" (1995c; pág. 37). Aclara Wright que el marxismo no es la única tradición teórica que liga las clases a los intereses materiales compartidos, ya que, por ejemplo, los weberianos identifican las "oportunidades de vida" compartidas, vía "comunes capacidades de mercado" (intereses materiales) como fundamento de la pertenencia a clase. "Donde ambas tradiciones divergen radicalmente es en que los teóricos marxistas, pero generalmente no los weberianos, analizan el vínculo entre clase e intereses materiales mediante el concepto de explotación (1995c, pág. 38; énfasis original).(27)



Es preocupación de Wright distinguir el concepto de "explotación" del de "dominación". Señala (1985, p. 34), entre las propiedades estructurales del concepto de clase, que las clases son "relacionales", que estas relaciones son "antagónicas", que tales antagonismos están enraízados en la "explotación" y que esta explotación descansa en las relaciones sociales de "producción". Si bien Marx -y muchos marxistas- describirían las relaciones de clase "en términos de dominación u opresión, el determinante más básico del antagonismo de clase es la explotación" (Wright, 1985, p. 36). Agrega que la explotación debe distinguirse de la simple desigualdad y que el señor feudal explota al siervo no porque uno sea rico y el otro pobre sino porque existiría una relación causal entre la afluencia del señor feudal y la pobreza del siervo. "El señor feudal es rico porque los señores son capaces, en virtud de sus relaciones de clase respecto de los siervos, de apropiarse de un excedente producido por estos últimos" (p. 36). En su trabajo más reciente, Wright (1995a) si bien reconoce que explotación es un término "teóricamente cargado", ya que implicaría una condena moral y no sólo una descripción analítica, puntualiza que "el núcleo del concepto gira en torno a un tipo particular de interdependencia antagónica entre intereses materiales de actores en relaciones económicas más que en torno a la injusticia de estas relaciones como tales" (p. 23; énfasis original). Agrega que los intereses materiales antagónicos entre dos actores ocurren cuando "las estrategias para la mejora del bienestar económico de uno de ellos llevan inherentes amenazas al bienestar económico del otro", bienestar "que está adquirido a sus expensas. Los intereses materiales antagónicos, por tanto, implican la existencia de una u otra forma de conflicto de suma-cero entre las partes" (p. 24; énfasis original).



En este contexto, la explotación aparece como un mecanismo causal "que genera una forma particular de intereses materiales antagónicos", añadiendo Wright (1995a) que la existencia de explotación requiere la existencia de tres condiciones de principio: "a) El bienestar material de un grupo de gente depende de las privaciones materiales de otros. b) La relación causal en (a) implica la exclusión asimétrica del explotado del acceso a ciertos recursos productivos. ... c) El mecanismo causal que traduce la exclusión (b) en diferencias de bienestar (a) lleva consigo la apropiación de los frutos del trabajo del explotado por los que controlan los recursos productivos relevantes" (p. 27; énfasis original). En su trabajo de 1985, Wright observaba una especie de cambio o pasaje del concepto de explotación al de dominación en los análisis marxistas, lo que le parecía problemático y que cuestionaba su aproximación a un esquema de clases basado en la explotación. Como Wright va a proponer el concepto de ubicaciones o posiciones contradictorias dentro de las relaciones de clase para dar cuenta de clases o sectores de clase distintos de la trilogía burguesía-pequeño burguesía-obreros o proletarios, tal pasaje debilitaría "la relación entre el análisis de ubicaciones de clase y el análisis de intereses objetivos" (Wright, 1985, p. 56). Puntualiza que el concepto de dominación no implica que los actores tengan intereses objetivos, ya que por ejemplo los padres dominan a los hijos sin que existan intereses opuestos entre ellos; esta relación exhibiría intereses antagónicos si existiera una relación de explotación de padres a hijos. "La explotación implica un conjunto de intereses materiales opuestos" (p. 57). Otra objeción de Wright es que los conceptos de clase centrados en la dominación darían lugar al enfoque de "opresiones múltiples", basadas en diferentes formas de dominación (sexual, racial, nacional, económica, etc.), "sin que ninguna tenga una prioridad explicativa sobre cualquier otra" (p. 57).



Aproximándonos al esquema general de ubicaciones o posiciones de clase de Wright, éste señala que "En la sociedad capitalista, la forma central de explotación está basada en los derechos de propiedad sobre los medios de producción. Estos derechos de propiedad generan tres clases: capitalistas (explotadores), que poseen los medios de producción y emplean obreros; obreros (explotados), que no poseen los medios de producción y venden su fuerza de trabajo a los capitalistas; y pequeña burguesía (ni explotadores ni explotados), que poseen los medios de producción y los trabajan ellos mismos, sin emplear a otros" (Wright, 1995a, p. 29; énfasis original).



Si el análisis se limitara sólo a los derechos de propiedad y la exclusión de los medios de producción, el esquema no excedería la trilogía mencionada. Pero surge el problema de las así llamadas "clases medias", que si bien no poseen medios de producción y venden su fuerza de trabajo, no cumplen las características de la "clase obrera", como puntualiza Wright. Para avanzar en el análisis de los mismos, Wright introduce dos dimensiones: autoridad en la producción y posesión de calificaciones o pericia (Wright, 1995a, p. 39). Según el autor, no basta la explotación en el proceso de producción, sino que es necesario el ejercicio de la dominación, vía la autoridad en la situación de trabajo. Esta autoridad es ejercida por cuadros delegados, directivos y supervisores. La posición estratégica que ocupan les permite recabar para sí ingresos altos, vía un mecanismo que Wright denomina "renta de lealtad". Al no ser propietarios ni obreros, ocupan posiciones contradictorias, pero ocupan además "una posición de apropiación privilegiada en el seno de las relaciones de explotación" (p. 42).



La segunda dimensión para la diferenciación de esta clase, las calificaciones y/o pericias, está constituida por los títulos y los talentos raros (además de la propia formación en la situación de trabajo, cabría agregar). Esta oferta es escasa, por lo que tales empleados pueden apropiarse de una parte del excedente social vía una "renta de calificación", "pero mientras la renta de lealtad se genera por la situación estratégica de los directivos en el seno de la organización de la producción, la renta pericial de los expertos titulados se genera por su posición estratégica en la organización de los mercados de trabajo" (Wright, 1995a, p. 42).



Con estos elementos, Wright presenta su esquema, que lo define como de "posiciones de clase", puntualizando que "Las celdas en la tipología no son propiamente clases, son posiciones en el seno de relaciones de clase" (p. 42). Agrega el autor que algunas son posiciones contradictorias, otras de apropiación privilegiada y otras de polarización ("capitalistas" y "obreros" en el capitalismo), dentro de las relaciones de clase. Mientras que "por convención las posiciones polarizadas ... suelen denominarse 'clases'... sería más preciso describirlas como las posiciones fundamentales en la estructura capitalista de clases", concluyendo Wright (1995a, p. 42) que "Por tanto, la tipología no es una propuesta de un modelo de seis clases de la estructura de clases capitalista, sino más bien un modelo de una estructura de clases que diferencia seis posiciones en las relaciones de clase".



Distingue así el autor una "tipología de clases básica" y una "tipología de clases elaborada", según la introducción de distinciones. Ellas son (Figuras 3 y 4, Wright 1995a, págs. 43-44):



TIPOLOGIA DE CLASES BASICA



Relación con los medios de producción

PROPIETARIO EMPLEADOS

Emplea Capitalistas Directivos Directivos Tiene RELA-

trabajo expertos no autoridad CION

expertos

CON LA

No emplea Pequeña Expertos Obreros No AUTO-

trabajo burguesía autoridad RIDAD

posee no califi- califica- cado

ciones

escasas





TIPOLOGIA DE CLASES ELABORADA

Relación con los medios de producción

Propietario Empleados

N E Muchos Capitalistas Obreros Directivos Directivos noRELA-

U M expertos calificados CIO- M PNES

E L Pocos Pequeños Supervi-Supervisores Supervisores

R E empleadores sores calificados no CON

O A expertos calificados LA

D

D O Ninguno Pequeña Expertos Obreros Obreros no AUTO-

E S burguesía calificados calificados RIDAD

Relación con calificaciones escasas





La elaboración empírica de cada una de las categorías, particularmente las de los empleados distinguidos por niveles de autoridad y de calificación, es un tanto laboriosa.(28)









4. Enfoque usual de la investigación sobre estratificación en Estados Unidos. Por lo que respecta a la clasificación de uso más frecuente en la investigación sociológica estadounidense, un punto de partida es la discusión de Blau y Duncan (1966). Comienzan señalando estos autores que su estudio de la estructura ocupacional norteamericana se inserta en la tradición de las encuestas nacionales de movilidad ocupacional, compartiendo con las mismas el supuesto de que el estudio de la estratificación social en la sociedad moderna puede avanzarse mejor mediante "la investigación sistemática del status ocupacional y la movilidad. En resumen, el foco está en la jerarquía estratificada de ocupaciones más que en algún otro aspecto de la diferenciación social" (p. 5). Los autores reconocen que ello no posibilita el análisis de las diversas dimensiones de la estratificación.



Recuerdan Blau y Duncan que la famosa distinción weberiana entre clase, status y poder plantea la diferenciación a lo largo de varias dimensiones, reconociendo la importancia de las clases económicas enfatizadas en la teoría de Marx, clases que se diferenciarían según la posición de los individuos en la economía, "particularmente la posesión de propiedad en la forma de capital, y ella determina las chances de vida de los individuos y sus intereses económicos" (p. 5). Pero a ello Weber agregaba otras formas de diferenciación en estratos sociales, como la que surge del honor social o prestigio, donde los miembros de un grupo de status "comparten un estilo de vida distintivo, se aceptan los unos a los otros como iguales y restringen la interacción social no instrumental al endogrupo" (p. 5). Mientras las clases en el primer caso estarían estratificadas según "sus relaciones con la producción y adquisición de bienes", en el segundo los grupos de status se estratificarían de acuerdo "a los principios de su consumo de bienes" en tanto representados por 'estilos de vida' especiales" (p. 5, énfasis en el original de Weber y en Blau y Duncan).



Según Blau y Duncan, la posición ocupacional se diferencia tanto de las clases económicas o del status de prestigio, aunque se vincula estrechamente con ambas, particularmente con las primeras. "La clase puede definirse en términos de recursos económicos e intereses, y el principal determinante de éstos para la vasta mayoría de individuos es su posición ocupacional" (p. 6). Agregan posteriormente que si la clase se refiere al rol desempeñado por las personas en la economía y su posición estratégica e influyente como gerentes, entonces la clase "se refleja con mayor certeza en la ocupación específica de una persona más que en su status de empleo en la sociedad contemporánea, donde la economía está dominada por las corporaciones más que por los propietarios individuales" (p. 6).

Concluyen luego lo que nos parece una estrategia central de la investigación sobre estratificación, en el sentido de que si bien la posición ocupacional no da cuenta de los distintos aspectos de la clase, es su mejor indicador único, agregando que hay una relación más estrecha "entre clase económica y posición ocupacional que la que hay entre posición ocupacional y status de prestigio" (p. 6). Y dado el rol de la ocupación en conectar diversos elementos de la organización social, "El estudio de la estratificación social ... presupone un conocimiento profundo de la jerarquía ocupacional, que es la fuente principal de los diversos aspectos de la estratificación social en la sociedad industrial" (p. 7).



El planteo central del enfoque de Blau y Duncan es concebir que la estructura ocupacional consiste en las relaciones entre sus subgrupos "y que estos subgrupos ocupacionales, no los individuos que los componen, son las unidades de análisis" (p. 23). Especifican finalmente los autores que en realidad las 17 categorías ocupacionales [utilizada en su trabajo, The American Occupational Structure] no son grupos sociales en un sentido convencional, ya que sus miembros no tienen interacción social ni comparten definiciones o identificaciones comunes. Sin embargo, "las clases ocupacionales son agrupamientos sociales significativos y no enteramente categorías arbitrarias. Sus miembros comparten chances de vida y experiencias sociales y muchos de los contactos sociales directos de los individuos en el trabajo y aun en el juego son con otros en una categoría ocupacional similar, sino la misma" (p. 24).





Desde un punto de vista empírico, dividen la fuerza de trabajo en 17 categorías ocupacionales, extensión de los 10 grandes grupos ocupacionales del Censo de EE.UU. (comienzos de los años 60), siendo las siete categorías adicionales subdivisiones de categorías censales (por ejemplo, los profesionales se dividen en autónomos y asalariados). Un orden de rango de estas categorías según sus medias de años de escolaridad e ingresos mostró muy pocas alteraciones, ya que sólo cinco diferencias porcentuales no ocurrieron en la misma dirección del ordenamiento conceptual previo. Ello, más la similitud de orden de rango de categorías cercanas los llevó a atribuir a las mismas igual peso en los análisis de movilidad, o a considerar como movilidad horizontal solamente la que se daba entre algunas de estas categorías. La única excepción que introdujeron los autores fue considerar los vendedores minoristas o empleados de ventas por encima de los artesanos, a objetos de mantener la distinción no manual-manual (p. 26). Con muy pocas variaciones, es esta la categorización que se presenta aquí, excluyendo las dos últimas categorías de "Agricultores" (Farmers) y "Obreros agrícolas" (Farm Laborers), incluidas en otras por su escaso peso cuantitativo en una alta concentración urbana. Entre las variaciones introducidas por Hout (1983), y que es la que utilizamos nosotros, es su agrupamiento de las 17 categorías ocupacionales en cinco grandes grupos, de los cuales excluimos el último: Alto No Manual, Bajo No Manual, Alto Manual, Bajo Manual y Sector Agrícola (Farm). Puntualiza Hout que los criterios de selección de las categorías y de un número "apropiado" de las mismas no están bien desarrollados, y que los criterios usualmente utilizados por los investigadores mezclan preocupaciones teóricas y empíricas (p. 8). Recomienda así que si el interés es investigar fronteras de clase en un análisis de movilidad, sería necesario "no combinar personas de diferentes clases" (p. 8). Por supuesto, su propio esfuerzo de agrupamiento podría dar lugar a alguna discusión en este sentido, pero constituye una razonable aproximación a partir de categorías censales.



La reducción a un esquema manual-no manual (diferenciados luego en altos y bajos) implica tanto un proceso de distinción empírica que facilita el agregado de categorías ocupacionales, como un trasfondo de diferenciación de prestigio asociado a uno y otro tipo de trabajos. Gagliani (1981) ha destacado la importancia de las diferentes características físicas de estos dos tipos de trabajo y las ventajas de la tarea no manual sugiriendo, además, que los trabajadores "asignarían, en promedio, un puntaje más alto a las ocupaciones no manuales, en una escala de ordenamiento de preferencias según condiciones físicas del trabajo" (pág. 270, énfasis original). Este supuesto tiende a ser apoyado por la investigación vinculada a la construcción de escalas de prestigio de las ocupaciones. Especifica Gagliani, en una nota a pie de página, que "algunos podrían argumentar que lo que importa en el análisis de clase no es lo que la gente piensa, o la dimensión subjetiva, sino lo que las relaciones de producción realmente son, o dimensión objetiva" agregando que a esto se ha respondido -mencionando a Przeworski (1977)- que "las relaciones ideológicas son también objetivas" (pág. 270, nota 10; énfasis original).



La pregunta que se formula Gagliani es la consecuencia de esta distinción para el análisis de clase. Introduce así las distinciones de pagos diferenciales compensadores, proponiendo el supuesto de que las barreras de entrada a las ocupaciones previenen que los pagos diferenciales compensen las desventajas de las condiciones del trabajo manual frente al no manual: "Supondré, en otras palabras, que -dada la presente estructura de remuneraciones- los empleos no manuales serán preferidos a los manuales por la gran mayoría de población trabajadora" (pág. 273). La posición privilegiada del trabajo no manual se reforzaría en su escasez incrementando los requerimientos, particularmente de educación formal. Ello en un contexto de crecimiento de las ocupaciones no manuales altas y bajas, aunque estas últimas, si bien mantienen posiciones ventajosas frente a las manuales, en su remuneración reflejan sólo en parte tal superioridad. Agrega Gagliani que "Las economías capitalistas más exitosas han sido aquellas en las que los empleos no manuales de nivel más alto se incrementaron más rápidamente. Sin embargo, los empleos de menor nivel en este grupo se incrementaron igualmente. Ello ha permitido cierta movilidad ascendente de los manuales y un incremento en la participación de las mujeres en /////

la fuerza de trabajo" (pág. 276), aunque en trabajos de menor nivel que todavía representaban un avance sobre el trabajo manual.



A partir de este razonamiento Gagliani concluye identificando a los trabajadores no manuales como un grupo privilegiado, con intereses específicos, que los aproximaría a una definición como clase, ligada más a los estratos o clases superiores, contradiciendo así cualquier tesis sobre la "proletarización" de las clases medias. Al menos, mientras exista la actual división del trabajo y las condiciones privilegiadas de trabajo y remuneraciones. Así, "en la medida en que la creación, diseño y asignación de empleos permanezca en las manos de la alianza dominante, los no manuales carentes de propiedad pero privilegiados aceptan y apoyan el sistema que les garantiza sus privilegios y los legitima con los innegables avances absolutos producidos por el capitalismo, pretendiendo que estos avances continuarán hasta alcanzar los estratos más bajos de la sociedad. Ellos pueden esperar, y lo hacen" (pág. 280).



Por el lado del corte alto-bajo, dentro de cada tipo de trabajo, Parkin (1971), luego de señalar que tanto la jerarquía de prestigio como de las clases económicas tienen sus raíces en la estructura ocupacional -además de las jerarquías de poder político y autoridad-, señala (pág. 19) que para las sociedades capitalistas avanzadas "podemos representar la columna vertebral del sistema de retribuciones como una jerarquía de amplias categorías ocupacionales. Esto va de alto a bajo como sigue:



Profesionales, gerentes y funcionarios.

Semi-profesionales y administrativos menores.

No manuales ['white-collar'] de rutina.

Manuales calificados.

Manuales semi-calificados.

Manuales no calificados."





Agrega Parkin que si bien los sociólogos pueden acordar que este ordenamiento gruesamente expresa el sistema de retribuciones, es menor el acuerdo sobre por qué "la distribución de los beneficios materiales y sociales fluye a lo largo de estas líneas" (pág. 19). Mientras algunos autores acentuarían un ordenamiento en términos de importancia funcional, otros plantearían que la determinación de la distribución de recompensas y de la estructuración de las desigualdades descansaría en el poder. Aclara Parkin que si bien la introducción de la noción de poder es un correctivo importante a la perspectiva funcionalista, ello introduce a su vez problemas propios. Si las posiciones gerenciales obtienen mayores retribuciones puede ser que se deba a su mayor poder que a su mayor importancia para la sociedad, pero subsiste la pregunta para Parkin de qué es lo que los convierte en más poderosos (pág. 20). La respuesta habría que buscarla en lo que constituye la base de éxito en la situación de mercado. El ordenamiento descripto precedentemente representa no sólo una jerarquía de retribuciones sino también una jerarquía aproximada de calificaciones. "En términos generales, los grupos ocupacionales que tienen una posición alta en la escala de ventajas materiales y simbólicas también tienden a tener un rango alto en la posesión de calificaciones con valor en el mercado; aquellos con menores retribuciones tienden a ser relativamente bajos en tales calificaciones" (pág. 21). Y especifica Parkin: "Expresado en una forma un tanto diferente, y en términos relativamente generales, se podría decir que cuanto mayor la calificación o conocimientos comandados por una ocupación, mayor es su escasez relativa en la situación de mercado" (p. 21). Las ocupaciones en posiciones más altas cuentan con diversos medios institucionales para mantener su escasez.



Si bien las desigualdades precedentes surgen de la división del trabajo, Parkin menciona una fuente adicional de desigualdad en las sociedades occidentales que surge de la posesión de propiedad, donde los ingresos asociados a esta última serían mucho más desiguales que los asociados a las ocupaciones. Aunque cierta evolución de la estructura del mercado habría llevado a disminuir el peso de la propiedad en términos del empleo, existen mecanismos no sólo asociados a la herencia sino también al hecho de que las remuneraciones importantes de ciertas ocupaciones permiten excedentes que se destinan a la adquisición de propiedad -aunque fuere en forma modesta-, particularmente en períodos inflacionarios. Así, "la caracterización del orden ocupacional como la columna vertebral de la estructura de retribuciones no implica ignorar el rol de la propiedad, sino reconocer la interrelación entre una y la otra" (p. 24).



Si bien el cuadro emergente es el de un sistema de retribuciones ordenado en una jerarquía material y simbólica, se aproxima más a la idea de un continuo que dificultaría considerarlos como constituyendo clases sociales. "De todas formas, el hecho de que hablamos de un sistema de clases sugiere que podemos distinguir algunos 'cortes' significativos en la jerarquía de retribuciones. En las sociedades capitalistas occidentales, esta línea de clivaje cae entre las categorías ocupacionales manuales y no manuales" (págs. 24-25).



O sea, la diferenciación alto-bajo, dentro de la distinción básica entre trabajo no manual-manual, descansa en la desigualdad de las retribuciones, aunque existan dificultades para explicar porqué la distribución de "beneficios materiales y sociales" se da de esta forma. Tal desigualdad en la distribución de beneficios podría deberse tanto a la "importancia funcional", y/o al "ejercicio de autoridad" o "poder", y/o a la posesión diferencial de "calificaciones", a lo que se agregaría la posesión de "propiedad". Muchos de estos elementos son tanto parte de la distinción primaria no manual-manual, como de la distinción alto-bajo dentro de cada una de ellas.



Sin categorizar específicamente las distinciones no manual-manual y alto-bajo de la construcción de Hout que utilizaremos más adelante en este trabajo -el listado según Hout aparece con nuestra descripción del peso porcentual de cada categoría-, presentamos aquí la descripción de las 17 categorías ocupacionales utilizadas por Blau y Duncan (1967). El ordenamiento trata de tener en cuenta el rango de las medianas de ingreso y de los años de escolaridad, con algunas excepciones, que son la base de la construcción de un índice de status socioeconómico de las ocupaciones. Una excepción principal es la ubicación de los vendedores minoristas por encima de los artesanos y/o obreros calificados, para mantener la distinción no manual-manual (pág. 26). Además, el ordenamiento por rangos "difiere en algunos pocos aspectos del ordenamiento acostumbrado de los diez grandes grupos ocupacionales [censales]. Los vendedores minoristas caen entre los dos subgrupos de 'gerentes, funcionarios y propietarios' de la clasificación censal, de manera que sólo los gerentes asalariados permanecen por arriba de estos otros vendedores. Los propietarios han descendido hasta un punto que podrían confundir, o posiblemente deleitar, a los marxistas doctrinarios, aunque en virtud de sus niveles de ingreso todavía están por arriba de los empleados y los vendedores minoristas (que son, de todas formas, sus superiores educacionales). La venta minorista es la más baja de las ocupaciones de cuello blanco" (págs. 26-29). Si bien similar a lo que se puede observar en otros países, téngase presente que se trata de un ordenamiento por rangos de medianas de ingreso y de años de instrucción correspondiente a los Estados Unidos de mediados de los años 60. Aproximadamente, y comparando con el ordenamiento de Hout a utilizarse aquí, el trabajo no manual termina en la categoría 7 incluida; las altas no manuales comprenderían la 1, 2 y 3. Las altas manuales, a su vez, incluirían las categorías 8, 9 y 10 (además de parte de la 13). Los autores notan que la diferenciación por industrias (datos de ingreso y/o educación) dentro de los tres grandes grupos manuales (calificados, semicalificados y no calificados) o no está disponible o las diferencias son pequeñas, por lo que los movimientos ascendentes y descendentes entre ellas en los análisis de movilidad serán considerados como movimientos horizontales (pág. 26).





El ordenamiento de Blau y Duncan (Tabla 2.1, pág. 27) fue el siguiente:























1. Profesionales Autónomos

2. Profesionales Asalariados

3. Gerentes

4. Vendedores, Otros

5. Propietarios

6. Empleados administrativos

7. Vendedores minoristas

Artesanos [y/o Obreros Calificados]

8. Manufactura

9. Otras

10. Construcción

Operarios [y/o Obreros Semicalificados]

11. Manufactura

12. Otras

13. Servicios

Peones [y/o Obreros No Calificados]

14. Manufactura

15. Otras

16. Agricultores

17. Peones rurales











5. Algunos comentarios sobre los distintos enfoques. Más que una discusión conceptual detallada, que escapa un poco a los límites fijados a este trabajo, nuestra propuesta es discutir particularmente los alcances empíricos de los modelos propuestos. Sin embargo, una mínima discusión para enmarcar las propuestas se intenta ahora.



Nos parece práctico comenzar introduciendo una discusión planteada por González (1992), quien hace referencia a las corrientes newoweberianas (Goldthorpe) y neomarxistas (Wright). González, razonablemente, sugiere situarse "Más allá de los estereotipos que representan la contraposición entre la perspectiva marxista y la weberiana en términos de: a) centralidad de la producción versus el mercado; b) énfasis en la estructura versus la formación de clase y la movilidad; c) énfasis en la división social del trabajo versus la identidad social y política de los agentes; y, en fin, centralidad de las relaciones de explotación versus de dominación; ..." (p. 24). Señala la conveniencia más bien de recordar los pasos seguidos por la corriente neoweberiana para avanzar teórica y metodológicamente.



Los antecedentes ubican los trabajos de Lockwood (1958), apoyados inicialmente en los conceptos de "situación de mercado" y de "status", que en sus desarrollos posteriores se habrían apartado de los abusos de la utilización del prestigio como operacionalización de status, a favor de una concepción más fuerte de este último, más ligado a la idea de "derechos, capacidades y ventajas relativas legalmente reconocidas y, por ende, de carácter compulsivo (Barbalet, 1986, citado por González, p. 24). También consciente de las limitaciones del concepto de "situación de mercado" Lockwood habría girado hacia un concepto de "situación de trabajo", refiriéndose a los controles de los empleados administrativos sobre su trabajo y su entorno.



Una segunda etapa de esta corriente mencionada por González se asocia a la obra de Anthony Giddens, particularmente su conceptualización de "capacidad de mercado" y su distinción de tres clases de las mismas: propiedad de medios de producción, posesión de calificaciones o credenciales y la posición de fuerza de trabajo manual, que "constituirían mecanismos de cierre o, si se quiere, de exclusión social" (Giddens, 1979, p. 21). Señala González que Giddens se centra en el proceso de "estructuración de clase", es decir en términos de las influencias de la situación de mercado en la organización de oportunidades comunes, "de tal suerte que las categorías 'económicas' u 'objetivas' que caracterizan la situación de mercado sólo llegan a ser clases propiamente dichas en la medida en que adquieren naturaleza de agentes colectivos" (p. 24). Como bien puntualiza González, no hubo contraste empírico de este enfoque, que aparentaría ofrecer más de una dificultad de operacionalización.



Una tercera fuente de esta corriente se asocia decididamente a las investigaciones de John Goldthorpe y colaboradores. Como especifica González, la categorización empírica descansa en la escala de "deseabilidad social" de Goldthorpe y Hope, "si bien su fundamentación teórica remite a la mencionada distinción de Lockwood entre situación de mercado y situación de trabajo, en cuanto 'componentes principales' de la posición de clase" (Goldthorpe, 1980, p. 40, citado por González, p. 25).



González considera que el acento de Goldthorpe -"y otros autores genuinamente neoweberianos como Parkin"- en la estructura ocupacional relativiza las relaciones de propiedad. Aunque Parkin (1971) como habíamos notado en una cita previa, se encargaba de aclarar que la importancia crucial atribuida al "orden ocupacional" dentro de la "estructura de retribuciones" no implicaba desconocer la importancia del "rol de la propiedad", sino afirmar la interrelación existente entre ellas (p. 24).



El intento de Goldthorpe de combinar categorías ocupacionales comparables por sus fuentes y niveles de ingresos, de condiciones de empleo y su ubicación en posiciones de autoridad y control, no dejaría claros, según González, los alcances y fronteras conceptuales entre estos componentes, aunque muchos de los problemas estarían asumidos por esta corriente teórica, dado su énfasis en contrastar empíricamente hipótesis sobre movilidad social, lo que "tiende a relativizar la importancia de un concepto fuerte de estructura de clase" (p. 25).



Más allá de estas distinciones, lo que parece crucial en el esquema de Goldthorpe, agrega González, es la idea de "Clase de servicio", que supone autoridad, calificación y autonomía, pero que no es consecuente en términos de que la pertenencia a la misma no demandaría más que pertenecer a ciertas categorías ocupacionales, sin garantizar que el desempeño de las mismas

implique "la responsabilidad y el compromiso característicos de la clase de servicios en su sentido originario [Dahrendorf, Renner]" (p. 26). Como la categoría incluye a hombres de negocios y profesionales liberales, dice González que Goldthorpe estaría dando por supuesta una "comunalidad de intereses entre propiedad y control" (p. 31). De aquí saca la conclusión González de que la clase media de Wright se aproxima más a la clase de servicio que a las clases intermedias. Y pese a su énfasis weberiano en la dominación, la clase de servicios "sólo puede ser interpretada en términos de clase excluyente" por lo que "este modelo carece de una clase dominante propiamente dicha" (p. 31). De aquí que para González adquiera importancia la tarea de elucidar empíricamente qué modelo puede delimitar mejor las fronteras entre las categorías y, por ejemplo, si las "nuevas clases medias" tienen un comportamiento de clase (o autoconciencia de clase, podría agregarse).



Crompton ha señalado (1994) similitudes entre la construcción de Goldthorpe y los esquemas jerárquicos típicos de las agencias de investigación de mercado, aclarando que Goldthorpe ha reiterado decididamente que su enfoque no es jerárquico sino que expresa las relaciones de clase (pág. 84). Entre las diversas críticas al trabajo de Goldthorpe, además del de su supuesto acento en lo jerárquico y no en lo relacional, Crompton menciona la de un cuestionamiento general a "su organización de ocupaciones en determinadas categorías de clase y, en particular, su aparente adhesión a la distinción entre el trabajo manual y no manual como frontera de clase, incluso en el caso de los trabajadores rutinarios de cuello blanco" (pág. 84). Pero lo importante, según continúa Crompton, es que "Para Goldthorpe la construcción de un esquema de clases constituye sólo el punto de partida de su estrategia general del 'análisis de clase'," puntualizando que su propuesta distingue las situaciones de "mercado" y de "trabajo", siendo "necesario establecer el grado de formación de las 'clases' reales dentro de esta estructura; o, para utilizar las palabras del mismo Goldthorpe, el grado en que se puede suponer que una clase tiene 'identidad demográfica' (Crompton, 1994; pág. 85). En este sentido, interesa ver si las clases se originan como "colectividades sociales específicas ... colectividades qu pueden identificarse mediante el grado de continuidad en que, de acuerdo con las pautas de movilidad e inmovilidad de clase, sus miembros son asociados con determinados conjuntos de posiciones en el transcurso del tiempo" (Goldthorpe, 1983, pág. 467, citado por Crompton, 1994, pág. 85). Crompton puntualiza luego que una vez especificada la identidad demográfica, interesa la "formación de clase", particularmente desde un punto de vista socio-político, lo que lleva a destacar a Crompton que "el enfoque de Goldthorpe sobre el análisis de clase sigue un modelo sistemático: estructura conciencia acción que ... ha provocado muchas críticas" (p. 85). Dado nuestro enfoque centrado en la discusión de la estructura de clase -y la movilidad-, la discusión sobre el análisis de la acción de clase no será objeto de atención aquí.



Críticas más amplias apuntan a cuestionar que la propuesta de Goldthorpe constituya una teoría. Dice Carabaña (1995): "Como ya he indicado, tanto la operacionalización como la justificación teórica del esquema de Goldthorpe son bastante laxas, de manera que está justificado considerar lo suyo más como un esquema a la busca de una teoría que lo contrario" (pág. 120). Las observaciones previas de Carabaña señalaban que el esquema de Goldthorpe parecía no diferenciarse de las clasificaciones censales ateóricas de las ocupaciones. "Goldthorpe divide unas veces sí y otras no, y unas más y otras menos, por grupo profesional, situación en la profesión, y cualificación (creo que este es el orden)" (pág. 118). Agrega Carabaña que se podría suponer que Goldthorpe introduce la distinción por sector, "pero en realidad viene dado en términos de profesiones (administrativas o de servicio, industrial o agraria). Goldthorpe (...) ofrece una justificación general de estos grupos que podríamos llamar estadístico-weberiana: son, dice, relativamente homogéneos en cuanto a estilos y oportunidades en la vida. Esta justificación la desarrolla en particular de la fusión de profesionales liberales, directivos y grandes empresarios en una sola clase, a la que llama 'clase de servicio'. ... es difícil no pensar que la clasificación obedece en buena parte a criterios asistemáticos y ad hoc" (p. 118).



Goldthorpe, a su vez, considera, particularmente para el análisis de los estratos o clases medias involucrados en su "clase de servicios", que son los enfoques de corte marxista estructuralista a la Wright, los que "deben siempre complementarse con apelaciones 'no teorizadas' -esto es, esencialmente ad hoc- a los efectos de específicas circunstancias políticas o ideológicas" (1995, pág. 232).(29) Considera, igualmente, que los intentos marxistas por dar cuenta de la expansión del empleo de cuello blanco de nivel alto no fueron exitosos.



Este autor atiende luego a algunas críticas, particularmente a una originada en Dahrendorf contra la idea original de Renner que luego desarrolla el mismo Goldthorpe, que cuestiona el ubicar en una misma clase a los profesionales y a los administradores y directivos, grupos que si bien, como señala Giddens pueden compartir situaciones similares de mercado, "al mismo tiempo se ven implicados en muy distintos tipos de 'relaciones paratécnicas'," (Goldthorpe, 1995, pág. 240) a lo que Goldthorpe contesta que ello -que compartan este tipo de relaciones- no era postulado por su concepto de clase de servicio. "La comunidad básica en las situaciones de trabajo de los miembros de estos grupos, de la que a su vez deriva en la similitud de sus situaciones de mercado" residiría en aspectos más profundos de exigencias organizacionales, vinculadas a la necesidad de delegar autoridad y de recurrir al conocimiento especializado. Las diferencias se asociarían más bien "con las divisiones de situaciones (situs) que pueden trazarse dentro de la clase de servicio, al igual que sucede en otras clases" (págs. 240-241; énfasis original). A lo que añade que esta clase, como otras, puede estar sectorialmente dividida -particularmente entre lo público y lo privado- y caracterizada por una "estratificación interna" según "niveles de riqueza, ingresos, hábitos de consumo, etcétera, de los individuos y familias que la constituyen" (pág. 241).(30)



Discutiendo los límites de la clase de servicios, Goldthorpe señala dos cuestiones de interés. La primera, que se pregunta sobre las diferencias entre los altos empleados designados por alguna instancia superior y esa propia instancia superior. Más allá de la existencia de grupos fronterizos, Goldthorpe señala que la diferencia entre unos y otros es que los últimos no deben su posición a una designación o promoción burocrática, "sino a su propio poder, ya sean las bases de éste económicas, políticas, militares o de otro tipo" (pág. 242; énfasis original).(31) La segunda cuestión surge del hecho de que la clase de servicio es fundamentalmente una clase de empleados. Goldthorpe reconoce que la distinción entre los sectores altos de empleados y los oficinistas típicos -sector más numeroso- es a veces díficil de especificar para casos particulares. Goldthorpe piensa que debería situárselos fuera de la clase de servicios, particularmente porque les falta la característica decisiva de "las recompensas prospectivas implícitas en la relación de servicio y que toman la forma de seguridad en el estatus y de rutas reconocidas de promoción" (pág. 242). Es por ello que Goldthorpe propone ubicarlos dentro de los grupos o clases "intermedias", distinguiéndose de la clase de servicio por ser grupos "imperfectamente integrados en las estructuras burocráticas de las organizaciones que los emplean" (pág. 243).



En cuanto a la propuesta de E. O. Wright, vimos que este autor ha trabajado en la elaboración de un esquema de conceptualización de las clases sociales en las sociedades capitalistas, que concibe las clases medias como "posiciones contradictorias" entre la trinidad clásica -burguesía, pequeña burguesía y proletariado-. Sus elaboraciones teóricas posteriores enfatizaron el concepto de explotación, aunque en la práctica parecían no escapar a la idea de dominación y sus resonancias weberianas.



Algunos autores que asocian la idea de dominación con el enfoque weberiano y la de explotación con el marxista, señalan que las relaciones de dominación -políticas o ideológicas- jugarían un rol secundario, ya sea para "asegurar las condiciones de la explotación", o para "intensificar el grado de explotación", o para "reproducir las relaciones de explotación" (Burris, 1995; pág. 143). Sin embargo, se agrega que los desarrollos actuales en la práctica están tendiendo a una convergencia, ya sea en los análisis de clase generales como en el estudio de las clases medias. "Una de las mayores preocupaciones de la actual teoría marxista ha sido la de clarificar la posición de clase de grupos tales como los directivos y profesionales asalariados. La definición marxista clásica basada en la 'propiedad frente a la no propiedad de los medios de producción', entendida como fundamento de las relaciones capitalistas de explotación, nos es de poca ayuda porque si aplicamos este criterio todos los trabajadores asalariados pertenecerían a la clase obrera. ... En general, los marxistas contemporáneos han respondido a este problema introduciendo criterios más elaborados de posición de clase que permitan distinguir a ciertos grupos de asalariados de la clase obrera" (Burris; pág. 143). Y más allá de las diferencias entre los criterios introducidos, "el criterio operativo se define más en términos de dominación que de explotación" (Burris; pág. 143).



Wright mismo aproxima bastante su enfoque al de Weber, aunque distanciándose de la idea de dominación. Señala que: a) ambos difieren de los enfoques de clase gradacionales simples, donde las desigualdes materiales de vida serían meramente el elemento diferenciador; b) "ambas tradiciones identifican el concepto de clase con la relación entre la gente y activos o recursos económicamente relevantes" (1995a; p. 46); ambas tradiciones vinculan relaciones con recursos e intereses materiales, vía "el modo como los recursos conforman las estrategias de adquisición de ingresos" (p. 47). No es para Wright decisiva la distinción que creen ver los sociólogos entre el énfasis en las "relaciones de mercado" o en las "relaciones sociales de producción", si bien la misma es "formalmente correcta". El cree que "el contraste central entre estos dos puntos de vista está en el modo específico en que teorizan la estructura causal de los intereses materiales" (p. 48).



El contraste se cristalizaría en las expresiones oportunidades vitales (weberianos) y explotación (marxistas). Desde el punto de vista weberiano, lo central de la relación de la gente con los recursos económicos es la forma en que generan oportunidades y desigualdades y conforman intereses materiales. Desde la perspectiva marxista, la relación de la gente con los recursos tiene que ver con el modo como generan explotación. "Así pues, ambos conceptos apuntan a conflictos de intereses sobre la distribución de los activos mismos. Lo que la explotación añade a esto es la posición de que los conflictos de intereses entre las clases no se generan simplemente por lo que la gente tiene, sino por lo que la gente hace con lo que tiene" (p. 49; énfasis original).



Wright, argumentando a favor de su posición en defensa del carácter crucial de la explotación, señala que nada impediría crear híbridos que mezclen su enfoque neomarxista con el weberiano, donde la explotación produciría diferencias fundamentales en la estructura de clases y las capacidades diferenciales del mercado distinguirían estratos dentro de las clases, resultando la clase media un estrato privilegiado dentro de la clase obrera. El no hacer lugar a estos eclecticismos, añade Wright, se deriva en parte de un punto de vista político pero más que nada en su creencia en la coherencia teórica de su enfoque analítico (p. 52). Quienes no estén convencidos, propone finalmente, podrían considerar sus indagaciones empíricas "como investigaciones sobre clases situadas diferencialmente en relación a las oportunidades vitales en el mercado" (p. 53).



Más allá de la defensa de Wright, la introducción del concepto de explotación plantearía diversas dificultades,(32)

sobre todo en términos de los "bienes de calificación", y si bien Wright hace algunos consideraciones en este sentido, justamente señala González que "su argumento último apunta al uso de credenciales para restringir el acceso a determinadas posiciones", preguntándose este autor si "no se trata entonces de un argumento típicamente weberiano en torno al cierre social?" (p. 29).



Lo importante de hacer notar es que las críticas a la idea de explotación no cuestionan la centralidad de la idea de desigualdad. En tal sentido, hay un planteo de Sorensen (1996) que citamos in extenso porque de alguna manera se aproxima a nuestro acento en un enfoque estructural que soslaya el comportamiento de los actores:



"La teoría marxista de las clases es el ejemplo principal de una teoría estructural de la desigualdad que explica cómo la estructura genera desigualdad y cambio social. La desigualdad es generada por relaciones estructurales, y las ventajas y desventajas están adheridas a posiciones en la estructura social. Las características personales de capitalistas y trabajadores no importan demasiado para el proceso que genera la desigualdad. La desigualdad crea intereses antagónicos que están, por así decirlo, adheridos a las posiciones, que son lugares vacíos. Estos intereses antagónicos crean conflictos que pueden cambiar la estructura social.

La teoría marxista de las clases es un modelo de una teoría estructural de la desigualdad, pero no es una teoría que haya rendido bien con respecto a la evidencia o con respecto al status lógico de la teoría. El principal problema, creo, es con la teoría central de la explotación, que se basa en una dudosa teoría económica del valor, la teoría del valor-trabajo.

Los defectos de la teoría marxista de la desigualdad no deberían implicar el abandono de las teorías estructurales de la desigualdad. La teoría del valor-trabajo no es esencial para la idea de ventajas y desventajas asociadas con posiciones en la estructura social. Lo que es esencial es la idea de una ventaja obtenida por lograr acceso a una posición en la estructura social independientemente del comportamiento del ocupante de esta posición. En otras palabras, es una ventaja que el individuo no ha ganado. Tales ventajas son lo que usualmente llamamos beneficios [profits]. Y, en realidad, la teoría marxista es una teoría acerca de la búsqueda del beneficio" (pág. 1335).



Carabaña (1995), por su parte, encara una crítica tanto desde un punto de vista epistemológico más general, como referida a aspectos específicos del enfoque de Wright. Este autor -responsable con Juan Jesús González del relevamiento español dentro del Programa comparativo internacional originado por Wright-, luego de puntualizar que el esquema de Wright, como la mayoría, "pretenden dar cuenta de la estructura de clases de una sociedad dada y de su operacionalización en algún tipo de esquemas de clases", desde un punto de vista más bien epistemológico agrega: "Pienso que entenderíamos mejor la sociedad y también nos entenderíamos mejor entre nosotros mismos si abandonáramos la pretensión de que los esquemas de clases pueden justificarse teóricamente y reflejan la estructura de clases de las sociedades industriales" (págs. 112-113; énfasis original). Ya en su discusión de aspectos específicos de las propuestas, Carabaña nota -después de reconocer que Wright fue el único autor que tuvo el valor "de construir un esquema operacionalizable a partir de una teoría"- que la distinción de sólo tres dimensiones (propiedad, poder y cualificación) por parte de Wright tampoco "está exenta de arbitrariedad y de pagar su tributo a la conveniencia. Wright tiene una larga justificación teórica de las categorías y de su importancia relativa desde el punto de vista marxista (...). Pero no tiene justificación para dividir en tres (¿por qué no en dos o en cuatro?) cada una de las dimensiones, introduciendo así una dimensión cuantitativa completamente ajena a su teoría" (pág. 120; énfasis original).(33)



Según Carabaña, de todos modos el problema está radicado en la teoría. Señala que el énfasis original de Wright en la explotación como generadora de relaciones de clase lo lleva a dilemas de los cuales ha salido en principio "negando las clases que no puede explicar" agregando luego los criterios de poder y cualificación "como generadores de clase", que lo llevan a "aceptar la experiencia y a negar la teoría" (pág. 121). Su originalidad habría estado -puntualiza Carabaña- en el intento de conciliar estos criterios, planteando que tanto el poder como la cualificación generan explotación.(34)



En una línea de cuestionamiento distinta, Pawson (1988) luego de señalar que para las críticas a si la propuesta de Wright es "consistente con las doctrinas esenciales del marxismo", es mejor dejar que hable gente vinculada a su proyecto internacional (como Rose y Marshall, 1986), quienes señalan -agrega Pawson- que las connotaciones conceptuales del trabajo de Wright implican que las herramientas explicativas son mecanismos basados más en el mercado que en la producción, integrándose muy bien con viejas ideas weberianas. Luego añade Pawson que todavía deben estar discutiendo y que "se siente feliz de dejarlos continuar con su fútil tarea," ya que su punto de vista "es ... metodológico, que no hay reglas lógicas disponibles en el discurso sociológico que ... nos permita comenzar a decidir quién está acertado ["who is (W)right"]" (p. 243). Ello lo lleva a descartar, en este contexto, el "razonamiento del lenguaje ordinario" por "algún compromiso con la expresión de teoría en términos matemáticos" (p. 243).



En el espíritu de estas afirmaciones sólo en lo que se refieren a su énfasis en lo metodológico -y la necesidad de prueba empírica-, nuestra preocupación se centrará no en avanzar en las discusiones conceptuales -lo que no significa desconocer su necesidad e importancia- sino en explorar el rendimiento empírico de los modelos bajo discusión, atento a las características que hemos dado a nuestro programa de investigación. Específicamente, indagaremos si existe alguna diferencia en cuanto a la medida en que los modelos dan cuenta de la variabilidad en los años de educación, en los ingresos y en la autopercepción de clase, aunque la posibilidad de alcanzar una mayor variabilidad explicada de los ingresos sería más relevante, dada la importancia de que una categorización en términos de clase pueda dar cuenta de los "intereses materiales".(35) Avanzando en los aspectos dinámicos de la estratificación -movilidad ocupacional o de clase-, propondremos algunos modelos parsimoniosos de "bondad de ajuste" en el análisis de tablas de movilidad, para discutir en un último punto los efectos empíricos de variables antecedentes temporalmente sobre los logros de status o posiciones de status ocupacional en un proceso de estratificación, dentro de la propuesta de un modelo simple de dicho proceso de estratificación.

Ello, creemos, sentará bases empíricas mínimas para avanzar luego en la discusión conceptual y sus alcances. Nuestra preocupación será, entre otras, explorar si una u otra conceptualización es más sensible en términos explicativos de algunas variables cruciales. Una vez explorada esta importancia, podrá sugerirse hacia el futuro incluso la integración de algunos de estos enfoques, como lo sugiere hacia el final Wright, con toda la carga de "eclecticismo" o "heterodoxia" que ello podría connotar. Además, no todos los modelos o enfoques son útiles para igual fin. Prácticamente es imposible, por ejemplo, usar el esquema detallado de Wright para estudiar movilidad ocupacional intergeneracional, ya que no es posible formular al encuestado una serie de preguntas sobre el trabajo de su padre que demandaría un cuestionario como el sugerido por este autor. A su vez, la categorización de la investigación estadounidense es más fácil de usar cuando se trabaja con datos no recogidos por el propio investigador, ya que está más pegada a las clasificaciones censales e implica mucho menos restricciones teórico-conceptuales para su construcción.



Esperamos que la elaboración empírica subsiguiente coadyuve en alguna medida a brindar un marco y una fuente razonable de datos para esta discusión en la Argentina, al menos para su mayor concentración urbana.





6. Estratificación social en el Area Metropolitana según los diversos enfoques. Se presenta a continuación la distribución de la población del AMBA de acuerdo a los distintos enfoques mencionados. En primer lugar, se muestran los resultados según un enfoque típico de clasificación ocupacional en Estados Unidos, tanto asignando al encuestado sin ocupación la categoría del cónyuge o no realizando tal asignación:







Cuadro 31. Valores absolutos y porcentajes de las distintas categorías ocupacionales usadas típicamente en la investigación norteamericana (sin asignación categoría cónyuges). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.

ALTO NO MANUAL Frecuencias %



01. Profesionales autónomos 34 1.7 02. Profesionales asalariados 59 2.9 03. Directores, gerentes y grandes empresarios 38 1.9

04. Técnicos superiores 224 11.0



BAJO NO MANUAL



05. Propietarios pequeños 11 0.5

06. Empleados administrativos 273 13.4

07. Vendedores y pequeños comerciantes 212 10.4



ALTO MANUAL



08. Oficiales y artesanos calificados, manufac. 15 0.7

09. Oficiales y artesanos calificados, constr. 224 11.0

10. Oficiales y artesanos calificados, otros 152 7.5

11. Trabajadores de los servicios, semicalifi-

cados y calificados 171 8.4



BAJO MANUAL



12. Operarios, manufactura 162 7.9

13. Operarios, otros 57 2.8

14. Obreros no calificados y peones, manufactura 46 2.3

15. Otros obreros no calificados y peones 361 17.7

TOTALES 2039 100.0





Esta clasificación sigue la presentación de Hout (1983; pág. 9), con muy pocas variaciones: a) los "técnicos superiores" fueron agregados como categoría separada al final de los Altos no manuales (no se encontraba una ubicación clara para este grupo); b) los trabajadores de los servicios semi-calificados y calificados fueron ubicados al final de los Altos manuales y no al comienzo de los Bajos manuales, por entender que respondía más a la situación local de este grupo; y c) si bien los pequeños comerciantes están dentro de la misma categoría de Bajo no manual, no quedaba claro si la mejor asimilación era la de "Proprietors" (Propietarios) o "Salesperson, retail" (Persona de ventas, por menor); entendimos que la ubicación más próxima era la de "Vendedores y pequeños comerciantes", separados de los "Pequeños propietarios" (que Hout llama "Propietarios" a secas).



Puede observarse que, según esta clasificación, los Altos no manuales dan cuenta de un 17.5% de los casos, los Bajos no manuales de un 24.3% (totalizando los No manuales un 41.8% de los encuestados en este caso); los Altos manuales llegan a un 27.6% de los casos y los Bajos manuales son el 30.7% restante (totalizando los Manuales un 59.2%).



Si se asigna al encuestado sin ocupación la ocupación de su cónyuge -si existe ocupación del cónyuge-, prácticamente no se altera la distribución porcentual de los cuatro grupos, según puede verse en el cuadro abajo.





































Cuadro 32. Valores absolutos y porcentajes de las distintas categorías ocupacionales usadas típicamente en la investigación norteamericana (con asignación categoría cónyuges). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.

ALTO NO MANUAL Frecuencias %



01. Profesionales autónomos 34 1.6

02. Profesionales asalariados 62 2.9

03. Directores, gerentes y grandes empresarios 41 1.9

04. Técnicos superiores 233 10.8



BAJO NO MANUAL



05. Propietarios pequeños 15 0.7

06. Empleados administrativos 287 13.3

07. Vendedores y pequeños comerciantes 218 10.1



ALTO MANUAL



08. Oficiales y artesanos calificados, manufactura 15 0.7

09. Oficiales y artesanos calificados, construcción 248 11.5

10. Oficiales y artesanos calificados, otros 165 7.6

11. Trabajadores de los servicios, semicalificados y

calificados 187 8.6



BAJO MANUAL



12. Operarios, manufactura 169 7.8

13. Operarios, otros 67 3.1

14. Obreros no calificados y peones, manufactura 50 2.3

15. Otros obreros no calificados y peones 369 17.1



TOTALES 2160 100.0







La distribución de la población del AMBA según el enfoque de Goldthorpe y colaboradores se presenta en los cuadros a continuación, también sin y con asignación de la categoría del cónyuge al encuestado que no exhibe ocupación:



























Cuadro 33. Valores absolutos y porcentajes de las distintas categorías de clase propuestas por Goldthorpe y colaboradores. Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Nov., 1995.







CLASES DE SERVICIO Frecuencias %



01. Profesionales superiores, directivos y

grandes empresarios (> 5 empleados) 175 8.6

02. Profesionales de nivel medio, técnicos y

supervisores de empleados no manuales 230 11.3



CLASES INTERMEDIAS



03. Empleados no manuales de rutina, admi-

nistración y ventas 354 17.4

04. Trabajadores de servicios personales y

de seguridad 81 4.0

05. Pequeños propietarios y artesanos, con

empleados (1 a 5) 11 0.5

06. Pequeños propietarios y artesanos cuenta

propia (sin empleados) 339 16.6

07. Agricultores y pescadores cuenta propia 4 0.2



CLASE OBRERA



08. Supervisores de trabajadores manuales 34 1.7

09. Trabajadores manuales calificados,

incluidos rurales 197 9.7

10. Trabajadores manuales semi-calificados y

no calificados 609 29.9

11. Trabajadores rurales semi-calificados y

no calificados 5 0.2



TOTALES 2039 100.1







En una división tripartita de la propuesta de Goldthorpe, su Clase de servicios da cuenta de un 19.9% de los casos (sin asignación a los sin ocupación de la ocupación de su cónyuge), las Clases intermedias dan cuenta de un 38.7% y la Clase obrera del 41.4% restante. Debe notarse que hemos incluido en la Clase obrera de Goldthorpe a los "Supervisores de trabajadores manuales", distinto de la presentación de González (1992) para el caso español, siguiendo a lo que proponen Ishida, Goldthorpe y Erikson (1991; págs. 962-963), donde en su Modo de cinco categorías resumidas junta bajo el nombre de "Trabajadores calificados" a los "Técnicos de nivel bajo; Supervisores de trabajadores manuales" con los "Trabajadores manuales" propiamente dichos, lo que a su vez permite mantener separados a los asalariados manuales de los cuentapropistas, propietarios y asalariados no manuales.



La distribución porcentual descripta es muy similar cuando se asignan las ocupaciones de los cónyuges a los encuestados sin ocupación, según puede verse en el cuadro a continuación.



Cuadro 34. Valores absolutos y porcentajes de las distintas categorías de clase propuestas por Goldthorpe y colaboradores (con asignación categoría cónyuge). Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Nov., 1995.







CLASES DE SERVICIO Frecuencias %

01. Profesionales superiores, directivos y

grandes empresarios (> 5 empleados) 170 8.2

02. Profesionales de nivel medio, técnicos y

supervisores de empleados no manuales 248 11.5



CLASES INTERMEDIAS



03. Empleados no manuales de rutina, admi-

nistración y ventas 364 16.8

04. Trabajadores de servicios personales y

de seguridad 92 4.3

05. Pequeños propietarios y artesanos, con

empleados (1 a 5) 13 0.6

06. Pequeños propietarios y artesanos cuenta

propia (sin empleados) 360 16.7

07. Agricultores y pescadores cuenta propia 4 0.2



CLASE OBRERA



08. Supervisores de trabajadores manuales 39 1.8

09. Trabajadores manuales calificados,

incluidos rurales 218 10.1

10. Trabajadores manuales semi-calificados y

no calificados 636 29.4

11. Trabajadores rurales semi-calificados y

no calificados 8 0.4



TOTALES 2160 100.0

=================================================================





Finalmente, se presenta el cuadro con la distribución de la población del AMBA según el enfoque de Wright y colaboradores, aunque en este caso sólo para el caso de no asignación al encuestado sin ocupación de la posible categoría de su cónyuge, ya que por las propias características de este enfoque no se contaba con la batería de preguntas necesarias (no se podía contar) como para clasificar a los cónyuges -con ocupación- dentro del esquema de Wright:





Cuadro 35. Valores absolutos y porcentajes de las distintas categorías de clase propuestas por E. Wright y colaboradores. Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Nov, 1995.





PROPIETARIOS Frecuencias %



01. Burguesía (> 9 empleados) 14 0.7

02. Pequeños empleadores (1-9 empleados) 29 1.4

03. Pequeña burguesía 416 20.4



NO PROPIETARIOS (ASALARIADOS)



Directivos

04. Directivos expertos o calificados 7 0.4

05. Directivos semi-calificados 2 0.1

06. Directivos no calificados 12 0.6



Supervisores

07. Supervisores expertos o calificados --- ----

08. Supervisores semi-calificados 29 1.4

09. Supervisores no calificados 56 2.7



Empleados y obreros

10. Empleados u obreros calificados 59 2.9

11. Obreros semi-calificados 341 16.7

12. Proletarios 1074 52.7



TOTALES 2039 100.0 =================================================================





En este esquema de Wright, los Propietarios dan cuenta de un 22.5% de los casos, los Directivos del 1.1%, los Supervisores del 4.1% y los empleados u obreros sin posiciones de supervisión de un 72.3% de los casos. Los Proletarios solamente excederían la mitad de los casos (52.7%).





7. Breves consideraciones sobre la distribución ocupacional por sexos, según el enfoque de la investigación estadounidense. Luego de estas descripciones, corresponde un análisis comparado de los alcances empíricos de cada una de ellas. Pero antes, en una digresión para concluir este punto, se presenta, en el texto, la distribución según sexo para cada categoría de la clasificación estadounidense (se ofrece en el Apéndice C tal distribución para los otros dos esquemas). Hemos elegido la misma para describir posibles diferencias, en términos de pensarla más ligada a categorizaciones ocupacionales de cierta frecuencia, menos "comprometida" con elaboraciones de tipo teórico en relación a los enfoques de clase. En la literatura se dio cierta discusión sobre la unidad de análisis en la investigación referida a estratificación social, particularmente sobre si debería tomarse al individuo o a la familia como la unidad del análisis de clase. Sorensen (1994) recuerda que en 1983 Goldthorpe (1983) "respondió con una defensa vociferante del punto de vista convencional. Rechazó el cargo de que el análisis de clase haya ignorado la existencia de desigualdades de género (...) y renovó el argumento para tomar la familia como la unidad del análisis de clase" (pág. 30). Casualmente, la propia posición desventajosa de las mujeres en el mercado de trabajo sería su razón de mantener a la familia como tal unidad de análisis. Agrega Sorensen: "Dado que los miembros de una familia que viven juntos comparten típicamente chances de vida y condiciones materiales similares, el estándar de vida y el 'destino de clase' estarán mucho más influenciados por la posición ocupacional del marido que por la propia (o por el hecho de ser mujeres)" (pág. 30).



Puntualiza más adelante esta autora que la incorporación creciente de la mujer al mercado de trabajo llevó a un distanciamiento o no coincidencia entre dos dimensiones de clase social: las relaciones del individuo con respecto al mercado de trabajo -expresadas en su situación de trabajo- y las relaciones familiares con respecto al mercado de consumo -o situación de mercado-. La complicación de la situación se da cuando hay más de una persona -posiblemente ambos miembros de la pareja- en un empleo o trabajo remunerado. Ello habría llevado a poner fin al estudio de la estructura de clases basados en la posición del varón.(36) Lo que significaría, agrega Sorensen, que las investigaciones sobre las posiciones de clase de varones y mujeres formulen preguntas específicas diferentes de las formuladas para la posición de clase de las familias (1994; pág. 31). Lo que señala finalmente Sorensen es que si uno distingue tres tipos de preocupaciones en estas investigaciones, a saber, la investigación sobre posición de clase de los individuos -proveer, por ejemplo, un mapa de la estructura de clases-, sobre posición de clase de la familia y sobre la influencia de la familia en la posición de clase del individuo, la preocupación por el primer enfoque llevaría a tomar al individuo como unidad de análisis. Lo mismo se aplicaría a las chances de movilidad intergeneracional ocupacional o de clase de los indivduos, determinándose las posiciones de varones y mujeres de la misma forma (Sorensen, 1994; pág. 32).



Sin embargo, dicha autora nota que la inclusión de las mujeres en este tipo de investigaciones llevó a plantear la posibilidad de preguntas diferenciadas por género, ya que muchas medidas de clase, status socioeconómico o prestigio habían sido desarrolladas basándose en la ocupación de los hombres. Un problema sería si muchas ocupaciones femeninas pueden entrar en los esquemas de clase desarrollados para las ocupaciones de los varones: "... algunas ocupaciones, detentadas básicamente por mujeres, tales como muchos de los nuevos empleos en el creciente sector servicios, pueden ser difíciles de ubicar en un esquema de clases existente. Por ejemplo, en el esquema de clases de Eirkson y Goldthorpe, las posiciones de baja calificación, no manuales, de nivel inferior, son agrupadas con otros empleados no manuales cuando sólo se estudia a los hombres, pero cuando se incluye a las mujeres las posiciones no manuales de nivel inferior son ubicadas en una clase separada (...). Esto es así para asegurar que cada clase se mantenga relativamente homogénea con respecto a la situación de trabajo y de mercado" (nota 6, pág. 32). Agrega Sorensen (1994) que otra cuestión vinculada es si para una misma posición no existen beneficios diferenciales para varones y mujeres, como ingreso, autoridad, status, prestigio, lo que en tal caso implicaría que "el grado de heterogeneidad dentro-de-las-clases podría ser mayor cuando se incluyen a las mujeres" (nota 6, pág. 32). Luego se verá que en nuestro caso los enfoques tienen un mayor alcance explicativo de la variabilidad en los ingresos cuando se consideran las ocupaciones para los varones solamente.









































































Cuadro 36. Porcentajes de las distintas categorías ocupacionales usadas típicamente en la investigación norteamericana (sin asignación categoría cónyuges), por sexo. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.

ALTO NO MANUAL VARONES MUJERES



01. Profesionales autónomos 2.0 1.2 02. Profesionales asalariados 3.8 2.1 03. Directores, gerentes y grandes empresarios 2.7 1.1

04. Técnicos superiores 8.6 13.1

SUBTOTAL (17.1) (17.5)

BAJO NO MANUAL



05. Propietarios pequeños 1.1 0.1

06. Empleados administrativos 10.5 15.9

07. Vendedores y pequeños comerciantes 8.7 11.9

SUBTOTAL (20.3) (27.9)



ALTO MANUAL



08. Oficiales y artesanos calificados, manufac. 0.5 0.9

09. Oficiales y artesanos calificados, constr. 16.1 6.4

10. Oficiales y artesanos calificados, otros 11.2 4.2

11. Trabajadores de los servicios, semicalifi-

cados y calificados 8.1 8.7

SUBTOTAL (35.9) (20.2)

BAJO MANUAL



12. Operarios, manufactura 7.5 8.3

13. Operarios, otros 5.7 0.3

14. Obreros no calificados y peones, manufactura 2.8 1.8

15. Otros obreros no calificados y peones 10.7 23.8

SUBTOTAL (26.7) (34.2)



TOTALES GENERALES % 100.0 100.0

NUMERO DE CASOS 953 1086







En términos generales, y para los cuatro grandes grupos, habría una situación de "empate" para los Alto no manuales, mayor peso de los Bajo no manuales entre las mujeres, mayor peso de los Alto manuales entre los varones y mayor peso de los Bajo manuales entre las mujeres. Especificando estos grupos, puede verse que el "empate" en el sector Alto no manual conjuga un predominio de los Profesionales, Gerentes y Directivos entre los varones (8.5% frente a un 4.4% entre las mujeres) y un predominio de los Técnicos superiores entre las mujeres, que incluye a los docentes. En cuanto al sector de los Bajo no manuales, es el mayor peso de los empleados administrativos, de comercio y ventas lo que hace que pese más entre las mujeres. Por el lado de los Alto manuales, el mayor peso de este sector entre los varones surge del predominio entre ellos de Oficiales y artesanos calificados de ramas distintas de la manufactura, mientras las mujeres parecen exhibir un muy ligero predominio entre ellas de los Oficiales y artesanos calificados de la manufactura (aunque los valores generales son muy bajos aquí) y de los Trabajadores calificados y semicalificados de los servicios. Finalmente, el predominio de los Bajo manuales entre las mujeres se debe a la mayor presencia entre ellas de los Operarios de la manufactura y, básicamente, de los Otros obreros no calificados y peones, que incluyen el servicio doméstico. Los varones tienden a exhibir porcentajes más altos entre ellos de Operarios fuera de la manufactura y de Obreros no calificados y peones de la manufactura.



Sintetizando esta descripción: hay predominio entre los varones de los Profesionales, Gerentes y Directivos, así como de los Pequeños propietarios, entre los No manuales. Tienen igualmente mayor presencia entre ellos los Oficiales y artesanos calificados y Operarios fuera de la manufactura, además de los Obreros no calificados y peones de la manufactura, dentro del sector Manual; hay predominio entre las mujeres de los Técnicos superiores (docentes), de los Empleados administrativos y de los Vendedores y pequeños comerciantes (básicamente empleados de comercio y ventas), dentro del sector No manual, en línea con lo que Sautu (1992) señalara como "feminización de los estratos medios" ya a partir del Censo de 1980. Predominan también entre ellas los Oficiales y artesanos calificados de la manufactura, los Trabajadores de los servicios calificados y semicalificados, además de los Operarios de la manufactura y de los Otros obreros no calificados y peones (servicio doméstico), dentro del sector Manual.





8. Intersecciones de las distintas clasificaciones. Retomando el tema de las distribuciones según cada enfoque, veremos ahora, entrecruzando las distintas clasificaciones, el grado y la forma de intersección y discrepancia entre los distintos modelos de clase propuestos. Comenzamos relacionando la clasificación ocupacional usual norteamericana con la propuesta de Goldthorpe, presentando en el cuerpo del trabajo los cuadros resumidos (grandes categorías) y en el Apéndice los cuadros ampliados:





Cuadro 37. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las usadas en la investigación estadounidense. Valores absolutos.



CLASES GOLDTHORPE:

CATEGORIAS SERVICIOS INTERMEDIA OBRERA OBRERA TOTAL

EE.UU.: CALIF. NO CAL.

Alto No Manual 353 2 0 0 355 Bajo No Manual 52 440 4 0 496

Alto Manual 0 169 222 0 391

Bajo Manual 0 178 5 614 797

Total 405 789 231 614 2039

=================================================================









Cuadro 38. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las usadas en la investigación estadounidense. Porcentajes respecto de las categorías de Goldthorpe.



CLASES GOLDTHORPE:

CATEGORIAS SERVICIOS INTERMEDIA OBRERA OBRERA TOTAL

EE.UU.: CALIF. NO CAL.

Alto No Manual 87.2 0.2 0.0 0.0 17.4

Bajo No Manual 12.8 55.8 1.7 0.0 24.3

Alto Manual 0.0 21.4 96.1 0.0 19.2

Bajo Manual 0.0 22.6 2.2 100.0 39.1

Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0

=================================================================





Cuadro 39. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las usadas en la investigación estadounidense. Porcentajes respecto de las categorías usadas en la investigación estadounidense.



CLASES GOLDTHORPE:

CATEGORIAS SERVICIOS INTERMEDIA OBRERA OBRERA TOTAL

EE.UU.: CALIF. NO CAL.

Alto No Manual 99.4 0.6 0.0 0.0 100.0

Bajo No Manual 10.5 88.7 0.8 0.0 100.0

Alto Manual 0.0 43.2 56.8 0.0 100.0

Bajo Manual 0.0 22.4 0.6 77.0 100.0

Total 19.9 38.7 11.3 30.1 100.0



De la lectura de los tres cuadros precedentes surgen algunas puntualizaciones: a) La Clase de servicios de Goldthorpe está constituida por las ocupaciones No manuales de la clasificación estadounidense, fundamentalmente por los Altos no manuales (87.2%); b) a su vez, los Altos no manuales de la clasificación estadounidense son prácticamente agotados (99.4%) por la Clase de servicios de Goldthorpe (las ocupaciones No manuales estadounidenses están constituidas en un 47.6% por la Clase de servicios de Goldthorpe); c) la Clase intermedia de Goldthorpe se reparte, en primer lugar, entre los Bajos No manuales (55.8%), luego entre los Altos manuales (21.4%) y los Bajos manuales (22.6%) de la clasificación estadounidense. Bajos no manuales y Altos manuales hubiesen aparecido "naturalmente" -en meras consideraciones empíricas previas- como "Clases intermedias" (dan cuenta de un 77.2% de la misma). Desde el otro ángulo, son los Bajos no manuales estadounidenses los que están mayoritariamente constituidos por la Clase intermedia de Goldthorpe (88.7%), mientras que los Altos manuales están integrados en menor medida (43.2%) por esa Clase intermedia (la suma de los Bajos no manuales y los Altos manuales de la clasificación estadounidense están constituidos en un 68.7% por la Clase intermedia de Goldthorpe); d) finalmente, la Clase obrera calificada de Goldthorpe está integrada casi totalmente (96.1%) por las ocupaciones Alto manuales estadounidenses, mientras que la Clase obrera no calificada es agotada por los Bajo manuales, con lo que la Clase obrera de Goldthorpe está prácticamente compuesta por las ocupaciones Manuales de la clasificación estadounidense. Desde el otro ángulo, la categoría Bajo manual estadounidense se compone en tres cuartas partes por la Clase obrera no calificada de Goldthorpe (77%), mientras que los Alto manuales se reparten entre la Clase intermedia y la Clase obrera calificada (las ocupaciones Manuales de la clasificación estadounidense globalmente consideradas están integradas en un 70.8% por la Clase obrera de Goldthorpe).



Una síntesis respecto de la categorización de Goldthorpe es que su Clase de servicios está mayoritariamente constituida por las ocupaciones Alto no manuales de la categorización estadounidense (sólo un 12.8% está integrado por las Bajo no manuales) y agotada por las ocupaciones No manuales, su Clase intermedia se integra tanto por los Bajo no manuales como por los Alto manuales (más por los primeros que por los segundos), mientras su Clase obrera calificada se integra básicamente con los Alto manuales y su Clase obrera no calificada es agotada por los Bajo manuales. Respecto de la categorización estadounidense, los Alto manuales se integran prácticamente en su totalidad por la Clase de servicios, los Bajo no manuales se integran decididamente por la Clase intermedia (casi 9 de cada 10 se corresponden con esta clase), los Alto manuales se componen tanto de la Clase intermedia como de la Clase obrera calificada, mientras que los Bajo manuales son mayoritariamente (8 de cada 10) de la Clase obrera no calificada, con una parte (2 de cada 10) en la Clase intermedia.





Cuadro 40. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Wright y de las usadas en la investigación estadounidense. Valores absolutos.





CLASES DE WRIGHT

CATEGORIAS DE Bur- Pequeña Gerentes Trabajad. Prole- Total

EE.UU.: guesía Burguesía y Superv. Semiexper. tarios

Alto No Manual 24 73 107 151 0 355

Bajo No Manual 17 79 31 13 356 496

Alto Manual 2 264 26 172 98 562

Bajo Manual 0 0 1 5 620 626

Total 43 416 165 341 1074 2039

=============================================================================









Cuadro 41. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Wright y de las usadas en la investigación estadounidense. Porcentajes respecto de las categorías de Wright.



CLASES DE WRIGHT

CATEGORIAS DE Bur- Pequeña Gerentes Trabajad. Prole- Total

EE.UU.: guesía Burguesía y Superv. Semiexper. tarios

Alto No Manual 55.8 17.5 64.8 44.3 0.0 17.4

Bajo No Manual 39.5 19.0 18.8 3.8 33.1 24.3

Alto Manual 4.7 63.5 15.8 50.4 9.1 27.6

Bajo Manual 0.0 0.0 0.6 1.5 57.7 30.7

Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0











Cuadro 42. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Wright y de las usadas en la investigación estadounidense. Porcentajes respecto de las categorías de la investigación estadounidense.



CLASES DE WRIGHT

CATEGORIAS DE Bur- Pequeña Gerentes Trabajad. Prole- Total

EE.UU.: guesía Burguesía y Superv. Semiexper. tarios

Alto No Manual 6.8 20.6 30.1 42.5 0.0 100.0

Bajo No Manual 3.4 15.9 6.3 2.6 71.8 100.0

Alto Manual 0.4 47.0 4.6 30.6 17.4 100.0

Bajo Manual 0.0 0.0 0.2 0.8 99.0 100.0

Total 2.1 20.4 8.1 16.7 52.7 100.0

=============================================================================





Analizando la intersección de las categorías de Wright con las de la investigación estadounidense respecto de las categorías de Wright, se observa que su Burguesía se divide entre los Alto no manuales (55.8%) y los Bajo no manuales (39.5%). El grueso de su Pequeño Burguesía está integrada por Altos manuales, más de 6 de cada 10, repartiéndose el resto entre los No manuales. Casi dos tercios de los Gerentes y Supervisores son Alto no manuales, repartiéndose el resto entre Bajos no manuales y Altos manuales. Los Trabajadores semiexpertos están en las categorías Altas de No manuales y Manuales, mientras los Proletarios están en las categorías Bajas, primero en las Manuales (57.7%), luego en las No manuales (33.1%).



Desde el otro ángulo, porcentualizando en términos de las categorías de la investigación estadounidense, se observa que los Altos no manuales se reparten entre los Trabajadores semiexpertos, los Gerentes y Supervisores y la Pequeño burguesía, en ese orden. Los Bajo no manuales son básicamente Proletarios (más de 7 de cada 10 lo son), mientras que el resto son principalmente Pequeño burgueses. Los Alto manuales son Pequeño burgueses, Trabajadores semiexpertos y Proletarios, en ese orden. Prácticamente la totalidad de los Bajo manuales son Proletarios.



Apuntando al predominio que se observa desde cada lectura, surge que mientras casi dos tercios de los Gerentes y Supervisores son Alto no manuales, estos últimos son algo menos de una tercera parte de los primeros. Unos 4 de cada 10 Burgueses y unos 3 de cada 10 Proletarios son Bajo no manuales, al tiempo que 7 de cada 10 Bajo no manuales son Proletarios (siendo desdeñable el peso de los Burgueses entre estos Bajo no manuales). Esta situación muestra el peso de los empleados comunes de cuello blanco en la categoría Proletarios de Wright. Mientras los Trabajadores semiexpertos se reparten entre Altos manuales y no manuales (en ese orden), los Alto manuales son primero Pequeño burgueses, luego Trabajadores semiexpertos. Finalmente, menos de 6 de cada 10 Proletarios son Bajo manuales, cuando casi todos los Bajo manuales son Proletarios. Ello es consecuencia del señalado peso de los Bajo no manuales entre los Proletarios de Wright, y de que para las categorías de la investigación estadounidense sus Bajo manuales serían casi todos Proletarios.



De la misma forma que para el caso de la relación entre las categorías estadounidenses y el modelo de Goldthrope, presentamos ahora los cuadros que muestran la intersección entre los modelos de Wright y de Goldthorpe:



Cuadro 43. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las de Wright. Valores absolutos.



CLASES DE WRIGHT:

CLASES DE Bur- Pequeña Gerentes Trabaj. Prole-

GOLDTHORPE: guesía Burgues. y Superv. Semiex. tarios Total

Servicios 32 72 131 158 12 405

Intermedia Asalariada 0 0 8 8 419 435

Intermedia P. Burgues. 11 319 0 0 24 354

Obrera Calificada 0 25 25 171 10 231

Obrera No Calificada 0 0 1 4 609 614

Total 43 416 165 341 1074 2039

============================================================================







Cuadro 44. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las de Wright. Porcentajes respecto de las categorías de Wright.



CLASES DE WRIGHT:

CLASES DE Bur- Pequeña Geren. Trabaj. Prole-

GOLDTHORPE: guesía Burguesía y Sup. Semiex. tarios Total

Servicios 74.4 17.3 79.4 46.3 1.1 19.9

Intermedia Asalar. 0.0 0.0 4.8 2.3 39.0 21.3

Intermedia P. Bur. 25.6 76.7 0.0 0.0 2.2 17.4

Obrera Calificada 0.0 6.0 15.2 50.1 0.9 11.3

Obrera No Calificada 0.0 0.0 0.6 1.2 56.7 30.1

Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0





Cuadro 45. Intersección de los grandes agrupamientos de las categorías de Goldthorpe y de las de Wright. Porcentajes respecto de las categorías de Goldthorpe.





CLASES DE WRIGHT:

CLASES DE Bur- Pequeña Geren. Trabaj. Prole-

GOLDTHORPE: guesía Burguesía y Sup. Semiex. tarios Total



Servicios 7.9 17.8 32.3 39.0 3.0 100.0

Intermedia Asalar. 0.0 0.0 1.8 1.8 96.3 100.0

Intermedia P. Bur. 3.1 90.1 0.0 0.0 6.8 100.0

Obrera Calificada 0.0 10.8 10.8 74.0 4.3 100.0

Obrera No Calificada 0.0 0.0 0.2 0.7 99.2 100.0

Total 2.1 20.4 8.1 16.7 52.7 100.0

=========================================================================





Relacionando las construcciones de Goldhtorpe y las de Wright, se observa que tres cuartas partes de los Burgueses son de la Clase de Servicios y la otra cuarta parte son Clase Intermedia pequeñoburguesa. A su vez, la Clase de Servicios se reparte entre Trabajadores semiexpertos, Gerentes y Supervisores, algo menos Pequeña burguesía. La intersección de ambas Pequeña burguesías es importante, la de Wright está constituida en un 76.7% por la de Goldthorpe, y la de este último en un 90.1% por la del primero. Unos 8 de cada 10 Gerentes y Supervisores pertenecen a la Clase de Servicios, pero sólo 3 de cada 10 de esta última clase son Gerentes y Supervisores. Los Trabajadores semiexpertos se reparten entre la Clase Obrera calificada y la Clase de Servicios, en ese orden, al tiempo que 4 de cada 10 de la Clase de Servicios y más de 7 de cada 10 de la Clase Obrera calificada son Trabajadores semiexpertos. Unos 4 de cada 10 Proletarios son Clase Intermedia Asalariada y 6 de cada 10 Clase Obrera no calificada; desde el otro ángulo, casi la totalidad de la Clase Intermedia Asalariada y de la Clase Obrera no calificada son Proletarios.



La descripción precedente dio una idea global de las importantes intersecciones y del peso de las categorías de una construcción dentro de las categorías de las otras construcciones, permitiendo ver hasta dónde unas categorías agotaban (o dejaban de agotar) a otras. En un ejercicio forzando mucho las comparaciones para concluir este punto, podría decirse que la mayor intersección tiene lugar entre los esquemas de la investigación estadounidense y el de Goldthorpe, con un 80% de los casos (equiparando Clase de servicios con Alto no manual, Clases intermedias con Bajo no manual, Clase obrera calificada con Alto manual y Obrera no calificada con Bajo manual); le sigue la intersección de los esquemas de Goldthorpe y Wright, con un 56% (equiparando Clase de servicios con Burguesía, Clase intermedia asalariada con Gerentes y supervisores, Clase intermedia pequeño burguesa con Pequeña burguesía, Clase obrera calificada con Trabajadores semiexpertos y Obrera no calificada con Proletarios); finalmente, cierra el lote la intersección del esquema de Wright y el de EE.UU., con un 49% (Alto no manual se equipara a la suma de Burguesía y Gerentes y supervisores, Bajo no manual a Pequeña burguesía, Alto manual a Trabajadores semiexpertos y Bajo manual a Proletarios).



Analizaremos ahora los rendimientos empíricos de los distintos modelos.





9. Rendimiento empírico de los modelos. Más allá de las discusiones conceptuales, trataremos de ver el rendimiento empírico de los modelos. Dos variables nos parecen cruciales para ello: años de educación e ingresos. La pregunta sería entonces ver en qué medida cada modelo explica una mayor o menor variabilidad de los años de educación o de los ingresos. Esta mayor o menor explicación de la variabilidad de cada clasificación estará íntimamente ligada al grado de homogeneidad de las categorías, esperando que las clasificaciones que generan categorías internamente más homogéneas tiendan a exhibir un mayor grado de variabilidad entre ellas. Es cierto que de las dos variables señaladas, resulta de mayor interés la variable ingresos, dada su vinculación a los intereses materiales (González, 1990, p. 45). Se agregan comentarios sobre la autoidentificación de clase según los modelos. La herramienta básica para explorar los alcances explicativos de estos modelos es Eta2, la razón de correlación definida de forma análoga a R2 como el cociente entre la suma de cuadrados explicada por la regresión y la suma de cuadrados total, es decir, porcentaje de variabilidad explicada. Si bien las definiciones son análogas para ambos coeficientes, la excepción es que la suma de cuadrados explicada se basa en la variación de las medias muestrales de la variable dependiente, en vez de la variación de los valores de regresión individuales estimados (ver relación entre ambos coeficientes en Johnston, 1984; pág. 53). Esta razón de correlación es de interés cuando se cuenta con valores agregados, ya sea de años de educación o de ingresos, para categorías de clase social. De todas formas, en el Apéndice A se presentan algunos análisis de la varianza que especifican los valores del coeficiente de regresión, asumiendo la clasificación ocupacional como una escala.



Se introducen primero los cuadros que permitirán explorar el rendimiento empírico de los modelos según la variabilidad explicada de años de educación y luego del ingreso.



































































Cuadro 46. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para los años de educación según categorías de la investigación norteamericana (sin asignación de cónyuges). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.



MEDIAS D.EST. CV N

ALTO NO MANUAL



01. Profesionales autónomos 17.93 1.36 0.08 34

02. Profesionales asalariados 17.15 2.48 0.14 60

03. Directores, gerentes y grandes empresarios 13.64 3.28 0.24 38

04. Técnicos superiores 13.04 3.17 0.24 224



BAJO NO MANUAL



05. Propietarios pequeños 12.52 4.72 0.38 11

06. Empleados administrativos 11.31 2.94 0.26 273

07. Vendedores y pequeños comerciantes 8.90 3.38 0.38 212



ALTO MANUAL



08. Oficiales y artesanos calificados, manufac. 7.16 2.56 0.36 15

09. Oficiales y artesanos calificados, constr. 7.48 3.05 0.41 223

10. Oficiales y artesanos calificados, otros 7.83 3.06 0.39 152

11. Trabajadores de los servicios, semi-

calificados y calificados 8.34 3.20 0.38 171



BAJO MANUAL



12. Operarios, manufactura 6.89 2.53 0.37 162

13. Operarios, otros 7.83 2.76 0.35 57

14. Obreros no calificados y peones, manufactura 7.00 1.95 0.28 46

15. Otros obreros no calificados y peones 6.43 3.11 0.48 361



TOTALES 9.21 3.02 0.33 2039



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 16869.989 14 1204.999 132.04 0.0000

Dentro de los grupos 18471.477 2024 9.126

Total 35341.466 2038



Eta = 0.6909 Eta2 = 0.4773

























Cuadro 47. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para años de educación según las distintas categorías de clase propuestas por Goldthorpe y colaboradores (sin asignación de cónyuge). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





MEDIAS D.EST. CV N

CLASES DE SERVICIO



01. Profesionales superiores, directivos y

grandes empresarios 15.92 3.13 0.20 175 02. Profesionales de nivel medio, técnicos y

supervisores de empleados no manuales 12.65 3.07 0.24 230



CLASES INTERMEDIAS



03. Empleados no manuales de rutina, admi-

nistración y ventas 10.53 3.14 0.30 354

04. Trabajadores de servicios personales y

de seguridad 8.28 3.23 0.39 81

05. Pequeños propietarios y artesanos, con

empleados (1 a 5) 8.62 2.37 0.27 11

06. Pequeños propietarios y artesanos cuenta

propia (sin empleados) 7.96 3.17 0.40 339

07. Agricultores y pescadores cuenta propia 6.51 5.27 0.81 4



CLASE OBRERA



08. Supervisores de trabajadores manuales 8.65 3.08 0.36 34

09. Trabajadores manuales calificados,

incluidos rurales 7.30 3.01 0.41 197

10. Trabajadores manuales semi-calificados y

no calificados 6.75 2.89 0.43 609

11. Trabajadores rurales semi-calificados y

no calificados 3.34 2.44 0.73 5



TOTALES 9.21 3.05 0.33 2039



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 16422.908 10 1642.291 176.05 0.0000

Dentro de los grupos 18918.558 2028 9.329

Total 35341.466 2038



Eta = 0.6817 Eta2 = 0.4647





















Cuadro 48. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para años de educación según las distintas categorías de clase propuestas por E. Wright y colaboradores (sin asignación de cónyuge). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





MEDIAS D.EST. CV N

PROPIETARIOS



01. Burguesía (10 y más empleados) 12.21 4.69 0.38 13

02. Pequeños empleadores (1-9 empleados) 11.88 4.11 0.35 29

03. Pequeña burguesía 9.16 4.28 0.47 416



NO PROPIETARIOS (ASALARIADOS)



Directivos

04. Directivos expertos o calificados 18.21 0.66 0.04 7

05. Directivos semi-calificados 13.37 2.40 0.18 2

06. Directivos no calificados 12.32 1.52 0.12 12



Supervisores

07. Supervisores expertos o calificados ----- ---- ---- ---

08. Supervisores semi-calificados 13.83 2.54 0.18 29

09. Supervisores no calificados 10.41 3.33 0.32 56



Empleados y obreros

10. Empleados u obreros calificados 17.15 2.48 0.14 60

11. Obreros semi-calificados 10.28 4.19 0.41 341

12. Proletarios 8.05 3.42 0.42 1074



TOTALES 9.21 3.72 0.40 2039



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 7336.791 10 733.679 53.13 0.0000

Dentro de los grupos 28004.675 2028 13.809

Total 35341.466 2038



Eta = 0.4556 Eta2 = 0.2076

---------------------------------------------------------------------------





La comparación estricta de los Eta2 muestra que tanto la construcción ligada a las categorías cercanas a las de los Censos de EE. UU., como las de Goldthorpe, dan cuenta de un 48% y de un 47% respectivamente de la variabilidad en años de educación formal de los encuestados, mientras que la de Wright sólo llega a un 21% (todos los valores son estadísticamente significativos). Así, la construcción de Wright parece la menos apropiada para ser juzgada en términos de sus alcances explicativos de la variabilidad en educación.



Una mirada complementaria a la relación educación-clase social, más desde un punto de vista descriptivo de los datos a mano, surge de la intersección de cada una de las construcciones de clase con los tres niveles de instrucción básicos (primario, secundario, terciario/universitario). Esto implica trabajar con un mayor nivel de agregación que el de los cuadros donde se calculó el valor de Eta2, caso en que no se toman en cuenta los años específicos de educación alcanzados sino los niveles globales de instrucción a que accedieron los encuestados, además de que las categorías de clase son reducidas. Los cuadros correspondientes son los siguientes:





Cuadro 49. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de clase de Wright. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Valores absolutos. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN WRIGHT

BUR- P. BUR- GEREN. TRABAJ. PROLE-

EDUCACION GUESIA GUESIA SUPER. SEMIEXP. TARIOS TOTAL



PRIMARIA 12 229 18 136 645 1040

SECUNDARIA 18 113 51 108 350 640

SUPERIOR 13 74 96 97 79 359

TOTAL 43 416 165 341 1074 2039

=================================================================









Cuadro 50. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de clase de Wright. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Porcentajes verticales. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN WRIGHT

BUR- P. BUR- GEREN. TRABAJ. PROLE-

EDUCACION GUESIA GUESIA SUPER. SEMIEXP. TARIOS TOTAL



PRIMARIA 27.9% 55.0% 10.9% 39.9% 60.1% 51.0%

SECUNDARIA 41.9% 27.2% 30.9% 31.7% 32.6% 31.4%

SUPERIOR 30.2% 17.8% 58.2% 28.4% 7.4% 17.6%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%















Cuadro 51. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de Estados Unidos. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Valores absolutos. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN CATEGORIAS EE.UU.

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

EDUCACION MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL

PRIMARIA 27 153 272 588 1040

SECUNDARIA 104 253 100 183 640

SUPERIOR 224 90 19 26 359

TOTAL 355 496 391 797 2039

================================================================







Cuadro 52. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de Estados Unidos. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Porcentajes verticales. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN CATEGORIAS EE.UU.

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

EDUCACION MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL

PRIMARIA 7.6% 30.8% 69.6% 73.8% 51.0%

SECUNDARIA 29.3% 51.0% 25.6% 23.0% 31.4%

SUPERIOR 63.1% 18.1% 4.9% 3.3% 17.6%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%

=================================================================





Cuadro 53. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de clase de Goldthorpe. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Valores absolutos. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN GOLDTHORPE

CLASE DE CLASE OBRERA OBRERA NO

EDUCACION SERVICIOS INTERMEDIA CALIFIC. CALIFICADA TOTAL

PRIMARIA 33 373 156 478 1040

SECUNDARIA 128 323 65 124 640

SUPERIOR 244 93 10 12 359

TOTAL 405 789 231 614 2039

================================================================





Cuadro 54. Distribución de niveles educacionales para cada una de las categorías de clase de Goldthorpe. Encuestados de 20 años y más asignados a clases. Porcentajes verticales. AMBA. Sept.-Nov., 1995.



CLASES SEGUN GOLDTHORPE

CLASE DE CLASE OBRERA OBRERA NO

EDUCACION SERVICIOS INTERMEDIA CALIFIC. CALIFICADA TOTAL

PRIMARIA 8.1% 47.3% 67.5% 77.9% 51.0%

SECUNDARIA 31.6% 40.9% 28.1% 20.2% 31.4%

SUPERIOR 60.2% 11.8% 4.3% 2.0% 17.6%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%



Una visión de conjunto permite señalar, a simple vista, lo que se había puntualizado para los datos desagregados. Tanto la clasificación estadounidense como la de Goldthorpe y colaboradores muestran, para las clases más altas, el crecimiento de los porcentajes de personas al pasar de los niveles educativos bajos a los altos, lo inverso para las clases bajas. En cambio, para la categorización de Wright las tendencias no son marcadas, lo que es consecuente con el hecho de que sus categorías explicaban bastante menos que las otras la variabilidad en los años de educación.



De paso, el ejercicio precedente también sirve para apoyar, en una mirada global, el interés de un análisis autónomo de la movilidad educacional. Si bien la intersección entre nivel de educación y de clase es importante, quedan remanentes no menos atendibles fuera de esta intersección. Tomemos primero la categorización de Goldthorpe: su Clase de servicios deja casi un 40% de sus integrantes por debajo de la educación superior; su Clase intermedia deja fuera del nivel de instrucción secundario (intermedio) un 59% de sus componentes; finalmente, la Clase obrera deja por arriba del nivel primario un 25% de sus miembros. En total, un 41% de los casos quedarían fuera de la intersección "probablemente esperada" de clase y nivel de instrucción. La categorización según la investigación estadounidense deja fuera, en total, un 34.4% de los casos. En el caso de Wright, nos pareció conveniente sumar Burguesía con Gerentes y Supervisores, Pequeño burguesía con Trabajadores semiexpertos, quedando como tal Proletarios. Según este agrupamiento, en total queda fuera un 52% de los casos.



No nos extenderemos aquí en la relación educación-clase social, a partir del análisis de cuadros de contingencia. Ishida, Müller y Ridge (1995) consideran que "la investigación sobre el rol de la educación en la transmisión intergeneracional de ventajas (...) no parece haber avanzado mucho mas allá de los refinamientos del paradigma de logro de status verticalmente orientado propuesto por Blau y Duncan (1967)", por lo que buscan explorar "el rol de la educación en la movilidad social dentro del contexto de la estructura de clases" (pág. 146). Entre otros hallazgos, los autores encontraron que a) el acceso a la educación según clase de origen era muy desigual para las naciones consideradas; b) que, excepto el sector agrícola, "la educación juega el rol de asignar individuos a diferentes posiciones de clase independientemente de la clase de origen" y c) que "la reproducción de clase y la movilidad implican diferentes procesos sociales, que a su vez son diferencialmente afectados por los logros educacionales" (Ishida, Müller y Ridge, 1995; pág. 179). Más adelante, retomaremos en parte esta discusión, pero sólo a partir de la vinculación entre educación y logro de status.



Por lo que respecta a la variabilidad explicada de los ingresos según los distintos modelos, tal exploración se basa en los cuadros a continuación:







































































Cuadro 55. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para ingreso según categorías de la investigación norteamericana (sin asignación de cónyuges). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.

MEDIAS D.EST. CV N ALTO NO MANUAL



01. Profesionales autónomos 1620.69 923.68 0.57 28

02. Profesionales asalariados 1568.22 1167.15 0.74 51

03. Directores, gerentes y grandes empresarios 2425.61 2313.88 0.95 29

04. Técnicos superiores 1021.06 2883.89 2.82 197



BAJO NO MANUAL



05. Propietarios pequeños 2404.47 1829.06 0.76 09 06. Empleados administrativos 879.10 931.07 1.04 206

07. Vendedores y pequeños comerciantes 729.80 913.35 1.25 149



ALTO MANUAL



08. Oficiales y artesanos calificados, manuf. 551.36 383.44 0.70 11

09. Oficiales y artesanos calificados, const. 567.47 467.41 0.82 174

10. Oficiales y artesanos calificados, otros 728.28 830.77 1.14 127

11. Trabajadores de los servicios, semi-

calificados y calificados 625.18 377.76 0.60 144



BAJO MANUAL



12. Operarios, manufactura 579.42 582.74 1.01 115

13. Operarios, otros 615.13 432.55 0.70 52

14. Obreros no calificados y peones, manufac. 429.37 219.05 0.51 33

15. Otros obreros no calificados y peones 424.89 441.42 1.04 282



TOTALES 764.15 1240.21 1.62 1607



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 225365459.68 14 16097532.83 10.464 0.0000

Dentro grupos 2449026073.45 1592 1538332.96

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.2903 Eta2 = 0.0843



























Cuadro 56. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para ingreso según las distintas categorías de clase propuestas por Goldthorpe y colaboradores (sin asignación de cónyuge). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





MEDIAS D.EST. CV N

CLASES DE SERVICIO



01. Profesionales superiores, directivos y

grandes empresarios 1460.73 1294.81 0.89 149 02. Profesionales de nivel medio, técnicos y

supervisores de empleados no manuales 1251.90 3034.17 2.43 193



CLASES INTERMEDIAS



03. Empleados no manuales de rutina, admi-

nistración y ventas 739.68 874.03 1.18 256

04. Trabajadores de servicios personales y

de seguridad 533.98 278.55 0.52 66

05. Pequeños propietarios y artesanos, con

empleados (1 a 5) 1266.67 1151.24 0.91 09

06. Pequeños propietarios y artesanos cuenta

propia (sin empleados) 656.27 689.59 1.05 282

07. Agricultores y pescadores cuenta propia 393.36 211.52 0.54 03



CLASE OBRERA



08. Supervisores de trabajadores manuales 944.90 594.41 0.63 29

09. Trabajadores manuales calificados,

incluidos rurales 587.23 420.29 0.72 157

10. Trabajadores manuales semi-calificados y

no calificados 487.95 477.10 0.98 463

11. Trabajadores rurales semi-calificados y

no calificados ------ ----- ---- ---



TOTALES 764.15 1252.60 1.64 1607



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 168332380.03 9 18703597.78 11.919 0.0000

Dentro grupos 2506059153.10 1597 1569229.28

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.2509 Eta2 = 0.0629





















Cuadro 57. Medias, desviaciones estándar, coeficientes de variabilidad y análisis de la varianza para ingreso según las distintas categorías de clase propuestas por E. Wright y colaboradores (sin asignación de cónyuge). Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





MEDIAS D.EST. CV N

PROPIETARIOS



01. Burguesía (10 y más empleados) 2214.94 1233.02 0.56 11

02. Pequeños empleadores (1-9 empleados) 1913.91 1541.26 0.81 22

03. Pequeña burguesía 749.29 747.02 1.00 345



NO PROPIETARIOS (ASALARIADOS)



Directivos

04. Directivos expertos o calificados 4712.34 4141.01 0.88 06

05. Directivos semi-calificados 3039.75 2560.71 0.84 02

06. Directivos no calificados 1502.78 815.82 0.54 09



Supervisores

07. Supervisores expertos o calificados ----- ---- ---- ---

08. Supervisores semi-calificados 3004.56 7725.82 2.57 25

09. Supervisores no calificados 1162.52 1142.19 0.98 49



Empleados y obreros

10. Empleados u obreros calificados 1568.22 1167.15 0.74 51

11. Obreros semi-calificados 672.34 473.22 0.70 281

12. Proletarios 564.66 619.47 1.10 806



TOTALES 764.15 1203.98 1.58 1607



ANALISIS DE LA VARIANZA

VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 360556032.39 10 36055603.24 24.870 0.0000

Dentro grupos 2313835500.74 1596 1449771.62

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.3672 Eta2 = 0.1348







Téngase presente que el ingreso corresponde al ingreso informado específicamente por el encuestado, o al punto medio de una serie de intervalos de ingreso que se le presentaba en una tarjeta a la persona bajo consideración; por ejemplo, si alguien se ubicaba en el tramo $400-600, se le asignaba un ingreso de $500. No se realizó ninguna corrección por los ingresos no informados.(37)

En general, se trabajó sólo con el ingreso del individuo, no con el ingreso per cápita familiar. Cuando el rendimiento de los modelos es analizado según el ingreso per cápita familiar, la variabilidad explicada de estos últimos por los distintos esquemas de clase es más baja, según los valores de Eta2.



La construcción usual de la investigación estadounidense, la de Goldthorpe y la de Wright explicarían, según los valores de Eta2, un 8.4%, un 6.3% y un 13.5% respectivamente de la variabilidad en los ingresos. En términos de esta última variable, sería la propuesta de Wright la más rendidora. Todo ello dentro de valores bajos de porcentaje de variación explicada, sin que ninguna propuesta llege al menos a un 15%. Si se corren regresiones simples, suponiendo que las categorías de clase constituyen una escala, adjudicando puntajes desde 1 para la clase más baja hasta un valor superior que coincidirá con el número de categorías (procedimiento similar al de González, 1992), los valores resultantes de R2 son muy bajos aunque estadísticamente significativos (0.05 para la clasificación estadounidense, 0.04 para la de Goldthorpe y 0.02 para la de Wright; ver Apéndice A).



Hay algunos matices en este panorama cuando introducimos una distinción por sexos, y/o para las edades activas. Los resultados de Eta2 se presentan en el siguiente cuadro:



Cuadro Comparativo. Valores de Eta2 para la variabilidad de los ingresos

explicada por los distintos esquemas de clase,

distinguidos por sexo (20 años y más) y según sexo para

edades económicamente activas (25-64 años).



20 años y más 25 a 64 años

VARONES MUJERES AMBOS VARONES MUJERES AMBOS

Esquema EE.UU. 0.2393 0.0338 0.0843 0.2491 0.1725 0.1926

Esquema Goldthorpe 0.2030 0.0238 0.0629 0.2393 0.0771 0.1391 Esquema Wright 0.2894 0.1028 0.1348 0.2692 0.1063 0.2071

=============================================================================





Puede observarse que las diferencias a favor del esquema de Wright tienden a disminuir o desaparecer para el caso de los varones, particularmente para los varones en edades económicamente activas (y para ambos sexos). Igualmente, puede observarse que el esquema de la investigación estadounidense es el que mejor da cuenta de la variabilidad en los ingresos de las mujeres en edades activas. En general, la variabilidad explicada según Eta2 es siempre mucho más alta para los varones. Lo que estaría sugiriendo la necesidad de categorizaciones de clase específicas para las ocupaciones de las mujeres.



Los valores de Eta2, personas de 20 años y más, para la variabilidad explicada del ingreso per cápita familiar según cada esquema, son los siguientes: esquema de EE.UU = 0,0216; esquema de Goldthorpe = 0,0203 y esquema de Wright = 0,0511. Las relaciones internas se mantienen, aunque para valores más bajos.





9.1. Rendimiento de los modelos según autopercepciones de clase. Si bien no estrictamente parte de los rendimientos empíricos, se puede pensar que en la medida en que las categorizaciones propuestas se respalden en importantes coincidencias con las percepciones que la gente tiene respecto de una posible clase de pertenencia, ello puede consituir un apoyo "empírico" adicional al modelo bajo discusión.



Lamentablemente, la pregunta de autoafiliación a clase resultó en un ejercicio un tanto fallido, ya que un 91.2% de los encuestados que finalmente -ya sea en una primera pregunta o forzados en una segunda- se autoafiliaron a una clase, lo hicieron en la "clase trabajadora", un 8.7% en la "clase media" y un 0.1% en la "clase media-alta". Por razones comparativas, se mantuvo este esquema tri-partito en las alternativas ofrecidas a los encuestados.(38) Dentro de lo limitado que resultará el ejercicio ahora, dada la poca discriminación global de la pregunta de autoafiliación, consideramos igual de interés ver la distribución de los autoafiliados a clase según las distintas categorizaciones de clase propuestas. Ello puede verse en los tres cuadros siguientes:



Cuadro 58. Distribución de autopercepción de clase según categorías de la investigación estadounidense. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



ALTO MEDIO MANUAL TOTAL

AUTOAFILIACION A: NO MANUAL NO MANUAL

CLASE TRABAJADORA 90.0 89.9 92.2 91.3

CLASE MEDIA 9.7 10.1 7.8 8.7

CLASE MEDIA-ALTA 0.3 0.0 0.0 0.1

TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0 CASOS 351 457 1135 1943

=================================================================







Cuadro 59. Distribución de autopercepción de clase según categorías de Goldthorpe y colaboradores. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



CLASE DE CLASE IN- CLASE TOTAL

AUTOAFILIACION A: SERVICIOS TERMEDIA OBRERA

CLASE TRABAJADORA 89.5 92.0 91.2 91.3

CLASE MEDIA 10.3 8.0 8.8 8.7 CLASE MEDIA-ALTA 0.3 0.0 0.0 0.1

TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0 CASOS 400 973 570 1943





Cuadro 60. Distribución de autopercepción de clase según categorías de Wright. AMBA. Sept.-nov., 1995.



BURGUESIA P. BURG. Y CLASE TOTAL

AUTOAFILIACION A: DIRECTIVOS TRABAJ.

CLASE TRABAJADORA 90.5 91.6 90.9 91.3

CLASE MEDIA 9.5 8.3 9.1 8.7

CLASE MEDIA-ALTA 0.0 0.1 0.0 0.1

TOTAL % 100.0 100.0 100.0 100.0

CASOS 42 907 994 1943

=================================================================



Dentro de estos datos, y atendiendo a pequeñas diferencias sin preocuparnos por su significación, daría la impresión de que tanto la propuesta estadounidense como la de Goldthorpe funcionan algo mejor, quizás un poco mejor la primera. En esta última, se alcanza el valor más alto de autopercepción como "clase trabajadora" por parte de la Clase obrera, aunque la de Goldthorpe parece funcionar algo mejor en términos de las coicidencias entre sus dos clases más altas y la autopercepción como "clase media" o "media-alta". Por supuesto, todas estas diferencias están dentro del error muestral; sólo hemos presionado un poco los datos prestando atención a esas pequeñas diferencias.



Un resumen de esta parte indicaría que los rendimientos explicativos del esquema estadounidense y del de Goldthorpe y colaboradores es mayor cuando se considera la distribución de educación, siendo más altos los alcances explicativos del esquema de Wright -que los otros dos- cuando se toma en cuenta la distribución de ingresos, ventaja que tiende a desaparecer en las edades activas y a favorecer al esquema de Goldthorpe cuando se consideran las ocupaciones para las mujeres. La variabilidad explicada por todos los esquemas de clase considerados, en términos de "intereses materiales" (ingresos), es relativamente baja, lo que deberá tenerse en cuenta en cualquier evaluación futura.





10. Estructura de clase comparada con otros países. González (1992; pág. 94) presenta dos cuadros comparativos de la estructura de clases de España con otros países (Suecia, Inglaterra, Estados Unidos, Australia), tanto para el enfoque de Wright como para el de Goldthorpe, utilizando relevamientos realizados dentro del Programa Comparativo Internacional. Nosotros agregamos a esos cuadros nuestros resultados locales, respetando mínimos cambios de agrupamientos realizados por González, a la vez que mantenemos los nombres de las categorías de este autor.



Debe notarse que hasta ahora hemos estado presentando resultados para personas de 20 años y más, jubilados o no. Si bien en la Tabla 1 de González no se especifican las edades, para el caso de España, según otras descripciones en el libro, se trataría de personas entre 19 y 69 años. Como suele ser costumbre trabajar con datos ocupacionales para población económicamente activa, y/o hasta la edad previsible de jubilación (64 años), finalmente en el cuadro comparativo ofrecemos nuestros datos para activos, entre 20 y 64 años de edad. No hay diferencias relevantes con los datos que veníamos trabajando para personas de 20 años y más, según se muestra a continuación (usando las mencionadas ligeras modificaciones en agrupamientos y nombres de González), tanto para el enfoque de Wright como para el de Goldthorpe:







SEGUN EL ENFOQUE DE WRIGHT: Personas Activos Activos

20 años+ 20 años+ 20-64 años



TOTAL CASOS 2039 1546 1386



PROPIETARIOS MEDIOS PRODUCCION 22.5 24.9 25.5

Empresarios 2.1 2.2 2.2

Pequeña burguesía 20.4 22.7 23.3



CLASE MEDIA 8.1 7.9 8.5

Directivo experto 0.5 0.5 0.5

Directivo no experto 0.6 0.4 0.4

Supervisor experto 1.4 1.4 1.6

Supervisor no experto 2.7 2.2 2.4

Empleado experto 2.9 3.4 3.6



CLASE TRABAJADORA 69.4 67.2 66.0

Trabajador calificado 16.7 17.6 17.3

Proletario 52.7 49.6 48.7









SEGUN EL ENFOQUE DE GOLDTHORPE: Personas Activos Activos

20 años+ 20 años+ 20-64 años



TOTAL CASOS 2039 1546 1386



CLASE DE SERVICIO 19.9 22.1 22.7

I. Nivel alto 8.6 9.7 10.1

II. Nivel bajo 11.3 12.4 12.6



CLASES INTERMEDIAS 40.3 41.4 42.4

IIIa. No manual alto 17.3 16.8 17.0

IIIb. No manual bajo 4.0 3.7 3.9

IVa. Pequeño empleador 0.5 0.6 0.7

IVb. Autónomo 16.6 18.4 18.9

IVc. Agricultor 0.2 0.3 0.3

V. Supervisor manual 1.7 1.6 1.6



CLASE OBRERA 39.8 36.5 34.9

VI. Obrero calificado 9.7 8.8 8.2

VIIa. Obrero no calificado 29.9 27.4 26.7

VIIb. Obrero agrario 0.2 0.3 0.0











































































Cuadro Comparativo A. Estructura de clases comparada de diversos países.



SEGUN EL ENFOQUE DE WRIGHT:

ARGENTINA ESPAÑA SUECIA INGLATERRA EE.UU. AUSTRALIA



TOTAL ........................... 1386 3161 1179 1315 1487 1196



PROPIETARIOS MEDIOS PRODUCCION .. 25.5 27.0 10.9 12.5 14.7 14.0

Empresarios ..................... 2.2 3.2 5.5 6.5 7.8 5.0

Pequeña burguesía ............... 23.3 23.8 5.4 6.0 6.9 9.0



CLASE MEDIA ..................... 8.5 17.3 27.8 30.2 33.2 42.0

Directivo experto ............... 0.5 2.5 4.4 5.6 3.9 6.0

Directivo no experto ............ 0.4 4.7 6.5 11.1 8.5 17.0

Supervisor experto .............. 1.6 1.7 3.8 2.2 3.7 2.0

Supervisor no experto ........... 2.4 4.4 6.3 7.2 13.7 14.0

Empleado experto ................ 3.6 4.0 6.8 4.1 3.4 3.0



CLASE TRABAJADORA ............... 66.0 55.7 61.3 57.3 52.1 44.0

Trabajador calificado ........... 17.3 18.5 17.8 14.4 12.2 12.0

Proletario ...................... 48.7 37.2 43.5 42.9 39.9 32.0





SEGUN EL ENFOQUE DE GOLDTHORPE:



ARGENTINA ESPAÑA SUECIA INGLATERRA EE.UU. AUSTRALIA



TOTAL ........................... 1386 3161 1315 1196



CLASE DE SERVICIO ............... 22.7 20.8 27.3 34.0

I. Nivel alto ................... 10.1 6.3 9.4 10.5

II. Nivel bajo .................. 12.6 14.5 17.9 23.5



CLASES INTERMEDIAS .............. 42.4 45.9 36.3 40.4

IIIa. No manual alto ............ 17.0 17.9 15.1 10.3

IIIb. No manual bajo ............ 3.9 3.9 4.4 11.8

IVa. Pequeño empleador .......... 0.7 2.5 3.4 8.9

IVb. Autónomo ................... 18.9 11.5 4.5 (*)

IVc. Agricultor ................. 0.3 6.5 0.8 1.6

V. Supervisor manual ............ 1.6 3.6 8.1 7.8



CLASE OBRERA .................... 34.9 33.4 36.4 25.6

VI. Obrero calificado ........... 8.2 14.9 12.5 11.6

VIIa. Obrero no calificado ...... 26.7 15.6 23.4 13.3

VIIb. Obrero agrario ............ (**) 2.9 0.5 0.7

======================================================================================

(*) González indica que "El porcentaje de esta categoría está agregado a la anterior.

(**) En nuestro caso, los Obreros agrarios era muy pocos y están sumados a Obreros no

calificados.

Nota: Hemos corregido, lo que a nuestro entender eran erratas, ya que el total de Clase

media -según Wright- para España suma 17.3 y no 16.6, y el total de Propietarios

de medios de producción para Suecia suma 10.9 y no 10.4, como figuraba.





Al comparar el enfoque de Wright, para el cual se cuenta con información para todos los países mencionados, se observa que Argentina y España (un poco más esta última) exhiben el mayor porcentaje de presencia de Propietarios de medios de producción, pero básicamente por el mayor peso de la "Pequeña burguesía" en ambos, ya que los "Empresarios" tienen mayor relevancia en el resto de los países.



Como cara opuesta de lo anterior, la Clase media es más chica en Argentina (8.5%) y España (16.6%), pero notoriamente en el caso local. Además, el caso argentino es sistemáticamente más bajo en todas las categorías componentes de esta clase. Australia presenta el peso notorio más alto para este agrupamiento (42.0%).



Finalmente, Argentina exhibe el peso más alto de Clase obrera (66.0%), seguido por Suecia (61.3%) para valores superiores al 60%, mientras el último lugar es ocupado por Australia (44.0%).



Con respecto a las diferencias que presenta Argentina respecto del resto, debe observarse que su mayor predominio de "Pequeña burguesía", integrante de los Propietarios de medios de producción de Wright, si bien eleva en nuestro caso el peso de los propietarios conspira contra el tamaño de su Clase media. Igualmente, la incorporación de muchos empleados no manuales rutinarios en la Clase trabajadora de Wright (particularmente dentro de los "Proletarios"), sirve para agrandar esta clase a costa de reducir la Clase media. O sea, en una aplicación estricta del enfoque de Wright, Argentina (su mayor concentración urbana en realidad) ofrecería casi una imagen dicotómica, con un peso poco relevante de su clase media.



En una segunda comparación, siguiendo ahora el esquema de Goldthorpe, puede señalarse que nuestra Clase de servicio está cerca de la española (los datos de este cuadro para España corresponden a la muestra nacional, ya que hay diferencias con los datos para la Comunidad de Madrid), aunque ligeramente por encima, mientras que queda por debajo de la de Inglaterra y mucho más por debajo respecto de la de Australia. La diferencia con estos países es que siempre nuestra Clase de servicio de nivel bajo es la que queda retrasada, mientras que la de nivel alto supera a la de España y está a la altura de la de Inglaterra y Australia.



En cuanto a las Clases intermedias, la situación es más o menos pareja entre los cuatro países, aunque España está un poco por arriba de todos e Inglaterra queda en el último lugar. En el caso de España, su predominio se debe a la mayor presencia allí de Agricultores; si se comparase solamente nuestros datos con los de la Comunidad de Madrid -para equiparar concentraciones urbanas- probablemente las pocas diferencias entre nuestros datos y los españoles desaparecerían. Si bien estas Clases intermedias muestran valores equilibrados entre los cuatro países, hay algunas diferencias internas importantes a señalar. En el caso argentino, hay una muy alta composición de Autónomos en este agrupamiento, donde sólo España se aproxima medianamente a nuestra situación, pero también a la distancia. La contracara de ello es que Argentina muestra el valor más bajo de Supervisores manuales, seguida por España, quedando a la distancia Inglaterra y Australia. En este último país, además, se observa la menor presencia de No manuales altos y la mayor presencia de No manuales bajos, y donde la suma de sus Pequeños empleadores y Autónomos (se presentan estos datos juntos para Australia) sólo se equiparan a Inglaterra, quedando bastante por debajo de España y mucho más de Argentina. Si eliminamos a los "Supervisores de trabajadores manuales" de este agrupamiento para ubicarlos en la Clase obrera tal como hicimos en discusiones previas de este trabajo, entonces Argentina y España se distancian de los otros dos (permanecen por encima del 40%), quedando última Inglaterra (28.2%).



Finalmente, la Clase obrera también ofrece un panorama equilibrado, con la excepción de Australia que queda por debajo. La similitud de Argentina con España e Inglaterra se debe a un balance entre una menor presencia en el país de Obreros calificados y una mayor presencia de Obreros no calificados (aunque Inglaterra está bastante cerca de Argentina para los valores de los Obreros no calificados). Si consideramos a los "Supervisores de trabajadores manuales" como parte de la Clase obrera de Goldthorpe, entonces Argentina y España se parecen más (alrededor de un 36.5%-37.0%), Australia se aproxima a ambos (33.4%) e Inglaterra se distancia, exhibiendo el mayor porcentaje (44.5%).



Así, según el enfoque de Goldthorpe, la Argentina urbana ofrecería ahora un panorama relativamente parecido a algunos países occidentales, representados aquí por España e Inglaterra, y no muy diferente de Australia, que presenta una serie de particularidades sectoriales (González, 1992; pág. 93, nota 2). Las diferencias más relevantes para categorías particulares que exhibe el Area Metropolitana de Buenos Aires es la mayor presencia de "Autónomos" y la menor presencia de "Pequeños empresarios", como asimismo la preponderancia de "Obreros no calificados" en detrimento de los "Obreros calificados".



Al excluir a la "Pequeña burguesía" de la Clase media para ubicarla entre los Propietarios de medios de producción, y al excluir también a importantes sectores asalariados no manuales de la Clase media para ubicarlos mayoritariamente entre los "Proletarios" de la Clase obrera, el enfoque de Wright lleva a casi una visión dicotómica de la estructura de clases de la Argentina urbana, polarizada entre Propietarios y Obreros, con una famélica Clase media entre ellas.



Si intentamos una aproximación más cercana, se cuenta con los resultados de la Comunidad de Madrid dentro del proyecto español,

(donde los casos por categoría, para los enfoques de Wright y Goldthorpe, son publicados en las Tablas 7 y 8 en González, 1992; págs. 54-55), que presentamos en el cuadro que sigue, respetando los agrupamientos y nombres de las categorías según González:































Cuadro Comparativo B. Estructura de clases comparada del Area

Metropolitana de Buenos Aires, de la

Capital Federal y de la Comunidad de

Madrid. Personas entre 20 y 69 años, con

ingresos.



SEGUN EL ENFOQUE DE WRIGHT: BUENOS

AIRES COMUNIDAD

AMBA (C.F.) DE MADRID



TOTAL ........................... 1457 369 345

CLASES PROPIETARIAS ............. 24.5 24.9 9.8

Capitalista ..................... 0.7 0.7 0.3

Pequeño empresario .............. 1.6 2.7 2.3

Pequeña burguesía ............... 22.2 21.5 7.2

DIRECTIVOS ...................... 1.7 0.7 8.9

Manager experto ................. 0.7 0.1 3.5

Manager semiexperto ............. 0.1 0.0 3.7

Manager sin título .............. 0.9 0.6 1.7





SUPERVISORES .................... 6.0 6.1 9.2

Supervisor experto .............. 0.0 0.0 2.6

Supervisor semiexperto .......... 2.5 3.0 4.6

Supervisor sin título ........... 3.5 3.1 2.0



EMPLEADOS ....................... 67.8 68.3 71.9

Empleado experto ................ 5.1 7.7 5.5

Empleado semiexperto ............ 19.7 21.4 19.4

Proletario ...................... 43.0 39.2 47.0



SEGUN EL ENFOQUE DE GOLDTHORPE:

BUENOS

AIRES COMUNIDAD

AMBA (C.F.) DE MADRID



TOTAL ........................... 1457 369 354



CLASE DE SERVICIO ............... 31.6 39.5 23.2

I. Nivel alto ................... 14.8 17.4 6.5

II. Nivel bajo .................. 16.8 22.1 16.7



CLASES INTERMEDIAS .............. 37.9 39.4 42.1

IIIa. No manual alto ............ 16.3 20.2 27.4

IIIb. No manual bajo ............ 3.7 3.7 3.4

IVa. Pequeño empleador .......... 0.5 1.2 1.4

IVb. Autónomo ................... 15.6 12.9 5.9

IVc. Agricultor ................. 0.2 0.0 0.0

V. Supervisor manual ............ 1.6 1.4 4.0



CLASE OBRERA .................... 30.5 21.1 34.7

VI. Obrero calificado ........... 8.0 6.5 14.7

VIIa. Obrero no calificado ...... 22.5 14.6 18.9

VIIb. Obrero agrario ............ (*) (*) 1.1**

==============================================================

(*) Está sumado a Obreros no calificados.

** Hemos adjudicado 4 casos a esta categoría, para sumar el

total de casos y superar una errata en la Tabla española.



Si aceptamos que España es el país de Europa con el cual resulta más interesante y próxima una comparación, para dar un marco a los resultados del Area Metropolitana o de la Capital Federal resulta igualmente interesante y próxima la Comunidad de Madrid. A partir del enfoque de Goldthorpe puede puntualizarse, para los casos con ingresos informados, la mayor presencia de la Clase de servicios en el AMBA y, en particular en la Capital Federal, más notoriamente del "nivel alto" dentro de la misma. En la Comunidad de Madrid se observa un peso más relevante de las Clases intermedias, por el peso más notorio del sector "No manual alto", compensado por la menor presencia en dicha Comunidad de los trabajadores "Autónomos". La Clase obrera también es mayor en la Comunidad de Madrid, superando un poco al AMBA y más notoriamente a la Capital Federal. Mientras los "Obreros calificados" de la Comunidad superan tanto al AMBA como a la Capital, los "Obreros no calificados" superan la presencia de dicha categoría en la ciudad de Buenos Aires pero no en el Area Metropolitana, exhibiendo esta últiva valores ligeramente superiores a los de la Comunidad (22.5 versus 18.9). Estos resultados indicarían que los cuadros asalariados de las Clases intermedias y Obrera de mayor calificación han alcanzado un menor desarrollo a nivel local, comparados con España o su Comunidad de Madrid. O, en otras palabras, que la proporción de cuadros asalariados calificados de nivel intermedio y bajo es menor en nuestro país, siendo mayor la presencia de profesionales y gerentes de nivel superior.



Siguiendo en esta comparación para los casos con ingreso pero ahora para el enfoque de Wright, es notoria la mayor presencia local de Clases propietarias, pero sólo por el peso de la "Pequeña burguesía". En cuanto a los Directivos de todos los niveles, no sólo que son de mayor relevancia en la Comunidad de Madrid sino que a nivel local tienen un peso intrascendente. Lo mismo pasa con los Supervisores, salvo los "sin título". Los Empleados tienen un ligero predominio en la Comunidad de Madrid, aunque los "empleados expertos" o "semiexpertos" tienen una presencia algo mayor en la Capital y similar presencia en el AMBA que en la Comunidad, mientras los "Proletarios" exhiben un peso mayor en la Comunidad de Madrid.



Es de interés notar que la mayor presencia de "Pequeña burguesía" o de "Autónomos" a nivel local está más en coincidencia con lo señalado para las economías de los países avanzados. Myles y Turegun (1994) observan que los años 80 constituyeron un punto de inflexión en la fortuna de la pequeño burguesía, tanto desde un punto de vista social como académico. En el contexto de los embates de los gobiernos neoconservadores contra el sector de los pequeños negocios "una nueva generación de estudios de la pequeño burguesía comenzó a aparecer. El tema central ... fue la detención de la declinación del auto-empleo [cuentapropismo] o, .., el resurgimiento de la pequeño burguesía" (pág. 110). Agregan estos autores que en las últimas dos décadas "la caída de la 'vieja' clase media y del pequeño capital en general se habría revertido en muchas economías capitalistas. Dos tendencias demostrarían este hecho. La primera es un aumento del cuantapropismo en países tan diversos como Canada, los Estados Unidos, el Reino Unido, Italia, Bélgica, Finlandia e Irlanda (Steinmetz y Wright, 1989, OECD 1992). ... La segunda tendencia ... es la participación creciente del empleo en pequeñas firmas y un declinar en el tamaño promedio de la firma" (pág. 110). Todo ello "sugiere nada menos que un revertirse de la tendencia de largo plazo hacia la centralización del capital y un resurgimiento de la pequeño burguesía y el pequeño capital" (pág. 111).



Si bien carecemos de elementos aquí para una evaluación de la segunda tendencia mencionada por estos autores (reducción del tamaño promedio de la firma y crecimiento del empleo en la pequeña empresa(39)), sí podemos resaltar el crecimiento del trabajo autónomo, o cuentapropismo, o de la pequeña burguesía. De todas formas, y como bien advierten Myles y Turegun, las reacciones a estos desarrollos han sido cautelosas. Citan así los casos de Gran Bretaña, donde según algunos autores "muchos de aquellos que son oficialmente clasificados como auto-empleados [cuenta propia o autónomos] no satisfacen los criterios usuales del auto-empleo, tales como la autonomía en el lugar de trabajo o la propiedad de los medios de producción; ellos son en realidad trabajadores contratados (Dale 1986). En los Estados Unidos, una porción significativa de aquellos oficialmente auto-empleados (especialmente en las ocupaciones de servicios) experimentan condiciones subproletarias en términos de ingresos, seguridad social, calificación y autonomía (Linder y Houghton 1990)" (Myles y Turegun; pág. 111). Creemos que estas dos consideraciones reflejan bien nuestra situación local, donde un caso ilustrativo sería buena parte de los obreros de la construcción. Así, más allá de cualquier "ortodoxia", muchos de ellos fueron considerados en nuestro caso como "trabajadores temporarios", aunque se definían como cuenta propia, ya que -dada la alta precarización del empleo en esta rama- una parte del tiempo lo hacen como asalariados (usualmente "en negro") y otra parte como trabajadores autónomos o cuenta propia en diversos tipos de reparaciones hogareñas. Igualmente, el servicio doméstico por horas fue considerado en nuestro caso como un grupo especial -finalmente incorporado al sector asalariado no calificado(40)-, ya que carece de todas las características de "autonomía de trabajo" o de "ser su propio patrón".(41)



Un intento comparativo adicional surge a partir de un cuadro presentado por Ishida, Müller u Ridge (1995; Tabla 1, pág. 150), con resultados para diez naciones industrializadas (nueve europeas y Japón), utilizando datos del Proyecto CASMIN, según encuestas de los años 1970. Presentan allí la distribución porcentual de seis categorías de clases, siguiendo el esquema de Goldthorpe. Los autores, para posibilitar la comparación de todos los países, restringen su cuadro a varones de 30 a 64 años de edad, por lo que adoptamos la misma tesitura. Si bien en la presentación del cuadro original no se aclara, dado que se ofrece un único valor de N se entiende que se trata de varones, 30 a 64 años de edad, con información conjunta sobre ocupación del encuestado y su padre. (La ocupación del padre se refiere en esos trabajos al momento en que el encuestado tenía alrededor de 14 años, en nuestro caso alrededor de 16 años). En nuestro relevamiento, ello nos reduce a 531 casos. Agregan al final tres niveles de educación o calificaciones, incluyendo en nuestro caso -dentro del grupo seleccionado- la proporción con educación hasta primaria completa, secundaria (completa e incompleta) y superior (terciaria y universitaria, completas e incompletas).

Cuadro Comparativo C. Distribución porcentual de clase de origen, de clase de destino y calificaciones (nivel de educación), para nueve países industriales europeos (años 70), Japón (1975) y AMBA (1995). Varones, 30 a 64 años de edad, con información conjunta sobre ocupación del encuestado y su padre.



Inglate- Irlanda Alemania

Clase de rra/Gales Francia Hungría Irlanda Japón d/Norte Polonia Escocia Suecia Occiden. AMBA Origen

I + II 11.9 10.5 4.7 6.5 13.9 8.6 5.8 9.1 9.5 14.1 15.9

III 6.8 8.2 4.7 4.5 4.9 6.5 2.1 6.7 3.0 5.3 9.4

IVab 10.5 14.4 8.5 10.1 23.8 9.8 3.3 7.2 11.1 12.2 20.7

IVc + VIIb 9.0 35.2 55.3 48.7 47.6 29.8 62.2 11.6 36.0 16.5 7.5

V + VI 39.0 18.2 11.5 11.9 5.1 20.3 16.0 38.8 21.0 36.9 19.9

VIIa 22.7 13.5 15.3 18.2 4.7 25.1 10.6 26.6 19.4 15.0 26.6 Clase de

Destino

I + II 25.3 20.6 16.6 13.8 27.3 17.2 18.3 21.4 25.7 28.9 23.5

III 8.6 9.3 7.7 6.8 11.7 8.5 2.9 9.0 7.0 4.2 12.6

IVab 8.6 11.2 2.1 9.6 16.0 11.3 2.1 6.1 9.2 7.8 22.5

IVc + VIIb 3.2 16.0 17.1 31.9 14.4 14.5 30.9 6.2 8.2 4.9 0.6

V + VI 32.4 23.0 25.8 17.2 18.1 23.9 27.2 31.5 27.9 36.6 19.5

VIIa 22.0 19.8 30.7 20.7 12.6 24.6 18.5 25.9 22.0 17.6 21.3 Calificación

Alta 10.9 5.2 6.9 8.3 11.5 10.1 6.0 11.5 9.7 12.2 19.2

Media 21.8 25.2 25.3 26.8 37.8 19.7 14.8 15.4 18.2 29.1 33.2

Baja 67.3 69.6 67.8 64.9 50.7 70.2 79.2 73.1 72.2 58.7 47.6

N 7128 3647 8746 1483 1510 1550 24248 3339 1566 2730 531



En la lectura comparativa de los resultados del Area Metropolitana con el resto de los países europeos y Japón deberán tenerse en cuenta dos prevenciones: 1) que los datos de estos últimos países corresponden a la década del 70, previo a la caída del muro de Berlín, la expansión de la economía capitalista a los países del "Este" y previo a la gran ola de desocupación implicada por la "globalización" de la década del 90; y 2) que mientras tales datos parecen provenir de muestras nacionales con un peso importante del sector rural en más de un caso, nuestros datos se refieren a la mayor concentración urbana del país, con una irrelevante presencia rural en la clase de destino.



En cuanto a la clase de origen, observamos que el AMBA supera a todos los países en el peso porcentual de su Clase de servicios. También supera a todos estos países en el componente asalariado de las Clases intermedias, y en el peso de su Pequeña Burguesía con excepción de Japón (que exhibe un 23,8% frente a un 20,7% del AMBA). Por lejos, los demás países superan al AMBA en el peso de Clases rurales (autónomas y asalariadas), aunque Inglaterra-Gales exhiben el porcentaje más cercano al AMBA (9% frente al 7,5%). Con respecto a la Clase obrera calificada de origen, el AMBA (19,9%) supera a Francia, Hungría, Irlanda, Japón y Polonia, queda apenas por debajo de Irlanda del Norte (20,3%) y Suecia (21%), siendo notoriamente superada por los países de Gran Bretaña (Inglaterra, Gales y Escocia) y por Alemania Occidental. Finalmente, la Clase obrera no calificada del AMBA supera con cierta comodidad a todos los países empatando con Escocia en 26,6%, siendo los valores más cercanos los de Irlanda del Norte (25,1%) y los de Inglaterra-Gales (22,7%).



Pasando a la clase de destino, notamos que el peso porcentual de la Clase de servicios en el AMBA (23,5%) supera al que tiene en Francia, Hungría, Irlanda, Irlanda del Norte, Polonia y Escocia, quedando ligeramente por debajo de Inglaterra-Gales (25,3%) y Suecia (25,7%), y más a la distancia de Alemania Occidental y Japón. Entre las Clases intermedias, las asalariadas predominan en el AMBA (12,6%) frente a todos los otros países, quedando más cerca de ella el Japón (11,7%); dentro de estas Clases intermedias, también la Pequeño burguesía tiene un peso relevantemente superior en el AMBA (22,5%), quedando más cercana a ella el Japón (16%). Como era de esperar, el peso de las clases rurales es casi inexistente en la clase de destino del AMBA. La Clase obrera calificada del AMBA (19,5%) se encuentra entre las de menor peso, superando sólamente a Irlanda y Japón. Finalmente, la Clase obrera no calificada del AMBA (21,3%), tiene un peso algo mayor que en Francia, Irlanda, Polonia y Alemania Occidental, un peso apenas más bajo que en Inglaterra-Gales y Suecia, y un peso algo más rezagado con respecto a Irlanda del Norte, Escocia y, particularmente, Hungría.



Indudablemente, muchas de estas diferencias, mayoritariamente a favor del AMBA sobre todo en el caso de la clase de origen, surgen debido al limitado peso que tiene en nuestra concentración urbana el sector rural. Por ello, para avanzar en la comparación, eliminamos la presencia de este sector rural en todos los casos. Debe tenerse en cuenta que al eliminarlos sólo estamos recalculando los porcentajes tanto en la clase de origen como en la de destino; un procedimiento más adecuado hubiese sido construir el valor de N para cada país correspondiente a varones de 30 a 64 años, con información conjunta de ocupación del encuestado y su padre, eliminando el sector rural. Al no contar con los datos para tales elaboraciones, sólo recalculamos los porcenajes en cada caso, lo que lleva a una N distinta para la clase de origen y para la clase de destino. Los valores obtenidos son:



































Cuadro Comparativo D. Distribución porcentual de clase de origen, de clase de destino y calificaciones (nivel de educación), para nueve países industriales europeos (años 70), Japón (1975) y AMBA (1995). Varones, 30 a 64 años de edad, con información conjunta sobre ocupación del encuestado y su padre, excluyendo en cada caso individualmente el sector de ocupaciones rurales.



Inglate- Irlanda Alemania

Clase de rra/Gales Francia Hungría Irlanda Japón d/Norte Polonia Escocia Suecia Occiden. AMBA Origen

I + II 13.1 16.2 10.5 12.7 26.5 12.2 15.4 10.3 14.8 16.9 17.1

III 7.5 12.7 10.5 8.8 9.4 9.2 5.6 7.6 4.7 6.3 10.2

IVab 11.5 22.2 19.0 19.7 45.4 14.0 8.7 8.1 17.4 14.6 22.4

V + VI 42.9 28.1 25.8 23.2 9.7 28.9 42.3 43.9 32.8 44.2 21.6

VIIa 25.0 20.8 34.2 35.6 9.0 35.7 28.0 30.1 30.3 18.0 28.7

Clase de

destino

I + II 26.1 24.5 20.0 20.3 31.9 20.1 26.5 22.8 28.0 30.4 23.7

III 8.9 11.1 9.3 10.0 13.6 9.9 4.2 9.6 7.6 4.4 12.7

IVab 8.9 13.4 2.5 14.1 18.7 13.2 3.1 6.5 10.0 8.2 22.7

V + VI 33.4 27.4 31.1 25.2 21.1 28.0 39.4 33.5 30.4 38.5 19.5

VIIa 22.7 23.6 37.1 30.4 14.7 28.8 26.8 27.6 24.0 18.5 21.4

N Clase Orig. 6486 2363 3909 761 791 1088 9166 2952 1002 2280 491

N Clase Dest. 6900 3063 7250 1010 1293 1325 16755 3132 1438 2596 528



En esta nueva lectura, vemos, para la clase de origen, que el peso porcentual de la Clase de servicios en el AMBA (17,1%), supera a casi todos con la excepción de Japón, acortándose notoriamente las diferencias a favor del AMBA respecto de algunos países como Francia y Alemania Occidental, con valores prácticamente similares al AMBA. En cuanto al peso de las Clases intermedias asalariadas, ahora el AMBA es superada por Francia y Hungría, acortándose las diferencias con otros países. Las Clases intermedias tipo Pequeña burguesía, que antes tenía un peso mayor en el AMBA que en los distintos países salvo Japón, ahora es superada por lejos por este último además de que Francia muestra porcentajes similares, disminuyendo algunas otras diferencias. Por lo que respecta a la Clase obrera calificada, al único país que supera ahora el AMBA es Japón (ya lo hacía antes), siendo notoriamente superada por la mayoría de los países, un poco menos por Irlanda, Hungría, Francia e Irlanda del Norte, en ese orden. El peso de la Clase obrera no calificada del AMBA es ahora superior a Inglaterra-Gales, Francia, Japón (exhibe éste valores muy bajos), y Alemania Occidental, empatando prácticamente con Polonia y siendo superada por el resto. Recordemos que antes para esta clase empataba con Escocia superando a todo el resto.



Por el lado de la clase de destino, vemos ahora que el peso de la Clase de servicios en el AMBA (23,7%) es sólo mayor que el que tiene en Hungría, Irlanda, Irlanda del Norte y Escocia, es ligeramente inferior al peso que tiene en Francia, y un peso menor más marcado comparando con el resto de los países. Las Clases intermedias tanto asalariadas como la pequeño burguesía siguen teniendo en el AMBA una relevancia superior a la de todos los países considerados. Como contracara, ahora la presencia porcentual de la Clase obrera calificada es inferior en el AMBA en relación a todo el resto. Finalmente, la Clase obrera no calificada es igualmente inferior en su peso dentro del AMBA al que tiene en el resto, con la excepción de Japón y Alemania Occidental. O sea, en general, el peso de la Clase obrera en su conjunto es inferior en el AMBA a todos los países con excepción de Japón.



No puede dejarse de lado al realizar estas comparaciones que el proceso de crecimiento de pérdida del trabajo asalariado, el crecimiento de la desocupación, subocupación, etc., con el consiguiente aumento de una serie de trabajos autónomos o cuenta propia todavía no habían tenido lugar en Europa, pero aun así la presencia de las Clases intermedias asalariadas y autónomas tienen normalmente un peso superior en el AMBA, al igual que, en cierta medida, el trabajo manual asalariado menos calificado cuando se incluyen los sectores rurales, siendo la Clase obrera calificada un tanto más relevante en el AMBA que en algunos países, aunque tiende a quedar por debajo en una cantidad mayor de casos, siempre que se incluya al sector rural. Cuando se lo excluye, la Clase obrera en su conjunto tiene un peso más bajo que en todos los países, con la mencionada excepción de Japón.

La impresión que uno tendría, si se dejan de lado las observaciones con respecto a las diferencias temporales, es que el Area Metropolitana de Buenos Aires sería más de Clase media-alta y típica (más de Clase de servicios y Clases intermedias en la conceptualización de Goldthorpe y colaboradores) y menos de Clase obrera. El predominio más notorio en el AMBA correspondería a la Pequeño burguesía. Es probable que muchas ocupaciones "autónomas" involucradas aquí hayan integrado la Clase obrera antes de la caída del trabajo asalariado. Por lo que uno podría sospechar que encuestas más recientes en estos países europeos, que particularmente se concentren en las grandes áreas urbanas, tenderían a mostrar resultados más próximos a los del AMBA.





11. Una digresión sobre "homogamia" ocupacional. Si se quiere analizar la evolución de aspectos de "homogamia ocupacional", se puede comparar la correlación lineal simple entre padre y madre y entre encuestado y cónyuge, como se hizo para el caso de los años de educación.(42) Tomando por ejemplo la categorización de la investigación estadounidense -más pegada a la clasificación censal-, el coeficiente para los padres es de 0.47, para el encuestado y su cónyuge de 0.45. Los valores según la categorización de Goldthorpe son 0.52 y 0.41, respectivamente.(43) Si no se realiza esta aproximación y se trabaja con las categorías ocupacionales de cuatro dígitos de la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (versión revisada de 1988), aparecen diferencias entre el coeficiente de correlación para los padres (0.54) y el del encuestado y su cónyuge (0.45), tal como en la categorización de Goldthorpe. Si se usa alguna de estas últimas alternativas, se observaría una tendencia similar a la que surgía en el caso de la educación, en el sentido que parecería estar teniendo lugar una mayor variabilidad ocupacional en la selección actual de la pareja.



Desde el punto de vista de los ingresos, no se puede hacer la comparación con los padres; para el encuestado y su cónyuge, el coeficiente de correlación entre los ingresos de uno y de otro (para el total de casos en que ambas partes tienen ingresos informados) es de 0.18, estadísticamente significativo, pero más bajo que en los otros casos, particularmente la comparación con el coeficiente de 0.45 entre las categorías ocupacionales, aunque la clasificación estadounidense, o cualquiera de las otras, introduce un efecto "herramental" de agregación que tiende a elevar el valor del coeficiente (aunque aquí no hay diferencias entre la correlación para las categorías ocupacionales o la construcción estadounidense en el caso del encuestado y su cónyuge).



Al discutir los aspectos vinculados a la homogamia educacional, señalamos planteos en la literatura donde se comparaba el posible predominio de una homogamia "cultural" o "económica". Si aceptamos como un indicador de "cultural" a los años de instrucción y de "económica" a la categoría ocupacional y o el ingreso, y si igualmente aceptamos al coeficiente de correlación lineal simple como indicador grueso de "homogamia" (o su ausencia), se podría concluir que para el Area Metropolitana de Buenos Aires la selección de pareja tiende a exhibir más una igualdad "cultural" que "económica" (el coeficiente para encuestados y cónyuges es 0.55 para años de educación, 0.45 para las categorías ocupacionales y 0.18 para ingreso -aunque este último coeficiente no debe ser comparado directamente con los otros, porque en su cálculo se toma cada individuo como unidad-).

Habíamos mencionado que mientras la hipótesis de la "homogamia cultural" estaba ligada a la hipótesis de la "similitud (o apareamiento)", la de la "homogamia económica" se vinculaba con la de la "competición", en el sentido de que las personas preferirían casarse con alguien de status superior. Kalmjin (1994) planteaba que "si la semejanza [o apareamiento] o la competición explica la homogamia de status puede ... ser contestada en parte desenredando las dimensiones cultural y económica de la homogamia de status" (p. 423). Distintas alternativas de aproximación pueden plantearse. Ya se puntualizó, como primera aproximación gruesa, que la mayor semejanza podía darse a nivel educacional (considerando a esta última como indicador de lo "cultural") que ocupacional, por lo que, a contrario sensu, podría pensarse en una mayor "competición" ocupacional (indicadora esta última de lo "económico"). Veremos un poco más este tema.



Para explorar posibles diferencias de status, utilizaremos la categorización de Goldthorpe, en la medida en que una clasificación en términos de clase permite "ordenar" aproximadamente posiciones ocupacionales de clase.(44) Una batería de correlaciones lineales simples (r) a considerar es la siguiente, siempre en una aproximación descriptiva gruesa:



* r entre años de educación encuestado y cónyuge = 0.55

* r idem anterior pero ambos tienen ocupación = 0.64

* r entre años de educación y posición de clase

(según Goldthorpe) del encuestado = 0.62

* r idem anterior pero para cónyuges = 0.60

* r entre posición de clase encuestado y cónyuge = 0.41

* r entre status ocupacional (prestigio) del

encuestado y su cónyuge = 0.40



Para personas entre 20 y 39 años, los valores son:

* r entre años de educación encuestado y cónyuge = 0.48

* r idem anterior pero ambos tienen ocupación = 0.67

* r entre años de educación y posición de clase

(según Goldthorpe) del encuestado = 0.64

* r idem anterior pero para cónyuges = 0.61

* r entre posición de clase encuestado y cónyuge = 0.39

* r entre status ocupacional (prestigio) del

encuestado y su cónyuge = 0.38



Hemos agregado los coeficientes correspondientes a personas entre 20 y 39 años (salvo para los puntajes de prestigio), en atención a la sugerencia de Kalmjin (1994, p. 432), en el sentido de que al centrarse en estas edades más jóvenes se evita la influencia de los esposos en la carrera de cada uno, además de limitar los problemas de los efectos de los separados y vueltos a casar o juntar. Lo que se observa es una menor consistencia de status educacional entre las parejas jóvenes (las correlaciones son más bajas para años de educación del encuestado y cónyuge, lo que desaparece cuando se considera la educación de las personas con ocupación), pero ello no altera la pauta general que se observa para todas las edades.



En una lectura de los coeficientes para todas las edades (20 años y más), si se compara el coeficiente de correlación entre años de educación de los cónyuges (0.55) y el de posición de clase (0.41), hay una diferencia de 14 puntos a favor de la primera; cuando se compara el coeficiente de años de educación de los cónyuges con ocupación (0.64) con el de posición de clase, la diferencia llega a 23 puntos. Todo ello en un contexto prácticamente de ausencia de diferencias entre las correlación de años de educación y posición de clase tanto a nivel de los encuestados (0.62) como de los cónyuges (0.60). O sea, los resultados parecen apuntar en dirección de una mayor fuerza del "apareamiento cultural" y de una presencia atendible de la "competencia económica u ocupacional o de clase", en el sentido de la búsqueda de un status superior vía el matrimonio.



Avanzando en esta exploración, los tres cuadros siguientes presentan la distribución conjunta de las ocupaciones del encuestado y su cónyuge -para los casos en que ambos cónyuges tuviesen ocupación informada-, el primero para ambos sexos, el segundo para cuando el encuestado es el varón y el cónyuge la mujer y el tercero a la inversa. Hemos elegido, para este caso, la categorización de cinco clases de Goldhtorpe y colaboradores. Trabajar con los datos muy agregados tiene la desventaja de oscurecer algunos movimientos más detallados y la ventaja, consecuentemente, de eliminar ciertos cambios que quizás serían más resultados de una movilidad "horizontal" que de un cambio de status de un miembro de la pareja. De todas formas, también incluiremos una exploración a partir de puntajes de prestigio de las ocupaciones.













Cuadro 61. Distribución conjunta de las categorías de clase según Goldthorpe para ambos cónyuges. Encuestados de ambos sexos. Valores absolutos. AMBA. Sept.-nov., 1995.



Cónyuges

CLASE DE CLASES INTERMEDIAS CLASE OBRERA

Encuestados: SERVICIOS ASALARIADA P.BURG. CALIF. NO CALIF. TOTAL



C. DE SERVICIOS 138 56 31 16 29 270

C.I. ASALARIADAS 58 71 49 50 60 288 C.I. P. BURGUESIA 31 63 50 32 81 257

OBRERA CALIFICADA 17 25 18 26 71 157

OBRERA NO CALIF. 22 66 75 84 190 437 TOTAL 266 281 223 208 431 1409

==============================================================================





Cuadro 62. Distribución conjunta de las categorías de clase según Goldthorpe para ambos cónyuges. Encuestados varones. Valores absolutos. AMBA. Sept.-nov., 1995.



Cónyuges Mujeres

Encuestados CLASE DE CLASES INTERMEDIAS CLASE OBRERA

Varones SERVICIOS ASALARIADA P.BURG. CALIF. NO CALIF. TOTAL

C. DE SERVICIOS 59 43 7 1 12 122

C.I. ASALARIADAS 17 33 8 5 20 83

C.I. P. BURGUESIA 14 37 16 3 45 115

OBRERA CALIFICADA 13 22 13 12 58 118

OBRERA NO CALIF. 5 24 15 7 70 121 TOTAL 108 159 59 28 205 559























Cuadro 63. Distribución conjunta de las categorías de clase según Goldthorpe para ambos cónyuges. Encuestadas Mujeres. Valores absolutos. AMBA. Sept.-nov., 1995.



Cónyuges Varones

Encuestadas CLASE DE CLASES INTERMEDIAS CLASE OBRERA

Mujeres SERVICIOS ASALARIADA P.BURG. CALIF. NO CALIF. TOTAL

C. DE SERVICIOS 78 14 24 14 17 147

C.I. ASALARIADAS 41 38 40 45 41 205 C.I. P. BURGUESIA 17 26 35 29 36 143

OBRERA CALIFICADA 4 3 5 14 13 39

OBRERA NO CALIF. 18 41 60 77 119 315 TOTAL 158 122 164 179 226 849

==============================================================================





En una mirada descriptiva de los últimos dos cuadros, pueden puntualizarse los porcentajes de cónyuges mujeres y varones que suben o bajan de status ocupacional o de posiciones de clase (según categorías de Goldthorpe). Para el caso de los encuestados varones, los valores por arriba de la diagonal principal indican los casos de encuestados varones casados con mujeres de una posición de clase inferior; los de abajo de la diagonal, los casos de encuestados varones casados con mujeres de una posición de clase superior; los valores en la diagonal principal indican semejanza o apareamiento ocupacional o de clase entre el encuestado varón y su cónyuge mujer. En cuanto al cuadro para encuestadas mujeres, los valores por arriba de la diagonal indican los casos de encuestadas mujeres que se casaron con varones de una posición de clase inferior, los de abajo de la diagonal indican que las mujeres encuestadas se casaron con cónyuges varones de una posición de clase superior, mientras los casos de la diagonal indican ausencia de cambios.



Así, en el caso de los varones encuestados en relación a sus cónyuges mujeres:

* hay un 29.9% de Varones que suben -o Mujeres que bajan-;

* hay un 36.1% de Varones que bajan -o Mujeres que suben-;

* hay un 34% de apareamientos sin cambios de posición.



En el caso de las mujeres encuestadas en relación a sus cónyuges varones:

* hay un 34.4% de Mujeres que suben -o Varones que bajan-;

* hay un 32.2% de Mujeres que bajan -o Varones que suben-;

* hay un 33.5% de apareamientos sin cambios de posición.



Estos resultados, desde una exploración limitada y descriptiva, parecen abonar la hipótesis de Hout (1982), en el sentido de que la asociación entre los status ocupacionales de marido y mujer es simétrica, sin importar cuál de los dos es tomado como referente para evaluar la asociación.



Al testear por independencia, el valor X2 (16 grados de libertad) es de 326.58 para el caso de los encuestados de ambos sexos, de 152.55 para encuestados varones y de 185.08 para las encuestadas mujeres. En todos los casos se rechaza la hipótesis nula de que el status o posición de clase de uno es independiente del del otro, por un margen más amplio en el caso de las encuestadas mujeres que en el de los varones. Aceptando la existencia de cierta consistencia de status, la pregunta que surge es si tales status no exhibirán movilidad perfecta fuera de la diagonal principal, en el sentido de que no se pueda rechazar la hipótesis nula de independencia. Aplicando los modelos de movilidad casi-perfecta, o sea, eliminando la diagonal principal y estimando las frecuencias esperadas, el valor de X2 (con 11 grados de libertad) para el caso de encuestados varones es de 56.59 y para el caso de encuestadas mujeres de 31.79. En ambos casos se vuelve a rechazar la hipótesis nula de independencia, esta vez por un margen mayor para el caso de los encuestados varones.



Así, al eliminar la inmovilidad de la diagonal principal, en el caso de las mujeres se está más cerca de no rechazar la hipótesis nula en favor de la movilidad perfecta fuera de la diagonal. Si se hace el cociente no ya de los valores de X2 sino de los del test equivalente de razones de verosimilitud, G2, entre el estadístico para el caso de movilidad casi-perfecta sobre el estadístico para el caso de movilidad perfecta, se obtienen los siguientes valores:



Ambos sexos: 91.77 / 312.09 = 0.2940

Varones : 55.72 / 154.44 = 0.3608

Mujeres : 31.16 / 168.72 = 0.1847



El cociente entre la razón de verosimilitud para el modelo de movilidad casi-perfecta y para el modelo de movilidad perfecta muestra que, para los encuestados de ambos sexos, toda la asociación entre las ocupaciones o posiciones de clase de marido y mujer menos un 29.4% es debida a la consistencia de status de estos cónyuges (porcentaje que aumenta si consideramos los encuestados varones y que disminuye si consideramos las encuestadas mujeres). Si bien un 70.6% de la asociación resulta de la consistencia de status, el 29.4% remanente indica que no se puede descartar que también esté en juego la hipótesis de la "competición" (este valor es superior al 16.1% observado por Hout -1982, p. 403- para Estados Unidos).













































IV. MOVILIDAD OCUPACIONAL O DE CLASES







1. Movilidad ocupacional o de clases según cuadros de contingencia. Exploraremos ahora aspectos de movilidad ocupacional, tanto intergeneracional como intrageneracional, a través de las pautas que sugen de la distribución conjunta de orígenes (ocupación principal del padre -o de quien desempeñase ese rol- cuando el encuestado tenía alrededor de 16 años) y destinos (ocupación principal del encuestado al momento de la encuesta,- o de la que se jubiló si ya estaba jubilado-). Tal indagación sobre movilidad sólo puede pensarse en términos de los modelos propuestos en la investigación estadounidense o del de Goldthorpe y colaboradores, ya que la propuesta de Wright sólo puede aplicarse al trabajo actual del encuestado o a aquel del que se jubiló. Hay toda una batería de preguntas -ver la sección de preguntas 90 a 119 o de preguntas 148 a 174 en el cuestionario presentado en el Apéndice E al final de este informe, que no pueden formularse para el padre del encuestado.





2. Aspectos de cuadros de movilidad ocupacional intergeneracional según el enfoque de la investigación estadounidense. Comenzaremos con algunos aspectos descriptivos de este tipo de movilidad, según la categorización de la investigación norteamericana. La distribución conjunta básica se presenta en los cuadros siguientes:



























Cuadro 64. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Valores absolutos. Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL



ALTO NO MANUAL 91 59 27 11 188

BAJO NO MANUAL 107 111 76 53 347

ALTO MANUAL 75 141 190 154 560

BAJO MANUAL 53 122 190 309 674

TOTAL 326 433 483 527 1769

=================================================================







Cuadro 65. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Porcentajes de salida (horizontales). Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL



ALTO NO MANUAL 48.4% 31.4% 14.4% 5.9% 100.0%

BAJO NO MANUAL 30.8% 32.0% 21.9% 15.3% 100.0%

ALTO MANUAL 13.4% 25.2% 33.9% 27.5% 100.0%

BAJO MANUAL 7.9% 18.1% 28.2% 45.8% 100.0%

TOTAL 18.4% 24.5% 27.3% 29.8% 100.0%

=================================================================







Cuadro 66. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Porcentajes de entrada (verticales). Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.

ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL



ALTO NO MANUAL 27.9% 13.6% 5.6% 2.1% 10.6%

BAJO NO MANUAL 32.8% 25.6% 15.7% 10.1% 19.6%

ALTO MANUAL 23.0% 32.6% 39.3% 29.2% 31.7%

BAJO MANUAL 16.3% 28.2% 39.3% 58.6% 38.1%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%



Algunas observaciones descriptivas mínimas con respecto a cambios "generacionales" muestran un aumento en las categorías no manuales y una caída en las manuales al comparar la distribución de los padres de los hijos que cayeron en la muestra con la de sus hijos; el cambio más notorio es el aumento en la categoría alto no manual, que pasa de un 10.6% entre los padres a un 18.4% entre los hijos. Es importante tener en cuenta el peso de este cambio, en términos de los análisis subsiguientes.



Una síntesis descriptiva de lo observado a primera vista sería la siguiente:





FRECUENCIAS %



Móviles ascendentes 688 38.9%

Móviles descendentes 380 21.5%

Total móviles 1068 60.4%

Total inmóviles 701 39.6%

TOTAL 1769 100.0%





Móviles descendentes 2+ 91 5.1%

Móviles descendentes 1 289 16.3%

Total móviles descendentes 380 21.5%





Móviles ascendentes 2+ 250 14.1%

Móviles ascendentes 1 438 24.8%

Total móviles ascendentes 688 38.9%



Total móviles 2+ 341 19.3%

Total móviles 1 727 41.1%





Los valores de los móviles ascendentes son la suma de las frecuencias por debajo de la diagonal principal, los de los descendentes la suma de las frecuencias por arriba de la diagonal principal y los inmóviles la suma de las frecuencias en la propia diagonal. Los que ascienden o descienden dos pasos o más (movilidad de "larga distancia") son la suma de valores fuera de la diagonal que dejan al menos una celda de distancia con respecto a esa diagonal. Por ejemplo, los móviles ascendentes de "larga distancia" son la suma de 75 + 53 + 122 = 250.



Se observa que 6 de cada 10 serían móviles, casi 4 de cada 10 móviles ascendentes, siendo los móviles de "larga distancia" menos de 2 de cada 10: un 14.1%. Los móviles descendentes son un 21.5%, los que caen dos o más categorías un 5.1%. En general, los móviles de "larga distancia" son 2 de cada 10 (un 19.3%). Este último valor de movilidad, en un sentido descriptivo, sería más relevante, ya que es más difícil que esté contaminado por movimientos entre categorías que podrían ser más cambios de rangos horizontales que verticales. Si se comparan meramente las tasas globales de movilidad -la proporción de casos fuera de la diagonal principal-, los valores parecen haberse mantenido en los últimos 35 años, bajando muy tenuemente: en 1961 eran un 63.3% (datos de Germani), en 1969 62.4% (datos de Beccaria) y en 1995 60.4%, siempre para cuadros según la categorización estadounidense (en el Apéndice A se presentan los cuadros de movilidad intergeneracional -A19 y A20- con esta categorización que hemos aplicado a los datos de Germani y Beccaria).



Se puede cerrar esta primera descripción indicando, tal como lo hicimos para la movilidad educacional, los valores correspondientes al caso en que se acepten definiciones "tradicionales" de movilidad "total", "estructural" y "circulatoria" (o "de intercambio", o "pura"). La "total" coincide con el total de móviles indicado precedentemente, que llega a 60,4%; la "estructural" (o mínima permitida por las marginales) alcanza a un 12,7%, resultando así -frente a una escasa movilidad estructural- una importante movilidad "circulatoria" de 47,7%.



Las relaciones dentro de los cuadros son mejor vistas, siempre en una primera aproximación descriptiva, a partir de los cocientes entre las frecuencias observadas y las esperadas bajo el supuesto de independencia estadística, que como se puntualizara constituyen las razones de movilidad tradicionalmente definidas.









Cuadro 67. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Frecuencias esperadas bajo el supuesto de independencia estadística. Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.

ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL



ALTO NO MANUAL 34.65 46.02 51.33 56.01 188

BAJO NO MANUAL 63.95 84.94 94.74 103.37 347

ALTO MANUAL 103.20 137.07 152.90 166.83 560

BAJO MANUAL 124.21 164.98 184.03 200.79 674

TOTAL 326 433 483 527 1769

================================================================









Cuadro 68. Razones de (in)movilidad. Cociente de las frecuencias observadas -en la distribución conjunta de orígenes y destinos- respecto de las frecuencias esperadas bajo el supuesto de independencia estadística, según clasificación de la investigación estadounidense. Encuestados 20 años y más. AMBA, Sept-nov, 1995.



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL



ALTO NO MANUAL 2.63 1.28 0.53 0.20

BAJO NO MANUAL 1.67 1.31 0.80 0.51

ALTO MANUAL 0.73 1.03 1.24 0.92

BAJO MANUAL 0.43 0.74 1.03 1.54

======================================================================







Si bien, como es usual, las rigideces mayores se observan en la diagonal principal donde coinciden las categorías ocupacionales o de clase de orígenes y destinos, es muy importante el movimiento de corta distancia entre las categorías alto y bajo no manual, particularmente el ascenso de hijos de padres bajo no manuales a alto no manuales.



Como es de esperar en este tipo de cuadros de movilidad, el supuesto de movilidad perfecta no se cumple, dado el peso de los valores en la diagonal principal del cuadro, expresión de autoreclutamiento o heredad ocupacional. El valor de X2 es 336.60, significativo a cualquier nivel convencional, rechazándose la hipótesis nula de independencia entre orígenes y destinos. Como consecuencia, nos preguntamos por la posibilidad de existencia de movilidad perfecta fuera de la diagonal, proponiendo un modelo de movilidad casi-perfecta, eliminando dicha diagonal. Obtenidos los valores esperados bajo este nuevo modelo, el valor de X2 es 123.87 (significativo a cualquier nivel), avanzando bastante con respecto al modelo de movilidad perfecta pero sin lograr todavía que el modelo ajuste a los datos.



Del 100% del valor de X2 para la tabla completa, un 27.2% correspondía a la celda c21 (siguiendo la práctica de que el primer suscripto denota la fila y el segundo la columna); recuérdese también que esta celda mostraba el segundo valor de magnitud de las razones de movilidad (1.67). De aquí la idea de poner a prueba un "modelo de la esquinas" limitado al ángulo superior izquierdo, eliminando las celdas c12 y c21, que circunscriben los movimientos de "corta distancia" entre las categorías No manuales. El valor de X2 en este caso es de 2.75 (para 3 grados de libertad), no significativo a los niveles convencionales. Así, si se eliminan las rigideces de la heredad o el autoreclutamiento ocupacional o de clase, como asimismo los "excesos" de los movimientos de "corta distancia" entre los sectores No manuales, parece existir movilidad perfecta para el resto del cuadro. La idea sería que la inmovilidad dentro de por ejemplo las celdas de intersección padre hijo Alto no manual o de padre-hijo Bajo no manual no resultaría demasiado diferente de la movilidad de corta distancia entre padres Bajo no manuales e hijos Alto no manuales, o viceversa, "tal como el modelo de movilidad casi-perfecta predice" (Hout, 1983; pág. 23).



En un cuadro resumen podemos analizar los ajustes producidos por estos tres modelos, comparando los valores de G2. Incluimos además los ajustes para datos de Beccaria (1969) y de Germani (1961), todos del Area Metropolitana.



Cuadro 69. Comparación del ajuste de tres modelos de asociación aplicados a los datos de orígenes y destinos, según las categorías de la investigación estadounidense. Personas de 20 años y más, 1995. Jefes de hogar, 1969 y 1961. AMBA.

MODELOS: G2 G2(S,1769)a gdl. G2/G2T BIC

-----------------------------------------------------------------------------------------

AÑO 1995

1. Modelo movilidad perfecta (independencia) 332.47** 332.47** 9 100.0% 265.17

2. Modelo movilidad casi-perfecta 116.13** 116.13** 5 34.9% 78.74

3. Modelo esquinas acotado -esquina no manual- 2.81 2.81 3 0.8% -19.62

AÑO 1969

1. Modelo movilidad perfecta (independencia) 231.45** 162.66** 9 100.0% 160.81

2. Modelo movilidad casi-perfecta 70.88** 50.51** 5 30.6% 31.63

3. Modelo esquinas acotado -esquina no manual- 33.85** 24.31** 3 14.6% 10.30

4. Modelo esquinas acotado -esquina manual- 13.32** 10.13* 3 5.8% -10.22

AÑO 1961

1. Modelo movilidad perfecta (independencia) 186.18** 184.79** 9 100.0% 118.81

2. Modelo movilidad casi-perfecta 64.76** 64.29** 5 34.8% 27.33

3. Modelo esquinas acotado -esq. no manual- 33.04** 32.80** 3 17.6% 10.58

4. Modelo esquinas acotado -esquina manual- 10.50* 10.44* 3 5.6% -11.96

==========================================================================================

** Estadísticamente significativos al 1% o menos.

* Estadísticamente significativo al 5%.

a En Ishida, Goldthorpe y Erikson se describe a "G2(S) = [(G2 - gdl) x K + gdl, donde K es un tamaño muestral constante. Este es un método de estandarización de las G calculadas de muestras con diferentes [tamaños de] N, que ha sido propuesto por Joseph E. Schwartz como un mejoramiento sobre el usual G2/N. Así, G2(S,2000) [S,1769 en nuestro caso] es aquí una estimación de qué valor habría tomado G2 si el tamaño muestral hubiese sido 2000 en cada muestra nacional [de 1769 en el AMBA, 1961, 1969 y 1995 en nuestro caso] -que es el tamaño aproximado de la más pequeña del estudio CASMIN [la del AMBA, 1995 en nuestro caso]-" (pág. 967 nota a la Tabla 3). Si bien presentamos los valores de G2 estandarizados, el resto de la tabla considera los no estandarizados.







En el caso del AMBA en 1969, este modelo no ajusta los datos, ni tampoco lo hace el modelo acotado a la esquina inferior derecha (estrato manual) en términos de la razón de verosimilitud (G2) -que lleva a rechazar la hipótesis nula a niveles de significación convencionales-, pero sí lo hace bajo un test denominado BIC, propuesto por Raftery (1985, 1986, 1995a, 1995b) y de creciente uso en este tipo de análisis (Hauser, 1995).(45) Si el valor de BIC es negativo, "deberíamos aceptar M0 en el sentido de preferirlo en relación al modelo saturado. Si estamos comparando varios modelos, deberíamos preferir aquel con el menor valor de BIC" (Raftery, 1986; pág. 146). Ya se podía haber advertido un razonable ajuste de este último modelo en el Cuadro 7 para los datos de 1969, puesto que daba cuenta de un atendible 94.2% de la asociación del modelo base. Lo que hubiese sugerido, eventualmente, la idea de privilegiar la significación "sustantiva" sobre la significación "estadística", particularmente por la simplicidad del modelo bajo consideración. Así, excluyendo la influencia de orígenes sobre destinos reflejada en la diagonal principal y la influencia de los padres sobre los hijos en el estrato manual, se lograría un buen ajuste en 1969. En cuanto a los datos de 1961, se logra un buen ajuste (al nivel del 1%, pero no del 5%) con un modelo acotado a la esquina manual, aunque el valor negativo de BIC nos lleva a su aceptación.(46) El modelo de las esquinas -designación propuesta por Hout (1983, p.24), pero sin acotarlo a la esquina superior izquierda- propone que el ajuste no aceptable del modelo de movilidad casi-perfecta resulta del "exceso" de movilidad de "corta distancia" en el extremo superior izquierdo de las posiciones de clase o de la jerarquía ocupacional (no manual) en 1995, en el extremo superior derecho (manual) entre 1961 y 1969.



Parece que hasta algún momento de los años 70 se mantiene la pauta que ya aparece en 1961, en el sentido que es necesario eliminar, además de los excesos de la diagonal principal, los excesos de movimientos de corta distancia entre el sector manual. Ya en algún momento desde los años setenta hasta 1995 esta pauta habría cambiado, siendo importante ahora -además de la inmovilidad observada en la diagonal principal- el exceso de movimientos de corta distancia dentro del sector no manual.



A continuación se transcriben los resultados completos de las frecuencias esperadas para la tabla según este modelo, además de la estimación de parámetros, para nuestros datos de 1995.





Cuadro 70. Resultados para el modelo de las esquinas (acotado al extremo superior izquierdo) de la movilidad de la ocupación de los padres (orígenes) a la de los hijos (destinos), según clasificación de la investigación estadounidense. Encuestados 20 años y más. AMBA. Sept-nov, 1995.



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL

(a) Frecuencias esperadas

ALTO NO MANUAL 6.90 14.17 23.17 14.83

BAJO NO MANUAL 23.42 48.11 78.66 50.34

ALTO MANUAL 71.09 146.07 238.82 152.83

BAJO MANUAL 56.91 116.93 191.17 122.34

(b) Estimación parámetros

ALTO NO MANUAL 2.580 1.426

BAJO NO MANUAL 1.519 0.836

ALTO MANUAL -0.229

BAJO MANUAL 0.927

=================================================================

X2 = 2.75 G2 = 2.81; 3 gdl; no signif. a niveles convencionales.







En el caso de los datos de 1969 y 1961, la estimación de parámetros fue la siguiente (no se presentan aquí los valores de las frecuencias esperadas):

































ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL

Estimación de parámetros:

Año 1969

ALTO NO MANUAL 1.688

BAJO NO MANUAL -0.440

ALTO MANUAL 0.883 0.282

BAJO MANUAL 1.089 1.288

Año 1961

ALTO NO MANUAL 0.937

BAJO NO MANUAL 0.008

ALTO MANUAL 0.533 -0.227

BAJO MANUAL 1.130 1.381

=================================================================





Puede notarse que el modelo de las esquinas para el Area Metropolitana de Buenos Aires en 1995 ajusta tanto los "excesos" de movilidad de "corta distancia" como la que "queda por debajo". Si la estimación de los parámetros es positiva, indica que hay más personas en esa celda que la que se esperaría bajo movilidad casi-perfecta; si es negativa, que hay menos personas que las esperadas (Hout, 1983, p. 24). Es el estrato Alto manual el que exhibe un valor negativo -Cuadro 70-, indicando que hay menos personas que las esperadas bajo el modelo de movilidad casi-perfecta, aunque con un valor muy bajo. La mayor inmovilidad se observa en el estrato Alto no manual, seguida de los "excesos" de movimientos de "corta distancia" dentro del resto del estrato No manual (en ambos casos, la caída de los hijos de padres Alto no manual a Bajo no manual, o el ascenso de los hijos de padres Bajo no manual a Alto no manual, muestra "excesos" sobre lo que se esperaría bajo el supuesto de movilidad casi-perfecta). Si bien importante, la inmovilidad en el extremo inferior derecho -estrato Bajo manual- es mucho menos relevante que sus antípodas en la jerarquía ocupacional o de clases. La categoría que parece ser más "repartidora" es el estrato Alto manual, ya que es el único caso en que la estimación queda por debajo de los valores esperados. Ello llevaría a la pregunta sobre la disminución "generacional" de los oficios artesanales manuales. Igualmente, la barrera manual-no manual parece ser más flexible para los ascensos, ya que los No manuales tienden a retener a sus ocupantes -siendo limitadas las posibilidades de descenso-. O sea, parecería que los hijos de Alto manuales tienen una cierta "fluidez" de acceso al sector Bajo no manual, en un contexto en que los propios hijos de este último sector lograrían razonablemente retener su categoría.



Considerando la diagonal principal, mientras en 1995 y 1969 la rigidez mayor se debe a la celda Alto no manual seguida de la Bajo manual, en 1961 la mayor inmovilidad se observaba en esta celda Bajo manual. Aparentemente, en los últimos 35 años -siempre hablando de un momento en que todavía incidía poco el efecto de la "globalización", de la precariedad del empleo y el aumento del subempleo y desempleo de la década de los 90- los hijos del sector manual no calificado enfrentarían barreras algo menos rígidas para superar la categoría de sus padres. En 1995, en el tercer lugar y muy cerca del segundo, se ubicaba el estrato Bajo no manual, el único caso en que este sector reflejaba inmovilidad relevante, ya que en 1961 no existía y en 1969 era más importante que en 1961, aunque mostrando un signo opuesto ya que se encontraban allí menos personas que las que se esperarían bajo el modelo de movilidad casi-perfecta. En la medición más reciente (1995) el modelo de movilidad casi-perfecta no alcanzaba un buen ajuste tanto por los excesos de movimientos de corta distancia referidos a los hijos en posiciones Bajo no manuales provenientes de padres Alto no manuales, como por los de los hijos Alto no manuales cuyos padres eran Bajo no manuales. Tanto en 1969 como en 1961, en que las rigideces correspondían al estrato manual, es en realidad el exceso de movimientos de corta distancia de hijos de padres Bajo manuales hacia destinos Alto manuales el que no llevaba a un buen ajuste al modelo de movilidad casi-perfecta.

Así entonces, en las comparaciones para los momentos considerados disminuiría con el paso del tiempo la rigidez del extremo inferior de la jerarquía ocupacional o de clases y aumentaría la del extremo superior. O sea: en el transcurso de 1961 a 1995 parece que resultaría más fácil salir de abajo pero más difícil acceder y/o quedarse arriba. Pero tanto los "excesos" de movilidad de corta distancia dentro del estrato no manual, como el hecho de que la "inmovilidad" de la clase obrera calificada se debe a la menor presencia de casos de lo que se esperaría bajo movilidad casi-perfecta, conjuntamente con el resultado de que el menor valor (después del del bajo manual) de inmovilidad es exhibido por la intersección Bajo no manual de orígenes y destinos, indicarían cierto grado atendible de "fluidez" en la estructura ocupacional o de clases, cuando se deja de lado la rigidez universal expresada por la heredad o autoreclutamiento de la diagonal principal del cuadro de movilidad intergeneracional.



Coincidiríamos así con lo que destacáramos en un trabajo inmediato anterior referido exclusivamente a la Capital Federal (Jorrat, 1997), cuestionando las hipótesis de que existirían "cierres" en el extremo superior y/o "zonas de amortiguamiento" para pasar del sector manual al no manual, tal como las descriptas por Goldthorpe y colaboradores (1987) -y cuestionadas por sus datos-. Así como la mayor rigidez corresponde al extremo superior (Alto no manual), se observan igualmente "excesos" de movilidad de corta distancia dentro del conjunto del estrato no manual. A su vez, la inmovilidad de la Clase obrera no calificada es la segunda en importancia dentro de la diagonal principal pero sólo alcanza a algo más de una tercera parte de la del extremo superior y queda por debajo de los "excesos" observados en las celdas no manuales fuera de la diagonal principal. Es cierto que este resultado, conjuntamente con el de la Clase obrera calificada que muestra menos casos de inmovilidad que los "esperados" bajo movilidad casi-perfecta, apoyaría desde una primera lectura uno de los supuestos de la hipótesis de "cierre" y/o de la de "amortiguamiento", en el sentido de que los hijos de los sectores manuales calificados tendrían más chances de movilidad ascendente que los hijos de los no calificados y de que tal movilidad no excedería el nivel bajo no manual, pero la función de "reparto" que parece jugar la Clase obrera calificada (recuérdese el valor negativo del parámetro correspondiente a la inmovilidad intergeneracional de esta clase) pone en dudas al menos la hipótesis del "amortiguamiento" entre el sector manual y no manual. Una segunda lectura de la menor presencia de casos que lo "esperado" en la Clase obrera calificada, sumado a los "excesos" de movimientos de corto alcance dentro del estrato no manual, apoyarían igualmente una hipótesis que cuestione el "cierre" en el extremo superior. Otras aproximaciones a estos datos en el futuro permitirán avanzar sobre este punto.



Los resultados precedentes irían en sentido contrario a la hipótesis "ortodoxa"- sobre la existencia de una tendencia a la "proletarización" de las clases medias, afirmación que no surge recién con los críticos de las políticas económicas que comenzaron a plasmarse en la región a partir de 1989, aunque no habría habido tiempo para evaluar el recrudecimiento de tales predicciones (sólo trascurrieron seis años). Sí puede plantearse que Argentina empezaba a compartir, como destacaba Gagliani (1981), una característica global de la segunda parte de este siglo que fue el incremento notable de los empleos no manuales altos (mayoritariamente reservados a los hombres) y la creación de un vasto número de ocupaciones en el estrato no manual bajo (particularmente reservado a las mujeres). Planteaba hace unos quince años este autor -con lo que sería difícil no coincidir como tendencia que nos incluye- que "El cambio más significativo que ocurriera en este siglo no fue el cambio de una sociedad de productores independientes a una de trabajadores desposeídos y alienados. Fue, por el contrario, un cambio de una sociedad en que la mayoría de los trabajadores eran 'autónomos' ['self-employed'] a una en que la mayoría son asalariados; de una sociedad en que la mayoría de los empleos eran manuales a una en que la mayoría son no manuales; y de una sociedad en que la mayoría de las mujeres 'se quedaba en el hogar' a una en que la mayoría de ellas trabaja fuera del hogar" (p. 281). Sobre la última década del siglo, parece darse una nueva vuelta de tuerca, con una fuerte retracción del trabajo asalariado que condujo al "cuentapropismo" o trabajo "autónomo" a cantidades crecientes de personas, a la "precarización" del trabajo y a distintas formas de desempleo, subempleo, etc. Pero la evaluación de los alcances de este último fenómeno demandaría una nueva exploración en un plazo no muy alejado.(47)



Agregamos ahora, para redondear este punto, una comparación con resultados de la tabla de movilidad de Germani y resultados nuestros, nada más que aquí la presentación se hará en términos de la clasificación de Goldthorpe, lo que nos permitirá de paso indagar en qué medida los procesos de movilidad detectados pueden variar según los enfoques bajo consideración. No se abundará en esta etapa en la lectura descriptiva de los cuadros, sino que se analizarán los modelos que ajustan los datos.



Cuadro 71. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según categorización de Goldthorpe. Valores absolutos. Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Encuestado

CLASE DE CLASE OBRERA OBRERA NO

Padre SERVICIOS INTERMEDIA CALIFIC. CALIFICADA TOTAL



C.SERVICIOS 149 91 17 26 283

C.INTERMED. 132 251 64 140 587

C.OBRE.CAL. 36 153 68 117 374

C.OB.NO CAL. 54 182 55 234 525

TOTAL 371 677 204 517 1769

---------------------------------------------------------------

X2 = 305.99 G2 = 286.46; 9 gdl; signific. a cualquier nivel.





Sin entrar a la distribución porcentual ya sea de entradas o salidas para esta distribución, presentamos directamente la razones de (in)movilidad, o cocientes entre frecuencias observadas y esperadas bajo independencia estadística.





Cuadro 72. Razones de (in)movilidad, o cociente de frecuencias observadas en esperadas bajo independencia estadística para ocupaciones de origen (padre) y destinos (hijos), según clasificación de Goldthorpe. Encuestados de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Encuestado:

CLASE DE CLASE OBRERA OBRERA NO

Padre: SERVICIOS INTERMEDIA CALIFIC. CALIFICADA



CLASE DE SERVICIOS 2.510 0.840 0.521 0.314

CLASE INTERMEDIA 1.072 1.117 0.945 0.816

C. OBRERA CALIFIC. 0.459 1.069 1.577 1.070

C. OBRERA NO CALIF. 0.490 0.906 0.908 1.525

=================================================================



Siguiendo la pauta conocida, la mayor concentración de frecuencias se da en la diagonal principal, notoriamente en la Clase de servicios, seguida casi a un mismo nivel por la Clase obrera calificada y la No calificada; la Clase intermedia es la que muestra menos excesos en la diagonal, respecto de lo que se esperaría si orígenes y destinos fuesen independientes. Es interesante observar que los que están en la Clase servicios proviniendo de padres de Clase intermedia, como los que están en la Clase obrera no calificada proviniendo de padres Calificados, exhiben valores que concuerdan con lo que se esperaría bajo independencia, sugiriendo movilidad perfecta en esos casos.



Como era de esperar, se rechaza ampliamente la hipótesis nula de independencia estadística entre orígenes y destinos. Nuevamente, se propone un modelo de movilidad casi-perfecta eliminando la diagonal principal, siendo los valores de X2 = 42.11 y de G2 = 41.75, para 5 grados de libertad, con una notoria ganancia sobre el modelo anterior pero todavía se rechaza la hipótesis nula de independencia. Igual que en la propuesta para la clasificación de la investigación estadounidense, se eliminan además las celdas del ángulo superior izquierdo (celdas c12 y c21), como una aproximación al modelo de las esquinas, que toma en cuenta la movilidad de corta distancia entre la Clase de servicios y las Clases intermedias (parangonando la movilidad de corta distancia dentro del estrato no manual de la exploración previa). Se logra un buen ajuste y los resultados son los siguientes:





Cuadro 73. Resultados para una aproximación acotada -a la esquina superior izquierda- del modelo de las esquinas, según categorización de Goldthorpe. Encuestados 20 años y más. AMBA. Sep-nov., 1995.

Encuestado:

CLASE DE CLASE OBRERA OBRERA NO

Padre: SERVICIOS INTERMEDIA CALIFIC. CALIFICADA a) Frec. esperadas:

C.SERVICIOS 25.77 93.11 13.41 27.48

C.INTERMED. 129.89 469.39 67.59 138.52

C.OBRE.CAL. 40.96 148.04 21.32 43.69

C.OB.NO CAL. 51.15 184.85 26.62 54.55



b) Est. parámetros:

C.SERVICIOS 2.618 0.810

C.INTERMED. 0.940 0.268

C.OBRE.CAL. 0.306

C.OB.NO CAL. 0.558

-----------------------------------------------------------------

X2 = 3.262 G2 = 3.214; 3 gdl; no sig. a niveles convencionales.











Puede observarse que básicamente la mayor rigidez se concentra en la Clase de servicios, además de loa "excesos" de la movilidad de corta distancia entre esta Clase y las Clases intermedias; si bien el valor más bajo corresponde a las Clases intermedias, es notorio el bajo peso de la inmovilidad intergeneracional para la Clase obrera calificada y la no calificada. Esto último es consistente con el menor peso de dicha inmovilidad en el estrato Bajo manual observado en la estimación de parámetros para este mismo modelo aplicado a la clasificación estadounidense. En realidad, hay una gran consistencia entre el panorama ofrecido por uno y otro modelo, sin descuidar la presencia de ciertas diferencias, por lo que se puede hipotetizar que los procesos de (in)movilidad básicos detectados parecen no ser "modelo-dependientes". Aunque si el estudio de la movilidad se pudiese encarar según el enfoque de Wright, sería probable que los resultados mostrasen tendencias diferentes a las del enfoque de Goldthorpe y/o el de la investigación usual estadounidense.



Los resultados para los datos de Germani son los mismos que los presentados para la clasificación estadounidense, ya que las especificaciones con que se contaba para tales datos de Germani implicaban una clasificación prácticamente similar para los esquemas de Goldthorpe y de EE.UU., lo que justificaba considerar como equivalentes a dichos esquemas en el caso de los resultados de Germani para 1961.





Para tales datos de 1961, recuérdese que la inmovilidad era importante en la Clase obrera no calificada, quedando en tercer lugar la inmovilidad correspondiente al extremo opuesto, la Clase de servicios (Alto no manual), ocupando el segundo lugar los "excesos" que surgían de los movimientos de corta distancia entre la categoría de Clase obrera calificada y no calificada, básicamente el paso de hijos de padres obreros no calificados a calificados, movimiento señalado en su momento por Germani. En estos movimientos ascendentes y descendentes Germani destacaba el ascenso de los migrantes extranjeros y de sus hijos, además del de los nativos de las zonas urbanas, mientras que los migrantes internos iban a posiciones inferiores. El crecimiento de los estratos medios mencionado por este autor se reflejaba en la escasa inmovilidad de las Clases intermedias (Bajo no manual), no tanto en la Clase de servicios o sectores medio-altos. Murmis y Feldman (1992) ya destacaron ciertas ambigüedades en la aproximación de Germani a los estratos o clases medias (particularmente págs 225-226). Por supuesto, ello no implica sugerir, a contrario sensu, que la propuesta de Clase de servicio y de Clases intermedias de Goldthorpe (o de Alto y Bajo no manual de la clasificación de EE.UU.) esté exenta de tales problemas. Para complicar un poco más las cosas, González (1992) plantea que "el equivalente teórico de la clase media de Wright no se encuentra en las clases intermedias de Goldthorpe, sino en su clase de servicio" (p. 31; énfasis original), quien entiende (González) que "lo que hay de medio en la clase media [es] su función de mediación [entre el capital y el trabajo]" (p. 31), sugiriendo que son inescapablemente heterogéneas.



Dentro de estos esbozos comparativos lo más notorio a resaltar es un cambio en los extremos del espectro social al analizar la movilidad intergeneracional en 1961 y en 1995. Para lograr un buen ajuste en nuestros datos fue necesario eliminar, además de la diagonal principal, las entradas en las celdas de la esquina superior izquierda, es decir, la movilidad de corta distancia dentro del sector No manual o dentro de la Clase de servicios y las Clases intermedias. En cambio, para lograr un buen ajuste en los datos de Germani fue necesario eliminar, fuera también de la diagonal principal, las entradas en las celdas de la esquina inferior derecha, es decir, los movimientos intergeneracionales entre los sectores Manuales o entre la Clase obrera calificada y la no calificada. Así, la falta de ajuste del modelo de movilidad casi-perfecta (que implica eliminar la heredad expresada en la diagonal principal) se debe en 1961 -además de a las rigideces de la Clase obrera no calificada- a los "excesos" de movimientos de corta distancia entre los sectores bajos y/o medio-bajos, mientras en 1995 es el resultado -además de las rigideces de la Clase de servicios- de los "excesos" de movimientos intergeneracionales de corta distancia entre los sectores medios y/o medio-altos. Si bien referidos al modelo estadounidense, los datos de Beccaria (1969) ocuparían una posición intermedia, como señalando una transición, donde la rigidez mayor corresponde ya al sector Alto no manual, pero los "excesos" de corta distancia se dan todavía dentro de la Clase obrera (o sector Manual). No es ajena a los resultados que luego aparecen en 1995 la tendencia regular al crecimiento de los sectores no manuales a costa de los manuales, aunque las consecuencias -y una mayor especificación- de estas tendencias demandarán más de un esfuerzo de investigación futura.



Un cuadro que resume los modelos ajustados para los datos de 1995 es el siguiente (téngase presente que prácticamente no hay diferencias para la clasificación de los datos de Germani según el esquema de Goldthorpe o el de la investigación norteamericana, por lo que los resultados anteriores se mantienen para el esquema según Goldthorpe):



Cuadro 74. Resultados de distintos modelos de bondad de ajuste. Encuestados de 20 años y más. Area Metropolitana de Buenos Aires, 1995.



AÑO 1995 G2 gdl G2H/G2T BIC

1. Modelo movilidad perfecta (independencia) 286.46** 9 100.0% 219.16

2. Modelo movilidad casi-perfecta 41.75** 5 14.6% 4.36

3. Modelo esquinas acotado -esq. no manual- 3.21 3 1.1% -19.22

------------------------------------------------------------------------------

** Valores estadísticamente significativos a niveles convencionales.





Finalmente, y como una digresión antes de concluir este punto, presentamos un cuadro con un ejercicio descriptivo donde se han estandarizado las frecuencias marginales por ajustes proporcionales sucesivos, tal como se hizo, siguiendo a Mosteller (1968), para la comparación de la movilidad educacional con los datos de Germani, agregándose ahora la comparación con los datos de Beccaria. Esta comparación conjuga prácticamente las categorizaciones de Goldthorpe y las de la investigación estadounidense, para poder adecuar las construcciones de Germani y Beccaria. Los Altos no manuales son la Clase de servicios, los Bajo no manuales las Clases intermedias, los Altos manuales la Clase obrera calificada y los Bajo Manuales la Clase obrera semi o no calificada. Los resultados son los siguientes:

















































Cuadro 75. Distribución conjunta de las ocupaciones de orígenes y destinos, estandarizando las frecuencias marginales a 100%. Datos de jefes de hogar (Germani, 1961; Beccaria, 1969) y personas de 20 años y más (1995). AMBA.



Encuestado:

(1) (2) (3) (4)

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

Padre: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL



(1) 1961 44.2% 21.6% 15.1% 19.1% 100.0%

(1) 1969 55.6% 23.1% 10.9% 10.4% 100.0%

(1) 1995 48.7% 30.0% 15.0% 6.4% 100.0%



(2) 1961 26.2% 32.2% 21.0% 20.6% 100.0%

(2) 1969 20.7% 29.2% 23.5% 26.6% 100.0%

(2) 1995 30.7% 30.2% 22.6% 16.5% 100.0%



(3) 1961 23.0% 28.2% 32.4% 16.4% 100.0%

(3) 1969 17.8% 26.1% 34.8% 21.3% 100.0%

(3) 1995 13.1% 23.3% 34.4% 29.2% 100.0%



(4) 1961 6.6% 18.0% 31.5% 43.9% 100.0%

(4) 1969 5.9% 21.6% 30.8% 41.8% 100.0%

(4) 1995 7.6% 16.5% 28.1% 47.9% 100.0%



TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%







Para el primer grupo, tres primeras filas, con orígenes en los estratos Alto no manuales o Clase de servicios, se observa para los Bajos no manuales que crecen sistemáticamente al avanzar los relevamientos en el tiempo, mientras los Bajo manuales decrecen. O sea, son más los hijos que descienden al sector Bajo no manual (o Clases intermedias) desde comienzos de la década del 60 hasta promediar la del 90, mientras son menos los que llegan a caer al extremo Bajo manual (o Clase obrera no calificada), siempre desde los orígenes altos. El extremo Alto no manual muestra una tendencia "acampanada" -alcanza su pico de retención de este nivel en 1969, para bajar esa retención luego en 1995 aunque a niveles superiores de los de 1961-; finalmente, el sector Alto manual muestra una forma de "U", con valores similares en 1961 y 1995 y su valor mínimo en 1969, cayendo -de los niveles altos a la Clase obrera calificada - iguales proporciones al promediar la década del 90 que a comienzos de la del 60. Todo ello siempre para el Area Metropolitana.



Pasando a las tres filas del segundo grupo, se observa que la retención de la categoría Bajo no manual (o Clases intermedias) es similar de un relevamiento a otro, girando alrededor del 30%. Es también similar la proporción de hijos que cae al sector Alto manual (o Clase obrera calificada), mientras son más los que ascienden al nivel alto en 1995 y menos los que caen al nivel bajo (Clase obrera no calificada). En general, el relevamiento de 1969 tiende a mostrar una posición intermedia, siendo menos los hijos que ascienden a los niveles altos y más los que caen al nivel bajo, siempre entre aquellos con orígenes en las Clases intermedias.



Continuando con las tres filas del tercer grupo, se observa que estos hijos con orígenes en la Clase obrera calificada (o Alto manual) retienen similares proporciones (un tercio) al pasar de una medición a otra. También son parecidas, aunque tienden a bajar, las proporciones de los que ascienden al nivel inmediato superior (Clases intermedias o Bajo no manual). Finalmente, se observa una tendencia creciente en el tiempo a que menores proporciones de hijos originados en esta Clase obrera calificada lleguen a la Clase de servicios (o Altos no manuales), mientras se da una tendencia creciente a caer al nivel bajo (Clase obrera no calificada). O sea, los que se originan en los estratos obreros calificados parecen tener menos chances de ascenso y mayores chances de descenso intergeneracional en 1995.



Por último, las tres filas finales, individuos cuyos padres pertenecen (o pertenecieron) a la Clase obrera no calificada (o Bajos manuales), indican que en 1995 se dan menores posibilidades de exceder la propia categoría, son similares en el tiempo las chances de acceso al sector inmediato superior -Altos manuales-, al tiempo que en 1995 es menor el ascenso a los Bajos no manuales compensado con una mayor posibilidad de ascenso a los niveles Alto no manuales.



Si nos atenemos a los valores de la diagonal principal, se observa que la heredad -o el autoreclutamiento- ocupacional o de clase era mayor en 1969 para los Altos no manuales (o Clase de servicios), tal heredad era prácticamente la misma en cada medición para las dos categorías intermedias -los Bajo no manuales y los Altos manuales- mientras que era mayor en 1995 para los Bajo manuales (o Clase obrera semi y no calificada).



Desde esta aproximación más descriptiva, se encuentran resultados en algunos aspectos consistentes con lo señalado por los modelos de bondad de ajuste, en otros no tanto. Los consistentes apuntan a los mayores movimientos de corto alcance en el nivel no manual, los menos consistentes a que el sector Bajo manual en 1995 es el que exhibe mayores retenciones, compensado por el hecho de que el Alto manual es el que presenta una ligera menor retención de una "generación" a otra. Recordando que para aplicar tales modelos se eliminaba primero la diagonal principal, puede puntualizarse que las mayores rigideces observadas en los movimientos del sector manual en este ejercicio se compensarían, en alguna medida, por las mayores chances de los Bajos manuales de llegar a Altos no manuales, en relación a los relevamientos previos (en 1995 los de estos orígenes exceden en un 29% a los que en 1969 llegan a los niveles superiores).



Volviendo a los valores de la diagonal principal, son más los que en 1995 heredan las posiciones de Clase de servicios y de Clase obrera calificada, mientras son más los que en 1961 heredan las posiciones de Clase intermedia o de Clase obrera no calificada, siendo más relevantes las diferencias a favor de los encuestados de 1995. Todos estos resultados sólo insinúan lo que se vio al explorar modelos de ajuste de los datos de las tablas de movilidad, con los hallazgos de mayores rigideces en el extremo no manual en 1995, en el extremo manual en 1961.





3. Breve referencia a la movilidad ocupacional (o de clase) intrageneracional. Si bien la mayor parte de nuestra exploración en este etapa está centrada en la movilidad ocupacional inter-generacional, haremos ahora algunas consideraciones mínimas sobre la movilidad intra-generacional. Para ello, relacionaremos la ocupación del encuestado al momento del relevamiento con su primer trabajo de tiempo completo o semi-completo, de no menos de 4 horas diarias y en el que permaneciera un mínimo de seis meses, cuando tenía alrededor de 16 años de edad.



Por razones de simplicidad e interés conceptual, nos limitaremos aquí a una presentación siguiendo la propuesta de Goldthorpe.(48) Como las celdas de intersección de los encuestados en Clase obrera calificada y no calificada cuyos padres provenían de la Clase de servicios mostraron frecuencias muy bajas (2 casos en cada una de estas dos celdas), se decidió trabajar con una clasificación tripartita, unificando a la Clase obrera. Los resultados de la distribución conjunta son los siguientes:



Cuadro 76. Distribución conjunta de las ocupaciones del primer trabajo del encuestado y su ocupación en 1995, según la categorización de Goldthorpe. Valores absolutos. Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Ocupación 1995:

CLASE DE CLASE IN- CLASE OBRERA TOTAL

1ra. Ocupación: SERVICIOS TERMEDIA



CLASE DE SERVICIOS 168 20 4 192

CLASE INTERMEDIA 142 425 70 637

CLASE OBRERA 95 341 767 1203

TOTAL 405 786 841 2032

























Cuadro 77. Distribución conjunta de las ocupaciones del primer trabajo del encuestado y su ocupación en 1995, según la categorización de Goldthorpe. Porcentajes de salida (horizontales). Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Ocupación 1995:

CLASE DE CLASE IN- CLASE TOTAL

1ra. Ocupación: SERVICIOS TERMEDIA OBRERA



CLASE DE SERVICIOS 87.5% 10.4% 2.1% 100.0%

CLASE INTERMEDIA 22.3% 66.7% 11.0% 100.0%

CLASE OBRERA 7.9% 28.3% 63.8% 100.0%

TOTAL 19.9% 38.7% 41.4% 100.0%

=================================================================







Cuadro 78. Distribución conjunta de las ocupaciones del primer trabajo del encuestado y su ocupación en 1995, según la categorización de Goldthorpe. Porcentajes de entrada (verticales). Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Ocupación 1995:

CLASE DE CLASE IN- CLASE TOTAL

1ra. Ocupación: SERVICIOS TERMEDIA OBRERA



CLASE DE SERVICIOS 41.5% 2.5% 0.5% 9.4%

CLASE INTERMEDIA 35.1% 54.1% 8.3% 31.3%

CLASE OBRERA 23.5% 43.4% 91.2% 59.2%

TOTAL 100.0% 100.0% 100.0% 100.0%

=================================================================









El avance ocupacional en el tiempo de los encuestados muestra un fuerte crecimiento de la Clase de servicios (se duplica) y un aumento más atenuado de la Clase intermedia (crece una cuarta parte), mientras la Clase obrera decae algo menos de un tercio al pasar de la primera ocupación a la ocupación actual.



Una primera mirada a las relaciones internas entre las celdas es mejor realizarla a partir de las razones de (in)movilidad, es decir, del cociente de las frecuencias observadas en las esperadas bajo independencia estadística:







Cuadro 79. Cociente de las frecuencias observadas en las esperadas bajo independencia estadística, según categorización de Goldthorpe. Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Ocupación 1995:

CLASE DE CLASE IN- CLASE

1ra. Ocupación: SERVICIOS TERMEDIA OBRERA



CLASE DE SERVICIOS 4.390 0.269 0.050

CLASE INTERMEDIA 1.118 1.725 0.266

CLASE OBRERA 0.396 0.733 1.540

==============================================================



Puede verse que los "excesos" se concentran prácticamente en la diagonal principal, particularmente en la Clase de servicios. Es decir, parece darse una fuerte tendencia a que quienes se inician en esta clase permanezcan en la misma.



De aquí que se rechace por un amplio margen la hipótesis nula de independencia estadística entre los orígenes dados por la primera ocupación y los destinos dados por la ocupación actual (X2 = 1090.67; G2 = 1005.10; 4 gdl.; significativos a cualquier nivel). Como siempre, intentamos ajustar un modelo de movilidad casi-perfecta, indagando si excluída la rigidez introducida por la heredad o autoreclutamiento dentro de la ocupación original -expresada por la diagonal principal- se observa movilidad perfecta en el resto del cuadro. Tal es el caso, como lo indican los siguientes resultados:



Cuadro 80. Resultados para un modelo de movilidad casi-perfecta, según categorización de Goldthorpe.

Personas de 20 años y más. AMBA. Sept-nov., 1995.



Ocupación 1995:

1ra. Ocupación: CLASE DE CLASE IN- CLASE

SERVICIOS TERMEDIA OBRERA

a) Frecuenc. esperadas:

CLASE DE SERVICIOS 5.93 21.01 2.99

CLASE INTERMEDIA 140.99 499.26 71.01

CLASE OBRERA 96.01 339.99 48.36



b) Estimac. parámetros:

CLASE DE SERVICIOS 3.343

CLASE INTERMEDIA -0.161

CLASE OBRERA 2.764

---------------------------------------------------------------

X2 = 0.426 G2 = 0.394; 1 gdl; no sig. a niveles convencionales.



Así entonces, al excluir la rigidez introducida por la diagonal principal, se observa movilidad perfecta en el resto del cuadro. La mayor inmovilidad corresponde a la Clase de servicios, seguida por la Clase obrera. Recordemos que un signo positivo de los parámetros estimados indica "exceso", uno negativo que "se queda corto". Este último es el caso de la Clase intermedia, que es la que parece desempeñar un rol de "reparto". El comenzar a trabajar en las otras clases parece abrir menos perspectivas de avance para los individuos, aunque ello tiene sentido conceptual para la Clase obrera. En el caso de la Clase de servicios, haría referencia a las pocas chances de caer cuando se inicia en dicha clase. Aunque debe recordarse, particularmente para los casos de la diagonal principal, que incluye tanto a los que no se movieron como a los que terminaron allí por mera chance. De todas formas, se puede pensar en un cierto grado de apertura para la movilidad intrageneracional, ya que si se excluye la concentración de la diagonal principal, que es una especie de "universal" de la estratificación y la movilidad social comparativa, se observa movilidad perfecta en el resto del cuadro, particularmente por el rol de las Clases intermedias. Ello puede observarse en el cuadro de las razones de (in)movilidad, que muestra un ligero exceso para los encuestados de Clase de servicios que comenzaron en la Clase intermedia, siendo el segundo mejor valor fuera de la diagonal el que corresponde a los encuestados de la Clase intermedia que comenzaron en la Clase obrera. Estos movimientos son, es claro, movimientos de "corta distancia".





4. Movilidad de status ocupacional intergeneracional según una alternativa al análisis de regresión. Retomando el tema de la movilidad intergeneracional, una aproximación desde otro ángulo es trabajar con puntajes de status ocupacional (según una escala de prestigio), utilizando ahora el mismo enfoque de McClendon (1977) desarrollado en nuestro análisis de la movilidad educacional -donde presentamos las fórmulas pertinentes a cada uno de los aspectos de la movilidad-, que fuera planteado por su autor como una alternativa al análisis de regresión. Consecuentemente, la referencia ahora es a la movilidad de status ocupacional, indicado este último por los puntajes de una escala de prestigio para Capital Federal (Acosta y Jorrat, 1991, 1992a).



Los valores básicos y los correspondientes a los distintos aspectos de la movilidad son presentados a continuación:





Cuadro 81. Componentes de la movilidad de status ocupacional intergeneracional, personas de 20 años y más -distinguidas por sexo- y varones entre 25 y 64 años. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.



PERSONAS 20 AÑOS Y MAS VARONES

VARONES MUJERES TOTAL 25-64 Años



Media de Y (encuestado) 36.45 34.04 35.18 37.55

Media de X (padre varón) 35.02 34.19 34.59 35.13

sy 13.44 12.88 13.20 13.44

sx 13.00 13.42 13.22 12.84

r 0.36 0.30 0.33 0.38

N 889 988 1877 664



MOVILIDAD

Absoluta 15.03 15.57 15.30 14.84

Intercambio 15.21 15.24 15.28 14.97

Estructural 1.50 0.56 0.59 2.49

Covarianza -3.78 4.87 0.18 -5.00 =================================================================







Es muy poco el crecimiento intergeneracional promedio de status ocupacional: para el total muestral con información conjunta para padres e hijos es inferior a un punto, 0.59, valor que compensa un aumento de 1.43 para los varones y una baja de 0.15 para las mujeres. No hay diferencias atendibles si se consideran los varones en edades activas (entre 25 y 64 años), comparados con los varones de 20 años y más. Para los varones existe un incremento intergeneracional en la desigualdad de status, medido por sy - sx, mientras para las mujeres parece tener lugar una disminución, aunque en ambos casos estamos hablando de diferencias muy pequeñas.





Dado el escaso cambio intergeneracional de status ocupacional, la movilidad estructural es muy baja, lo que lleva a que la movilidad de intercambio, circulatoria o "pura" casi agote el monto de movilidad absoluta. Las diferencias entre las medias y entre las desviaciones estándar de ambas distribuciones son muy pequeñas, lo que lleva a valores despreciables la movilidad de status estructural. En el caso de los varones, el monto de movilidad de intercambio excede el total de movilidad absoluta, como resultado de la covarianza negativa entre la movilidad estructural y la de intercambio, lo que ocurre siempre que la desigualdad esté creciendo, dada por sx - sy, y siempre que, como en nuestro caso, la correlación entre los puntajes de padres e hijos sea positiva. A nivel individual la movilidad absoluta sería igual a la suma de la movilidad de intercambio más la estructural siempre que la covarianza entre estas últimas sea cero, lo que usualmente no es el caso. Si la desigualdad está bajando (sy < sx), la movilidad absoluta excederá a la suma de sus componentes -el reforzamiento mutuo entre la movilidad de intercambio y la estructural hará que la movilidad agregada sea mayor de lo esperado-; si la desigualdad está creciendo (sy > sx), como en el caso de los varones, la movilidad absoluta quedará por debajo de la suma de sus componentes.



Una mínima comparación con la movilidad educacional discutida por este mismo método es, como puntualiza McClendon, que la diferencia más obvia surge del mayor peso de la movilidad estructural respecto de la de intercambio. En el caso de la movilidad educacional, ya sea para varones o para mujeres, la movilidad estructural daba cuenta de un 55% de la movilidad absoluta y un 68% de la movilidad de intercambio. Para la movilidad de status ocupacional, la estructural es alrededor de un 10% de la absoluta y de la de intercambio (obsérvese que la de intercambio agota o casi agota a la absoluta) para los varones, un 4% para las mujeres. Ese mayor peso de la movilidad educacional estructural está asociada a los importantes cambios "generacionales" en la escolaridad.



Por el lado de la movilidad de intercammbio, un indicador grueso está dado por índice 1 - r, que en el caso de los años de educación era 0.49 para los varones y 0.48 para las mujeres; en el caso del status ocupacional, los valores respectivos son 0.64 y 0.70. En ambos casos los valores son más altos para el índice de movilidad de intercambio de status ocupacional, observándose que los varones exhiben un índice similar de movilidad educacional de intercambio que las mujeres, mientras que las mujeres exiben un mayor índice de movilidad de intercambio de status ocupacional que los varones (0.70 versus 0.64). La muy pequeña diferencia a favor del índice de movilidad de intercambio en educación de los varones (0,49 versus 0,48) se vincula a un monto de movilidad de intercambio también más alto para estos últimos, pero aunque los varones tienen un índice de movilidad de intercambio de status ocupacional más bajo que el de las mujeres, su monto de movilidad de intercambio de status ocupacional es apenas algo menor que el de estas últimas. Todo ello en un contexto donde tanto la escolaridad masculina como su status ocupacional es algo más variable que el de las mujeres (medido por sy).(49)



Centrándonos de nuevo en la medición del status ocupacional, concluimos el punto señalando que el peso decisorio de la movilidad circulatoria, de intercambio o "pura", habla de una gran "fluidez" en las pautas de movilidad de status ocupacional intergeneracional, midiendo status en términos de una escala de prestigio. Antes de avanzar sobre tales hallazgos, sería de interés una nueva aproximación a este enfoque midiendo status ocupacional según una escala "objetiva" o "mixta" (recuérdese que las escalas objetivas descansan en una combinación de niveles de educación e ingreso de las ocupaciones, las "mixtas" agregan los niveles de prestigio).



Antes de concluir este punto, es de interés una aproximación comparativa a resultados de Capital Federal para datos de 1982 (Jorrat, 1992), aunque con las limitaciones de tratarse de pocos casos al separar en 1995 los datos de Capital de los de los Partidos del Gran Buenos Aires. El siguiente cuadro muestra los resultados pertinentes:



Cuadro 82. Componentes de la movilidad de status ocupacional inter-generacional en Capital Federal: a) jefes de hogar económicamente activos, varones y mujeres entre 25 y 64 años (1982) y b) varones y mujeres entre 25 y 64 años (1995).



CAPITAL FEDERAL, 1995 CAPITAL FEDERAL, 1982 VARONES MUJERES VARONES MUJERES

Media de Y (encuestado) 43.0 40.1 45.3 43.8 Media de X (padre varón) 39.0 38.2 38.6 40.7

sy 13.9 14.7 15.1 13.3

sx 14.2 14.9 13.6 13.4

r 0.37 0.29 0.55 0.40

N 159 180 464 60



MOVILIDAD

Absoluta 16.3 17.7 15.3 14.9

Intercambio 15.6 17.5 14.3 14.5

Estructural 4.0 1.9 6.8 3.1

Covarianza 2.3 2.6 -9.9 0.7

============================================================================







Los valores en este caso muestran algunas variaciones mínimas, más que nada en la comparación de la movilidad para varones y mujeres. En 1995, distinto de 1982, las mujeres parecen mostrar una mayor movilidad absoluta y de intercambio que los varones, al tiempo que continúan exhibiendo una menor movilidad estructural (esta movilidad decae alrededor de un 60% para cada sexo en 1995). En 1982, prácticamente no había diferencias para los dos primeros aspectos de la movilidad. El índice de movilidad de intercambio (1 - r) crece notoriamente para cada sexo, dada la menor correlación actual entre status ocupacional de origen y destino: el de los varones pasa de 0,45 en 1982 a 0,63 en 1995, el de las mujeres de 0,60 a 0,71, siendo mucho más notorio el crecimiento de este índice para las mujeres (40%) que para los varones (18%). En ambos relevamientos el valor del índice es consistentemente más alto para las mujeres. Ello coadyuvaría a dar cuenta de que las mujeres hayan comenzado a superar a los hombres en la movilidad intergeneracional absoluta y de intercambio de status ocupacional.



Si tales diferencias no se debieren a las distintas posibilidades de elaboración de cada conjunto de datos, y/o a las notorias diferencias en los tamaños muestrales de cada uno de los sexos en cada relevamiento (son muy pocas las mujeres en 1982 y pocos los varones en 1995 comparados con sus alternativas), y/o al hecho de que en 1982 se trate de jefes de hogar (particularmente para la situación de las mujeres), podría plantearse que si bien las mujeres estarían exhibiendo tasas de movilidad absoluta y "pura" o de intercambio más altas que las de los varones, las diferencias en sí entre un relevamiento y otro en cuanto a los montos de movilidad no han cambiado de forma muy relevante, salvo la caída en alrededor de un 60% de la movilidad estructural, que podría estar trasuntando, quizás, que con el paso del tiempo va disminuyendo la distancia entre la media de status ocupacional de padres e hijos. Pero avanzar sobre esto requerirá de trabajos futuros con mayor similitud en el relevamiento y disposición detallada de la información ocupacional.

























V. EL PROCESO DE ESTRATIFICACION





1. Introducción. Hasta ahora se han analizado algunos procesos o regímenes de movilidad, en el sentido de explorar sus alcances y ciertas especificidades de los mismos. Es de interés mirar a los procesos de estratificación desde otro ángulo, buscando algunos determinantes o factores asociados a la llegada a una posición ocupacional de los individuos. Para ello, dejaremos por el momento de lado el enfoque en términos de posiciones ocupacionales o de clase para reemplazarlo por el de status ocupacional, medido en nuestro caso según prestigio ocupacional.

Antes, sin embargo, exploraremos las relaciones entre algunas variables básicas de interés en estos desarrollos.





2. Referencias a la relación entre categoría de ocupación o clase, status (o prestigio) ocupacional, ingresos y años de educación. Recordemos que en la literatura las escalas "mixtas" de status ocupacional se construyeron a partir de ecuaciones de regresión con los puntajes de prestigio como variable dependiente y la mediana de ingresos y de años de educación como variables independientes. Esta ecuación se elaboró para un grupo de ocupaciones para las cuales se contaba con los puntajes de prestigio, para luego, a partir de los pesos de las variables ingreso y educación en dicha regresión, estimar los puntajes de "status socioeconómico" de las ocupaciones detalladas de los censos. Un trabajo pionero en este sentido fue "A Socioeconomic Index for All Occupations" de O. D. Duncan (1961); hay revisiones posteriores de Featherman y Stevens (1982) y especificaciones por la introducción de las mujeres (Powers, 1982). Hay una aproximación local a esta alternativa en Jorrat y Acosta (1992), que incluye referencias a algunas controversias conceptuales sobre este tema (Grusky y Van Rompaey, 1992; Hauser y Logan, 1992 y Rytina, 1992a, 1992b). Existe una revisión crítica reciente de las medidas compuestas en Hauser y Warren (1997).



En nuestro intento ahora tomaremos como variable dependiente en un caso a los puntajes de prestigio de las ocupaciones y en otro a las categorías ocupacionales o de clase ordenadas según la clasificación de la investigación estadounidense. Antes de pasar a tales ecuaciones, mostraremos la matriz de coeficientes de correlación lineal simple entre todas las variables en consideración, haciendo notar que todas las correlaciones son altamente significativas.



Cuadro 83. Matriz de coeficientes de correlación lineal simple entre variables seleccionadas (estandarizadas). Personas de 25 a 64 años de edad. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



Posición

Prestigio de Clase Educación Ingreso

1. Prestigio ----- 0.668 0.649 0.350

2. Posición de clase ----- 0.662 0.310

3. Educación ----- 0.369

4. Ingreso -----

================================================================





La ecuación de regresión (con variables estandarizadas) a partir de nuestros datos, personas de 25 a 64 años de edad, es la siguiente:



Status (Prestigio) ocupacional= 0.129 Ingreso + 0.602 Educación;

Posición ocupacional de clase = 0.109 Ingreso + 0.634 Educación.



El valor del coeficiente de determinación o R2 para la primera ecuación es 0.436 y para la segunda 0.464. Una combinación lineal de ingreso y educación explicaría más de un 40% de la variabilidad tanto de los puntajes de status (prestigio) como de las posiciones de clase (u ordenamiento jerárquico de las categorías ocupacionales). Téngase en cuenta que para la segunda ecuación se atribuyen a todas las ocupaciones puntajes de una escala de 1 a 15 (son las categorías de la construcción de la investigación estadounidense), bajo el supuesto de que se trataría de una escala de intervalos. De todas formas, la imagen de ambas ecuaciones es similar, donde el status ocupacional o posición ocupacional de clase están decisivamente influidos por la educación y, a la distancia, por el ingreso.



Para la primera ecuación, el efecto directo o neto del ingreso sobre el status ocupacional (o puntaje de prestigio), es de 0.129, mientras su efecto o influencia bruta o generalizada es de 0.350. Hay, entonces, un efecto indirecto del ingreso sobre el status vía la educación de 0.222 (que se obtiene, además de por diferencia, como producto del coeficiente de regresión de educación en la ecuación, 0.602, por el coeficiente de correlación lineal simple entre ingreso y educación, 0.369). En cuanto a educación, su efecto neto o directo es de 0.602, su efecto bruto o generalizado es 0.649, por lo que prácticamente casi todo el efecto de la educación sobre el status o prestigio ocupacional es un efecto directo o neto. Queda un remanente de efecto indirecto, vía el ingreso, de 0.048, que puede calcularse también como producto del coeficiente de regresión de ingreso (0.129) por el coeficiente de correlación simple entre ingreso y educación (0.369).



Las tendencias de las observaciones precedentes se repetirían para la segunda ecuación, por lo que no comentaremos esos resultados. Obsérvese que la correlación simple entre status o prestigio ocupacional y posición ocupacional de clase es alta, 0.668, indicando que una explica un 45% de la variabilidad de la otra. Queda un remanente importante, mostrando que la posición ocupacional de clase no se agota en el status o prestigio de las ocupaciones. Es también interesante observar que la educación, que normalmente exhibía correlaciones positivas altas con prestigio, también las exhibe -y aparentemente un poco más alta- con posición de clase.(50)

Las ecuaciones de regresión muestran que tiene un efecto casi determinante sobre cualquiera de ellas, donde sus efectos directos o netos casi agotan su efecto bruto o generalizado. Debe señalarse, de pasada, que la correlación de 0.369 entre años de educación formal e ingreso, si bien baja, es cercana a pautas internacionales, como resultados observados para Estados Unidos.



Puede formularse la pregunta de si no surgirían diferencias al considerar como variable dependiente para posición ocupacional de clase la categorización de Goldthorpe o la de Wright en vez de la de la investigación estadounidense. La correlación lineal simple entre esta última y la de Goldthorpe es 0.88, mientras que con la de Wright es 0.32; la correlación entre la categorización de Goldthorpe y la de Wright es 0.19 (siempre los cálculos en esta parte son para personas entre 25 y 64 años). De aquí, entonces, el interés de ver los resultados para una ecuación de regresión tomando el ordenamiento de clases de Wright como variable dependiente. A los efectos comparativos, se presentan las ecuaciones para todos los casos, variables estandarizadas y no estandarizadas, agregándose la ecuación para status ocupacional o prestigio como variable dependiente. Los resultados (para encuestados entre 25 y 64 años) son los siguientes (todos los coeficientes son altamentes significativos, salvo el de educación en la ecuación para la posición de clase según Wright, que es sólo significativo al 5%):



Coeficientes no estandarizados:

Posición Clases EE.UU. = 15.3484 Constante + 0.0005 Ingreso + 0.6250 Educación. (R2 = 0.4643)

Posición Clases Wright = 10.2783 Constante + 0.0007 Ingreso + 0.0544 Educación. (R2 = 0.0349)

Posic. Clases Goldthorpe = 12.2992 Constante + 0.0004 Ingreso + 0.5824 Educación. (R2 = 0.4434)

Status o Prestigio Ocup. = 15.5433 Constante + 0.0021 Ingreso + 1.9642 Educación. (R2 = 0.4361)



Coeficientes estandarizados:

Posición Clases EE.UU. = 0.1086 Ingreso + 0.6341 Educación. (R2 = 0.4643)

Posición Clases Wright = 0.1567 Ingreso + 0.0592 Educación. (R2 = 0.0349)

Posic. Clases Goldthorpe = 0.0778 Ingreso + 0.6334 Educación. (R2 = 0.4434)

Status o Prestigio Ocup. = 0.1295 Ingreso + 0.6019 Educación. (R2 = 0.4361)



Observamos que en todos los casos, salvo la ecuación para la categorización de Wright, hay una participación casi determinante de la educación en su combinación lineal con el ingreso para dar cuenta de la posición de clase o del status (prestigio) ocupacional. En la ecuación para la construcción de Wright, el ingreso tiene un peso mucho más atendible, respecto del peso de la educación; ello surgía ya cuando analizamos el rendimiento empírico de los modelos, donde la variabilidad explicada de los ingresos por las distintas construcciones, si bien baja para todas ellas, era mayor para la propuesta de Wright (cuya ecuación lograría un menor ajuste, si se acepta a R2 como indicador en ese sentido).(51) Las construcciones de la investigación estadounidense y la de Goldthorpe están más cerca de la perspectiva ofrecida por la ecuación con los puntajes de prestigio como variable dependiente. De las dos, parece ser la construcción estadounidense la más próxima. En este mismo sentido, si analizamos los coeficientes de correlación lineal simple entre status o prestigio ocupacional con las distintas construcciones de grupos ocupacionales o clases, el valor mayor -para el grupo entre 25 y 64 años de edad- corresponde a la categorización estadounidense (0.74), seguido por la de Goldthorpe (0.65) y, muy a la distancia, por la de Wright (0.28).(52)



Una conclusión de interés es la mayor uniformidad de los resultados cuando uno ordena las ocupaciones según puntajes de prestigio o de status socioeconómico (escala o índice que vincula prestigio, educación e ingreso de las ocupaciones) que los ordenamientos de posiciones de clase, que varían según las orientaciones teóricas. Parece que cuando las construcciones conceptuales discriminan más entre las distintas categorías ocupacionales, la aproximación al ordenamiento de status o prestigio es mejor; recuérdese que más del 50% de los casos en la construcción de Wright caen en su clase "Proletarios", incluyendo en el último eslabón posiciones de muy variado status o prestigio. En cambio, las construcciones de la investigación estadounidense y la de Goldthorpe se asocian mejor con los ordenamientos de status o prestigio ocupacional, particularmente la primera que se basa en un ordenamiento ocupacional más cercano a las elaboraciones censales y menos "comprometido" con construcciones teórico-conceptuales de clase.





3. Una digresión sobre la relación educación-ingreso. Es de interés específico, antes de concluir la exploración de algunos de los aspectos básicos del proceso de estratificación, indagar sobre la relación entre educación e ingreso. Tal relación entre educación e ingreso fue estimada por nosotros en el pasado a partir de una ecuación de regresión entre años de educación e ingreso, pero donde los años de educación incompletos se estimaban por el punto medio de los años formales de duración de un nivel educativo. Así, primaria incompleta recibía un puntaje de 3,5, secundaria incompleta de 9,5 etc. La correlación lineal simple en ese caso, trabajando con un cuarto de muestra de la onda de la Encuesta Permanente de Hogares de Octubre de 1988 del Gran Buenos Aires, personas económicamente activas, fue de 0,26 (Jorrat y Acosta, 1992). Ese valor prácticamente se mantiene ahora en el Area Metropolitana (0,24), para personas de 20 años y más con ingresos, pero contando con el valor específico de los años de educación para el caso de estudios incompletos. La ecuación de regresión es la siguiente:



Para ambos sexos:

Ingreso = 61,1507 (Constante) + 74,7759 (Educación)

t = 0,428 t = 9,959



R2 = 0,058 r = 0,241

Error estándar = 1252,431

F = 99,183 Significación F = 0,0000

N = 1608



Para ambos sexos, 25 a 64 años de edad:



Ingreso = 61,2401 (Constante) + 74,2289 (Educación)

t = 0,268 t = 14,025



R2 = 0,134 r = 0,366

Error estándar = 785,532

F = 196,699 Significación F = 0,0000

N = 1273



Para variables estandarizadas, la ecuación es:



Ingreso = 0,3661 (Educación).





Especificando por sexos, las ecuaciones son las siguientes:



Para varones:



Ingreso = -1,3245 (Constante) + 96,2789 (Educación)

t = -0,017 t = 12,838



R2 = 0,167 r = 0,408

Error estándar = 889,831

F = 164,809 Significación F = 0,0000

N = 826



Para variables estandarizadas, la ecuación es:



Ingreso = 0,4083 (Educación)





Para varones, 25 a 64 años de edad:



Ingreso = -50,4015 (Constante) + 103,6729 (Educación)

t = -0,601 t = 12,877



R2 = 0,207 r = 0,455

Error estándar = 839,829

F = 165,821 Significación F = 0,0000

N = 638



Para variables estandarizadas, la ecuación es:



Ingreso = 0,4547 (Educación)





Para mujeres:



Ingreso = 115,2447 (Constante) + 53,5532 (Educación)

t = 0,855 t = 4,108



R2 = 0,021 r = 0,146

Error estándar = 1528,076

F = 16,879 Significación F = 0,0000

N = 782



Para variables estandarizadas, la ecuación es:



Ingreso = 0,1455 (Educación)





Para mujeres, 25 a 64 años de edad:



Ingreso = 161,2394 (Constante) + 46,0867 (Educación)

t = 2,437 t = 4,108



R2 = 0,078 r = 0,279

Error estándar = 665,633

F = 53,430 Significación F = 0,0000

N = 635



Para variables estandarizadas, la ecuación es:



Ingreso = 0,2791 (Educación).







Considerando el total de ambos sexos, la educación "explicaría" sólo un 6% de la variabilidad de los ingresos. Dejando de lado la interpretación de R2 como indicador de "bondad de ajuste" o de porcentaje de variabilidad explicada, y atendiendo a la alta significación de la regresión y de los coeficientes de regresión, se puede señalar que por cada año de estudio, las personas de 20 años y más con ingresos del AMBA, obtendrían un ingreso de casi 75 pesos, lo varones subirían a 96 pesos por cada año de educación y las mujeres bajarían a casi 54 pesos. Mientras la variabilidad de los ingresos "explicada" por la educación alcanza a un 17% entre los varones, entre las mujeres se reduce al 2%.(53)

Un ejercicio complementario es ver el promedio de ingresos para cada nivel de instrucción, siempre para personas de 20 años y más con ingresos.



Cuadro 84. Medias de ingreso para cada nivel de educación.

Personas de 20 años y más, con ingresos. AMBA,

Septiembre-Noviembre, 1995.



Nivel de Educación Media de % Media Grupo Años de

Ingresos s/ Media Global Educación

Hasta Primaria Incomp. 494,29 64,7 3,01

Primaria Completa 531,84 69,6 7,00

Secundaria Incompleta 719,34 94,1 2,56

Secundaria Completa 904,36 118,3 5,00

Estudios Terciarios 1110,80 145,3 2,65

Universitaria Incompleta 914,60 119,7 2,56

Univers. Completa y Posg. 1894,64 247,9 6,12

Media General 764,33

---------------------------------------------------------------



Aumento del Ingreso por cada año extra de educación %



Por cada año extra de educación primaria 2,5

Por cada año extra de educación secundaria 9,4

Por cada año extra de educación universitaria 32,9



Señalábamos en una nota en nuestro trabajo de 1992 que para estudiar el incremento porcentual de ingresos por cada año extra de educación en cada nivel, era razonable -siguiendo a Jenks y otros (1973)- comparar los incrementos anuales que deben ser compuestos (multiplicados) para alcanzar un incremento agregado de 3,01, 2,56 y 2,56 en nuestro caso aquí de los niveles primario, secundario y universitario respectivamente. Se toma el cociente de la media del grupo completo (como porcentaje de la media general) en la media de ese mismo grupo incompleto (como porcentaje de la media general), elevándose a 1/3,01, 1/2,56 y 1/2,56 respectivamente para los niveles primario, secundario y universitario. Se toma la media de grupo como porciento de la media general para estandarizar los valores (Jorrat y Acosta 1992; págs. 101-102).



Los valores equivalentes de incrementos de ingresos agregados para nuestra exploración según datos de la EPH de octubre de 1988 del Gran Buenos Aires (Jorrat y Acosta 1992), donde, recuérdese, los años incompletos de educación eran estimados por el punto medio del nivel correspondiente, fueron 2,2%, 10,5% y 14,8% (para cada año extra de educación primaria, secundaria y universitaria respectivamente). Mientras los valores para el nivel primario y secundario se mantienen bastante estables, hay un notorio aumento en 1995 para el crecimiento del ingreso según cada año extra de educación universitaria, que entendemos no se explica completamente por el hecho de que ahora se incluye, distinto de los datos de 1988, la Capital Federal junto con los Partidos del Gran Buenos Aires. Es probable que la especialización actual de los estudios y el crecimiento de los posgrados, conjuntamente con un crecimiento de la demanda en este sentido, se estén traduciendo en un crecimiento mayor del ingreso por cada año de educación universitaria.





4. Un esquema del proceso de estratificación. Luego de las referencias sentando vinculaciones entre algunos elementos básicos mínimos, discutimos finalmente un esquema de relaciones identificado como "proceso de estratificación". Surge de una propuesta tradicional, asociada a Blau y Duncan (1966), que fuera objetivo de discusiones y exploraciones, manteniendo un interés actual. La preocupación de estos autores era indagar la medida en que las circunstancias de nacimiento condicionaban los status subsiguientes y cómo los status adquiridos, por adscripción o logros, en una etapa de la vida afectaban las perspectivas de etapas posteriores (p. 164). En un escrito posterior plantea Blau (1992): "El enfoque de nuestro estudio de movilidad social fue muy diferente de aquellos de la investigación de movilidad previa. No basamos el análisis (excepto por un capítulo) en una matriz de categorías ocupacionales e índices de asociación sino en el modelo de logro de status basado en la adaptación de Dudley [O. D. Duncan] del análisis de paths" (pág. 596). Agrega más adelante que "El modelo de logro de status reconceptualiza la movilidad en términos de las influencias que los orígenes socioeconómicos de los individuos, y otros atributos, tienen sobre sus chances de vida. El modelo básico desmenuza los efectos sobre los logros ocupacionales de la educación y del status del primer empleo, como asimismo del status socioeconómico del padre" (pág. 596).



Así, partieron de cinco variables básicas, a saber:



a. Educación del padre

b. Status ocupacional del padre

c. Educación del encuestado

d. Status de la primera ocupación del encuestado

e. Status de la ocupación actual del encuestado.



En el caso de Blau y Duncan, la medición del status ocupacional descansó en una escala o índice objetivo del status de las ocupaciones, construída a partir de ecuaciones de regresión donde la variable dependiente era el puntaje de prestigio de ocupaciones seleccionadas -para las cuales se contaba con tales puntajes- y las variables independientes las medianas de ingresos y de años de educación. La educación la midieron según puntaje adjudicado a niveles de educación, desde 0 para sin estudios formales hasta 8 para cinco años de estudios universitarios o más. Estos autores circunscriben su trabajo a varones entre 20 y 64 años de edad; en el nuestro, es para personas de 20 años y más, sin límite superior. Preferimos mantener el total de nuestros datos para que la comparación con los otros enfoques de este trabajo sea directa. En el Apéndice A (Cuadros A23 y A24), se presentan resultados para personas entre 25 y 64 años.



En nuestro caso, si bien contamos con una escala objetiva (Jorrat y Acosta, 1992), preferimos trabajar, al menos en esta etapa, con los puntajes de prestigio, ya que pueden asignarse a niveles más desagregados de las ocupaciones, atento, además, al hecho de que para la variable educación se contaba con los años específicos de educación alcanzados por los individuos. Es interesante señalar que en un trabajo reciente Hauser y Warren (1997) han cuestionado seriamente las medidas compuestas de status ocupacional, llegando a afirmar -como resultado de su estudio sobre la construcción de un nuevo índice de status socioeconómico- que si bien tales medidas "pueden tener usos heurísticos, el concepto global de status ocupacional es científicamente obsoleto" (pág. 251).



Un esquema "causal" propuesto por Blau y Duncan parte de algunos supuestos razonables para ordenar temporalmente las variables. Primero, que tanto la ocupación como la educación del padre son previas a cualquier logro del individuo, sin preeminencias; si bien la educación del padre sería previa a la ocupación del mismo, no se está haciendo referencia al padre en sí sino a los efectos sobre los hijos, caso en que las influencias serían contemporáneas. El segundo supuesto que mencionan los autores y que consideran más problemático, es el de que la primera ocupación sigue luego de educación. Es cierto que hay personas que dejan sus estudios, trabajan y luego vuelven a estudiar, o hacen las dos cosas al mismo tiempo.(54) Blau y Duncan mencionan que ya estaban realizados los tabulados incluyendo al grupo de 20-24 años, que preferentemente para este análisis debió haber sido excluído. En nuestro caso, tanto para comparaciones con el resto de nuestro material como para estas comparaciones internacionales, mantuvimos al grupo de 20 a 24 años en el total considerado. De todas formas, para la gran mayoría de la muestra la precedencia temporal de la educación sobre el primer trabajo -en las condiciones definidas por el cuestionario- nos parece un supuesto más que plausible. Es cierto, como lo puntualizan Blau y Duncan, que "Tan pronto como agregamos datos individuales para propósitos analíticos estamos forzados a usar supuestos simplificadores. Nuestro supuesto aquí es, en efecto, que 'el primer empleo' tiene un significado uniforme para todos los hombres en términos de su relación temporal a la preparación educacional y la experiencia de trabajo subsecuente. Si este supuesto no es estrictamente correcto, dudamos que pueda ser mejorado sustituyendo por cualquier otra medida individual del status ocupacional inicial" (p. 168; énfasis original).



Consecuentemente, los autores proponen el siguiente orden temporal "para representar un orden de prioridad en una secuencia causal o procesal" que podría ser representado así:



(EDUCACION DEL PADRE, STATUS OCUPACIONAL DEL PADRE) --- (EDUCACION DEL ENCUESTADO) --- (STATUS DE LA PRIMERA OCUPACION) --- (STATUS DE LA OCUPACION ACTUAL).



Agregan que en esta propuesta no descartan los "efectos demorados", los que significan que "una variable temprana puede afectar a una posterior no solamente vía variables intervinientes sino también directamente (o, quizás, a través de variables no medidas en el estudio)" (p. 168).



Antes de continuar, es de interés puntualizar que tratamientos más elaborados que buscaron aproximaciones de este tipo tendieron a contar con otras variables adicionales, en enfoques con un sesgo psicosocial. Y dichas elaboraciones aprovecharon el enfoque inicial de Blau y Duncan, según señalan Sewell y Hauser (1992): "El modelo [de Blau y Duncan] probó ser un poderoso predictor de los logros ocupacionales de los hijos, pero, más importante, proveyó un marco estadístico rudimentario para teorías de la movilidad social como un proceso en el curso de vida, para el estudio comparativo de este proceso y para la elaboración del mismo, tal como el modelo de Wisconsin" (págs. 598-599). Los avances registrados por lo que se conoce como el Estudio Longitudinal de Wisconsin descansaron en la utilización de variables psicosociales -y en relevamientos desde la primera escolaridad de las personas- no considerados en estudios estándar de estratificación social.(55) Igualmente, propuestas de avances sobre aspectos del esquema de Blau y Duncan, como el de las relaciones en el proceso de movilidad intrageneracional (Petersen, 1992), demandan una historia de empleo que requeriría tamaños muestrales muy importantes, que no son de disponibilidad frecuente en los relevamientos de estratificación y movilidad ocupacional (menos a nivel local). Consideramos, consecuentemente, que la discusión aquí del esquema original de Blau y Duncan constituye una alternativa de interés en sí misma y para fundar otras elaboraciones en el futuro.(56)



Los datos básicos para la medición y análisis del esquema propuesto y los correspondientes efectos se presentan en los cuadros siguientes.



Cuadro 85. Coeficientes de correlación lineal simple para las variables de status (estandarizadas). Personas de 20 años y más, con ocupación presente o pasada y con información sobre la ocupación y educación del padre. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



STATUS STATUS STATUS

OCUPACION 1ra. OCU- EDUCA- OCUPACION EDUCACION

1995 OCUPACION CION PADRE PADRE



STATUS OCUPACION 1995 ----- 0.547 0.600 0.320 0.320

STATUS 1ra. OCUPACION ----- 0.463 0.275 0.291

EDUCACION ----- 0.358 0.515

STATUS OCUPACION PADRE ----- 0.504

EDUCACION PADRE -----

==========================================================================







Cuadro 86. Coeficientes de regresion estandarizados y coeficientes de determinacion para combinaciones especificadas de variables. Personas de 20 años y más, con ocupación presente o pasada y con información sobre la ocupación y educación del padre. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.





STATUS STATUS

PRIMERA EDUCACION OCUPACION EDUCACION

Variable OCUPACION ENCUESTADO PADRE PADRE R2

Dependiente:

EDUCACION ENCUEST. ----- ----- 0.133 0.447 0.277

STATUS 1ra. OCUPAC. ----- 0.410 0.118 0.021 0.228

STATUS 1ra. OCUPAC. ----- 0.418 0.125 ----- 0.228

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.332 0.437 0.097 -0.050 0.459

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.331 0.418 0.079 ----- 0.457

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.342 0.442 ----- ----- 0.452

=============================================================================





Las correlaciones lineales simples muestran el efecto total, generalizado o bruto de una variable sobre otra. El valor de 0.600 entre educación y status ocupacional indica que el aumento de una desviación estándar en años de educación produce un incremento de más de la mitad de una desviación estándar en el status ocupacional actual del encuestado.(57) Como lo destacan Blau y Duncan, este efecto puede ser directo o indirecto.



Una mínima lectura de los coeficientes de correlación indica que, por ejemplo, la educación del encuestado y su status ocupacional muestra valores mayores que la educación del padre con el status ocupacional del padre (0.600 versus 0.504), sugiriendo que tal relación se habría hecho más estrecha en el tiempo, al pasar de una "generación" a otra. Es conveniente recordar una vez más aquí, al igual que lo hacen Blau y Duncan, que las mediciones de educación y status ocupacional de los padres "no pertenecen a una cohorte actual de hombres, aquí designados 'padres'. Cada 'padre' está representado en los datos en proporción al número de sus hijos que tenían entre 20 y 64 años" al momento de su encuesta (pág. 169).(58) Continuando con el status ocupacional actual del encuestado, el orden de efectos brutos sería primero la educación del encuestado, un poco más abajo el status de la primera ocupación,(59) quedando a mayor distancia la educación y el status ocupacional del padre.



En cuanto al status de la primera ocupación, el orden de influencias para los efectos brutos es primero la educación del encuestado y más abajo la educación y el status ocupacional del padre.



La educación del encuestado aparece mucho más influida, según los efectos generalizados o brutos, por la educación del padre que por el status ocupacional del padre.



El diagrama que sigue representa, al igual que la propuesta de Blau y Duncan, "el sistema de relaciones entre las cinco variables que proponemos como nuestro modelo básico" (p. 170). Todos los valores son coeficientes "path", salvo la linea doble que indica la correlación lineal simple entre la educación y el status ocupacional del padre. El resto indicaría la influencia de una variable sobre la otra, el efecto directo o neto. Vemos también en el diagrama (siguiendo a Blau y Duncan) dos valores cuyas flechas no indican la procedencia, midiendo el efecto residual, o el "path" residual, de las dos variables medidas sobre el mismo encuestado y que serían precedentes al status ocupacional del encuestado; estos valores darían cuenta de causas no reconocidas o medidas, de errores de medición y/o de alejamientos de la forma elegida del modelo (linealidad).





0.850

Educación 0.447 Educación del

padre encuestado 0.737

0.463

0.504 0.133 0.418 Status ocupa-

cional en 1995

0.079

0.331

Status ocupacio-

nal del padre Status de la

0.125 1ra. ocupación

0.879



Recordemos que en este diagrama los supuestos "causales" o de precedencia temporal e influencia sobre las otras variables es externa a los datos, que meramente reflejan correlaciones o asociaciones (Blau y Duncan, pág. 171). Para completar el esquema "causal", se presentan también los mencionados valores residuales (punta de flecha llena), a objetos de dar cuenta, entre otras cosas, de influencias no contempladas: "El 'path' residual es meramente una representación conveniente de la medida en que las causas medidas en el sistema no llegan a dar cuenta de la variabilidad en las variables de efecto.(60) Si bien este valor suele tomarse como indicador de la adecuación de la explicación por el modelo propuesto, no es su tamaño lo que en realidad importa, sino "si los factores no observados que representa están apropiadamente representados como no correlacionados con las variables antecedentes medidas" (pág. 175).(61) Para nuestros datos, como para el de Blau y Duncan, lo más importante es el valor de los residuos, lo que implicará hacia el futuro más que la inclusión de otras variables agregar medidas adicionales de las variables tomadas en cuenta.(62)



Con la ventaja de que al trabajar con variables estandarizadas el coeficiente de correlación lineal simple es igual al coeficiente de regresión, podemos ver los efectos generalizados o brutos, los directos (netos) e indirectos de cada variable. Obsérvese que el efecto bruto del status ocupacional del padre sobre el del encuestado en 1995 es 0.320,(63) lo que indica que el aumento de una desviación estándar en la primera da cuenta de un incremento de 0.3 unidades en la otra, en términos brutos. Sin embargo, el efecto directo de la primera sobre la segunda indica que el aumento de una desviación estándar en el status ocupacional del padre implica el aumento de sólo 0.08 unidades (de desviación estándar) en el status ocupacional del hijo. Consecuentemente, hay un efecto indirecto de 0.241 (0.320 - 0.079), a través de la educación y el status de la primera ocupación del encuestado. El efecto neto del status ocupacional del padre sobre el del hijo es muy bajo, al igual que el efecto de la primera sobre la educación del encuestado, aunque este último es el doble del anterior. En cambio, los efectos de los antecedentes más próximos al status ocupacional del encuestado son de mayor relevancia: la educación del encuestado alcanza un efecto neto de 0.418, el status de la primera ocupación de 0.331.

También la educación del encuestado tiene un efecto neto importante sobre el status de su primera ocupación (0.418), que supera largamente al efecto del status ocupacional del padre sobre este último (0.125). Obsérvese que la educación del padre no tiene efectos atendibles ya sea sobre el status de la primera ocupación o de la ocupación en 1995 del encuestado.



Tomando en cuenta los valores del diagrama -que surgen de los resultados de las correlaciones y regresiones arriba descriptas-, el efecto generalizado de la educación sobre el status actual (0.600) se descompondría en un efecto directo o neto de 0.418 y un efecto indirecto vía el status de la primera ocupación (0.153) más un efecto indirecto vía el status ocupacional del padre (.028), que de nuevo arrojaría un resultado de 0.600.(64) Desde el otro ángulo, y si nos atenemos a los valores considerados en el diagrama, el efecto generalizado de 0.547 se descompondría en un efecto directo de 0.331 más un efecto indirecto vía la educación de 0.194 y más un efecto indirecto vía el status ocupacional del padre de 0.022, totalizando 0.547.(65)



Es interesante notar que el efecto neto del status ocupacional del padre sobre el del hijo en 1995, 0.079, es muy cercano a un valor de "heredad ocupacional" que podría obtenerse calculando el porcentaje de casos en que los códigos de las ocupaciones de padres e hijos coinciden (0.063), o los casos en que los puntajes de escala de las ocupaciones coinciden (0.086).





Surge aquí la pregunta sobre la vinculación entre nuestros análisis previos que mostraban una relevante heredad ocupacional en términos de los casos que se concentraban en la diagonal principal de las tablas de movilidad y la escasa o muy baja influencia directa del status ocupacional del padre sobre el del hijo (pregunta igualmente válida para el caso de Blau y Duncan, por supuesto). En realidad, son dos enfoques que destacan distintas cosas. El análisis de categorías ocupacionales o de clases es un análisis de agregados donde, más allá de las diferencias conceptuales entre los autores, la mera agregación determinaría un nivel de "heredad" distinto a la atribución de puntajes específicos a cada ocupación. Si tales puntajes se agregasen en unas pocas categorías, cuatro o cinco, quizás la perspectiva se aproximaría a las de las tablas de movilidad. Una cosa es la (in)movilidad de status a nivel individual, otra la (in)movilidad de clase -también de status- a partir de categorías agregadas.(66) Blau y Duncan puntualizan sobre este punto que "... seguramente existen características de ocupaciones que afectan el intercambio entre ellas de forma bastante diferente al de su posición relativa en una jerarquía de prestigio o status socioeconómico" (pág. 117). Y agregan un poco más adelante: "Estudiar un aspecto de un fenómeno complejo no niega que otros aspectos existan. El sociólogo tiene un propósito ulterior al dirigir su atención a la jerarquía de status de las ocupaciones. Supone no solamente que el desempeño de un rol ocupacional confiere status ocupacional, sino también que el último interactúa con otros atributos de status que en su configuración global implica un sistema de estratificación social" (págs. 117-118).



En una perspectiva comparativa muy breve, más allá de las distancias en el tiempo y de las diferencias de medición de las variables y de la composición de las respectivas muestras, es sorprendente la similitud de nuestros resultados con los de Blau y Duncan (para varones solamente en su caso). Una diferencia a señalar, dentro de resultados muy parecidos, es que en su caso los efectos directos o netos del status ocupacional del padre sobre el del hijo o sobre su educación son mayores, mientras que en el nuestro son mayores los efectos directos o netos de la educación o del status de la primera ocupación sobre el status ocupacional en 1995. O sea, los efectos -o "causas"- más remotos son más importantes en sus datos, los efectos -o "causas"- más cercanos en los nuestros. Es probable que la gratuidad de la enseñanza en el nivel superior en la Argentina haya terminado dando un peso más relevante a la instrucción formal en la situación local. Es cierto que la "heredad educacional" en nuestro caso parece ser mayor, mientras que la "heredad de status ocupacional" parece ser menor: el efecto neto de la educación del padre sobre la del hijo es más alto para nuestros datos, al tiempo que el efecto neto del status ocupacional del padre sobre el status de la primera ocupación o de la actual del hijo es más alto para los de Blau y Duncan. También para estos autores la heredad ocupacional determinada por la coincidencia de los puntajes de escala de las ocupaciones de padres e hijos resultaba cercana al efecto neto del status ocupacional del padre sobre el del hijo, rondando el 10% (el efecto neto era de 0.115).



En una exposición reciente Blau (1992) puntualiza que "La preocupación sustantiva por la fluidez es encontrar cuán poco las chances ocupacionales dependen de los antecedentes familiares" (p. 597), aclarando que el complemento de los efectos directos o indirectos del status ocupacional del padre sobre el de los hijos es un indicador grueso de la fluidez o apertura de la estructura ocupacional. Citando a Ganzeboom y otros en una nota a pie de página, añade finalmente (págs. 597-598): "Es sólo una medida aproximada de la fluidez o la apertura, porque refleja sólo uno de dos factores que afectan la fluidez. Sí revela, en palabras de Ganzeboom y colaboradores (1989, pág. 6) 'que los hijos no heredan la posición de clase de sus padres', pero no indica sin ambigüedades que 'las chances relativas de movilidad de hombres de diferentes orígenes de clase ... sean iguales'."



Nos parece importante, ya concluyendo este punto, atender a unas reflexiones adicionales de Blau en ese mismo comentario veinticinco años después de su estudio liminar con Duncan, lo que nos permite, parafraseando nuevamente a Homans (1964) -pero ahora no al revés- "recuperar a los hombres" dentro de una perspectiva estructural:



"El modelo de logro de status ha sido criticado por centrar la atención sobre las influencias en las carreras de las diferencias individuales desatendiendo las influencias estructurales (..). ... Estoy de acuerdo en que la probabilidad de que los miembros de una población terminen en diversas ocupaciones depende principalmente no de atributos de los individuos sino de aquellos de la estructura social -particularmente de las condiciones económicas que gobiernan la demanda por trabajo de diversas clases, ... . Sin embargo, qué individuos tienen mayores probabilidades de tener éxito en sacar ventajas de las oportunidades ocupacionales de una estructura social dada depende de las diferencias en sus calificaciones y otras características que afectan el empleo. La influencia de estas diferencias sobre las chances de vida individuales es lo que el modelo de logro de status analiza. El mismo revela cuán fluida o abierta es la estructura ocupacional indicando cómo los orígenes de clase y otras desventajas, ..., restringen las chances de su carrera" (p. 597).

































VI. ALGUNOS COMENTARIOS FINALES





Unas pocas observaciones para concluir. Al estudiar la movilidad educacional intergeneracional, se rechazó la hipótesis de existencia de movilidad perfecta entre los niveles de educación alcanzados por los padres varones y el de sus hijos, pero al eliminar la "heredad" o "autoreclutamiento" educacional (expresado en la diagonal principal de la tabla), no se rechazó la hipótesis de movilidad casi-perfecta, ya que en el resto de la tabla, excluida la diagonal principal, se observaba movilidad perfecta. Aceptando casi como un "universal" de la estratificación social la existencia de fuertes rigideces introducidas por la transmisión intergeneracional del mismo nivel educacional (u ocupacional), es importante señalar que el modelo de movilidad casi-perfecta ajusta los datos en 1995. En una comparación histórica con datos de Germani para 1961, se detecta similar situación, con la diferencia que análisis más descriptivos mostrarían la existencia de mayores movimientos de "larga distancia" en aquel momento. Como en 1995 el nivel superior (terciario y universitario) mostraba una mayor retención por parte de los hijos de ese nivel de sus padres y -consecuentemente- un menor acceso relativo de los hijos originados en otros niveles (comparando con 1961), surgía la pregunta de si, sobre finales de siglo, la universidad argentina no estaba desdibujando su imagen de agente de movilidad social relevante en el país.(67) En cuanto a distinciones de educación por sexo, puede rescatarse aquí que las mujeres, si bien globalmente todavía en situación ligeramente inferior a los hombres desde el punto de vista de los logros educacionales, estaban superando a los hombres en etapas más recientes, permaneciendo más tiempo dentro del sistema educativo. Las mujeres más jóvenes exhibían una mayor movilidad "de intercambio", "ciculatoria" o "pura" que los varones de edad equivalente. En otro aspecto, si bien parece existir "homogamia cultural" en la selección de la pareja (aceptando los años de instrucción como indicador de lo "cultural"), daría la impresión de un cierto declinar de la misma, frente a la existencia de una mayor variabilidad en la educación de los componentes de la pareja en las edades más jóvenes, comparando ya sea con el apareamiento educativo de los de mayor edad o con el de los padres.



Por lo que respecta a los temas de estructura de clases y movilidad, luego de presentar conceptualmente tres modelos o esquemas de mayor desarrollo en la literatura actual, se analizó el rendimiento empírico de tales propuestas. Un esquema "neomarxista" como el de Wright rindió menos que los otros en términos de explicar la variabilidad de los años de educación alcanzados por los encuestados, pero rindió más en términos de explicación en la variabilidad de "intereses materiales" como los ingresos. La variabilidad explicada de los ingresos fue relativamente baja en el caso de todos los esquemas, casi desapareciendo las ventajas a favor de la propuesta de Wright cuando se consideraban las personas en edades activas, de 25 a 64 años, y, particularmente, cuando se consideraban los varones en esas edades. Un esquema "neoweberiano" como el de Goldthorpe y colaboradores rendía mejor tanto en la explicación de la variabilidad de los años de educación como de los ingresos de las mujeres. Como siempre la variabilidad explicada de los ingresos por los tres esquemas era mayor para los varones, se sugirió la necesidad futura de clasificaciones ocupacionales que tengan particularmente en cuenta el empleo femenino. La auto-percepción de clase prácticamente no pudo usarse como test del funcionamiento de los modelos, dada la abrumadora proporción de gente que se definió como "clase trabajadora". Finalmente, se observaron importantes intersecciones entre las tres propuestas, particularmente entre la de la investigación estadounidense y la de Goldthorpe.



Comparando con otros países, se observó -ya sea para la categorización de Goldthorpe o la de Wright- que lo más notorio resultaba el peso de la Pequeña burguesía en el Area Metropolitana de Buenos Aires, que superaba holgadamente a la de los países de capitalismo avanzado utilizados en la comparación. Los datos de estos últimos son de la década del 70 -salvo datos actuales de España-, donde todavía no habían enfrentado, como Argentina, los efectos de la "globalización" y el aumento drástico del desempleo y la precarización del trabajo. Es posible que comparaciones con datos más actualizados de esos países permitan observar un crecimiento de la Pequeña burguesía allí, depositaria de las formas más disímiles de cuentapropismo o trabajo autónomo. Otra observación comparativa fue la menor presencia relativa a nivel local, respecto de la mayor parte de los casos, de la Clase obrera calificada, siendo igualmente menor la presencia aquí de las clases intermedias asalariadas respecto de varios países, compensada por un mayor peso de Gerentes y profesionales de nivel superior, superado por pocos.



Al igual que en el caso de la movilidad educacional, la movilidad intergeneracional ocupacional o de clase no exhibió, como era de esperar, movilidad perfecta. La diferencia con el caso de los niveles educacionales es que aquí el modelo de movilidad casi-perfecta tampoco exhibió un buen ajuste de los datos, recurriéndose a un "modelo de las esquinas" acotado a la esquina superior izquierda (sector no manual o alto y medio-alto). Así, después de eliminar la rigidez introducida por la "heredad" o "autoreclutamiento" ocupacional o de clase, y después, además, de eliminar los excesos de movilidad de "corta distancia" dentro del estrato No manual, se observaba movilidad perfecta en el resto del cuadro. Comparando con 1961 y 1969, se encuentra que en el tiempo va disminuyendo la rigidez introducida por el estrato Bajo manual y aumentando la introducida por el Alto no manual. Hacia 1969 y, particularmente hacia 1995, el extremo Alto no manual crece en rigidez (y decrece el Bajo manual), a la par que aumentan los movimientos de corto alcance dentro del conjunto del estrato No manual. Ello se da paralelo con mayores barreras para los hijos del sector Manual no calificado de poder llegar a las categorías superiores, a pesar de que este último exhibe ahora una menor rigidez que en los relevamientos de 1961.



Notamos la coincidencia con un trabajo anterior propio referido a la Capital Federal, cuestionando las hipótesis de que existirían "cierres" en el extremo superior y/o "zonas de amortiguamiento" para pasar del sector Manual al No manual. Ello se apoyaba en el hecho de que la Clase obrera calificada mostraba menos casos de inmovilidad que los "esperados", sumado a los "excesos" de movimientos de corta distancia dentro del estrato No manual. Aunque puntualizamos que habría que avanzar en las aproximaciones a estos datos para una mejor evaluación de tales hipótesis.

Ya sobre el final, discutimos un esquema o modelo del proceso de estratificación, que señalaba una limitada influencia del status ocupacional del padre sobre el del hijo (midiendo status como prestigio ocupacional), notando una presencia más relevante de "efectos o causas cercanas" (educación y/o status de la primera ocupación del encuestado) que de "efectos o causas remotas" (status ocupacional del padre) sobre los logros ocupacionales de los hijos. Observamos que el escaso efecto del status ocupacional del padre sobre el del hijo no era por sí contradictorio con los típicos niveles altos de "heredad" o "autoreclutamiento" ocupacional o de clase, que constituyen casi un "universal" dentro los estudios comparativos de estratificación social y/o de estructura de clases. Una cosa es la transmisión intergeneracional de grandes categorías ocupacionales o de clase, otra la coincidencia de puntajes de status socioeconómico o prestigio para las ocupaciones de padres e hijos tomadas individualmente -indicadora de la influencia del status de los primeros sobre los logros de los segundos-. Aunque, debe señalarse, los valores en este último caso quedaron por debajo de cualquier expectativa, si bien parecidos a resultados para Estados Unidos unos treinta años más viejos.



Si el limitado efecto del status ocupacional del padre sobre el del hijo no es un producto de las herramientas o del tipo de medición utilizado, es decir que constituye un resultado razonablemente "robusto", deja abierta la hipótesis de una importante "indeterminación" de los logros de status de los hijos respecto del status ocupacional de los padres en la Argentina urbana de 1995. Lo que convive con las típicas rigideces expresadas en la transmisión "intergeneracional" de clase: sin entrar a otras consideraciones del análisis de cuadros de movilidad, puede recordarse de una manera simple que para los dos esquemas de movilidad considerados (la categorización estadounidense y la de Goldthorpe), un 40% de los casos se ubicaba en la diagonal principal, donde coincidían las categorías o clases de padres e hijos. O sea, 4 de cada 10 hijos habrían continuado en "la huella de sus padres".(68) Para concluir con una ubicación comparativa: la diagonal principal de un cuadro de movilidad para los Estados Unidos de 1978 (Hout, 1983; Cuadro 1; pág. 11) mostraba exactamente un 40% de inmovilidad como en la Argentina urbana de 1995.



Es cierto que los impactos del señalado proceso de "globalización" de los años 90 y las importantes transformaciones de la estructura ocupacional o de clases en el país recién están empezando a cristalizar. Nuestro trabajo culmina donde esa historia empieza. Los nuevos regímenes de (in)movilidad, ya sea de status ocupacional o de clase, comparando la Argentina que entra al nuevo siglo con una "generación" previa, demandará indudablemente otro párrafo.





VII. APENDICES

APENDICE A



Cuadro A1. Análisis de la varianza de los años de instrucción, especificando la variación entre grupos según a) la regresión entre educación y la clasificación de clases y b) las medias de clase alrededor de la regresión, para la categorización estadounidense, considerando como una escala a la misma. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.



ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 16869.989 14 1204.999 132.04 0.0000

Linealidad 13632.841 1 13632.841 1493.81 0.0000

Desviación de

la linealidad 3237.148 13 249.011 27.29 0.0000

Dentro grupos 18471.477 2024 9.126

Residuales 21708.625 2037 10.657

Total 35341.466 2038



Eta = 0.6909 Eta2 = 0.4773

r = 0.6211 R2 = 0.3858

===========================================================================









Cuadro A2. Análisis de la varianza de los años de instrucción, especificando la variación entre grupos según a) la regresión entre educación y la clasificación de clases y b) las medias de clase alrededor de la regresión, para la categorización de Goldthorpe y colaboradores, considerando como una escala a la misma. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 16422.908 10 1642.291 176.05 0.0000

Linealidad 13271.424 1 13271.425 1422.65 0.0000

Desviación de

la linealidad 3151.484 9 350.165 37.54 0.0000

Dentro grupos 18918.558 2028 9.329

Residuales 22070.042 2037 10.835

Total 35341.466 2038



Eta = 0.6817 Eta2 = 0.4647

r = 0.6128 R2 = 0.3755







Cuadro A3. Análisis de la varianza de los años de instrucción, especificando la variación entre grupos según a) la regresión entre educación y la clasificación de clases y b) las medias de clase alrededor de la regresión, para la categorización de E. Wright y colaboradores, considerando como una escala a la misma. Area Metropolitana de Buenos Aires. Septiembre-Noviembre, 1995.





ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 7336.791 10 733.679 53.13 0.0000

Linealidad 531.369 1 531.369 38.48 0.0000

Desviación de

la linealidad 6805.422 9 756.158 54.76 0.0000

Dentro grupos 28004.675 2028 13.797 13.81

Residuales 34810.097 2037 17.089

Total 35341.466 2038



Eta = 0.4556 Eta2 = 0.2076

r = 0.1226 R2 = 0.0150

=============================================================================









Cuadro A4. Análisis de la varianza de los ingresos, para la categorización estadounidense, considerando como una escala a la misma. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 225365459.68 14 16097532.83 10.46 0.0000

Linealidad 137600799.72 1 137600799.72 89.45 0.0000

Desviación de

la linealidad 87764659.96 13 6751127.69 4.39 0.0000

Dentro grupos 2449026073.45 1592 1538332.96

Residuales 2536790733.42 1605 1580338.73

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.2903 Eta2 = 0.0843

r = 0.2268 R2 = 0.0515





















Cuadro A5. Análisis de la varianza de los ingresos, para la categorización de Goldthorpe y colaboradores, considerando como una escala a la misma. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre grupos 168332380.03 9 18703597.78 11.92 0.0000

Linealidad 111052709.25 1 111052709.25 70.77 0.0000

Desviación de

la linealidad 57279670.78 8 7159958.85 4.56 0.0000

Dentro grupos 2506059153.10 1597 1569229.28

Residuales 2563338823.88 1605 1597095.84

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.2509 Eta2 = 0.0629

r = 0.2038 R2 = 0.0415

===========================================================================











Cuadro A6. Análisis de la varianza de los ingresos, para la categorización de E. Wright y colaboradores, considerando como una escala a la misma. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.





ANALISIS DE LA VARIANZA



VARIACION SUMA CUADRADOS GdL CUADRADOS F p

MEDIOS

Entre 360556032.39 10 36055603.24 24.87 0.0000

Linealidad 41712602.39 1 41712602.39 28.77 0.0000

Desviación de

la linealidad 318843430.00 9 35427047.78 24.44 0.0000

Dentro 2313835500.74 1596 1449771.62

Residuales 2632678930.74 1605 1640298.40

Total 2674391533.13 1606



Eta = 0.3672 Eta2 = 0.1348

r = 0.1249 R2 = 0.0156



























Cuadro A7. Intersección de las categorías de Estados Unidos y de las de Goldthorpe (separando en la de Estados Unidos los Vendedores de los Comerciantes). AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



GOLDTHORPE

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

EE.UU. --------------------------------------------------------------

1 34 34

2 59 59

3 27 9 2 38

4 51 173 224

5 4 4 3 11

6 43 222 2 6 273

7a* 131 1 2 2 136

7b** 1 3 68 4 76

8 15 15

9 2 84 16 122 224

10 1 73 8 70 152

11 1 81 66 7 1 15 171

12 162 162

13 57 57

14 46 46

15 24 1 2 329 5 361

--------------------------------------------------------------------

Total 175 230 354 81 11 339 4 34 197 609 5 2039

-----------------

* 7a indica los Vendedores y/o empleados de ventas en general.

** 7b indica los Comerciantes autónomos.

======================================================================





















































Cuadro A8. Intersección de las categorías de Estados Unidos (separando Vendedores de Comerciantes) y de las de Wright. AMBA. Sept-Nov., 1995.



WRIGHT

1 2 3 4 5 6 8 9 10 11 12 Total

EE.UU. ----------------------------------------------------------------------

1 1 2 31 0 0 0 0 0 0 0 0 34

2 0 0 0 0 0 0 0 0 59 0 0 59

3 11 5 2 7 2 11 0 0 0 0 38

4 1 4 40 1 23 4 151 0 224

5 1 10 0 0 0 0 0 11

6 2 6 2 25 12 226 273

7a* 1 1 0 3 1 130 136

7b** 3 72 0 1 0 0 76

8 0 15 0 0 0 0 15

9 1 106 1 15 101 0 224

10 1 76 2 3 70 0 152

11 67 1 4 1 98 171

12 1 2 159 162

13 1 56 57

14 0 46 46

15 2 359 361

-------------------------------------------------------------------------------

Total 14 29 416 7 2 12 29 56 59 341 1074 2039

---------------

* 7a indica los Vendedores y/o empleados de ventas en general.

** 7b indica los Comerciantes autónomos.

==================================================================================











Cuadro A9. Intersección de las categorías de Goldthorpe y de las de Wright. AMBA. Sept-Nov., 1995.





WRIGHT

1 2 3 4 5 6 8 9 10 11 12 Total

GOLDTHORPE ----------------------------------------------------------------------

1 14 11 36 5 1 6 2 0 59 41 0 175

2 7 36 2 1 6 23 26 117 12 230

3 0 0 6 7 341 354

4 0 0 2 1 78 81

5 11 0 0 0 0 11

6 315 0 0 24 339

7 4 0 0 0 4

8 0 4 18 6 6 34

9 25 3 165 4 197

10 0 1 4 604 609

11 0 0 0 5 5

-------------------------------------------------------------------------------

Total 14 29 416 7 2 12 29 56 59 341 1074 2039











Cuadro A10. Intersección de las categorías de Estados Unidos y de las de Goldthorpe, con asignación de la ocupación del cónyuge. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



GOLDTHORPE

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

EE.UU. --------------------------------------------------------------

1 34 34

2 61 61

3 28 12 2 42

4 51 182 233

5 4 7 4 15

6 46 231 2 7 286

7 1 132 4 72 4 2 2 1 218

8 15 15

9 1 92 19 136 248

10 1 78 9 77 165

11 1 92 70 7 1 17 188

12 169 169

13 67 67

14 50 50

15 24 2 2 334 7 369

--------------------------------------------------------------------

Total 178 248 364 92 12 360 4 39 218 637 8 2160

======================================================================













Cuadro A11. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de Goldthorpe. Personas de 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

PADRE: ----------------------------------------------------------------

1 38 36 20 3 0 11 0 1 7 12 0 128

2 31 44 38 0 0 19 1 0 8 14 0 155

3 17 23 27 4 0 12 0 1 4 10 0 98

4 2 11 18 4 0 13 0 1 5 23 0 77

5 10 11 14 4 2 12 0 1 12 16 0 82

6 26 27 40 14 2 52 1 5 19 54 0 240

7 1 4 10 5 0 14 2 4 13 36 1 90

8 2 7 14 3 1 14 0 4 10 23 1 79

9 12 15 55 10 0 56 0 9 45 93 0 295

10 20 31 68 17 1 73 0 7 37 184 0 438

11 1 2 8 1 0 14 0 0 11 48 2 87

--------------------------------------------------------------------

Total 160 211 312 65 6 290 4 33 171 513 4 1769











Cuadro A12. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de Goldthorpe. Varones, 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

PADRE: ----------------------------------------------------------------

1 18 17 7 1 0 8 0 1 4 3 0 59

2 17 22 12 0 0 12 0 0 7 4 0 74

3 7 9 11 1 0 7 0 1 3 4 0 43

4 1 6 4 2 0 6 0 1 4 14 0 38

5 6 3 5 3 1 7 0 0 10 7 0 42

6 15 11 11 6 1 33 1 4 17 22 0 121

7 1 2 4 1 0 5 2 3 9 12 1 40

8 0 2 8 3 1 8 0 3 9 6 0 40

9 8 7 22 1 0 21 0 8 38 33 0 138

10 10 11 20 10 1 46 0 4 28 84 0 214

11 1 1 1 1 0 2 0 0 9 14 1 30

--------------------------------------------------------------------

Total 84 91 105 29 4 155 3 25 138 203 2 839

======================================================================











Cuadro A13. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de Goldthorpe. Mujeres, 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 Total

PADRE: ----------------------------------------------------------------

1 20 19 13 2 0 3 0 0 3 9 0 69

2 14 22 26 0 0 7 1 0 1 10 0 81

3 10 14 16 3 0 5 0 0 1 6 0 55

4 1 5 14 2 0 7 0 0 1 9 0 39

5 4 8 9 1 1 5 0 1 2 9 0 40

6 11 16 29 8 1 19 0 1 2 32 0 119

7 0 2 6 4 0 9 0 1 4 24 0 50

8 2 5 6 0 0 6 0 1 1 17 1 39

9 4 8 33 9 0 35 0 1 7 60 0 157

10 10 20 48 7 0 27 0 3 9 100 0 224

11 0 1 7 0 0 12 0 0 2 34 1 57

--------------------------------------------------------------------

Total 76 120 207 36 2 135 1 8 33 310 2 930

======================================================================























Cuadro A14. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de la investigación estadounidense, separando Vendedores de Comerciantes. Personas de 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7a* 7b** 8 9 10 11 12 13 14 15 Total

PADRE: ------------------------------------------------------------------------------------------------

1 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 2

2 4 6 1 14 0 5 2 0 0 5 0 2 1 1 1 3 45

3 4 3 9 19 2 16 4 4 1 5 5 4 2 0 0 2 80

4 3 4 2 21 0 15 7 3 0 1 3 0 1 0 0 1 61

5 4 6 4 20 1 21 8 2 0 7 10 2 2 2 1 11 101

6 5 9 3 27 0 27 6 3 0 2 4 7 3 0 1 8 105

7a* 2 5 6 10 1 15 8 10 0 12 3 16 4 1 2 13 108

7b** 0 1 1 5 0 7 2 0 0 2 5 5 2 1 0 2 33

8 0 1 0 4 0 0 1 3 0 1 0 0 2 1 0 0 13

9 3 4 2 21 1 30 22 10 6 56 21 22 32 13 6 35 284

10 1 3 3 15 1 16 14 7 2 12 31 9 6 5 3 16 144

11 0 1 1 16 1 24 10 1 0 12 10 9 7 7 1 19 119

12 2 2 3 13 0 22 10 5 0 19 6 18 17 7 12 41 177

13 1 4 2 9 0 16 11 2 0 7 8 13 9 6 2 22 112

14 0 0 0 1 0 3 2 1 0 3 3 4 3 1 2 15 38

15 1 2 0 13 1 26 12 11 2 55 18 34 47 5 11 109 347

----------------------------------------------------------------------------------------------------

Total 30 51 37 208 9 243 119 62 11 199 128 145 138 50 42 297 1769

--------------------

* 7a indica los Vendedores y/o empleados de ventas en general.

** 7b indica los Comerciantes autónomos.

======================================================================================================























































Cuadro A15. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de la investigación estadounidense, separando Vendedores de Comerciantes. Varones, 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7a* 7b** 8 9 10 11 12 13 14 15 Total

PADRE: ------------------------------------------------------------------------------------------------

1 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1

2 2 3 0 7 0 1 1 1 0 3 0 2 0 1 0 0 21

3 1 2 6 5 2 7 2 3 1 3 4 1 2 0 0 0 39

4 3 2 1 10 0 5 4 1 0 1 2 0 0 0 0 1 30

5 3 3 2 8 0 7 2 3 0 5 8 1 0 2 0 2 46

6 3 6 2 10 0 9 2 3 0 2 3 4 2 0 0 3 49

7a* 0 1 0 0 0 3 1 0 0 2 1 2 1 0 0 1 12

7b** 2 3 6 2 1 5 2 8 0 9 3 7 1 1 1 5 56

8 0 1 0 2 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 4

9 2 1 1 9 1 12 11 4 2 42 14 11 8 13 3 3 137

10 1 3 3 5 1 5 4 3 1 10 25 3 2 4 1 8 79

11 0 1 0 5 1 8 3 0 0 9 6 5 6 7 1 9 61

12 0 1 2 4 0 9 2 3 0 16 5 8 8 7 9 10 84

13 1 2 2 3 0 8 2 2 0 5 8 10 2 4 2 10 61

14 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 1 2 1 1 2 9 17

15 0 2 0 3 1 9 3 6 0 31 9 13 26 5 5 29 142

----------------------------------------------------------------------------------------------------

Total 18 31 25 73 8 89 41 35 4 138 89 69 59 46 24 90 839

------------------

* 7a indica los Vendedores y/o empleados de ventas en general.

** 7b indica los Comerciantes autónomos.



























































Cuadro A16. Distribución conjunta de las categorías desagregadas de clase del encuestado y su padre, según el esquema de la investigación estadounidense, separando Vendedores de Comerciantes. Mujeres, 20 años y más. AMBA. Sept.-Noviembre, 1995.



ENCUESTADO:

1 2 3 4 5 6 7a* 7b** 8 9 10 11 12 13 14 15 Total

PADRE: ------------------------------------------------------------------------------------------------

1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1

2 2 3 1 7 0 4 0 0 0 2 0 0 1 0 1 3 24

3 3 1 3 14 0 9 2 1 0 2 1 3 0 0 0 2 41

4 0 2 1 11 0 10 3 2 0 0 1 0 1 0 0 0 31

5 1 3 2 12 1 14 5 0 0 2 2 1 2 0 1 9 55

6 2 3 1 17 0 18 4 0 0 0 1 3 1 0 1 5 56

7a* 0 0 1 5 0 4 1 0 0 0 4 3 1 1 0 1 21

7b** 0 2 0 8 0 10 6 2 0 3 0 9 3 0 1 8 52

8 0 0 0 2 0 0 1 3 0 1 0 0 2 0 0 0 9

9 1 3 1 12 0 18 11 6 4 14 7 11 24 0 3 32 147

10 0 0 0 10 0 11 10 4 1 2 6 6 4 1 2 8 65

11 0 0 1 11 0 16 7 1 0 3 4 4 1 0 0 10 58

12 2 1 1 9 0 13 8 2 0 3 1 10 9 0 3 31 93

13 0 2 0 6 0 8 9 0 0 2 0 3 7 2 0 12 51

14 0 0 0 1 0 2 2 1 0 3 2 2 2 0 0 6 21

15 1 0 0 10 0 17 9 5 2 24 9 21 21 0 6 80 205

----------------------------------------------------------------------------------------------------

Total 12 20 12 135 1 154 78 27 7 61 39 76 79 4 18 207 930

------------------

* 7a indica los Vendedores y/o empleados de ventas en general.

** 7b indica los Comerciantes autónomos.

=======================================================================================================









Cuadro A17. Distribución conjunta de las categorías de clase desagregadas del encuestado y su cónyuge, ambos sexos, según la clasificación estadounidense (sin separar Vendedores de Comerciantes). Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.





CONYUGES:

ENCUESTADOS: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 TOTAL

1 5 2 2 6 0 6 2 0 0 0 1 0 0 0 0 24

2 4 8 0 9 0 6 4 0 0 1 1 0 1 0 1 35

3 3 1 3 6 0 4 4 0 4 0 1 1 0 0 0 27

4 6 13 4 42 1 34 9 1 6 9 8 7 3 2 7 152

5 0 1 1 0 1 1 3 0 0 0 0 0 0 0 0 7

6 1 6 8 25 1 42 13 1 27 13 7 10 5 3 9 171

7 2 4 2 10 2 23 26 0 23 11 13 15 9 0 14 154

8 0 0 0 0 0 0 0 2 2 1 0 4 0 2 0 11

9 1 3 2 13 3 14 11 1 24 13 11 14 6 6 34 156

10 0 0 1 4 1 18 13 0 12 15 6 8 1 6 22 107

11 0 1 1 12 2 20 15 0 15 6 13 10 4 1 18 118

12 0 0 2 2 2 17 3 0 17 10 7 28 10 4 17 119

13 0 2 1 1 0 5 2 0 6 0 1 10 0 0 8 36

14 0 0 0 0 0 4 3 1 4 1 4 1 2 0 4 24

15 0 0 0 7 4 6 18 0 63 16 26 27 24 7 70 268

TOTAL 22 41 27 137 17 200 126 6 203 96 99 135 65 31 204 1409



Cuadro A18. Distribución conjunta de las categorías de clase desagregadas del encuestado y su cónyuge, ambos sexos, según la categorización de Goldthorpe. Personas de 20 años y más. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



CONYUGES

ENCUESTADOS: 1 2 3 4 6 7 8 9 10 11 12 TOTAL

1 38 26 29 2 3 5 0 1 3 8 1 116

2 25 49 25 1 3 19 1 3 9 19 0 154

3 19 31 51 10 7 36 0 9 27 41 0 231

4 1 7 6 3 1 4 0 3 12 20 0 57

6 1 0 4 0 0 1 0 0 0 0 0 6

7 11 19 52 7 8 37 2 6 26 80 0 248

8 0 0 0 0 0 1 1 0 0 1 0 3

9 1 4 3 1 0 2 0 0 2 10 0 23

10 4 8 15 6 2 14 1 3 20 60 1 134

11 2 20 45 21 8 65 1 7 76 187 2 434

12 0 0 0 0 0 0 1 0 1 1 0 3

TOTAL 102 164 230 51 32 184 7 32 176 427 4 1409

================================================================================







Cuadro A19. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Valores absolutos. Encuestados jefes de hogar. AMBA 1969 (datos Beccaria, 1978).



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL

ALTO NO MANUAL 73 75 37 17 202

BAJO NO MANUAL 115 402 336 184 1037 ALTO MANUAL 63 229 318 94 704

BAJO MANUAL 19 173 257 169 618 TOTAL 270 879 948 464 2561 =================================================================









Cuadro A20. Distribución conjunta de las categorías ocupacionales de origen (padre varón) y destinos (hijos), según clasificación de la investigación estadounidense. Valores absolutos. Encuestados jefes de hogar. AMBA. 1961 (datos de Germani).



ENCUESTADOS:

ALTO NO BAJO NO ALTO BAJO

PADRES: MANUAL MANUAL MANUAL MANUAL TOTAL

ALTO NO MANUAL 164 161 120 52 497

BAJO NO MANUAL 118 291 202 68 679 ALTO MANUAL 44 108 132 23 307

BAJO MANUAL 14 76 142 68 300 TOTAL 340 636 596 211 1783



Cuadro A21. Distintas variables especificadas por sexo. Personas de 20 años y más, con ingresos, salvo indicación específica.



Varones Mujeres

Media Desv.Est. Media Desv.Est.



Años de educación 9,36 4,13 9,45 4,19

Edad 42,81 15,65 43,71 15,01

Puntaje prestigio ocupacional 36,28 13,31 34,29 13,42

Ingreso 899,55 974,18 621,50 1543,53

.............................................................................

Indice desigualdad ingresos Theil* 0,306* 0,371*

Indice desigualdad ingresos Gini** 0,562** 0,573**

Indice Theil 25-64 años 0,295 0,321

Indice Gini 25-64 años 0,555 0,564

Heterogeneidad educacional, 25 años+ 0,872*** 0,807***

% Pers. 25 años y + con algún

estudio universitario 14,7 8,5

% Personas 25-64 años con ingreso 88,3 69,9

% Con cónyuges trabajan fuera hogar 25,2 51,2

% Con cónyuges no trab. fuera hogar 49,6 24,9

% Con hijos (personas en pareja) 89,2 87,8

% Alta autonomía asalariados activos 40,9 43,9

% Sin trabajo actual (a) 33,3 62,5

% Sin trabajo actual, enc. 25-64 años 23,6 54,2

Ocupación:

% Profesionales 5,8 3,4

% Directivos 2,7 1,1

% Bajo no manual 28,8 41,1

% Trabajadores de los servicios 8,1 8,7

% Oficiales y artesanos 27,9 11,5

% Bajo manual 26,7 34,2

N (Personas de 20 años y más) 826 782

------------------------------------------------------------------------------

* Cuanto más cercano a 1, mayor la desigualdad. Korzeniewicz y Moran (1997), siguiendo a Theil (1967) proponen (pág. 1018) T = Suma desde i=1 hasta i=n de Yi ln Yi/Xi, donde n (en nuestro caso) es el número de deciles, ln el logaritmo natural, Xi la participación en la población (de cada decil) e Yi la participación en el ingreso (de cada decil).

** Se calcula el índice de Gini según Nygård y Sandström (1981) presentado en Nielsen y Anderson (1997). La fórmula es RL = pk-1 - Suma desde i=1 hasta i=k-1 de Li (pi)(pi+1 - pi-1), donde pi y Li representan la población acumulada y la participación en el ingreso de cada categoría k de ingreso respectivamente.

*** Cuanto más cercano a 1, más desigual la distribución educacional entre % de personas con estudios primarios, secundarios y terciarios, y universitarios; cuanto más cercano a 0, la población se divide en forma más pareja entre las distintas categorías educacionales. Se calcula según fórmula de "entropía" de Theil (1972): H = Sumatoria de i=1 hasta i=n de pi ln (1/pi), siendo ln el logaritmo natural, n = 3, y p1, p2 y p3 las proporciones de población de 25 años y más con educación hasta primaria completa, secundaria y terciaria, y universitaria (ver, además, Nielsen y Anderson, 1997).

(a) La referencia a "sin trabajo" no implica que estén buscando, por lo tanto no es un indicador de "desocupación". Los "sin trabajo" pueden ser desocupados, jubilados, pensionados, estudiantes o amas de casa.

Nota: Cuando se especifica edad, o se indica "asalariados activos", o "en pareja", etc., los valores de N son distintos de los que figuran en el cuadro.



Cuadro A22. Distribución del ingreso en deciles aproximados para personas de 25 a 64 años, distinguiendo por sexos. AMBA. Septiembre-Noviembre, 1995.



AMBOS SEXOS:

Acumulación

Rango de ingresos: Población Ingresos



Hasta $ 250.= 10.3% 2.2%

De $ 251.= a $ 300.= 25.5% 8.1%

De $ 301.= a $ 377.= 30.0% 10.1%

De $ 378.= a $ 400.= 40.6% 15.6%

De $ 401.= a $ 500.= 53.6% 23.8%

De $ 501.= a $ 600.= 62.1% 30.4%

De $ 601.= a $ 790.= 69.9% 37.4%

De $ 791.= a $ 1000.= 82.8% 52.5%

De $ 1001.= a $ 1500.= 90.7% 66.2%

De $ 1501.= y más 100.0% 100.0%





VARONES:

Acumulación

Rango de ingresos: Población Ingresos



Hasta $ 300.= 12.8% 3.5%

De $ 301.= a $ 380.= 17.1% 5.1%

De $ 381.= a $ 460.= 30.1% 10.8%

De $ 461.= a $ 500.= 40.5% 16.3%

De $ 501.= a $ 600.= 50.4% 22.5%

De $ 601.= a $ 790.= 58.7% 28.8%

De $ 791.= a $ 980.= 68.5% 37.5%

De $ 981.= a $ 1200.= 79.0% 49.2%

De $ 1201.= a $ 1900.= 89.6% 65.8%

De $ 1901.= y más 100.0% 100.0%





MUJERES:

Acumulación

Rango de ingresos: Población Ingresos



Hasta $ 180.= 8.6% 1.6%

De $ 181.= a $ 280.= 16.3% 4.4%

De $ 281.= a $ 300.= 38.2% 15.3%

De $ 301.= a $ 330.= 40.0% 16.2%

De $ 331.= a $ 400.= 53.6% 25.0%

De $ 401.= a $ 490.= 57.7% 28.0%

De $ 491.= a $ 581.= 67.5% 36.2%

De $ 582.= a $ 700.= 80.1% 49.6%

De $ 701.= a $ 1100.= 89.8% 63.8%

De $ 1101.= y más 100.0% 100.0%



Gráfico A1. Curva de Lorenz para ingresos de varones y mujeres.











Cuadro A23. Coeficientes de correlación lineal simple para las variables de status (estandarizadas). Personas de 25 a 64 años, con ocupación presente o pasada y con información sobre ocupación y educación del padre. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.



STATUS STATUS STATUS

OCUPACION 1ra. OCU- EDUCA- OCUPACION EDUCACION

1995 OCUPACION CION PADRE PADRE



STATUS OCUPACION 1995 ----- 0.514 0.605 0.313 0.324

STATUS 1ra. OCUPACION ----- 0.442 0.266 0.276

EDUCACION ----- 0.355 0.517

STATUS OCUPACION PADRE ----- 0.494

EDUCACION PADRE -----



==============================================================================







Cuadro A24. Coeficientes de regresion estandarizados y coeficientes de determinacion para combinaciones especificadas de variables. Personas de 25 a 64 años, con ocupación presente o pasada y con información sobre ocupación y educación del padre. AMBA. Septiembre-noviembre, 1995.





STATUS STATUS

PRIMERA EDUCACION OCUPACION EDUCACION

Variable OCUPACION ENCUESTADO PADRE PADRE R2

Dependiente:

EDUCACION ENCUEST. ----- ----- 0.145 0.410 0.249

STATUS 1ra. OCUPAC. ----- 0.438 0.103 0.035* 0.253

STATUS 1ra. OCUPAC. ----- 0.450 0.116 ----- 0.253

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.295 0.479 0.104 -0.046* 0.487

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.294 0.464 0.087 ----- 0.486

STATUS OCUP. ENCUEST. 0.306 0.489 ----- ----- 0.479

=============================================================================









































APENDICE B



Versión de la síntesis de 36 categorías de la Escala Hope-Goldthorpe y sus promedios (medianas) de valor de escala, con indicaciones de a qué grupo de la elaboración de Ishida, Goldthorpe y Erkson, presentada en el texto, pertenecen:

Pertenece a

Promedio Escala Elaboración de

Rango Título descriptivo (Mediana) I., G. y E.:

1. Profesionales Autónomos 75 I

2. Profesionales Asalariados: nivel alto 71 I

3. Administradores y Funcionarios: nivel alto 69 I

4. Gerentes Industriales: grandes empresas 66 I

5. Administradores y Funcionarios: nivel bajo 65 II

6. Técnicos: nivel alto 64 II

7. Grandes Propietarios 63 I

8. Gerentes Industriales y de Comercio:

pequeñas empresas 62 II

9. Profesionales Autónomos: nivel bajo 62 II

10. Profesionales Asalariados: nivel bajo 61 II

11. Agricultores y Administradores Agrícolas 58 IVc

12. Supervisores de Empleados No Manuales:

nivel alto 57 II

13. Pequeños Propietarios 57 IVa

14. Gerentes en Servicios y en Pequeñas

Unidades Administrativas 53 II

15. Técnicos: nivel bajo 51 V

16. Supervisores de Empleados No Manuales:

nivel bajo 48 II

17. Supervisores de Empleados Manuales:

nivel alto 47 V

18. Trabajadores Manuales Calificados en la

Manufactura: nivel alto 46 VI

19. Trabajadores Cuenta Propia: nivel alto 43 IVb

20. Supervisores de Empleados Manuales:

nivel bajo 42 V

21. Empleados No Manuales en la Administración

y Comercio 40 IIIa

22. Trabajadores Manuales Calificados en la

Manufactura: nivel medio 38 VI

23. Trabajadores Manuales Calificados en la

Construcción 38 VI

24. Pequeños Arrendatarios sin empleados 37 IVb

25. Trabajadores de los Servicios: nivel alto 37 IIIb

26. Trabajadores Manuales Semi-Calificados en

la Manufactura 36 VIIa

27. Trabajadores Manuales Calificados en

Transporte, Comunicaciones y Servicios e

Industrias Extractivas 36 VI

28. Trabajadores de los servicios: nivel medio 35 IIIb

29. Trabajadores Cuenta Propia: nivel medio 35 IVb

30. Trabajadores Manuales Calificados en la

Manufactura: nivel bajo 33 VI

31. Trabajadores rurales 31 VIIb

32. Trabajadores Manuales Semi-Calificados en

la Construcción e Industrias Extractivas 30 VIIa

33. Trabajadores Manuales Semi-Calificados en

Transporte, Comunicaciones y Servicios 28 VIIa

34. Trabajadores de los Servicios: nivel bajo 27 IIIb

35. Trabajadores Manuales No Calificados 18 VIIa

36. Trabajadores Cuenta Propia: nivel bajo 18 IVb

---------------------------------------------------

Nota: En esta elaboración se toma en cuenta, además

de la presentación de Goldthorpe y Hope (1974)

de las 36 categorías (Tabla 6.6; págs. 134-143),

una elaboración similar de Cachón Rodriguez

(1989; págs. 162-163). En la Tabla 6.6 de

Goldthorpe y Hope se pueden encontrar ejemplos

de cada una de las 36 categorías.



















































































APENDICE C: Categorizaciones de Goldthorpe y Wright según sexo.









Cuadro C1. Porcentajes de las distintas categorías de clase propuestas por Goldthorpe y colaboradores (sin asignación categoría cónyuge), por sexo. Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Nov., 1995.



CLASES DE SERVICIO Varones Mujeres

% %

01. Profesionales superiores, directivos y

grandes empresarios 9.7 7.6

02. Profesionales de nivel medio, técnicos y

supervisores de empleados no manuales 10.4 12.1



CLASES INTERMEDIAS



03. Empleados no manuales de rutina, admi-

nistración y ventas 12.7 21.4

04. Trabajadores de servicios personales y

de seguridad 3.3 4.6

05. Pequeños propietarios y artesanos, con

empleados (1 a 5) 0.7 0.4

06. Pequeños propietarios y artesanos cuenta

propia (sin empleados) 18.5 15.0

07. Agricultores y pescadores cuenta propia 0.3 0.1



CLASE OBRERA



08. Supervisores de trabajadores manuales 2.8 0.7

09. Trabajadores manuales calificados,

incluidos rurales 16.5 3.6

10. Trabajadores manuales semi-calificados y

no calificados 24.9 34.3

11. Trabajadores rurales semi-calificados y

no calificados 0.2 0.3



TOTALES 100.0 100.0

N 953 1086

































Cuadro C2. Porcentajes de las distintas categorías de clase propuestas por E. Wright y colaboradores (sin asignación de cónyuges), por sexo. Area Metropolitana de Buenos Aires. Sept-Nov, 1995.





PROPIETARIOS Varones Mujeres

% %



01. Burguesía (10 y más empleados) 1.2 0.2

02. Pequeños empleadores (1-9 empleados) 2.0 0.9

03. Pequeña burguesía 24.4 16.9



NO PROPIETARIOS (ASALARIADOS)



Directivos

04. Directivos expertos o calificados 0.7 0.1

05. Directivos semi-calificados 0.1 0.1

06. Directivos no calificados 0.8 0.4



Supervisores

07. Supervisores expertos o calificados -- ---

08. Supervisores semi-calificados 1.9 0.9

09. Supervisores no calificados 3.9 1.7



Empleados y obreros

10. Empleados u obreros calificados 3.8 2.1

11. Obreros semi-calificados 18.8 14.9

12. Proletarios 42.4 61.7



TOTALES 100.0 100.0

N 953 1086



















































APENDICE D: Descripción construcción clases







CONSTRUCCION DEL ESQUEMA DE CLASES SEGUN INVESTIGACIONES ESTANDAR DE ESTADOS UNIDOS







**** CLASE 1 ****

repla klaseenc with 1 for ((p077 > 2099 .and. p077 < 2311) .or. (p077 > 2399 .and. p077 < 2461)) .and. (p082 = 3 .or. p082 =4)



**** CLASE 2 *****

repla klaseenc with 2 for ((p077 > 2099 .and. p077 < 2311) .or. (p077 > 2399 .and. p077 < 2461)) .and. p082 < 3



**** CLASE 3 ***

repla klaseenc with 3 for p077 > 1099 .and. p077 < 1320 .and. (p083 < 4 .or. (p082 = 3 .and. p083 = 9))

repla klaseenc with 3 for p077 > 1209 .and. p077 < 1230 .and. p082 < 3 .and. (p083 = 5 .or. p083 = 6)

repla klaseenc with 3 for p077 > 1099 .and. p077 < 1320 .and. p079 = 7 .and. p082 = 3 .and. p084 > 5 .and. p084 < 997

repla klaseenc with 3 for (p077 = 1312 .or. p077 = 1317) .and. (p079 = 4 .or. p079 = 15 ) .and. p082 = 4



**** CLASE 4 ****

repla klaseenc with 4 for ((p077 > 2319 .and. p077 < 2360) .or. (p077 > 3099 .and. p077 < 3481)) .and. (p082 <> 3 .or. (p082 = 3 .and. p084 < 2))



**** CLASE 5 ****

repla klaseenc with 5 for p077 < 9999 .and. p079 <> 7 .and. p084 > 1 .and. p084 < 6

repla klaseenc with 5 for p077 = 7224 .and. p079 <> 7 .and. p082 = 3 .and. p084 > 5 .and. p084 < 997

**** CLASE 6 ***

repla klaseenc with 6 for p077 > 4099 .and. p077 < 4234



**** CLASE 7 ***

repla klaseenc with 7 for p077 > 5219 .and. p077 < 5231 .and. (p082 < 3 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6)

repla klaseenc with 7 for p077 > 1199 .and. p077 < 1301 .and. p079 = 7 .and. (p084 < 6 .or. p084 = 999)

repla klaseenc with 7 for p077 > 5219 .and. p077 < 5231 .and. (p082 = 3 .or. p082 = 4) .and. p079 = 7 .and. (p084 < 6 .or. p084 = 999)

repla klaseenc with 7 for p077 = 3422 .and. p079 = 7 .and. p082 = 3 .and. p084 < 6

repla klaseenc with 7 for ((p077 > 1310 .and. p077 < 1222) .or. (p077 > 6099 .and. p077 < 6211)) .and. p079 < 3

repla klaseenc with 7 for p077 = 6113 .and. p079 = 16 .and. p082 = 4



**** CLASE 8 ****



repla klaseenc with 8 for ((p077 > 7109 .and. p077 < 7114) .or. (p077 > 7209 .and. p077 < 7443)) .and. p084 < 2 .and. p079 = 4

repla klaseenc with 8 for p077 > 8099 .and. p077 < 8335 .and. p082 = 4 .and. p079 = 4



**** CLASE 9 ****

repla klaseenc with 9 for p077 > 7120 .and. p077 < 7144 .and. (p082 <> 3 .or. (p082 = 3 .and. p084 < 2)) .and. p079 = 6

repla klaseenc with 9 for p077 > 7099 .and. p077 < 7443 .and. (p082 <> 3 .or. (p082 = 3 .and. p084 < 2)) .and. (p079 = 4 .or. p079 = 6)



**** CLASE 10 ****

repla klaseenc with 10 for p077 > 7099 .and. p077 < 7443 .and. (p082 <> 3 .or. (p082 = 3 .and. p084 < 2)) .and. p079 <> 4 .and. p079 <> 6

repla klaseenc with 10 for p077 > 8099 .and. p077 < 8341 .and. p082 = 4 .and. p079 <> 4





**** CLASE 11 ****

repla klaseenc with 11 for ((p077 > 5099 .and. p077 < 5211) .or. (p077 > 8309 .and. p077 < 8335)) .and. p082 <> 3 .and. p079 <> 4



**** CLASE 12 ***

repla klaseenc with 12 for p077 > 8099 .and. p077 < 8335 .and. (p082 < 3 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6) .and. p079 = 4



**** CLASE 13 ***

repla klaseenc with 13 for p077 > 8099 .and. p077 < 8341 .and. (p082 < 3 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6) .and. p079 <> 4



**** CLASE 14 ***

repla klaseenc with 14 for ((p077 > 9099 .and. p077 < 9163) .or. (p077 > 9299 .and. p077 < 9334)) .and. (p082 < 3 .or. p082 = 4 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6) .and. p079 = 4



**** CLASE 15 ***

repla klaseenc with 15 for ((p077 > 9099 .and. p077 < 9163) .or. (p077 > 9299 .and. p077 < 9334)) .and. (p082 < 3 .or. p082 = 4 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6 .or. p082 = 7) .and. p079 <> 4

repla klaseenc with 15 for p077 > 9199 .and. p077 <9214 .and. (p082 < 3 .or. p082 = 5 .or. p082 = 6) .and. p079 < 3

repla klaseenc with 15 for p077 = 6113 .and. p079 = 16 .and. p082 = 1 .and. p083 = 5









NOTA 1: Para las otras alternativas: ocupación alrededor de los 16 años, alrededor de los 35 años, jubilados, ocupación cónyuge, ocupación padre y madre, los números de las preguntas aquí consideradas se cambian por las equivalentes para cada caso que figuran en el cuestionario.



NOTA 2: Para construir el esquema definitivo del encuestado, se le atribuye primero la clase del encuestado (KLASEENC) a la clase definitiva (KLASETOT); si no hay información como activo y sí para jubilados, que figuran en KLASEJUB, se asigna a KLASETOT este último código; si no hay información para estas dos instancias -ocupación actual o jubilados- se busca si el encuestado mantiene la ocupación de los 35 años (KLASE35) en cuyo caso este código pasa a KLASETOT; finalmente, si en ninguna de estas instancias previas hay código, se ve si el encuestado mantiene su ocupación de alrededor de los 16 años (KLASE16), en cuyo caso este código es el que pasará a la categorización definitiva en KLASETOT. Cuando a los casos sin ocupación -y, consecuentemente, sin clase- se les otorga el código del cónyuge (KLASECONYU), se obtiene otra categorización final, KLASEALL, que incluye la categoría del cónyuge. Las categorizaciones de padre (KLASEPADRE) y madre (KLASEMADRE) figuran ya con su código definitivo.











































CONSTRUCCION ESQUEMA DE CLASES DE GOLDTHORPE







** CLASE 1 ***

repla claseg with 1 for p077 > 1099 .and. p077 < 1120

repla claseg with 1 for p077 > 1199 .and. p077 < 1300 .and. (p082 < 3.or.p082=5.or.p082=6) .and. P097 > 5 .and. p097 < 9995 .and. p098 >5 .and. p098 < 9995

repla claseg with 1 for p077 > 1299 .and. p077 < 1400 .and. p083 < 3 .and. (p097 > 5 .and. p097 < 9995 .or. p098 > 5 .and. p098 < 9995)

repla claseg with 1 for p077 > 1999 .and. p077 < 3000 .and. p077 <> 2331

repla claseg with 1 for p077 < 9999 .and. p082 = 3 .and. p084 > 5 .and. p084 < 995

repla claseg with 1 for p077 = 1210 .and. (p082 < 3.or.p082=5.or.p082=6) .and. (p097 = 9998 .or. p098 = 9998)

repla claseg with 1 for p077 = 1229 .and. p082=1 .and. p083=2



** CLASE 2 ***

repla claseg with 2 for p077 = 1210 .and. p082=3 .and. (p084 < 6 .or. p084=998)

repla claseg with 2 for (p077 = 1210 .or. p077 = 1226 .or. p077=1229) .and. p082=1 .and. p083=6

repla claseg with 2 for p077 = 2331

repla claseg with 2 for p077 > 3099 .and. p077 < 3500

repla claseg with 2 for p077 > 1299 .and. p077 < 1400 .and. p082=3 .and. p084 < 6

repla claseg with 2 for p077 > 1299 .and. p077 < 1400 .and. (p082 < 3.or.p082=5.or.p082=6) .and. ((p097 < 6.or.p097=9998) .or. (p098 < 6.or.p098=9998))

repla claseg with 2 for p077 > 3999 .and. p077 < 5000 .and. p083<>5

repla claseg with 2 for p077 = 5210 .and. p083 = 4

repla claseg with 2 for p077 = 5220 .and. p083 = 4

repla claseg with 2 for p077 = 5169 .and. p082 < 3



** CLASE 3 **

repla claseg with 3 for p077 > 3999 .and. p077 < 5000 .and. p083=5

repla claseg with 3 for p077 > 5199 .and. p077 < 5300 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082 < 8



** CLASE 4 **

repla claseg with 4 for p077 > 5099 .and. p077 < 5200 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082<8 .and. (p083=5.or.p083=9)



** CLASE 5 **

** CLASE 6 **

repla claseg with 6 for p077 > 3999 .and. p077 < 9999 .and. p082=3 .and. p084 < 6



** CLASE 7 *

repla claseg with 7 for p077 > 3999 .and. p077 < 9000 .and. p077<>7122 .and. p077<>7129 .and. p082=4

repla claseg with 7 for p077 = 5141 .and. p082=4

repla claseg with 7 for (p077 = 1312 .or. p077=1317) .and. p082=4

repla claseg with 7 for p077 > 9110 .and. p077 < 9114 .and. p082=4

** CLASE 8 **

repla claseg with 8 for p077 > 6099 .and. p077 < 6300 .and. p082=4



** CLASE 9 **

repla claseg with 9 for p077 > 5099 .and. p077 < 5130 .and. p083=4

repla claseg with 9 for P077 > 5159 .and. p077 < 5170 .and. p083=4

repla claseg with 9 for p077 > 6099 .and. p077 < 9000 .and. p083=4 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082<8

repla claseg with 9 for p077 > 5099 .and. p077 < 5200 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082<8 .and. p083=4

repla claseg with 9 for (p077=7231 .or. p077=7243) .and. p082 < 3 .and. p083=3

repla claseg with 9 for p077 = 9132 .and. p082=1 .and. p083=4



** CLASE 10 **

repla claseg with 10 for p077 > 7099 .and. p077 < 7500 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082<8 .and. (p083=5.or.p083=9)

repla claseg with 10 for (p077=7122 .or. p077=7129) .and. p082=4

repla claseg with 10 for p077 >6109 .and. p077 < 6300 .and. p082<>3 .and.p082<>4 .and. p083=5







** CLASE 11 **

repla claseg with 11 for (p077 = 5131.or.p077=5142) .and. (p082=6 .or. p082=7)

repla claseg with 11 for p077 > 7999 .and. p077 < 9000 .and. p082<>3 .and. p082<>4 .and. p082<8

repla claseg with 11 for p077 > 9099 .and. p077 < 9200 .and. p082<>3 .and. p082<8 .and. p083=5

repla claseg with 11 for p077 > 9299 .and. p077 < 9400 .and. p082<>3 .and. p082<8 .and. p083=5

repla claseg with 11 for p077 = 9131 .and. p082=4

repla claseg with 11 for p077 = 9132 .and. (p082=4.or.p082=7)

repla claseg with 11 for (p077 = 9151 .or. p077=9152 .or. p077=9162 .or.p077=9313.or.p077=9322.or.p077=9332.or.p077=9333) .and. (p082=4 .or. p082=5)

repla claseg with 11 for p077 = 9131 .and. p082=7



** CLASE 12 **

repla claseg with 12 for p077 > 9199 .and. p077 < 9300 .and. p082<>3 .and. p082<8





NOTA 1: Para las otras alternativas: ocupación alrededor de los 16 años, alrededor de los 35 años, jubilados, ocupación cónyuge, ocupación padre y madre, los números de las preguntas aquí consideradas se cambian por las equivalentes para cada caso que figuran en el cuestionario.



NOTA 2: Para construir el esquema definitivo del encuestado, se le atribuye primero la clase del encuestado (CLASEG) a la clase definitiva (CLASEGTOT); si no hay información como activo y sí para jubilados, que figuran en CLASEGJ, se asigna a CLASEGTOT este último código; si no hay información para estas dos instancias -ocupación actual o jubilados- se busca si el encuestado mantiene la ocupación de los 35 años (CLASE35) en cuyo caso este código pasa a CLASEGTOT; finalmente, si en ninguna de estas instancias previas hay código, se ve si el encuestado mantiene su ocupación de alrededor de los 16 años (CLASE16), en cuyo caso este código es el que pasará a la categorización definitiva en CLASEGTOT. Cuando a los casos sin ocupación -y, consecuentemente, sin clase- se les otorga el código del cónyuge (CLASECONYU), se obtiene otra categorización final, CLASEGALL, que incluye la categoría del cónyuge. Las categorizaciones de padre (CLASEPADRE) y madre (CLASEMADRE) figuran ya con su código definitivo.















































CONSTRUCCION ESQUEMA DE CLASES DE WRIGHT, EN TRES ETAPAS:





1) CLASEWENC - Primera Etapa



** clase 1 ****

repla clasewenc with 1 for p077 < 9999 .and. p082 = 3 .and. p084 >9.and. p084 <996

** clase 2 ****

repla clasewenc with 2 for p077 < 9999 .and.p082 = 3 .and. (p084<10 .or. p084>997)



** clase 3 ****

repla clasewenc with 3 for p077 < 9999 .and.p082 = 4 .and. p077 <9000



** clase 4 *****

repla clasewenc with 4 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a<4.or.p113b<4.or.p113c<4.or.p113d<4) .and. p106=1 .and.(p107a=1 .or. p107b=1.or.p107c=1 .or.p107d=1.or.p107e=1 .or.p110a<3.or.p110b<3.or.p110c<3).and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 5 ******

repla clasewenc with 5 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a<4.or.p113b<4.or.p113c<4.or.p113d<4) .and. p106=1 .and.(p107a=1 .or. p107b=1.or.p107c=1 .or.p107d=1.or.p107e=1 .or.p110a<3.or.p110b<3.or.p110c<3).and. p083=5



** clase 6 *****

repla clasewenc with 6 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a<4.or.p113b<4.or.p113c<4.or.p113d<4) .and. (p106 > 1.or.(p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2)).and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 7 *****

repla clasewenc with 7 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a<4.or.p113b<4.or.p113c<4.or.p113d<4) .and. p106 > 1 .and.p107a=2 .and. p107b=2.and.p107c=2 .and.p107d=2.and.p107e=2 .and.p083=5

repla clasewenc with 7 for p077 = 2310 .and. p082=1 .and. p083=5.and. (p113a=3 .and. p113b=3 .and. p113c=3 .and. p113d=3)

repla clasewenc with 7 for p077 = 4115 .and. p082=1 .and. p083=5.and. (p113a=2 .and. p113b=2 .and. p113c=2 .and. p113d=2)

repla clasewenc with 7 for p077 = 7129 .and. p082 = 1 .and. p083=5.and. (p113a=1 .and. p113b = 1 .and. p113c=1 .and. p113d=1)



** clase 8 *****

repla clasewenc with 8 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a=4.or.p113b=4.or.p113c=4.or.p113d=4) .and. p106=1 .and.(p107a=1 .or. p107b=1.or.p107c=1 .or.p107d=1.or.p107e=1 .or.p110a<3.or.p110b<3.or.p110c<3).and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 9 *****

repla clasewenc with 9 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a=4.or.p113b=4.or.p113c=4.or.p113d=4) .and. p106=1 .and.(p107a=1 .or. p107b=1.or.p107c=1 .or.p107d=1.or.p107e=1 .or. p110a<3.or.p110b<3.or.p110c<3).and.p083=5

repla clasewenc with 9 for p077 < 9999 .and. p083 = 6 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4)



** clase 10 *****

repla clasewenc with 10 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a=4.or.p113b=4.or.p113c=4.or.p113d=4) .and. (p106 > 1.or.(p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2)).and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 11 ******

repla clasewenc with 11 for p077 < 9999 .and.p082 < 3 .and.(p113a=4.or.p113b=4.or.p113c=4.or.p113d=4) .and. (p106 > 1.or.(p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2)) .and.p083=5

repla clasewenc with 11 for p077 = 5220 .and. p082 < 3 .and. p083= 5 .and. (p113a = 2 .and. p113b = 2 .and. p113c = 2 .and. p113d =2)



** clase 12 ******

repla clasewenc with 12 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. (p110a<3.or.p110b<3.or. p110c<3) .and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 13 *****

repla clasewenc with 13 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. p106=1.and.(p107a=1.or.p107b=1.or.p107c=1.or.p107d=1.or.p107e=2).and.(p083<5.or.p083=6)

repla clasewenc with 13 for p077 = 2221 .and. p082 = 1 .and. p083=4.and. (p113a=9 .and. p113b=9 .and. p113c=9 .and. p113d=9)



** clase 14 ******

repla clasewenc with 14 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2.and.(p083<5.or.p083=6)



** clase 15 *****

repla clasewenc with 15 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. (p110a<3 .or.p110b<3.or.p110c<3) .and.p083=5



** clase 16 ****

repla clasewenc with 16 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. p106=1.and.(p107a=1.or.p107b=1.or.p107c=1.or.p107d=1.or.p107e=1).and.p083=5



** clase 17 ****

repla clasewenc with 17 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a>4.or.p113b>4.or.p113c>4.or.p113d>4) .and. p106 > 1 .and.p083<7

repla clasewenc with 17 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a=9.or.p113b=9.or.p113c=9.or.p113d=9) .and. p106 > 1 .and.p083<7

repla clasewenc with 17 for p077 = 4121 .and. p082 < 3 .and. p083= 5 .and. (p113a > 7 .or. p113b > 7 .or. p113c > 7 .or. p113d > 7)



** clase 18 *****

repla clasewenc with 18 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a=5.or.p113b=5.or.p113c=5.or.p113d=5) .and. (p106 > 1.or.(p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2)).and.p083=5

repla clasewenc with 18 for p077 < 9999 .and. p082 < 3 .and.(p113a=9.or.p113b=9.or.p113c=9.or.p113d=9) .and. (p106 > 1.or.(p106=1 .and.p107a=2.and.p107b=2.and.p107c=2.and.p107d=2.and.p107e=2)).and.p083=5

repla clasewenc with 18 for p077 = 2320 .and. p082=1 .and. p083=5.and. (p113a=8.and. p113b=8 .and. p113c=8 .and. p113d=8)

repla clasewenc with 18 for p077 > 8999 .and. p077 < 9999 .and.(p082 = 4 .or. p082 = 7)

repla clasewenc with 18 for (p077 = 5131 .or. p077 = 5142) .and.p082 = 7

repla clasewenc with 18 for p077 < 9999 .and. (p082 = 5 .or. p082= 6)







2) CLASEWCUAL - Segunda Etapa





** clase 19 *****

repla clasewcual with 19 for p077 >2099 .and. p077<2461 .and. p077<>2320 .and. p077<>2331 .and. p077<>2332.and.p077<>2340.and.p077<>2351.and.p077<>2352.and.p077<>2359 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 20 *****

repla clasewcual with 20 for p077 >1099 .and. p077<1320 .and. p004a>7 .and. p004a<11 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 21 ******

repla clasewcual with 21 for (p077 >3099 .and. p077<3300 .or. p077>3399 .and. p077<3481) .and. p004a>7 .and. p004a<11 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 22 ******

repla clasewcual with 22 for (p077=2320 .or. p077=2331 .or. p077=2332 .or. p077=2340.or. p077=2351.or.p077=2352.or.p077=2359 .or.(p077>3299.and.p077<3481)) .and.p004a>3 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 23 *****

repla clasewcual with 23 for p077 >7099 .and. p077<7443 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 24 *****

repla clasewcual with 24 for p077 >1099 .and. p077<1320 .and. p004a<8 .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 25 ******

repla clasewcual with 25 for (p077 >3099 .and. p077<3300 .or. p077>3339 .and. p077<3481) .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 26 ****

repla clasewcual with 26 for (p077>4099.and.p077<4224.or.p077>5099.and.p077<5231).and.p004a>3.and.p004a<11.and.p104>1.and.p104<5.and.((p105a=1.and.p105b=1).or.(p105a=1.and.p105c=1).or.(p105a=1.and.p105d=1).or.(p105b=1.and.p105c=1)).and.(p082<3.or.p082=5)

repla clasewcual with 26 for (p077 >4099 .and. p077<4224 .or. p077>5099 .and. p077<5231) .and. p004a>3 .and. p004a<11 .and.p104>1.and.p104<5 .and.((p105b=1.and.p105d=1).or.(p105c=1.and.p105d=1)) .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)

repla clasewcual with 26 for (nroenc=574 .or. nroenc=1046 .or. nroenc=1393 .or. nroenc=1022 .or. nroenc=8518.or.nroenc=571.or.nroenc=9049.or.nroenc=1418.or.nroenc=370) .and. (p004a=7 .or.p004a=8).and. p082<3

repla clasewcual with 26 for p077=4121. or p077=4131. or p077=4133. and.p004a>3.and.p004a<11.and.p104>1.and.p104<5. and.((p105a=1.and.p105b=1).or.(p105a>1.and.p105c>1).or.(p105a>1.and.p105d>1).or.(p105b>1.and.p105c>1)).and.(p082<3.or.p082=5)

repla clasewcual with 26 for and.p004a>3.and.p004a<11.and.((p105a=1.and.p105b=1). or.(p105a=1.and.p105c=1).or. (p105a=1.and.p105d=1).or.(p105b=1.and.p105c=1)).and.(p082<3.or.p082=5)



** clase 27 ****

repla clasewcual with 27 for (p077 >4099 .and. p077<4224 .or. p077>5099 .and. p077<5231) .and. (p004a<4 .or. (p004a=4 .and.p104=1)) .and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)

repla clasewcual with 27 for (p077 >4099 .and. p077<4224 .or. p077>5099 .and. p077<5231) .and. p004a>3 .and. p004a<8 .and.(p083 = 5 .or. p083=9).and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)

repla clasewcual with 27 for p077 = 5131 .and. p082 = 7

repla clasewcual with 27 for (nroenc=1079.or.nroenc=1931.or.nroenc=2567.or.nroenc=3031) .and. p004a=4 .and. p082<3

repla clasewcual with 27 for (p077>4099 .and. p077<4190) .and. p004a=4 .and.(p083 = 5 .or.p083=9).and.(p082<3.or.p082=5.or.p082=6)



** clase 28 ****

repla clasewcual with 28 for ((p077 >6099 .and. p077 < 6211) .or.(p077 > 8099 .and. p077 < 8341)).and. (p082<3.or.(p082>4.and.p082<8))

repla clasewcual with 28 for (p077 > 9099 .and. p077 < 9334).and. (p082<3.or.(p082>3.and.p082<8))

repla clasewcual with 28 for p077 = 5142 .and. p082 = 7



** clase 29 ****

repla clasewcual with 29 for p077 > 1099 .and. p077 < 1320 .and. (p004a < 4 .or. p004a=99).and. (p082<3.or.p082=5.or.p082=6)







3) CLASEWFIN - Síntesis Final.





**** DIRECTIVOS EXPERTOS ****

repla clasewfin with 4 for clasewenc > 3 .and. clasewenc < 7 .and. clasewcual = 20

repla clasewfin with 4 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 20

repla clasewfin with 4 for clasewenc = 8 .and. clasewcual = 20



**** DIRECTIVOS CUALIFICADOS ****

repla clasewfin with 5 for clasewenc > 3 .and. clasewenc < 7 .and. clasewcual = 24



**** DIRECTIVOS NO CUALIFICADOS ****

repla clasewfin with 6 for clasewenc > 3 .and. clasewenc < 7 .and. clasewcual = 29

repla clasewfin with 6 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 24

repla clasewfin with 6 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 29

repla clasewfin with 6 for clasewenc = 4 .and. clasewcual = 25



**** SUPERVISORES EXPERTOS ****

repla clasewfin with 7 for ((clasewenc > 7 .and. clasewenc < 11) .or. (clasewenc > 11 .and. clasewenc < 16)) .and. clasewcual = 21



**** SUPERVISORES CUALIFICADOS ****

repla clasewfin with 8 for ((clasewenc > 7 .and. clasewenc < 11) .or. (clasewenc > 11 .and. clasewenc < 16)) .and. clasewcual = 25

repla clasewfin with 8 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 22

repla clasewfin with 8 for clasewenc = 14 .and. clasewcual = 22

repla clasewfin with 8 for (clasewenc = 11 .or. clasewenc > 15) .and. clasewcual = 25 .and. p083 < 5 .and. p004a > 5 .and. p004a < 11

repla clasewfin with 8 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 23 .and. p083 < 5 .and. p004a > 5 .and. p004a < 11

repla clasewfin with 8 for clasewenc = 4 .and. clasewcual = 26 .and. p083 < 5



**** SUPERVISORES NO CUALIFICADOS ****

repla clasewfin with 9 for ((clasewenc > 7 .and. clasewenc < 11) .or. (clasewenc > 11 .and. clasewenc < 16)) .and. clasewcual = 26

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 27

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 14 .and. clasewcual = 27

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 5 .and. clasewcual = 27

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 4 .and. clasewcual = 27

repla clasewfin with 9 for (clasewenc = 11 .or. clasewenc > 15) .and. clasewcual = 25 .and. p083 < 5 .and. p004a < 6

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 23 .and. p083 = 4 .and. p004a < 6

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 4 .and. clasewcual = 23 .and. p083 < 5

repla clasewfin with 9 for clasewenc = 8 .and. clasewcual = 23 .and. p083 = 4 .and. p004a = 4



**** EXPERTOS *****

repla clasewfin with 10 for clasewcual = 19



**** OBREROS O EMPLEADOS CUALIFICADOS ****

repla clasewfin with 11 for (clasewenc = 7 .or. clasewenc = 11 .or. clasewenc > 15) .and. (clasewcual = 22 .or. clasewcual = 23 .or. clasewcual = 26)

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 8 .and. clasewcual = 22

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 9 .and. clasewcual = 22

repla clasewfin with 11 for (clasewenc = 11 .or. clasewenc > 15) .and. clasewcual = 25 .and. p083 = 5

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 18 .and. clasewcual = 25 .and. p082 = 6 .and. p004a = 5

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 13 .and. clasewcual = 28

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 11 .and. clasewcual = 27 .and. p083 = 5 .and. p004a = 6

repla clasewfin with 11 for clasewenc = 15 .and. clasewcual = 23 .and. p083 = 5 .and. p004a = 2



**** PROLETARIOS ****

repla clasewfin with 12 for (clasewenc = 7 .or. clasewenc > 15) .and. (clasewcual = 27 .or. clasewcual = 28)





NOTA 1: Para las otras alternativas: ocupación alrededor de los 16 años, alrededor de los 35 años y jubilados, los números de las preguntas aquí consideradas se cambian por las equivalentes para cada caso que figuran en el cuestionario.



NOTA 2: Para construir el esquema definitivo del encuestado, se le atribuye primero la clase del encuestado (CLASEWENC) a la clase definitiva (CLASEWEND); si no hay información como activo y sí para jubilados, que figuran en CLASEWJUBF, se asigna a CLASEWEND este último código; si no hay información para estas dos instancias -ocupación actual o jubilados- se busca si el encuestado mantiene la ocupación de los 35 años (CLASEW35F) en cuyo caso este código pasa a CLASEWEND; finalmente, si en ninguna de estas instancias previas hay código, se ve si el encuestado mantiene su ocupación de alrededor de los 16 años (CLASEW16F), en cuyo caso este código es el que pasará a la categorización definitiva en CLASEWEND.









APENDICE E: Cuestionario referido a estratificación y movilidad.



Cuestionario Nro.

C 1 2 3 4



Buenos días/tardes. Estoy realizando una encuesta para la Universidad de Buenos Aires sobre temas referidos al trabajo y la educación. La Universidad agradece su colaboración.



Elección encuestado/a: Por favor, vaya diciéndome los nombres de las personas que viven regularmente aquí, excluido el servicio doméstico, para anotarlos en esta planilla y poder elegir a quién vamos a entrevistar ... Empiece por el/la menor ..., continúe por el/la que le sigue ... y así hasta completar los nombres de pila de todos.



(La columna edad sirve para que Ud. controle que las personas se hallan correctamente ordenadas. Bajo D (días) anote los de menos de un mes, bajo M (meses) anote los de un mes a menos de un año, y bajo A (años) al resto).

Edad Ultimo número del cuestionario

Nombres de pila,

N de menor a mayor edad: D M A 1 2 3 4 5 6 7 8 9 0

1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

2 1 1 2 2 1 2 1 2 1 2

3 2 3 3 1 2 1 3 2 1 1

4 3 2 4 2 4 1 1 2 3 4

5 4 4 5 5 1 3 1 2 3 2

6 1 5 2 6 4 2 4 1 3 6

7 1 6 6 1 5 7 2 7 4 3

8 2 1 1 7 5 4 8 1 3 6

9 5 1 9 3 1 4 8 2 6 7

10 2 4 7 8 3 6 5 9 10 1

(Una vez que completó el cuadro, siga con el dedo el último renglón completado hasta alcanzar la intersección con la columna que lleva el último número de este cuestionario. Ese casillero le indica el orden de la persona seleccionada).













Datos personales de quien fuera elegido



01. SEXO: Varón ................................. [1]

Mujer ................................. [2]





02. EDAD (AL ULTIMO CUMPLEAÑOS): ______________________________ [ ]





03. ESTADO CIVIL:



Casado/a ................. (IR A P04) ..................... [1]

Unido/a de hecho ......... (IR A P04) ..................... [2]

Soltero/a ................ (PREGUNTAR 3A) ................. [3]

Divorciado/a ............. (PREGUNTAR 3A) ................. [4]

Separado/a ............... (PREGUNTAR 3A) ................. [5]

Viudo/a .................. (PREGUNTAR 3A) ................. [6]



3A. ¿Vive actualmente en pareja?



Sí ...................................... [1]

No ...................................... [2]





04. Quisiéramos hacerle algunas preguntas sobre la

educación recibida por Ud. En primer lugar, ¿podría

decirnos cuál fue el nivel más alto de educación que

Ud. alcanzó?

B:

Si no

A: completó: C:

¿Completó Ult. año ¿Asiste

ese nivel? aprobado? actualmente?

(4o/5o/etc)

sin estudios [x]

primaria SI [2] NO [1] -> __________ SI [1] NO [2]

secundaria SI [4] NO [3] -> __________ SI [1] NO [2]

terciaria, después

de secundaria SI [6] NO [5] -> __________ SI [1] NO [2]

universitaria SI [8] NO [7] -> __________ SI [1] NO [2]

posgrado (Master/Dr.) SI [0] NO [9] -> __________ SI [1] NO [2]





D. (SOLO PARA LOS QUE COMPLETARON ALGUN NIVEL, DESPUES DEL

PRIMARIO) ¿Cuál fue el título más alto que obtuvo Ud.?

____________________________________________________ [ ]



















E. ¿Tuvo Ud. otros estudios, que le hayan llevado 6 meses o más?

(ENCUESTADOR: REGISTRAR EL DE MAYOR DURACION)



¿Completó estudios?

Estudio:_________________________ Sí [00] No [18]



No tuvo otros estudios ...... (IR A P05) ......... [19]





F. (SOLO PARA LOS QUE TIENEN "OTROS ESTUDIOS"). ¿Cuántos meses

o años completos de estudios hizo Ud. en todos sus otros

estudios? (REGISTRAR EL NRO. DE AÑOS COMPLETOS Y LOS MESES

-HASTA 11- EN CADA UNO DE LOS LUGARES ESPECIFICADOS ABAJO).

Nro. de años _______ Nro. de meses _______



Antecedentes familiares



05. Nos gustaría hacerle algunas preguntas sobre sus primeros años.

En primer lugar, ¿dónde nació Ud.?



País _____________________________________________ [ ]

Provincia ________________________________________ [ ]

Ciudad ___________________________________________ [ ]

Localidad o Pueblo _______________________________ [ ]



SI NACIO EN EL EXTRANJERO: ¿EN QUE AÑO VINO A

QUEDARSE EN EL PAIS? Año: _______________ [ ]



06. A los 16 años de edad, ¿Vivía Ud. en la misma localidad donde

nació o en una distinta?



La misma ........ (IR A P07) .......... [1]

Distinta ........ (PREGUNTAR 6A) ...... [2]



6A. (SI DISTINTA) ¿Cuál?



País _____________________________________________ [ ]

Provincia ________________________________________ [ ]

Ciudad ___________________________________________ [ ]

Localidad o Pueblo _______________________________ [ ]





07. En esa etapa, hasta los 16 años, ¿creció mayormente Ud. en una

ciudad, un pueblo o un área rural?



Ciudad [1] Pueblo [2] Area rural [3]



Nombre Lugar: ____________________________________________

Cantidad de habitantes aproximada: _______________________ [0]



08. ¿Vivía Ud. con sus dos padres cuando tenía 16 años?



Sí ............ (IR A P10) ............ [1]

No ....... (PREGUNTAR P09) ............ [2]

09. (SI NO VIVIA CON AMBOS) ¿Con quién vivía cuando tenía 16? [SI SE

CASó O SE FUE DE CASA A LOS 16, PREGUNTAR PARA ANTES DE ELLO]



Madre solamente ....................... [1]

Padre solamente ....................... [2]

Padre y madrastra ..................... [3]

Madre y padrastro ..................... [4]

Otra situación: ¿_____________________? [5]

Estaba en una Institución ............. [6]



09A. ¿Qué pasó con padre y/o madre? _______________________ [ ]



[SI VIVIA CON LA MADRE SOLAMENTE, IR A P20]



10. ¿Dónde nació su padre (u otro varón a cargo)? [SI NO CONOCIO

A SU PADRE Y NO HABIA VARON A CARGO, PASAR A P20]



País ____________________________________________________ [ ]

Provincia _______________________________________________ [ ]

Ciudad/Localidad o Pueblo: ______________________________ [ ]

SI NACIO EN EL EXTRANJERO: ¿VINO A QUEDARSE EN EL PAIS?

No [99] Sí [00] -> ¿Año? ____________ [ ]



11. ¿Qué estudios pudo alcanzar él ?

B:

Si no

A: completó: C:

¿Completó Ult. año ¿Asiste

ese nivel? aprobado? actualmente?

(4o/5o/etc)

sin estudios [x]

primaria SI [2] NO [1] -> _________ SI [1] NO [2] secundaria SI [4] NO [3] -> _________ SI [1] NO [2]

terciaria, después

de secundaria SI [6] NO [5] -> _________ SI [1] NO [2]

universitaria SI [8] NO [7] -> _________ SI [1] NO [2]

posgrado (Master/Dr.) SI [0] NO [9] -> _________ SI [1] NO [2]



D. (SOLO PARA LOS QUE COMPLETARON ALGUN NIVEL, DESPUES DEL

PRIMARIO) ¿Cuál fue el título más alto que obtuvo ?

____________________________________________________ [ ]



12. Quisiéramos saber algo sobre el trabajo principal de su padre (o varón

a cargo) cuando Ud. tenía 16 años. ¿Qué clase de trabajo hacía?

(Ej.: Administrativo: calcula los sueldos/ Chofer: maneja colectivos/

Cosedor: cose zapatos de cuero con máquina eléctrica/ Portero: limpia y

cuida la escuela/ Pastelera: hace tortas y masitas para vender afuera/ etc.)





13. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P12) ¿Cuáles eran, en líneas generales,

las principales actividades de su padre (o varón a cargo) en ese

trabajo?





14. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización era esa

en donde él trabajaba? Esto es, ¿qué es lo que hacían o

fabricaban? (Ej.: Fabricación de cocinas; transporte colectivo

de pasajeros; fabricación de zapatos de cuero; enseñanza

primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)







15. ¿Trabajaba en ... ?



Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

En su hogar para afuera ............... [5]

Servicio doméstico/jardinero, etc. .... [6]

Otro: _________________________ ....... [7]





16. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encontraba él ... ?



Asalariado fijo, estable ............ (PREGUNTAR P17) ... [1]

Asalariado temporal ................. (PREGUNTAR P17) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P18) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P19) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P20) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración ..... (IR A P20) ... [6]





17. ¿Era un puesto de ?

Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina.. [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado u obrero regular? ....... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A P20]



18. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contar a su padre (o

varón a cargo) o a sus posibles socios, estaban empleados en

esa actividad con carácter permanente?



Número de personas empleadas: _________ [ ]





19. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Durante cuánto tiempo desarrolló

él esa actividad?



Años: __________ Meses: _________



20. ¿Dónde nació su madre (o mujer a cargo)? [SI NO CONOCIO A

SU MADRE Y NO HABIA MUJER A CARGO, PASAR A P31]



País ____________________________________________________ [ ]

Provincia _______________________________________________ [ ]

Ciudad __________________________________________________ [ ]

Localidad o Pueblo ______________________________________ [ ]



SI NACIO EN EL EXTRANJERO: ¿VINO A QUEDARSE EN EL PAIS?

No [99] Sí [01] -> ¿Año? ____________ [ ]



21. ¿Qué estudios pudo alcanzar ella?

B:

Si no

A: completó: C:

¿Completó Ult. año ¿Asiste

ese nivel? aprobado? actualmente?

(4o/5o/etc)

sin estudios [x]

primaria SI [2] NO [1] -> __________ SI [1] NO [2]

secundaria SI [4] NO [3] -> __________ SI [1] NO [2]

terciaria, después

de secundaria SI [6] NO [5] -> __________ SI [1] NO [2]

universitaria SI [8] NO [7] -> __________ SI [1] NO [2]

posgrado (Master/Dr.) SI [0] NO [9] -> __________ SI [1] NO [2]







D. (SOLO PARA LOS QUE COMPLETARON ALGUN NIVEL, DESPUES DEL

PRIMARIO) ¿Cuál fue el título más alto que obtuvo ?

____________________________________________________ [ ]





22. ¿Estuvo su madre trabajando fuera del hogar alguna vez, con

remuneración o sin ella, desde que Ud. nació hasta que

tuvo 16 años?

Sí .................................... [1]

No ............ (PASAR A P31) ......... [2]

NO RECUERDA ... (PASAR A P31) ..........[8]



A. ¿Y hacía ese trabajo cuando Ud. tenía 16 años?



Sí .................................... [1]

No ............ (PASAR A P31) ......... [2]

NO RECUERDA ... (PASAR A P31) ..........[8]



23. Quisiéramos saber algo sobre el trabajo principal de su madre

cuando Ud. tenía 16 años. ¿Qué clase de trabajo hacía ? (Ej.:

Administrativo: calcula los sueldos/ Chofer: maneja colectivos/

Cosedor: cose zapatos de cuero con máquina eléctrica/ Portero:

limpia y cuida la escuela/ Pastelera: hace tortas y masitas para

vender afuera/ etc.)





24. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P23) ¿Cuáles eran, en líneas generales,

las principales actividades de su madre en ese trabajo?









25. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización era esa

en donde ella trabajaba? Esto es, ¿qué es lo que hacían o

fabricaban? (Ej.: Fabricación de cocinas; transporte colectivo

de pasajeros; fabricación de zapatos de cuero; enseñanza

primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)









26. ¿Trabajaba en ?

Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

En su hogar para afuera ............... [5]

Servicio doméstico .................... [6]

Otro: _________________________ ....... [7]





27. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encontraba ella ?



Asalariada fija, estable ............ (PREGUNTAR P28) ... [1]

Asalariada temporal ................. (PREGUNTAR P28) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P29) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P30) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P31) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración ..... (IR A P31) ... [6]





28. ¿Era un puesto de ... ?



Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleada u obrera regular? ....... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A PREGUNTA 31]





29. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contar a su madre o a sus

posibles socios, estaban empleados en esa actividad con carácter

permanente?

Número de personas empleadas: ________ [ ]

30. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Durante cuánto tiempo desarrolló

su madre esa actividad?



Años: __________ Meses: _________





31. Pasando a otro tema: ¿En qué religión fue criado Ud.?



Ninguna ............................... [9]

Católica .............................. [1]

Otra (aclarar) ________________________ [7]





A. ¿Y cuál es su preferencia religiosa actual?



Ninguna ......... (IR A P32) .......... [9]

Católica .............................. [1]

Otra: _________________________________ [7]





B. ¿Con qué frecuencia asiste a servicios religiosos?

(ENCUESTADOR: USE ESTAS CATEGORIAS SI ES NECESARIO)



NUNCA ................................. [1]

MENOS DE UNA VEZ AL AÑO ............... [2]

CERCA DE UNA O DOS VECES AL AÑO ....... [3]

VARIAS VECES AL AÑO ................... [4]

CERCA DE UNA VEZ AL MES ............... [5]

DOS O TRES VECES AL MES ............... [6]

CASI UNA VEZ POR SEMANA ............... [7]

UNA VEZ POR SEMANA .................... [8]

VARIAS VECES A LA SEMANA .............. [9]





Antecedentes del cónyuge, pareja



32. [ENCUESTADOR: FIJESE EN P03, PAGINA 2; SI EL ENCUESTADO ES SOLTERO

Y NO VIVE EN PAREJA, PASAR A P45, PAGINA 12]. ¿En qué religión

fue criado/a su cónyuge/pareja actual (o "ex" o fallecida, si no

está en pareja)?



Ninguna ............................... [9]

Católica .............................. [1]

Otra: _________________________________ [7]





A. ¿Y cuál es la preferencia religiosa actual de su cónyuge/

pareja (o la última conocida de su "ex" o fallecida)?



Ninguna ............................... [9]

Católica .............................. [1]

Otra: _________________________________ [7]

















33. ¿Qué estudios alcanzó su cónyuge/pareja actual (o "ex" o fallecida

si no está en pareja)?

B:

Si no

A: completó: C:

¿Completó Ult. año ¿Asiste

ese nivel? aprobado? actualmente?

(4o/5o/etc)

sin estudios [x]

primaria SI [2] NO [1] -> __________ SI [1] NO [2] secundaria SI [4] NO [3] -> __________ SI [1] NO [2]

terciaria, después

de secundaria SI [6] NO [5] -> __________ SI [1] NO [2]

universitaria SI [8] NO [7] -> __________ SI [1] NO [2]

posgrado (Master/Dr.) SI [0] NO [9] -> __________ SI [1] NO [2]





D. (SOLO PARA LOS QUE COMPLETARON ALGUN NIVEL, DESPUES DEL

PRIMARIO) ¿Cuál fue el título más alto que obtuvo ?

____________________________________________________ [ ]





E. ¿Tuvo otros estudios, que le hayan llevado 6 meses o más?

(REGISTRAR EL DE MAYOR DURACION)



¿Completó estudios?

Estudio:__________________________ SI [00] NO [18]

NO TUVO OTROS ESTUDIOS ..... (PASAR A P34) ....... [19]





F. (SOLO PARA LOS QUE TIENEN "OTROS ESTUDIOS"). ¿Cuántos

meses o años de estudios completos hizo en esos otros

estudios de 6 meses o más? (ENCUESTADOR: REGISTRE EL NRO.

DE AÑOS COMPLETOS Y LOS MESES -HASTA 11- EN CADA UNO DE LOS

LUGARES ESPECIFICADOS ABAJO).

Nro. de años _______ Nro. de meses _______





34. ¿Trabaja su cónyuge/pareja fuera del hogar, ya sea con remuneración

o sin ella?

Sí .............. (IR A P35) .......... [1]

No ........... (PREGUNTAR 34A) ........ [2]





34A. ¿Y hace trabajos para afuera dentro del hogar ?



Sí ............. (IR A P35) .......... [1]

No .......... (PREGUNTAR 34B) ........ [2]





34B. ¿Trabajó antes fuera del hogar?



Sí .......... (PREGUNTAR 34D) ........ [1]

No .......... (PREGUNTAR 34C) ........ [2]







34C. ¿Y hacía antes trabajos para afuera dentro del hogar?



Sí .......... (PREGUNTAR 34D) ........ [1]

No .......... (IR A P45) ............. [2]



34D. ¿Hace cuánto tiempo fue eso?



Meses o años: __________________________ [ ]





35. Quisiéramos saber algo sobre el trabajo principal de su cónyuge/

pareja. ¿Qué clase de trabajo hace/hacía él/ella? (Ej.:

Administrativo: calcula los sueldos/ Chofer: maneja colectivos/

Cosedor: cose zapatos de cuero con máquina eléctrica/ Portero:

limpia y cuida la escuela/ Pastelera: hace tortas y masitas para

vender afuera/ etc.)









36. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P35) ¿Cuáles son/eran, en líneas generales,

las principales actividades de su cónyuge/pareja en ese trabajo?









37. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización es/era esa

en donde él/ella trabaja/ba? Esto es, ¿qué es lo que hace/hacían

o fabrican/ban? (Ej.: Fabricación de cocinas; transporte

colectivo de pasajeros; fabricación de zapatos de cuero;

enseñanza primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)









38. ¿Trabaja/ba en ?

Sector público nacional ............... [1]

Sector público prvincial o municipal .. [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

En su hogar para afuera ............... [5]

Servicio doméstico .................... [6]

Otro: _________________________ ....... [7]

















39. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encuentra/encontraba él/ella ?



Asalariado fijo, estable ............ (PREGUNTAR P40) ... [1]

Asalariado temporal ................. (PREGUNTAR P40) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P41) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P42) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P44) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración ..... (IR A P45) ... [6]





40. ¿Es/era un puesto de ... ?



Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A PREGUNTA 44]





41. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contar a su cónyuge/

pareja o a sus posibles socios, están/ban empleados en

esta actividad con carácter permanente?



Número de personas empleadas: _________ [ ]





42. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado esta actividad su cónyuge/pareja?



Desde: __________ Hasta: __________





43. ¿Cuál cree Ud. que es/era el precio de venta (en dólares) de

este negocio o actividad profesional?



Vale/Valía u$s ___________________________ [ ]

Se vendió a u$s ___________________________ [ ]

NS / NO CORRESPONDE ........................ [19]





44. ¿Podría decirnos qué ingresos obtiene/obtenía (a moneda de hoy)

netos o en mano por mes en este trabajo del que estamos hablando?



Mensual: $ __________________________ [ ]

NS/NC .......... (PREGUNTAR 44A) ..... [99]















44A. (Si no contesta 44) ¿Podría decírnoslo aproximadamente?

Por ejemplo, ¿en cuál de estos intervalos de ingresos

mensuales estaría? [ENTREGAR TARJETA 1]. Dígame sólo la

letra correspondiente:



A. Hasta los $ 400 .................... [01]

B. $ 401 a $ 600 .................... [02]

C. $ 601 a $ 800 .................... [03]

D. $ 801 a $ 1.000 .................... [04]

E. $ 1.001 a $ 1.500 .................... [05]

F. $ 1.501 a $ 2.000 .................... [06]

G. $ 2.001 a $ 2.500 .................... [07]

H. $ 2.501 a $ 3.000 .................... [08]

I. $ 3.001 a $ 4.000 .................... [09]

J. $ 4.001 a $ 5.000 .................... [10]

K. $ 5.001 a $ 6.000 .................... [11]

L. $ 6.001 a $ 8.000 .................... [12]

M. $ 8.001 a $10.000 .................... [13]

N. $10.001 a $15.000 .................... [14]

Ñ. $15.001 y más ........................ [15]

. NS / NC .............................. [19]

Componentes del hogar

45. Por favor, ¿podría recordarme las personas que componen este hogar

-sus nombres de pila solamente- y sus edades (excluido servicio

doméstico; no interesa el orden, pero poner en primer lugar al

jefe y aclarar en A cuál es el encuestado)?



D:

A: B: C: ¿Tienen ingresos?

Integrantes Parentesco c/Enc. Sexo Edad ¿Monto mensual ?

1) ________ _____________(Jefe) ____ _____ ________________

2) ________ ___________________ ____ _____ ________________

3) ________ ___________________ ____ _____ ________________

4) ________ ___________________ ____ _____ ________________

5) ________ ___________________ ____ _____ ________________

6) ________ ___________________ ____ _____ ________________

7) ________ ___________________ ____ _____ ________________

8) ________ ___________________ ____ _____ ________________

9) ________ ___________________ _____ _____ ________________

10) ________ ___________________ _____ _____ ________________

46. ¿Qué número de hijos nacidos vivos tuvo Ud. en total -aunque

hayan fallecido-, contando los de parejas previas?



Número de hijos: _________________ [ ]





46A. Contando todos: ¿cuál es la diferencia de edad entre

su hijo menor y mayor?



Diferencia de edad: ______________ [ ]









47. ¿Qué otras fuentes de ingresos no relacionadas con la actividad

del trabajo hay en su hogar, como las que por ejemplo le voy a

mencionar ahora ... ?

Monto mensual

A: Ayudas familiares $ _______________ [ ]

B: Alquileres $ _______________ [ ]

C: Intereses $ _______________ [ ]

D: Dividendos de acciones $ _______________ [ ]

E: Alimentos ex-cónyuge $ _______________ [ ]

F: Herencias Monto total -> $ _______________ [ ]

G: Otro: _______________________ $ _______________ [ ]

H: Ninguna .......................................... [99]





48. ¿Qué número de cuartos hay en esta vivienda

(excluidos baño y cocina) _________ [ ]





49. De ellos, ¿cuántos se usan habitualmente

para dormir? _________ [ ]





50. ¿Disponen aquí de ...?

SI NO

Agua corriente ..... [01] .......[02]

Cloacas ............ [03] .......[04]

Gas natural ........ [05] .......[06]

Electricidad ....... [07] .......[08]





51. ¿Cuántos metros cuadrados tiene, aproximadamente, esta

vivienda?

Metros cuadrados cubiertos: ________________

Metros cuadrados No cubiertos : ____________





52. ¿Tienen Uds. servicio doméstico?



1 a 2 veces por semana ................ [1]

3 a 4 veces por semana ................ [2]

5 a 6 veces por semana ................ [3]

Con cama .............................. [4]

Más de una persona .................... [5]

No tienen ............................. [6]





53. ¿Podría decirme si esta vivienda es propia o alquilada?



Propios terreno y vivienda .................. [1]

Propia la vivienda solamente ................ [2]

Alquilada ................................... [3]

Tenedor precario (aclarar): _________________ [4]

Otros (aclarar): ____________________________ [7]



[SOLO PARA DEPARTAMENTOS SIN PORTERO ELECTRICO]

53A. ¿Qué número de pisos hay en este edificio? ___________



53B. ¿Y qué número de viviendas hay? ___________________





Historia de Trabajo



54. Por favor, piense en el primer trabajo que tuvo a partir de

los 16 años, en el cual haya permanecido no menos de 6 meses,

trabajando 4 horas o más por día. ¿Qué edad tenía Ud. en ese

momento y cuándo fue?



Edad ______________________________________________ [ ]

Año ______________________________________________ [ ]

Nunca trabajó ..(PASAR A SEC.S, Pág.57, HOJA ROSA). [99]





55. ¿Cuáles eran sus estudios al comenzar a trabajar?



Los mismos que ahora ........................ [17]

Inferiores (¿Cuáles?) _______________________ [00]





56. Quisiéramos saber algo sobre su trabajo principal en ese

momento. ¿Qué clase de trabajo hacía? (Ej.: Administrativo:

calcula los sueldos/ Chofer: maneja colectivos/ Cosedor: cose

zapatos de cuero con máquina eléctrica/ Portero: limpia y cuida

la escuela/ Pastelera: hace tortas y masitas para vender afuera/ etc.)









57. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P56) ¿Cuáles eran, en líneas generales,

sus principales actividades en ese trabajo?









58. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización era esa

en donde trabajaba? Esto es, ¿qué es lo que hacían o fabricaban?

(Ej.: Fabricación de cocinas; transporte colectivo de pasajeros;

fabricación de zapatos de cuero; enseñanza primaria; elaboración

y venta de tortas; etc.)















59. ¿Trabajaba en ?

Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

En su hogar para afuera ............... [5]

Servicio doméstico .................... [6]

Otro: _________________________ ....... [7]





60. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encontraba ?



Asalariado fijo, estable ............ (PREGUNTAR P61) ... [1]

Asalariado temporal ................. (PREGUNTAR P61) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P62) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P64) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P65) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración ..... (IR A P65) ... [6]





61. ¿Era un puesto de ... ?



Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A PREGUNTA 65]





62. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contar a Ud. o a sus

posibles socios, están/ban empleados en esta actividad con

carácter permanente?



Número de personas empleadas: _________ [ ]



63. En promedio, ¿cuantas semanas por año empleaba Ud. personal

temporario?



Número de semanas: ____________________ [ ]

No empleaba personal temporario ....... [99]





64. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado Ud. esta actividad ?



Desde: __________ Hasta: __________









65. [ENCUESTADOR: QUE EL ENTREVISTADO LE RECUERDE SU EDAD. SI LA PERSONA

TIENE MAS DE 39 AÑOS, LE HACE LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN. SI TIENE MENOS,

PASE A P75]. Quisiera que piense en la actividad principal que Ud.

tenía a los 35 años de edad. ¿Era la misma que la actual o que la

que tuvo al comenzar a trabajar?



Igual que la primera y que la actual ...... (IR A P76) .. [1]

Igual que la primera, distinta de la actual (IR A P76) .. [2]

Igual que la actual, distinta de la primera (IR A P75) .. [3]

Distinta de la primera y de la actual ..... (PREG. 66) .. [4]



[VARIACIONES EN UNA MISMA OCUPACION SIGNIFICA "DISTINTA"]





66. ¿Recuerda qué año era cuando tenía 35 años? Bueno, ahora quisiera

que me diga si la mayor parte de ese año estuvo trabajando,

cuidando la casa, buscando trabajo, o alguna otra cosa ?



Trabajando tiempo completo ........... (PREGUNTAR P67) .. [1]

Trabajando parte del tiempo .......... (PREGUNTAR P67) .. [2]

Desocupado/a, con cesantía,buscando trabajo (PREG.P67) .. [4]

Estudiando solamente ............. (IR A P75) ........... [7]

En tareas del hogar solamente .... (IR A P75) ........... [8]



67. Quisiéramos saber algo sobre su trabajo principal de ese momento (o

su último trabajo, si estaba desocupado). [ENCUESTADOR: SI TUVO MAS

DE UN TRABAJO SEPARADO EN EL TIEMPO ESE AÑO, QUE EL ENCUESTADO ELIJA

EL QUE LE DABA MAYORES INGRESOS).

¿Qué clase de trabajo hacía? (Ej.: Administrativo: calcula los

sueldos/ Chofer: maneja colectivos/ Cosedor: cose zapatos de

cuero con máquina eléctrica/ Portero: limpia y cuida la escuela/

Pastelera: hace tortas y masitas para vender afuera/etc.)









68. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P67) ¿Cuáles eran, en líneas generales,

sus principales actividades en ese trabajo?









69. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización era ese en

donde trabajaba? Esto es, ¿qué es lo que hacían o fabricaban?

(Ej.: Fabricación de cocinas; transporte colectivo de pasajeros;

fabricación de zapatos de cuero; enseñanza primaria; elaboración

y venta de tortas; etc.)







70. ¿Trabajaba en ?

Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

En su hogar para afuera ............... [5]

Servicio doméstico .................... [6]

Otro: _________________________ ....... [7]



71. En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se encontraba

Ud. en ese momento ?



Asalariado fijo, estable ............ (PREGUNTAR P72) ... [1]

Asalariado temporal ................. (PREGUNTAR P72) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P73) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P74) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P75) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración ..... (IR A P75) ... [6]





72. ¿Era un puesto de ... ?



Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A PREGUNTA 75]





73. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contarlo a Ud. o a sus

posibles socios, estaban empleados en esta actividad con

carácter permanente?



Número de personas empleadas: _________ [ ]



A. En promedio, ¿cuantas semanas por año empleaba Ud.

personal temporario?



Número de semanas: _______________ .... [ ]

No empleaba personal temporario ....... [99]





74. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado Ud. esta actividad ?



Desde: __________ Hasta: __________













Status de Trabajo



75. ¿Qué estuvo haciendo Ud.la semana pasada? ¿Estuvo trabajando

todo el tiempo, parte del tiempo, estudiando, en tareas del

hogar, buscando trabajo, o alguna otra cosa .... ? [LEER]



Trabajando tiempo completo ............. (IR A P76) ..... [1]

Trabajando parte del tiempo ............ (IR A P76) ..... [2]

Tiene empleo, pero no estuvo trabajando

por enfermedad temporal, vacaciones (IR A P76) ..... [3]

Desocupado/a, con cesantía,buscando trabajo (PREG. 75A) . [4]

Jubilado/a .................... (IR A P89*, Pág.20) ..... [5]

Pensionado/a .................. (PREGUNTAR 75A) ......... [6]

Estudiando solamente .......... (PREGUNTAR 75A) ......... [7]

En tareas del hogar solamente . (PREGUNTAR 75A) ......... [8]

(JUBILADOS, CON/SIN PENSION, QUE TRABAJEN -> IR A P89*) . [9]



75A. ¿Trabajó Ud. alguna vez por el tiempo de un año, fuera

del hogar o dentro del hogar para terceros?



Sí ...... (IR A P89*, Pág.20) .................... [1]

No ....... (IR A SECCION S, Pág.57, HOJA ROSA) ... [2]

SECCION A. Ocupación y Sector Industrial



76. ¿Cuántos trabajos tiene Ud., si es que tiene más de uno?



NUMERO DE TRABAJOS: __________ [ ]



[SI TIENE EL MISMO DE SUS COMIENZOS O DE LOS 35 AÑOS, PASAR A P81]

77. Quisiéramos saber algo sobre su trabajo principal (el que le

demanda más tiempo) aunque tenga más de uno. ¿Qué clase de

trabajo hace Ud.? (Ej.: Administrativo: calcula los sueldos/

Chofer: maneja colectivos/ Cosedor: cose zapatos de cuero

con máquina eléctrica/ Portero: limpia y cuida la escuela/

Pastelera: hace tortas y masitas para vender afuera/ etc.)





78. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P77) ¿Cuáles son algunos de sus principales

deberes o actividades en ese trabajo?





79. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización es

esa en donde Ud. trabaja? Esto es, ¿qué es lo que

hacen o fabrican? (Ej.: Fabricación de cocinas; transporte

colectivo de pasajeros; fabricación de zapatos de cuero;

enseñanza primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)













80. ¿Trabaja Ud. en?

Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

Servicio doméstico .................... [5]

Otro: _________________________________ [6]





81. ¿Cuántas horas a la semana trabaja Ud. en esta ocupación

en promedio?



NUMERO DE HORAS: _____________ [ ]





82. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encuentra Ud. ?



Asalariado fijo, estable ............ (PREGUNTAR P83) ... [1]

Asalariado temporal ................. (PREGUNTAR P83) ... [2]

Patrón con empleados fijos ............... (IR A P84) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados .......... (IR A P85) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración ..... (IR A P87) ... [5]

Trabajador familiar sin remuneración (IR A P120, Pág.27) [6]





83. ¿Es un puesto de?

Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A PREGUNTA 87]





84. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contarlo a Ud. o a sus

posibles socios, están empleados en esta actividad con carácter

permanente?

Número de personas empleadas: _________ [ ]



A. En promedio, ¿cuantas semanas por año emplea Ud. a personal

temporario?

Número de semanas: ____________________ [ ]

No empleaba personal temporario ....... [99]





85. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado Ud. esta actividad ?



Desde: __________ Hasta: __________







86. ¿Cuál cree Ud. que es el precio de venta de este negocio o

actividad profesional?

Vale u$s__________________________[ ]

NS / NO CORRESPONDE ..............[19]





87. ¿Podría decirnos qué ingresos mensuales obtiene Ud. netos o

en mano por este trabajo del que estamos hablando ?

Mensual: $ ____________________________ [ ]

NO CONTESTA ...... (PREGUNTAR 87A) .... [99]



87A. (Si no contesta 87) ¿Podría decírnoslo aproximadamente?

Por ejemplo, ¿en cuál de estos intervalos de ingresos

mensuales estaría? [ENTREGAR TARJETA 1]. Indíquenos sólo

la letra correspondiente:



A. Hasta los $ 400 .................... [01]

B. $ 401 a $ 600 .................... [02]

C. $ 601 a $ 800 .................... [03]

D. $ 801 a $ 1.000 .................... [04]

E. $ 1.001 a $ 1.500 .................... [05]

F. $ 1.501 a $ 2.000 .................... [06]

G. $ 2.001 a $ 2.500 .................... [07]

H. $ 2.501 a $ 3.000 .................... [08]

I. $ 3.001 a $ 4.000 .................... [09]

J. $ 4.001 a $ 5.000 .................... [10]

K. $ 5.001 a $ 6.000 .................... [11]

L. $ 6.001 a $ 8.000 .................... [12]

M. $ 8.001 a $10.000 .................... [13]

N. $10.001 a $15.000 .................... [14]

Ñ. $15.001 y más ........................ [15]

. NS / NC .............................. [19]



88. ¿Cuánto tiempo ha trabajado Ud. en esta ocupación?



MESES ______ AÑOS: ______





89. ¿Y cuánto tiempo ha trabajado Ud. en la actual empresa u

organización?

MESES ______ AÑOS ______





89*. ¿Se considera Ud. a sí mismo como perteneciendo a una determinada

clase social?

Sí .......... (PREGUNTAR 89*A) ........ [1]

No .......... (PREGUNTAR 89*B) ........ [2]



89*A. ¿Qué clase sería?

La clase trabajadora ............ [1]

La clase media .................. [2]

La clase media alta ............. [3]

Otra: ¿_________________________? [7]



[PASAR A P90]



89*B. Mucha gente dice que pertenece a la clase trabajadora, o

a la clase media, o a la clase media alta. Su Ud. tuviera

que elegir una, ¿diría que pertenece a ... ?



La clase trabajadora? ........... [1]

La clase media? ................. [2]

La clase media alta? ............ [3]



90. [ENCUESTADOR: LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN SON SOLO PARA ASALARIADOS,

ACTUALES, EXCLUIDO EL SERVICIO DOMESTICO.

LOS PATRONES, AUTONOMOS, TRABAJADORES FAMILIARES, SERV. DOMESTICO,

DESOCUPADOS Y JUBILADOS, SIGUEN EN P120, Pág.27]

Pensando en los próximos 12 meses, ¿qué probabilidad cree que existe

de que Ud. pierda su trabajo o sea cesanteado. ¿Diría que es ... ?



Muy probable? ......................... [1]

Bastante probable? .................... [2]

No muy probable? o .................... [3]

Para nada probable? ................... [4]

NO SABE ............................... [8]





91. ¿Y cuán fácil cree que sería para Ud. conseguir otro trabajo

con los mismos ingresos y beneficios que el actual?



Muy fácil ............................ [1]

Algo fácil ........................... [2]

Para nada fácil ...................... [3]

NO SABE .............................. [8]





92. Entendiendo que ascender significa pasar a una posición de nivel

superior, con mayor responsabilidad o autoridad, ¿existen en su

trabajo procedimientos establecidos para ascender a las personas

a un nivel más alto?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NO SABE ............................... [8]





93. Desde que trabaja Ud. en su actual empresa u organización,

¿cuántas veces lo ascendieron?



NUMERO DE VECES: _______________ [ ]





94. En los próximos tres años, ¿qué probabilidad cree que tiene

de ser ascendido o promovido? ¿Diría Ud. que es ... ?



Muy probable .......................... [1]

Probable .............................. [2]

No muy probable ....................... [3]

Para nada probable .................... [4]

NO SABE ............................... [8]



95. Desde que Ud. comenzó a trabajar en este lugar, ¿ha avanzado

rápidamente, hizo avances pausados, se mantuvo en el mismo

nivel o perdió cierto terreno?



Avanzó rápidamente .................... [1]

Hizo avances pausados ................. [2]

Se mantuvo en el mismo nivel, o ....... [3]

Perdió cierto terreno ? ............... [4]

ES SU PRIMERA TAREA AQUI .............. [7]





96. La empresa u organización para la que Ud. trabaja, ¿forma

parte de una empresa u organización mayor?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





97. ¿Alrededor de cuántas personas trabajan en la totalidad

de la empresa u organización?



NUMERO DE PERSONAS: ____________ [ ]





98. ¿Y alrededor de cuántas personas trabajan en su lugar de

trabajo, o sea, en la sucursal, división o planta donde está Ud.?



NUMERO DE PERSONAS: ___________________ [ ]

NO CORRESPONDE, ES UNA SOLA UNIDAD .... [00]





99. En una escala del 1 al 5 (1 significa "Me gusta mucho" y

5 "Lo odio"), ¿cuánto le gusta su trabajo?



[1] [2] [3] [4] [5]





100. ¿Cómo le gustaría más trabajar ... ?



Por cuenta ajena .... (PREG. 100A) .... [1]

Por cuenta propia ... (IR A P101) ..... [2]





100A. (SOLO A LOS QUE DIJERON POR CUENTA AJENA) ¿Le gustaría más

trabajar en ... ?



Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

Otro: _________________________________ [5]









101. Aparte del trabajo del que acabamos de hablar, ¿podría

decirme si ha realizado algún otro trabajo, de cualquier

tipo que sea, en el último año?



Sí ............ (PREGUNTAR P102) ...... [1]

No ............ (IR A P103) ........... [2]





102. ¿Cuánto tiempo lleva/llevó Ud. en este último tipo de trabajo?



AÑOS: ________ MESES: _________





Autonomía en el trabajo



103. Las siguientes preguntas tratan de diversos aspectos de su

trabajo principal. El tipo de trabajo que Ud. desempeña:

¿requiere que Ud. mismo decida aspectos importantes de su

propio trabajo y ponga en práctica sus ideas, o no?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





104. Le voy a leer cuatro enunciados. [ENTREGAR TARJETA 2].

Por favor, dígame cuál describe mejor su trabajo:



Otros deciden qué hago y cómo lo hago ................... [1]

Otros deciden lo que hago, pero yo decido cómo lo hago .. [2]

Tengo cierta libertad para decidir qué hago y cómo lo hago [3]

Yo soy básicamente mi propio jefe ....................... [4]





105. De las cosas siguientes, dígame, por favor, cuáles puede hacer

en su trabajo y cuáles no:

No NC

a. Tomarse un día libre sin perder retribución

ni tener que recuperarlo ....................... 1 ... 2 ... 9



b. Disminuir el ritmo de trabajo porque Ud. quiere ... 1 ... 2 ... 9



c. Decidir por su cuenta la introducción de una

nueva tarea o actividad que Ud. quiere hacer ... 1 ... 2 ... 9



d. Decidir cuándo llegar y cuándo marcharse .......... 1 ... 2 ... 9







105*. ¿Diría Ud. que en su trabajo es (1) fácil, (2) poco fácil

o (3) nada fácil controlar ... ?



La calidad del trabajo que se hace [1] [2] [3] [9]

La cantidad de trabajo que se hace [1] [2] [3] [9]







Supervisión



106. Oficialmente, ¿forma parte de su trabajo supervisar el

trabajo de otros o decirles lo que tienen que hacer?



Sí ........ (PREGUNTAR 106A) .......... [00]

No ........... (IR A P111) ............ [99]





106A. ¿Desde cuándo realiza estas tareas de supervisión de

manera oficial?



DESDE EL AÑO: ________________ [ ]



107. Como parte de su trabajo, ¿es Ud. responsable directo de ...?





a. Decidir las tareas concretas o distribuir Sí [1]

el trabajo que hacen sus subordinados No [2]

NS [9]



b. Decidir los procedimientos, las herramientas, Si [1] o los materiales que utilizan sus subordinados No [2]

NS [9]



c. Decidir sobre la rapidez con que deben trabajar Sí [1]

No [2]

NS [9]



d. Decidir cuánto tiempo deben trabajar Sí [1]

No [2]

NS [9]



e. Decidir la cantidad de trabajo que tienen Si [1]

que hacer No [2]

NS [9]





108. ¿A cuántas personas supervisa Ud. directamente,

incluyendo trabajadores no pagados?



NUMERO DE PERSONAS: ____________ [ ]





109. ¿Tiene alguno de sus subordinados, a su vez, subordinados?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]



















110. Como parte de su trabajo, ¿puede Ud. influir en las cosas

que voy a leerle a continuación? Y si puede, ¿es Ud.

quien más influencia tiene, o hay otro por encima de Ud.

que influye más .. ? (1) Es el que más influye, (2) influye

más otro, (3) no influye y (9) NS/NC. [ENCUESTADOR: LEER LAS

ALTERNATIVAS 1-2-3, PARA CADA ITEM]



Subir el sueldo de un subordinado [1] [2] [3] [9]

Ascenderlo ...................... [1] [2] [3] [9]

Sancionarlo ..................... [1] [2] [3] [9]





111. ¿Hay alguien que supervise directamente su propio trabajo?



Sí ............ (PREGUNTAR 111A) ...... [1]

No ............ (IR A P112) ........... [2]

NS/NC ......... (IR A P112) ........... [9]







111A. ¿Tiene esta persona, a su vez, un supervisor directo?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





Toma de decisiones



112. Las siguientes preguntas tratan de la toma de decisiones en su

centro de trabajo concreto (no en el conjunto de la empresa si

tiene más de un centro) sobre asuntos como la entrega de

productos o servicios, el número total de personas empleadas,

los presupuestos, etc. ¿Participa Ud. en la toma de este tipo

de decisiones o da su consejo sobre ellas?



Sí .................................... [1]

No ............. (IR A P114) .......... [2]

NS/NC .......... (IR A P114) .......... [9]





113. Le voy a mencionar diversas decisiones. Para cada una de

ellas, dígame si Ud. participa personalmente en ellas o no.

Dígame qué peso tiene Ud. en cada una de ellas: ¿Si las toma

Ud. sólo (1), si las toma un grupo en el que Ud. tiene voto (2),

si están luego sujetas a aprobación de otros (3), o si Ud. sólo

aconseja a quien las toma (4) ? [ENTREGAR TARJETA 3]



Las toma sólo (1)

En grupo (2)

Sujetas a aprobación (3)

Sólo aconseja (4)

No participa (5)

NO CORRESPONDE (8)

NO CONTESTA (9)



[ENCUESTADOR: REPETIR LA LECTURA DE LAS ALTERNATIVAS PARA CADA ITEM]



a. Aumento o disminución del número de personas

empleadas en el lugar en que Ud. trabaja [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



b. Cambios en los productos o servicios de la

planta o centro de trabajo ............. [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]

c. Cambiar los métodos o procedimientos

básicos de trabajo, en toda la planta o

centro o en una parte importante del

mismo .................................. [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



d. Tomar decisiones sobre la distribución de

fondos a las diferentes secciones o

departamentos .......................... [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]





Formación profesional



114. ¿Qué nivel de estudios cree Ud. que es, actualmente, el más

adecuado para realizar el trabajo que Ud. desempeña?



No hace falta saber leer ni escribir [01]

Saber leer y escribir [02]

Hasta un 4to. grado de escuela primaria [03]

Estudios primarios completos [04]

Algunos años de estudios secundarios [05]

Estudios secundarios completos [06]

Algo de estudios terciarios, después del sec. [07]

Estudios terciarios completos [08]

Algo de educación universitaria [09]

Estudios universitarios completos [10]

Título de posgrado [11]

Otros estudios (especificar):

__________________________________________ [12]





115. ¿Diría Ud. que sus estudios, en relación a su trabajo actual,

son .... ?

Más que suficientes ................... [1]

Suficientes ........................... [2]

Insuficientes ......................... [3]

NS/NC ................................. [9]





116. Además de los estudios que nos mencionó antes, alguna vez recibió

formación especializada para su trabajo, incluyendo entrenamiento

especializado en el lugar de trabajo?



Sí .................................... [1]

No .............. (IR A P118) ......... [2]





117. ¿Tiene Ud. un diploma o alguna otra certificación de su

formación o capacitación para su ocupación actual?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]



118. En su opinión, ¿cómo se relaciona la preparación que Ud.

recibió con las exigencias de su trabajo? ¿Diría Ud. que su

preparación es ...?



Mayor que lo que exige su trabajo ..... [1]

Adecuada a las exigencias de su trabajo [2]

Menor que lo que exige su trabajo ..... [3]

NS/NC ................................. [9]





119. ¿Qué tipo de preparación piensa Ud. que le vendría bien ahora

mismo para realizar mejor su trabajo? [LEER. SI MENCIONA MAS

DE UNA, QUE ELIJA LA QUE CONSIDERE MAS IMPORTANTE]



Formación especializada para su puesto de trabajo ....... [1]

Actualización o perfeccionamiento profesional en general [2]

Un nivel de estudios formales más altos ................. [3]

Mayor experiencia ...................... (IR A P120) .... [4]

Otra (¿Cuál?) __________________________ (IR A P120) .... [7]

Ninguna ................................ (IR A P120) .... [8]

NS/NC .................................. (IR A P120) .... [9]





A. (PARA LOS QUE RESPONDIERON ENTRE 1 Y 3 EN P119). ¿Está Ud.

en estos momentos recibiendo esa preparación?



Resp. (1) Resp. (2) Resp. (3)

Sí [1] Sí [1] Sí [1]

No [2] No [2] No [2]

NC [9] NC [9] NC [9]





120. Quisiera saber ahora por qué medios viaja/viajaba Ud. a su trabajo.

(Se puede marcar más de una alternativa si viaja por más de un

medio, marcando también combinado):



En su propio auto ..................... [01]

En taxi ............................... [02]

En tren ............................... [03]

En colectivo .......................... [04]

En subterráneo ........................ [05]

En moto o bicicleta ................... [06]

Caminando (¿Cuadras? _________) ....... [07]

Combinado (¿Cuáles: _________________). [08]

Otros: _______________________________. [09]



A. ¿Qué tiempo le lleva/llevaba este viaje de su casa al trabajo?



Tiempo: ___________________ [ ]



[DESOCUPADOS PASAN A SECCION B, Pág. 30, HOJA VERDE]













Segundo empleo, o empleo de Jubilados



121. ¿Tiene Ud. un segundo trabajo actualmente, o trabaja siendo Jubilado?



Sí .................. (PREGUNTAR P122) .................. [1]

No tiene, es trab. activo .(IR A SEC. S, Pág.57, H.ROSA). [2]

No tiene, es Jubilado ..(IR A SEC. B, Pág.30, H.VERDE) .. [3]





122. ¿Qué clase de trabajo es? (Ej.: Administrativo: calcula los sueldos/

Chofer: maneja colectivos/ Cosedor: cose zapatos de cuero con máquina eléctrica/ Portero: limpia y cuida la escuela/ Pastelera: hace tortas

y masitas para vender afuera/ etc.)





123. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P122) ¿Cuáles son algunos de sus

principales deberes o actividades en ese trabajo?









124. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización es esa

en donde Ud. tiene su segundo trabajo? Esto es, ¿qué es

lo que hacen o fabrican? (Ej.: Fabricación de cocinas;

transporte colectivo de pasajeros; fabricación de zapatos

de cuero; enseñanza primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)











125. ¿Trabaja Ud. en ... ?



Sector público nacional................ [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

Servicio doméstico .................... [5]

Otro: _________________________________ [6]







126. ¿Cuántas personas trabajan normalmente en esta empresa u organización?



NUMERO DE PERSONAS: __________________ [ ]





127. ¿Cuántas horas a la semana trabaja Ud. en esta ocupación

en promedio?

NUMERO DE HORAS: _____________________ [ ]



128. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se encuentra

Ud. en esta ocupación?



Asalariado fijo, estable ........... (PREGUNTAR P129) ... [1]

Asalariado temporal ................ (PREGUNTAR P129) ... [2]

Patrón con empleados fijos .............. (IR A P130) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados ......... (IR A P131) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración .... (IR A P133) ... [5]

Trab. fliar. sin rem. ..(IR A SEC. S, Pág.57, HOJA ROSA). [6]





129. ¿Es un puesto de ?

Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A P133]

130. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contarlo a Ud. o a sus

posibles socios, están empleados en esta actividad con

carácter permanente?

Nro. personas empleadas: ________ [ ]



130A. En promedio, ¿cuántas semanas por año emplea Ud. personal

temporario?

Número de semanas: ______________ [ ]

No emplea personal temporario ... [99]





131. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado Ud. esta actividad ?



Desde: __________ Hasta: __________





132. ¿Cuál cree Ud. que es el precio de venta de este negocio o

actividad profesional?

Vale u$s _______________________ [ ]

NS / NO CORRESPONDE ............. [99]





133. ¿Podría decirnos qué ingresos mensuales netos obtiene Ud.

por este trabajo del que estamos hablando ?



Mensual: $ ____________________________ [ ]

NO CONTESTA ..... (PREGUNTAR 133A) .... [99]















133A. (Si no contesta 133) ¿Podría decírnoslo aproximadamente? Por

ejemplo, ¿en cuál de estos intervalos de ingresos mensuales

estaría? [ENTREGAR TARJETA 1]

A. Hasta los $ 400 .. [01]

B. $ 401 a $ 600 .. [02]

C. $ 601 a $ 800 .. [03]

D. $ 801 a $ 1.000 .. [04]

E. $ 1.001 a $ 1.500 .. [05]

F. $ 1.501 a $ 2.000 .. [06]

G. $ 2.001 a $ 2.500 .. [07]

H. $ 2.501 a $ 3.000 .. [08]

I. $ 3.001 a $ 4.000 .. [09]

J. $ 4.001 a $ 5.000 .. [10]

K. $ 5.001 a $ 6.000 .. [11]

L. $ 6.001 a $ 8.000 .. [12]

M. $ 8.001 a $10.000 .. [13]

N. $10.001 a $15.000 .. [14]

Ñ. $15.001 y más ...... [15]

. NS / NC ............ [19]



SECCION B





134. [LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN -SECCION B- SON SOLO PARA LOS

JUBILADOS, DESOCUPADOS O CESANTEADOS]

¿Cuántos trabajos tuvo Ud. la última vez que trabajó, si es

que tuvo más de uno?



NUMERO DE TRABAJOS: __________________ [ ]



[SI SE JUBILO O ESTA DESOCUPADO DE SU TRABAJO INICIAL O DEL

DE LOS 35 AÑOS, PASAR A P139]





135. Quisiéramos saber algo sobre su trabajo principal (el que le

demandaba más tiempo) aunque haya tenido más de uno. ¿Qué clase

de trabajo hacía Ud.? (Ej.: Administrativo: calcula los sueldos/

Chofer: maneja colectivos/ Cosedor: cose zapatos de cuero

con máquina eléctrica/ Portero: limpia y cuida la escuela/

Pastelera: hace tortas y masitas para vender afuera/ etc.)









136. (SI NO FUE ESPECIFICO EN P135) ¿Cuáles eran algunos de sus

principales deberes o actividades en ese trabajo?









137. ¿Qué tipo de negocio, fábrica, taller u organización era ésa

en donde Ud. trabajaba? Esto es, ¿qué es lo que hacían o

fabricaban? (Ej.: Fabricación de cocinas; transporte colectivo

de pasajeros; fabricación de zapatos de cuero; enseñanza

primaria; elaboración y venta de tortas; etc.)









138. ¿Trabajaba Ud. en ..?



Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado ........................ [3]

Organización sin fines de lucro ....... [4]

Servicio doméstico .................... [5]

Otro: _________________________________ [6]





139. ¿Cuántas horas a la semana trabajaba Ud. en esta ocupación

en promedio?



NUMERO DE HORAS: _____________ [ ]





140. ¿En cuál de las siguientes situaciones de trabajo se

encontraba Ud. ?



Asalariado fijo, estable ........... (PREGUNTAR P141) ... [1]

Asalariado temporal ................ (PREGUNTAR P141) ... [2]

Patrón con empleados fijos .............. (IR A P142) ... [3]

Trabajo autónomo, sin empleados ......... (IR A P143) ... [4]

Trabajador familiar con remuneración .... (IR A P145) ... [5]

Trab. fliar. sin rem. .(IR A SEC. S, Pág.57, HOJA ROSA) . [6]





141. ¿Era un puesto de ... ?



Dirección superior o alta gerencia .... [1]

Gerencia de nivel medio ............... [2]

Gerencia nivel menor/Jefes de oficina . [3]

Sólo supervisión de otros trabajadores. [4]

o de empleado/a u obrero/a regular? ... [5]

CARGOS DIRECTIVOS DOCENTES/ASESORIAS .. [6]



[PASAR A P145]





142. (PARA PATRONES) ¿Cuántas personas, sin contarlo a Ud. o a sus

posibles socios, estaban empleados en esta actividad con

carácter permanente?



Número de personas empleadas: _____________ [ ]





142A. En promedio, ¿cuántas semanas por año empleaba Ud.

personal temporario?



Número de semanas: ____________________ [ ]

No emplea personal temporario ......... [59]





143. (PARA PATRONES Y AUTONOMOS) ¿Entre qué años (o meses)

ha desarrollado Ud. esta actividad ?



Desde: __________ Hasta: __________





144. ¿Cuál cree Ud. que era el precio de venta (en dólares o a

moneda de hoy) de este negocio o actividad profesional?



Valía u$s _____________________ [ ]

Se vendió a u$s _____________________ [ ]

NS / NO CORRESPONDE ................... [99]





145. ¿Podría decirnos qué ingresos mensuales obtenía Ud. netos o

en mano por este trabajo del que estamos hablando, a moneda

de hoy?

Mensual: $ ____________________________ [ ]

No recuerda .... (PREGUNTAR 145A) ..... [99]



145A. (Si no contesta 145) ¿Podría decírnoslo aproximadamente?

Por ejemplo, ¿en cuál de estos intervalos de ingresos

mensuales estaría? [ENTREGAR TARJETA 1]



A. Hasta los $ 400 [01] I. $ 3.001 a $ 4.000 [09]

B. $ 401 a $ 600 [02] J. $ 4.001 a $ 5.000 [10]

C. $ 601 a $ 800 [03] K. $ 5.001 a $ 6.000 [11]

D. $ 801 a $ 1.000 [04] L. $ 6.001 a $ 8.000 [12]

E. $ 1.001 a $ 1.500 [05] M. $ 8.001 a $10.000 [13]

F. $ 1.501 a $ 2.000 [06] N. $10.001 a $15.000 [14]

G. $ 2.001 a $ 2.500 [07] Ñ. $15.001 y más [15]

H. $ 2.501 a $ 3.000 [08] . NS / NC ......... [19]



145B. (Si no contesta 145A) En ese momento, y comparando con los

argentinos en categorías de empleo como la suya -Asalariado,

Cuenta propia o Patrón-, ¿diría Ud. que sus ingresos estaban ..?



Muy por arriba de los otros en esa categoría? ..... [1]

Algo por encima de los otros en esa categoría? .... [2]

Igual que los otros en esa categoría? ............. [3]

Algo por debajo de los otros en dicha categoría? .. [4]

Muy por debajo de los otros en dicha categoría? ... [5]





146. ¿Cuántos años ha trabajado Ud. en esta ocupación?



NUMERO DE AÑOS: ______________________ [ ]







147. ¿Y cuántos años ha trabajado Ud. en esa empresa

u organización?



NUMERO DE AÑOS: ______________________ [ ]





[LAS PREGUNTAS QUE SIGUEN SON SOLO PARA ASALARIADOS, EXCLUIDO SERV. DOMESTICO.

LOS PATRONES, AUTONOMOS, TRABAJADORES FAMILIARES Y SERVICIO DOMESTICO

CONTINUAN EN SECCION S, Pág.57, HOJA ROSA]



148. Entendiendo que ascender significa pasar a una posición de

nivel superior, con mayor responsabilidad o autoridad,

¿existían procedimientos establecidos en su trabajo para

ascender a las personas a un nivel más alto?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NO SABE ............................... [8]





149. Mientras Ud. trabajó en esa empresa u organización, ¿cuántas

veces lo ascendieron?

NUMERO DE VECES: _______________ [ ]







150. La empresa u organización para la que Ud. trabajaba, ¿formaba

parte de una empresa u organización mayor?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





151. ¿Alrededor de cuántas personas trabajaban en la totalidad

de la empresa u organización?



NUMERO DE PERSONAS: __________ [ ]





152. ¿Y alrededor de cuántas personas trabajaban en su lugar de trabajo,

o sea, en la sucursal, división o planta donde estaba Ud. ?



NUMERO DE PERSONAS: ___________________ [ ]

NO CORRESPONDE, ERA UNA SOLA UNIDAD ... [00]





153. En una escala del 1 al 5 (1 significa "Me gustaba mucho" y

5 "Lo odiaba"), ¿cuánto le gustaba su trabajo?



[1] [2] [3] [4] [5]







154. Si empezara a trabajar nuevamente, ¿cómo le gustaría más

trabajar ?

Por cuenta ajena ... (PREGUNTAR P155) . [1]

Por cuenta propia .. (IR A P156) ...... [2]





155. (SOLO A LOS QUE DIJERON POR CUENTA AJENA) ¿Le gustaría más

trabajar en el ..?



Sector público nacional ............... [1]

Sector público provincial o municipal . [2]

Sector privado o ...................... [3]

En una organización privada

sin fines de lucro? ................... [4]

Otros (aclarar) _______________________ [5]





Autonomía en el trabajo



156. Las siguientes preguntas tratan de diversos aspectos de su

último trabajo principal. El tipo de trabajo que Ud.

desempeñaba ¿requería que Ud. mismo decidiera aspectos importantes

de su propio trabajo y pusiese en práctica sus ideas, o no?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





157. Le voy a leer cuatro enunciados. [ENTREGAR TARJETA 2].

Por favor, dígame cuál describía mejor su trabajo en ese momento:



Otros deciden qué hago y cómo lo hago .......................... [1]

Otros deciden lo que hago, pero yo decido cómo lo hago ......... [2]

Tengo cierta libertad para decidir qué hago y cómo lo hago ..... [3]

Yo soy básicamente mi propio jefe .............................. [4]





158. De las cosas siguientes, dígame, por favor, cuáles podía hacer

en su trabajo y cuáles no:

No NC

a. Tomarse un día libre sin perder retribución

ni tener que recuperarlo .......................... 1 ... 2 ... 9



b. Disminuir el ritmo de trabajo porque Ud. quiere ... 1 ... 2 ... 9



c. Decidir por su cuenta la introducción de una

nueva tarea o actividad que Ud. quiere hacer....... 1 ... 2 ... 9



d. Decidir cuándo llegar y cuándo marcharse .......... 1 ... 2 ... 9





158*. ¿Diría Ud. que en su trabajo era (1) fácil, (2) poco fácil

o (3) nada fácil controlar ... ?



La calidad del trabajo que se hacía [1] [2] [3] [9]

La cantidad de trabajo que se hacía [1] [2] [3] [9]



Supervisión



159. Oficialmente, ¿formó parte de su trabajo supervisar el

trabajo de otros o decirles lo que tenían que hacer?



Sí .................................... [1]

No ............ (IR A P164) ........... [2]

NS/NC ......... (IR A P164) ........... [9]





160. Como parte de su trabajo, ¿era Ud. responsable directo de ...?



a. Decidir las tareas concretas o distribuir Sí [1]

el trabajo que hacían sus subordinados No [2]

NS [9]



b. Decidir los procedimientos, las herramientas, o Sí [1]

los materiales utilizados por sus subordinados No [2]

NS [9]



c. Decidir sobre la rapidez con que debían trabajar Sí [1]

No [2]

NS [9]



d. Decidir cuánto tiempo debían trabajar Sí [1]

No [2]

NS [9]



e. Decidir la cantidad de trabajo que tenían Sí [1]

que hacer No [2]

NS [9]



161. ¿A cuántas personas supervisaba Ud. directamente,

incluyendo trabajadores no pagados?



NUMERO DE PERSONAS: _________ [ ]





162. ¿Tenía alguno de sus subordinados, a su vez, subordinados?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]





163. Como parte de su trabajo, ¿podía Ud. influir en las cosas

que voy a leerle a continuación? Y si podía, ¿era Ud.

quien más influencia tenía, o había otro por encima de

Ud. que influía más .. ? (1) Era el que más influía,

(2) influía más otro, (3) no influía y (9) NS/NC. [ENCUESTADOR:

REPETIR LECTURA DE LAS ALTERNATIVAS PARA CADA ITEM]



Subir el sueldo de un subordinado. [1] [2] [3] [9]

Ascenderlo ....................... [1] [2] [3] [9]

Sancionarlo ...................... [1] [2] [3] [9]



164. ¿Había alguien que supervisara directamente su

propio trabajo?



Sí .................................... [1]

No ............. (IR A P166) .......... [2]

NS/NC .......... (IR A P166) .......... [9]

165. ¿Tenía esta persona, a su vez, un supervisor directo?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]

NS/NC ................................. [9]

Toma de decisiones



166. Las siguientes preguntas tratan de la toma de decisiones en

lo que era su centro de trabajo concreto (no en el conjunto

de la empresa si tenía más de un centro) sobre asuntos como

la entrega de productos o servicios, el número total de personas

empleadas, los presupuestos, etc. ¿Participaba Ud. en la toma de

este tipo de decisiones o daba su consejo sobre ellas?



Sí .................................... [1]

No ........... (IR A P168) ............ [2]

NS/NC ........ (IR A P168) ............ [9]

167. Le voy a mencionar diversas decisiones. Para cada una de ellas,

dígame si Ud. participaba personalmente en ellas o no.

(En caso negativo, circular el 5 y pasar a la siguiente. En

caso de que Sí:) Dígame qué peso tenía Ud. en cada una de ellas:

¿Si las tomaba Ud. sólo (1), si las tomaba un grupo en el que

Ud. tenía voto (2), si estaban luego sujetas a aprobación de

otros (3), o si Ud. sólo aconsejaba a quien las tomaba (4) ?

[ENTREGAR TARJETA 3 Y REPETIR LECTURA DE ALTERNATIVAS PARA CADA ITEM]



Las tomaba sólo (1)

En grupo (2)

Sujetas a aprobación (3)

Sólo aconsejaba (4)

No participaba (5)

NO CORRESPONDE (8)

NO CONTESTA (9)



a. Aumento o disminución del número de personas

empleadas en el lugar en que trabajaba [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



b. Cambios en los productos o servicios de la

planta o centro de trabajo ............. [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



c. Cambiar el ritmo o la cantidad de trabajo

en toda la planta o centro de trabajo,

o en una parte importante del mismo .... [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]

d. Cambiar los métodos o procedimientos

básicos de trabajo, en toda la planta o

centro o en una parte importante del

mismo .................................. [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



e. Tomar decisiones sobre la distribución de

fondos a las diferentes secciones o

departamentos .......................... [1] [2] [3] [4] [5] [8] [9]



Formación profesional



168. ¿Qué nivel de estudios cree Ud. que era el más adecuado para

realizar el trabajo que Ud. desempeñaba?



No hacía falta saber leer ni escribir ....... [01]

Saber leer y escribir ....................... [02]

Hasta un 4to. grado de escuela primaria ..... [03]

Estudios primarios completos ................ [04]

Algunos años de estudios secundarios ........ [05]

Estudios secundarios completos .............. [06]

Algo de estudios terciarios, después del sec. [07]

Estudios terciarios completos ............... [08]

Algo de educación universitaria ............. [09]

Estudios universitarios completos ........... [10]

Título de posgrado .......................... [11]

Otros estudios (especificar):

____________________________________________ [12]





169. ¿Diría Ud. que sus estudios, en relación a ese trabajo,

eran .... ?



Más que suficientes ................... [1]

Suficientes ........................... [2]

Insuficientes ......................... [3]

NS/NC ................................. [9]





170. Además de los estudios que nos mencionó antes, alguna vez recibió formación especializada para su trabajo, incluyendo entrenamiento especializado en el lugar de trabajo?



Sí .................................... [1]

No ............... (IR A P172) ........ [2]





171. ¿Tiene Ud. un diploma o alguna otra certificación de su

formación o capacitación para esa ocupación ?



Sí .................................... [1]

No .................................... [2]





172. En su opinión, ¿cómo se relaciona la preparación que Ud.

recibió con las exigencias de aquel trabajo? ¿Diría Ud. que su

preparación era .. ?



Mayor que lo que exigía su trabajo .... [1]

Adecuada a las exigencias de su trabajo [2]

Menor que lo que exigía su trabajo .... [3]















173. ¿Qué tipo de preparación piensa Ud. que le hubiera venido bien

para realizar mejor su trabajo? [LEER. SI MENCIONA MAS DE UNA,

QUE ELIJA LA QUE CONSIDERE MAS IMPORTANTE]



Formación especializada para su puesto de trabajo ....... [1]

Actualización o perfeccionamiento profesional en

general ............................................. [2]

Un nivel de estudios formales más altos ................. [3]

Mayor experiencia .. (IR A SECCION S, Pág.57, H. ROSA) .. [4]

Otra (¿Cuál?) _______________________ (IR A SEC. S, ROSA) [7]

Ninguna ............ (IR A SECCION S, Pág.57, H. ROSA) .. [8]

NS/NC .............. (IR A SECCION S, Pág.57, H. ROSA) .. [9]





174. (PARA LOS QUE RESPONDIERON ENTRE 1 Y 3 EN P173). ¿Llegó Ud. a

obtenerla, aunque fuese parcialmente?



Resp. (1) Resp. (2) Resp. (3)

Sí [1] Sí [1] Sí [1]

No [2] No [2] No [2]

NC [9] NC [9] NC [9]







296. Con respecto a las tareas rutinarias del hogar (limpiar, planchar,

cocinar, lavar y secar platos, etc.), ¿qué cantidad diaria de

tiempo le dedica el jefe varón de este hogar y su esposa o pareja?



Cantidad de tiempo diario del jefe varón: _______________ [ ]

Cantidad de tiempo diario de esposa o pareja jefe: ______ [ ]

NO HAY JEFE VARON ....................................... [18]

NO HAY ESPOSA/PAREJA DEL JEFE ........................... [19]



297. Bueno, estas son todas las preguntas, pero nuestro supervisor podría

pasar. ¿Me indicaría el mejor horario y su número de teléfono?



TELEFONO: _____________________________ [1]

NO TIENE .............................. [2]

NO LO QUIERE DAR ...................... [3]

MEJOR HORARIO: ________________________



ENCUESTADOR: AGRADEZCA LA COLABORACION Y TERMINE LA ENCUESTA.





OBSERVACIONES DEL ENCUESTADOR (LLENAR TAN PRONTO COMO SEA POSIBLE DESPUES

DE SALIR DEL DOMICILIO DEL ENTREVISTADO)



A. Duración de la encuesta: ___________________



B. Fecha de la encuesta: ___________________





C. En general, ¿cuál fue la actitud del entrevistado hacia

la encuesta?



Amigable e interesado ....................... [1]

Cooperador pero no particularmente interesado [2]

Impaciente y tenso .......................... [3]

Hostil ...................................... [4]



D. ¿Cómo fue la comprensión de las preguntas por parte del

entrevistado?

Buena? ................................ [1]

Regular? .............................. [2]

Pobre? ................................ [3]



E. TIPO DE ESTRUCTURA EN QUE VIVE LA FAMILIA:



Casa ................ (CONSIGNAR E1) ........ [1]

Departamento ........ (CONSIGNAR E2)......... [2]

Edificios reciclados (tipo loft) .. (IR A F). [3]

Casa de categoría en terrenos no

parcelados (tipo country) ..... (IR A F). [4]

Rancho o casilla .... (CONSIGNAR E3) ........ [5]







E1. ¿Está ... ?

Sobre el frente ....................... [1]

Retirada del frente ................... [2]



Pegada a ambas medianeras ............. [1]

Retirada de una medianera ............. [2]

Retirada de ambas medianeras .......... [3]



Tiene cochera ......................... [1]

No tiene cochera ...................... [2]





[CONTINUAR EN F]





E2. ¿Es un edificio de ... ?



Una planta (tipo casa), con acceso cubierto

a los departamentos ..................... [1]

Una planta (tipo casa) sin acceso cubierto

a los departamentos ..................... [2]



De varias plantas:

- sin ascensor .......................... [3]

- con 1 ascensor ........................ [4]

- con más de 1 ascensor ................. [5]



¿Tiene cochera?

. Sí [1]

. No [2]



¿Está ...?

. Sobre el frente ..... [1]

. Retirado del frente . [2]



¿Se encuentra?

. Pegado a ambas medianeras ....... [1]

. Retirado de una medianera ....... [2]

. Retirado de ambas medianeras .... [3]



¿Hay en la planta baja algún comercio

o similar?

. Sí .................. [1]

. No .................. [2]



VER EN PORTERO ELECTRICO No. PISOS: _______ [ ]

VER EN PORT. ELECTRICO No. VIVIENDAS: _______ [ ]



[CONTINUAR EN F]



E3. ¿Está en ..?

Terrenos loteados ..................... [1]

Asentamientos sin parcelar/tipo villa . [2]





F. Dirección del encuestado: ____________________________________________



______________________________________________________________________



(ACLARAR CALLE, Nro., PISO, DEPARTAMENTO, O CUALQUIER OTRA INDICACION

PARA ENCONTRAR EL DOMICILIO. SI NO EXISTE Nro., PONER ENTRE QUE NUMEROS

MAS CERCANOS SE ENCUENTRA. INDICAR ZONA O LOCALIDAD.)



G. NUMERO DE PUNTO MUESTRA: _______________



Capital [1]

GBA [2]



FIRMA DEL ENCUESTADOR (Con carácter de declaración jurada en términos

de que los contenidos de la encuesta fueron fehacientemente relevados)



________________________ __________________________________

Nro. y Tipo de Documento Firma



Nombre Encuestador: __________________________________________________





























APENDICE F









DISEÑO MUESTRAL Y PROCEDIMIENTO DE CAMPO





El estudio se realizó en el Area Metropolitana de Buenos Aires (Capital Federal y los 19 Partidos del Conurbano Bonaerense). El diseño de muestra adoptado comprende diversas etapas:



a La selección aleatoria de radios censales.



b La selección aleatoria de puntos muestra (PM) dentro de los radios censales.



c La selección de hogares con arranque aleatorio dentro de los PM.



d La selección aleatoria de un individuo dentro del hogar.





Por razones operativas, los 2800 hogares seleccionados fueron distribuidos entre 400 puntos muestra conteniendo 7 hogares cada uno. 109 puntos muestra correspondieron a la Capital Federal y 291 a los 19 Partidos del conurbano, obedeciendo a la proporción poblacional según el Censo Nacional de Población y Vivienda 1991 (CNPV 1991).



Se determinó en primer lugar el radio censal de ubicación de cada uno de los 400 PM. Dada la naturaleza del estudio, se buscó aplicar un método de selección de radios censales que abarcase todo el espectro de niveles socioeconómicos. Con ese fin, se utilizó la información sobre hacinamiento (CNPV 1991), de la siguiente manera:





1 Separadamente, para Capital Federal como para los 19 Partidos del Conurbano, se ordenaron los radios censales de manera creciente según el porcentaje de hogares con 3 o más personas por cuarto de cada radio.



2 Para cada zona se acumularon los hogares a lo largo de los radios así ordenados.



3 Se determinaron dos intervalos como el cociente entre las acumulaciones del punto anterior y la cantidad de PM necesarios de cada listado (Capital y Conurbano).



4 Se seleccionó un punto de arranque como un número aleatorio dentro del intervalo de cada zona.



5 En cada zona, se identificó el radio censal correspondiente al punto de arranque que era el primer radio para el cual la acumulación de hogares alcanzaba o superaba ese valor.



6 Para obtener el segundo radio censal de cada zona, se agregaba al punto de arranque el valor del intervalo correspondiente, determinando el radio resultante como el primer radio para el cual la acumulación de hogares alcanzaba o superaba este nuevo valor.



7 La agregación de un nuevo intervalo producía en cada lista la selección del nuevo radio a incluir en la muestra como el primer radio para el cual la acumulación de hogares alcanzaba o superaba el nuevo valor encontrado.



Se cuenta con una razonable experiencia en el sentido que la proporción de hogares hacinados es una variable proxi del nivel socioeconómico, por lo que este procedimiento satisfaría el requerimiento de una amplia variabilidad.



Una vez seleccionados los 400 radios censales se procedió a ubicar el correspondiente PM en cada uno de ellos de acuerdo al siguiente procedimiento:





1 Se numeraban las manzanas de cada radio seleccionado. En esa enumeración no se incluían las manzanas ocupadas por espacios verdes o instituciones indicadas en el plano censal (CNPV 1991).



2 Se seleccionaba la manzana central del PM mediante el sorteo de un número aleatorio.



3 Un PM típico se halla formado por nueve manzanas: la manzana de inicio que corresponde a la manzana seleccionada en el punto anterior y sus reemplazos constituídos por las ocho manzanas que la rodean. Como el estudio prevee la vinculación de los resultados de estratificación a nivel individual con los de nivel ecológico (acumulaciones a nivel de radio en este caso), cuando la manzana seleccionada se encontraba en la frontera del radio, impidiendo de esa manera que las manzanas de reemplazo se ubicaran dentro del mismo radio, esas manzanas de reemplazo se elegían dentro del propio radio por lo cual la manzana de inicio no siempre era la manzana central del PM.



Cada encuestador era provisto de cuestionarios numerados y un plano del PM en el que se indicaba la manzana de inicio y el orden de las manzanas de reemplazo. En cada manzana se encontraba claramente identificada la esquina de inicio desde la que debía recorrerse cada manzana. Los encuestadores debían recorrer las manzanas con el brazo derecho pegado a la pared. En el mismo plano se consignaba un número aleatoriamente elegido entre 1 y 9 para la Capital Federal, y entre 1 y 7 para el Conurbano. Este número indicaba la vivienda de inicio del recorrido de la manzana inicial.



Si el encuestador era atendido en una vivienda procedía a listar a los componentes del mismo ordenados de menor a mayor según su edad. Un procedimiento aleatorio basado en el número de integrantes del hogar y el último dígito del número del cuestionario determinaba el individuo respecto del cual se completaba la encuesta.



Se obtuvo una muestra adicional de 341 casos, de zonas de nivel medio y medio alto. Dado el menor peso poblacional del sector medio y medio-alto, se buscó esta sobre-representación para contar con una mayor cantidad de casos en la muestra.



Los resultados fueron finalmente ponderados según el peso poblacional en el Censo de 1991 (Capital Federal y Partidos del Gran Buenos Aires) de tres grandes grupos de edad y tres niveles de instrucción para cada sexo y correspondiendo a las edades de 20 años y más, particularmente debido a la sobre-representación mencionada. Para la ponderación, los grupos etarios fueron: de 20 a 39 años, de 40 a 59 años y de 60 años y más; los niveles educacionales fueron: primario (sin estudios hasta primario completo), secundario (incompleto y completo) y terciario/universitario (ambos casos incompleto, completo y posgrado universitario).



Los casos finales, personas de 20 años y más considerados en este estudio, se componen de 1870 casos originales (1904 después de ponderados) más los 341 (307 después de ponderados) casos adicionales de las zonas de nivel medio a medio-alto, con ocupación, totalizando 2211 encuestas.



La distribución de cada componente de la muestra -personas de 20 años y más-, para los casos con ocupación presente o pasada, utilizando los cuatro grandes agrupamientos de la clasificación estadounidense fue la siguiente:



Muestra: Total Muestral

Original Adicional Ponderado

% % %

Alto no manual 21,4 41,1 17,4

Bajo no manual 25,1 26,1 24,3

Alto manual 25,0 24,6 27,6

Bajo manual 28,5 8,2 30,7

Total % 100,0 100,0 100,0

Casos 1705 341 2039











































































BIBLIOGRAFIA





Achen, Christopher H. 1982. Interpreting and Using Regression. Beverly Hills y Londres: Sage.



Acosta, Luis Roberto y Jorge Raúl Jorrat. 1991. "Escala argentina de prestigio ocupacional". Desarrollo Económico 30: 573-590.



----------------------------------------. 1992a. Prestigio ocupacional en la Argentina. Ediciones del Instituto. Buenos Aires: Fac. de Ciencias Sociales, UBA.



----------------------------------------. 1992b. "Movilidad de status ocupacional en el Gran Buenos Aires: Una alternativa al análisis de regresión." Methodologica 1: 50-61.



Agresti, Alan. 1984. Analysis of Ordinal Categorical Data. Nueva York: Wiley.



-------------. 1990. Categorical Data Analysis. New York: Wiley.



Babini, Ana M. E. de. 1991. Sociología de la Educación. Buenos Aires: El Ateneo.



Barbalet, J. M. 1986. "Limitations of Clas Theory and the Disappearence of Status: The Problem of the New Middle Class." Sociology 20: 554-575.



Baxter, Janeen. 1994. "Is Husband Class Enough? Class Location and Class Identity in the United States, Sweden, Norway, and Australia." American Sociological Review (en adelante ASR) 59: 220-235.



Blau, Peter M. 1992. "Mobility and Status Attainment", en un simposio sobre "The American Occupational Structure: Reflections after Twenty-five Years". Contemporary Sociology 21: 596-98.



------------- y Otis D. Duncan. 1967. The American Occupational Structure. Nueva York: Wiley.



------------- y Richard A. Schoenherr. 1971. The Structure of Organizations. Nueva York: Basic Books.



Beccaria, Luis. 1978. "Una contribución al estudio de la movilidad social en la Argentina. Análisis de los resultados de una encuesta para el Gran Buenos Aires". Desarrollo Económico 17: 593-618.



Blumen, I., M. Kogan y P. J. McCarthy. 1955. The Industrial Mobility of Labor as a Probability Process: Cornell Studies of Industrial and Labor Relations, Vol. 6.



Bourdieu, Pierre. 1977. Reproduction in Education, Society, Culture. Beverly Hills, California: Sage.



Breiger, Ronald L. 1981. "The Social Class Structure of Occupational Mobility." American Journal of Sociology (en adelante AJS) 87: 578-611.



Burris, Val. 1995. "La síntesis neomarxista de Marx y Weber sobre las clases", en Carabaña y de Francisco (comps.).



Cachón Rodriguez, Lorenzo. 1989. ¿Movilidad social o trayectorias de clase? Madrid: CIS y Siglo XXI.



Carabaña, Julio. 1989. "Remarks on 'Rethinking, Again, the Concept of Class Structure'." Mimeo. University of Wisconsin, Madison.



--------------- y Andrés de Francisco (comps.). 1995. Teorías contemporáneas de las clases sociales. Madrid: Pablo Iglesias.



---------------. 1995. "Esquemas y estructuras", en Julio Carabaña (comp.) Desigualdad y clases sociales. Madrid: Fund. Argentaria-Visor.



Clark, Terry N. y Semour M. Lipset. 1991. "Are Social Classes Dying?." International Sociology (en adelante IS) 6: 397-410.



------------------------------------ y Michael Rempel. 1993. "The Declining Political Significance of Social Class." IS 8: 293-316.

Clogg, Clifford C., Tamás Rudas y Liwen Xi. 1995. "A New Index of Structure for the Analysis of Models for Mobility Tables and Other Cross-Classifications." Sociological Methodology, 25: 197-222.



Corcoran, Mary. 1992. "Background, Earnings, and the American Dream." Contemporary Sociology 21: 603-609.



Crompton, Rosemary. 1994. Clase y estratificación. Madrid: Tecnos.



Dahrendorf, Ralf. 1964. "Recent changes in the Class Structure of European Societies." Daedalus, edición de invierno.



Dale, Angela. 1986. "Social class and the self-employed." Sociology, 20: 430-434.



Davies, Scott. 1995. "Leaps of Faith: Shifting Currents in Critical Sociology of Education", AJS, 100: 1448-1478.



De Graaf, Nan Dirk, Paul Nieuwbeerta y Anthony Heath. 1995. "Class Mobility and Political Preference: Individual and Contextual Effects." AJS 100: 997-1027.



DiMaggio, Paul y John Mohr. 1985. "Cultural Capital, Educational Attainment, and Marital Selection", AJS 90: 1231-1261.



DiPrete, Thomas A. y David B. Grusky. 1990. "Structure and Trend in the Process of Stratification for American Men and Women." AJS 96: 107-143.



Duncan, Otis D. y Robert W. Hodge. 1963. "Education and Occupational Mobility: A Regression Analysis." AJS 68: 629-44.



Duncan, Otis D. 1966. "Methodological Issues in the Analysis of Social Mobility", en Neil J. Smelser y Seymour M. Lipset (comps.) Social Structure and Mobility in Economic Development. Chicago: Aldine.



--------------. 1979. "How Destination Depends on Origin in the Occupational Mobility Table." AJS 84: 793-803.



Elder, Glenn H. 1969. "Appearance and Education in Marital Mobility", ASR 34: 519-533.



Erikson, Robert, John Goldthorpe y Lucienne Portocarero. 1979. "Intergenerational Mobility in Three Western European Societies." British Journal of Sociology. 30: 415-441.



Erikson, Robert y John Goldthorpe. 1992. The Constant Flux: A Study of Class Mobility in Industrial Societies. Oxford: Clarendon.



Featherman, David L., F. Lancaster Jones y Robert M. Hauser. 1975. "Assumptions of Social Mobility Research in the U.S.: The Case of Occupational Status." Social Science Research 4: 339-360.



Gagliani, Giorgio. 1981. "How Many Working Classes?". AJS 87: 259-285.



Germani, Gino. 1963. "Movilidad social en la Argentina." Pp. 317-65 en Apéndice II agregado a la versión en castellano de S. M. Lipset y R. Bendix: Movilidad social en la sociedad industrial. Buenos Aires: Eudeba.



Giddens, Anthony. 1979. La estructura de clases en las sociedades avanzadas (2da. edición). Madrid: Alianza.



----------------. 1982. A Contemporary Critique of Historical Materialism. Berkeley: University of California Press.



Goldthrope, John H. y Keith Hope. 1974. The Social Grading of Occupations: A New Approach and Scale. Oxford: Clarendon, 1974.



Goldthorpe, John H. y Catriona Llewellyn. 1977. "Class mobility: intergenerational and worklife patterns." British Journal of Sociology 28: 269-302.



Goldthorpe, John H. con Catriona Llewellyn y Clive Payne. 1987. Social Mobility and Class Structure in Modern Britain. 2da. edición. Oxford: Clarendon Press.



Goldthorpe, John H. 1995. "Sobre la clase de servicio, su formación y su futuro", en Carabaña y de Francisco (comps.).



González, Juan Jesús. 1992. Clases sociales: Estudio comparativo de España y la Comunidad de Madrid 1991. Madrid: Conserjería de Economía de la Comunidad de Madrid.



Goodman, Leo A. 1965. "On the statistical analysis of mobility tables." AJS 70: 564-85.



--------------. 1968. "The analysis of cross-classified data: independence, quasi-independence, and interaction in contingency tables with or without missing entries." Journal of the American Statistical Association 63: 1091-1131.



--------------. 1969. "On the measurement of social mobility: An index of status persistency." ASR 34: 831-50.



--------------. 1979a. "Multiplicative Models for the Analysis of Occupational Mobility Tables and Other Kinds of Cross-Classification Tables." AJS 84: 804-819.



--------------. 1979b. "Simple Models for the Analysis of Association in Cross-Classifications Having Ordered Categories." Journal of the American Statistical Association 74: 537-552.



______________. 1981. "Criteria for Determining Whether Certain Categories in a Cross-Classification Table Should Be Combined, with Special Reference to Occupational Categories in an Occupational Mobility Table." AJS 87: 612-650.



-------------- y Clifford C. Clogg. 1992. "New Methods for the Analysis of Occupational Mobility Tables and Other Kinds of Cross-Clasifications." Contemporary Sociology 21: 609-622.







Grusky, David B. y Robert M. Hauser. 1984. "Comparative Social Mobility Revisited: Models of Convergence and Divergence in 16 Countries." ASR 49: 1938.



Halaby, Charles N. 1993. "Reply to Wright". ASR 58: 35-36.



------------------ y David L. Weakliem. 1993. "Ownership and Authority in the Earnings Function: Nonnested Tests of Alternative Specifications." ASR 58: 16-30.



Hauser, Robert M. 1978. "A Structural Model of the Mobility Table." Social Forces 56: 919-53.



----------------- y Arthur S. Goldberger. 1971. "The Treatment of Unobservable Variables in Path Analysis." Sociological Methodology 81-117.



----------------- y David B. Grusky. 1988. "Cross-National Variations in Occupational Distributions, Relative Mobility Chances, and Intergenerational Shifts in Occupational Distributions." ASR 57: 723-741.



---------------- y J. A. Logan. 1992. "How Not to Measure Intergenerational Occupational Persistence", AJS 97: 1689-1711.



---------------- y John R. Warren. 1997. "Socioeconomic Indexes for Occupations: A Review, Update, and Critique." Sociological Methodology 27: 177-298.



Homans, George C. 1964. "Bringing Men Back In." ASR 29: 809-818.



Hope, Keith. 1972. "Path Analysis: Supplementary Procedures", en Keith Hope (comp.) The Analysis of Social Mobility. Methods and Approaches. Oxford: Clarendon.



Hout, Michael. 1982. "The Association between Husbands' and Wives' Occupations in Two-Earner Families", AJS 88: 397-409.



_____________. 1983. Mobility Tables. Beverly Hills, Ca.: Sage.



-------------. 1984. "Status, Autonomy, and Training in Occupational Mobility." AJS 89: 1379-1409.



_____________. 1988. "More Universalism, Less Structural Mobility: The American Occupational Structure in the 1980's." AJS 93: 1358-1400.



_____________. 1991. Following in Father's Footsteps: Social Mobility in Ireland. Cambridge, MA: Harvard University Press. Comentado por Robert Miller 1991, en Contemporary Sociology, págs. 13-14.



-------------, Clem Brooks y Jeff Manza. 1993. "The Persistence of Classes in Post-Industrial Societies." IS 8: 259-277.



------------- y Robert M. Hauser. 1991. "Symmetry and Hierarchy in Social Mobility: A Methodological Analysis of the CASMIN Model of Class Mobility" (CDE Working Paper 92-5). U. of Wisconsin, Madison. Citado por Western y Wright (1994).



Ishida, Hirochi, John. H. Goldthorpe y Robert Erikson (1991). "Intergenerational Class Mobility in Postwar Japan." AJS 96: 954-992.



---------------, Walter Müller y John M. Ridge. 1995. "Class Origin, Class Destination, and Education: A Cross-National Study of Ten Industrial Nations." AJS 101: 145-193.



Jencks, Christopher y otros. 1973. Inequality. New York: Harper.



---------------------------. 1979. Who Gets Ahead? Determinants of Economic Success in America. New York: Basic Books.



-------------------. 1990. "What Is the True Rate of Social Mobility?" En Social Mobility and Social Structure, compilado por Ronald L. Breiger. Cambridge: Cambridge University Press, 1990.



Jorrat, Jorge Raúl. 1987. "Exploraciones sobre movilidad ocupacional intergeneracional masculina en el Gran Buenos Aires." Desarrollo Económico 27: 261-278.



------------------. 1992. "Movilidad de status ocupacional y movilidad educacional en la ciudad de Buenos Aires." Pp. 229-250 en Después de Germani, Jorge Raúl Jorrat y Ruth Sautu (comps.).



------------------. 1997. "En la huella de los padres: Movilidad ocupacional en el Buenos Aires de 1980." Desarrollo Económico 37: 91-116.



------------------ y Luis R. Acosta. 1992. "Aproximaciones a la medición del status socioeconómico de las ocupaciones en Argentina." Estudios del Trabajo 4: 79-106.



------------------ y Ruth Sautu (comps.). 1992. Después de Germani: Exploraciones sobre estructura social de la Argentina. Buenos Aires: Paidós.



Kerckhoff, Alan C. y Keith E. Davis. 1962. "Value Consensus and Need Complementarity in Mate Selection." ASR 27: 295-303.



King, Gary. 1986. "How Not to Lie with Statistics: Avoiding Common Mistakes in Quantitative Political Science." American Journal of Political Science, 30, 3: 666-687.



Korzeniewicz, Roberto P. y Timothy P. Moran. 1997. "World-Economic Trends in the Distribution of Income, 1965-1992." AJS: 1000-1039.



Lattes, Alfredo E. 1975. "El crecimiento de la población y sus componentes demográficos entre 1870 y 1970", cap. 2, y "Redistribución espacial y migraciones", cap. 4, en Z. R. de Lattes y A. E. Lattes (comps.) La población de Argentina. Buenos Aires: INDEC.



------------------ y Zulma R. de Lattes. 1992. "Auge y declinación de las migraciones en Buenos Aires" (págs. 176-96), en Jorrat y Sautu (comps.).



Laumann, Edward O. 1970. Social Stratification: Research and Theory for the 1970s. Indianapolis: Bobbs-Merrill.



Levine, Joel H. y John Spadaro. 1991. "Occupational mobility: a structural model", en Barry Wellman y S. D. Berkowitz (comps.) Social Structures: A Network Approach. Cambridge: Cambridge University Press.



Linder, Marc y John Houghton. 1990. "Self-Employment and the Petty Bourgeoisie: Comment on Steinmetz and Wright." AJS, 96: 727-735.



Lockwood, David. 1958. The Blackcoated Worker. Nueva York: Allen y Unwin.



Luskin, Robert C. 1991. "Abusus Non Tollit Usum: Standarized Coefficients, Correlations, and R's." American Journal of Political Science, 35, 4: 1032-1046.



Mann, Michael. 1991. Las fuentes del poder social. Madrid: Alianza.



Manza, Jeff, Michael Hout y Clem Brooks. 1995. "Class Voting in Capitalist Democracies Since World War II: Dealignment, Realignment, or Trendless Fluctuation?". Annual Review of Sociology 21: 137-162.



Mare, Robert D. 1981. "Change and Stability in Educational Stratification." ASR 46: 72-87.



--------------. 1991. "Five Decades of Educational Assortative Mating", ASR 56: 15-32.



McClendon, McKee J. 1977. "Structural and Exchange Components of Vertical Mobility." ASR 42: 56-74.



Morris, Martina, Annette D. Bernhardt y Mark S. Handcock. 1994. "Economic Inequality: New Methods for New Trends." ASR 59: 205-219.



Mosteller, Frederick (1968). "Association and Estimation in Contingency Tables." Journal of the American Statistical Association, 63.



Murmis, Miguel y Silvio Feldman. 1992. "Posibilidades y fracasos de las clases medias", en Jorge R. Jorrat y Ruth Sautu (comps.): Después de Germani; págs. 212-228.



Myles, John y Adnan Turegun. 1994. "Comparative Studies in Class Structure." Annual Review of Sociology, 20: 103-124.



Nielsen, François y Arthur S. Alderson. 1997. "The Kuznets Curve and the Great U-Turn: Income Inequality in U.S. Counties, 1970 to 1990." ASR 62: 12-33.



Nygård, Fredrik y Arne Sandström. 1981. Measuring Income Inequality. Estocolmo: Almquist y Wiskell. Citado en Nielsen y Anderson (1997).



Oficina Internacional del Trabajo. 1990. Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones. Ginebra: OIT.



Organization for Economic Cooperation and Development. 1992. Labour Force Statistics, 1970-1990. Paris: OECD. (Citado en Myles y Turegun, 1994).



Pakulski, Jan. 1993. "The Dying of Class or of Marxist Class Theory?." IS 8: 279-292



Panaia, Marta. 1994. "Generación de empleo en el sector cooperativo", en Norma Giarracca (comp.): Acciones colectivas y organización cooperativa. Buenos Aires: Centro Editor.



Parkin, Frank. 1971. Class Inequality and Political Order. New York: Praeger.



-------------. 1984. Marxismo y Teoría de Clases: Una crítica burguesa. Madrid: Espasa-Calpe.



Pawson, Ray. 1988. A Measure For Measures: a manifesto for empirical sociology. Londres: Routledge.



Petersen, Trond. 1992. "Alternative Ways of Modeling Mobility." Contemporary Sociology 21: 636-639.



Poulantzas, Nicos. 1969. Poder político y clases sociales en el Estado capitalista. México: Siglo XXI.



Powers, Mary G. (comp.). 1982. Measures of Socioeconomic Status. Boulder: Westview.



República Argentina. Instituto Nacional de Estadística y Censos. 1983. Censo nacional de población y vivienda 1980. Serie D Población: Resumen Nacional. Buenos Aires: Ministerio de Economía.



República Argentina. Instituto Nacional de Estadística y Censos. 1992. Censo nacional de población y vivienda 1991. Serie B. Buenos Aires: Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos.



Robinson, Robert V. (1984). "Reproducing Class Relations in Industrial Capitalism." ASR 49: 182-195.



Rose, David y Gordon Marshall. 1986. "Constructing the (W)right Classes'." Sociology 20: 440-455.



Rosenfeld, Rachel A. y Arne L. Kalleberg. 1990. "A Cross-National Comparison of the Gender Gap in Income." AJS 96: 69-106.



Sautu, Ruth. 1992. "La estructura ocupacional por sexo en la Argentina, 1980. En Jorrat y Sautu (comps.). Págs. 197-211.



Sewell, William H. Jr., Robert M. Hauser y Wendy C. Wolf. 1980. "Sex, Schooling, and Occupational Status." AJS 86: 551-583.



---------------------. 1992. "A Theory of Structure: Duality, Agency, and Transformation." AJS 98: 1-29.



--------------------- y Robert M. Hauser. 1992. "The Influence of the American Occupational Structure on the Wisconsin Model." Contemporary Sociology 21: 598-603.



Simpson, Ida H., David Stark y Robert A. Jackson. 1988. "Class Identification Processes of Married, Working Men and Women." ASR 53: 284-293.



Sin-Kwok Wong, Raymond. 1992. "Vertical and Nonvertical Effects in Class Mobility: Cross-National Variations." ASR 57: 396-410.



Smith, Michael R. 1990. "What is New in "New Structuralist" Analyses of Earnings?" ASR 55: 827-841.



Steinmetz, George and Erik O. Wright. 1989. "The Fall and Rise of the Petty Bourgeoisie." AJS 94: 973-1018.



------------------------------------. 1990. "Reply to Linder and Houghton." AJS 96: 736-740.



Sorensen, Aage B. 1990. "Throwing the Sociologists Out? A Reply to Smith." ASR 55: 842-845.



----------------. 1996. "The Structural Basis of Social Inequality". AJS 101: 1333-1365.



Sorensen, Annemette. 1994. "Women, Family and Class". Annual Review of Sociology 20: 27-47.



Tam, Tony. 1997. "Sex Segregation and Occupational Gender Inequality in the United States: Devaluation or Specialized Training?." AJS 102: 1652-1692.



Theil, Henry. 1967. Economics and Information Theory. Chicago: Rand McNally.



------------. 1972. Statistical Decomposition Analysis. Amsterdam: North-Holland.



Therborn, Goran. 1982. "What Does the Ruling Class Do When it Rules?". En Anthony Giddens y David Held (comps.): Classes, Power, and Conflict. Berkeley: The University of California Press.



Torrado, Susana. 1992. Estructura social de la Argentina: 1945-1983. Buenos Aires: De la Flor.



Torres, Horacio A. 1992. "Cambios en la estructura socioespacial de Buenos Aires a partir de la década de 1940." Págs. 158-175 en Jorrat y Sautu (comps.).



Treiman, Donald J. Occupational Prestige in Comparative Perspective. New Yor: Academic Press.



Wainerman, Catalina. 1979. "Educación, familia y participación económica femenina en la Argentina." Desarrollo Económico 72: 511-537.



Wallerstein, Immanuel. 1997. "Social Science and the Quest for a Just Society." AJS 102: 1241-1257.



Western, Mark y Erik O. Wright. 1994. "The Permeability of Class Boundaries to Intergenerational Mobility Among Men in the United States, Canada, Norway y Sweden". ASR 59: 606-629.



Wong, Raymond Sin-Kwok. 1990. "Understanding Cross-National Variation in Occupational Mobility." ASR 55: 560-573.

Wright, Erik O. y Luca Perrone. 1977. "Marxist Class Categories and Income Inequality." ASR 42: 32-55.

-------------- y Bill Martin. 1987. "The Transformation of the American Class Structure, 1960-1980." AJS 93: 1-29.



--------------. 1989. "The Comparative Project on Class Structure and Class Consciousness: An Overview". Acta Sociologica, 1: 3-22.



-------------- y Donmoon Cho. 1992. "The Relative Permeability of Class Boundaries to Cross-Class Friendships: A Comparative Study of the United States, Canada, Sweden, and Norway". ASR 57: 85-102.



--------------. 1983. Clase, crisis y estado. Madrid: Siglo XXI.



--------------. 1985. Classes. Londres: Verso.





--------------. 1993. "Typologies, Scales, and Class Analysis: A Comment on Halaby and Weakliem's 'Ownership and Authority in the Earnings Function'." ASR 58: 31-34.



--------------. 1994. Interrogating Inequality. Londres: Verso.



--------------. 1995a. "Análisis de clase", en Julio Carabaña (comp.).



--------------. 1995b. "Clase y política", en J. Carabaña (comp).



--------------. 1995c. "Reflexionando, una vez más, sobre el concepto de estructura de clases", en Carabaña y de Francisco (comps.).



Wonnacott, Thomas H. y Ronald J. Wonnacott. 1981. Regression: A Second Course in Statistics. New York: Wiley.



Yamaguchi, Kazuo. 1983. "The Structure of Intergenerational Occupational Mobility." AJS 88: 718-745.



----------------. 1987. "Models for Comparing Mobility Tables: Toward Parsimony and Substance." ASR 52: 482-494.





























1. . Este coeficiente de variabilidad es el cociente de la desviación estándar en la media aritmética, lo que permite ver la variabilidad como porcentaje de esta última.

2. . Preferimos hablar de "orígenes" y "destinos" educacionales haciendo referencia al nivel de educación de los padres y del encuestado respectivamente ya que, como se verá más adelante, la educación de los padres no hace referencia a una generación específica en el tiempo.

3. . Ya habíamos descripto (Jorrat, 1992, p. 232, nota 6) que los estadísticos considerados en las expresiones de movilidad eran Y y X, en este caso medias aritméticas de los años de educación de los entrevistados y de sus padres respectivamente, además de sy y sx, desviaciones estándar de los valores de Y (indicador de desigualdad en la distribución de destino) y de X (indicador de desigualdad en la distribución de origen); finalmente, se consideraba r, el coeficiente de correlación lineal simple entre los valores de X e Y, tomado como indicador

de inmovilidad de intercambio entre las posiciones de origen y destino.

4. . Reproduciendo puntualizaciones anteriores, notamos que "Para el nivel agregado, McClendon plantea las limitaciones de la media aritmética como un estadístico útil para describir el monto promedio de movilidad absoluta y de intercambio en dicho nivel, atento a que los movimientos ascendentes y descendentes se compensarían entre sí, sugiriendo elegir como estadístico único para describir el monto agregado de los distintos tipos de movilidad a la raíz cuadrada del segundo momento de las diferentes distribuciones de movilidad" (Jorrat, 1992, pág. 232, nota 7). También agregábamos allí que en un trabajo previo (Acosta y Jorrat, 1992b, pág. 10), habíamos señalado "que la raíz cuadrada del segundo momento será una medida de la dispersión de la posición ocupacional de los hijos respecto de la posición ocupacional de los padres, así como la desviación estándar lo es respecto de la media aritmética de la posición ocupacional de los hijos".

5. . Como señala McClendon (p. 64), "la medida de la movilidad absoluta puede ser expresada en términos de las características estructurales de las distribuciones de origen y destino, medidas por las medias y desviaciones estándar, y por la correlación entre las distribuciones (que se definirá como un índice de la movilidad de intercambio)".

6. . El monto de movilidad de intercambio depende -como lo puntualiza McClendon- de la interacción entre la varianza de la distribución de destino y la correlación entre ambas distribuciones (origen y destino). También indica el autor que (1 - r) podría ser considerado, en términos comparativos, como un índice de movilidad de intercambio.

7. . Tal como lo señaláramos en discusiones anteriores, hay dos cambios que dan cuenta del monto de movilidad estructural: los cambios estructurales intergeneracionales en el nivel promedio de estudios y los cambios en la desigualdad de niveles

educacionales.

8. . Si bien a nivel individual la movilidad absoluta es igual a la suma de la movilidad estructural más la de intercambio, ello no ocurre para el nivel agregado como puntualiza McClendon y lo señaláramos en el pasado, "a menos que la covarianza entre la movilidad estructural y de intercambio sea cero" (McClendon, 1977, p. 65). Observa este autor, como control, que puede demostrarse que "el segundo momento de la movilidad absoluta es igual a la suma de los segundos momentos de la movilidad estructural y de la de intercambio, más dos veces su covarianza" (p. 65).

9. . Como en la fórmula de la movilidad de intercambio entran los valores de sy y de (1-r), ambos valores son más bajos en el caso de las mujeres.

10. . Señalo una errata en el Cuadro 2 del texto de 1992, que indicaba un valor de correlación para los varones de 0,40 cuando en realidad era 0,49; ello, de alguna manera, podría haberse advertido en el comentario de ese cuadro.

11. . Las columnas y filas de totales son referidas en la literatura como "marginales" de los cuadros, porque aparecen en el margen.

12. . De aquí que usaremos las expresiones "generacional" o "intergeneracional" entre comillas, para indicar que no se trata de generaciones propiamente dichas.

13. . Si pensamos en un encuestado promedio de 35 años de edad, habría nacido en 1960 y si cuando nació su padre tenía 25 años este último habría nacido en 1935. Una cosa era la

posibilidad de estudios a comienzos de los años 40, otra a partir de 1965.

14. . Se indica también obtener la movilidad "estructural" según el índice de "disimilitud", sumando las diferencias positivas entre las marginales, en un sólo sentido. La única diferencia positiva, si decidimos restar los totales columnas de los totales filas, es la primera (1499 - 932), que arroja un total de 567, que dividido en 1902 vuelve a llegar al valor de 29,8%.

15. . No asimilar estos valores a los obtenidos según McClendon, donde si bien las definiciones tienen reminisencias y antecedentes similares, las menciones de la literatura aquí se refieren a agrupamientos en unas pocas categorías de ocupaciones (educación en este caso) en una tabulación cruzada de orígenes (padres) y destinos (encuestados). La construcción de McClendon descansa en un valor específico para cada observación (encuestado) ya sea de años de educación o de status o prestigio ocupacional. Mientras en el agregado se trabaja con el cruce de niveles de educación -del encuestado y su padre- tales como primaria, secundaria y superior, McClendon propone una alternativa al análisis de regresión dando puntajes (años de educación) a cada observación individual (a cada encuestado y su padre). Según nuestra información, no se han dado en la literatura posterior intentos de aproximación o diferenciación de estas elaboraciones.

16. . Del total de 1902 casos, 1086 casos (un 57.1%) son inmóviles -suma de la diagonal principal-, ya que coinciden allí los niveles educacionales de padres e hijos. Los que están en las tres celdas del ángulo inferior izquierdo suman 88 casos (un 4.6%), que expresarían movilidad descendente; finalmente, los que están en las tres celdas del ángulo superior derecho suman 728 casos (un 38.3%), que expresarían movilidad ascendente.

17. . Hout (1983, p. 18) agrega que hay defensas de este índice en la literatura porque su valor es siempre el mismo para una tabla dada, mientras que las alternativas que se presentan a partir de un determinado modelo que ajusta los datos derivan su valor del mismo, señalando que es esta propia insensibilidad lo cuestionable. "No importa qué modelo es correcto para una tabla de movilidad dada, la razón de movilidad es siempre la misma. Entonces, ésta da en el mejor de los casos una idea imperfecta sobre la estructura de asociación en la tabla (...). Peor, es a menudo inconducente. La razón de movilidad no debería ser interpretada como una medida de asociación".

18. . Su fórmula (Agresti, 1984; pág. 10) es G2 = 2 õi õj nij log (nij /mij). Los nij son los valores observados y los mij los esperados bajo independencia estadística. Los grados de libertad se obtienen como (r-1) x (c-1); el logaritmo es el logaritmo natural. Señala Agresti la equivalencia de este estadístico con el de Chi cuadrado (X2), puntualizando que "Generalmente, los componentes de G2 suman exactamente al valor de G2 para la tabla completa, mientras que los componentes de X2 no suman necesariamente al valor de X2 para la tabla completa. Esta característica de aditividad del estadístico de razón de verosimilitud G2 [es] usada ... en la construcción de modelos para descomponer al estadístico en partes que representan diversos efectos" (p. 14). Para cualquiera de estos estadísticos, valores más grandes proveen mayor evidencia contra la hipótesis nula" -pág. 10-).

19. . Los datos y tabulados utilizados en este informe, fuera de procesamientos propios de los mismos, fueron facilitados por el Inter-University Consortium for Political and Social Research. Los datos fueron originalmente recolectados por Gino Germani. Los derechos para el uso de estos datos fueron cubiertos por los fondos que el CONICET otorgó para esta investigación.

20. . Nos parece la alternativa más recomendable, ya que el propio Germani trabajó muy poco los datos de la muestra más amplia. De todas formas, estamos interesados en problemas de estratificación y movilidad, siendo los datos de jefes de hogar los usados por Germani a estos fines; no se podría estudiar movilidad con la muestra amplia de Germani, ya que no existen las preguntas pertinentes para los miembros del hogar.

21. . En cuanto a la interpretación generalizada del coeficiente de determinación, R2, como "porcentaje de variabilidad explicada", se verá más adelante que la misma no está exenta de críticas. Decimos en estos casos que la educación de uno de los miembros de la pareja "explica" la del otro en un sentido restringido, casi descriptivo, no en el sentido de que la educación de uno "influencia" la educación del otro.

22. . Una ecuación de regresión múltiple relaciona una variable dependiente con varias variables independientes. La misma permite estimar el cambio promedio en la variable dependiente vinculado al cambio en una unidad de la variable independiente bajo consideración, dada la presencia de las otras variables independientes. La estandarización de las variables busca superar el problema de las distintas unidades de medida de las mismas. En nuestro caso la estandarización es necesaria para la distinción de efectos directos, indirectos y totales o generalizados. El efecto directo de una variable independiente

sobre la dependiente es el efecto que surge cuando todas las variables intermedias se mantienen constantes. El efecto total incluye todos los efectos de las variables intermedias, sumando todos los efectos directos e indirectos. En una ecuación de regresión donde la variable dependiente sea la educación del encuestado y las independientes la educación del padre y la de la madre, el efecto directo de la educación del padre sobre la del encuestado está dado por el coeficiente de regresión de educación del padre en dicha ecuación. El efecto indirecto de la educación del padre sobre la del hijo vía la educación de la madre surge del producto del coeficiente de regresión de educación de la madre en la mencionada ecuación multiplicado por el coeficiente de correlación simple (o de regresión simple porque coinciden en este caso para variables estandarizadas) entre la educación de de la madre y la del padre. El efecto total está dado por el coeficiente de correlación simple (o de regresión simple) entre la educación del padre y la del entrevistado (ver, entre otros, Wonnacott y Wonnacott, 1981; cap. 5).

23. . Hablamos de un indicador muy grueso, no de las propuestas de modelos como las que pueden encontrarse en Hout (1982), pero para variables categóricas.

24. . Téngase presente la interpretación del cuadrado del coeficiente de correlación como indicador del porcentaje de variabilidad explicada de la variable dependiente por la/s independiente/s. Existen críticas a esta interpretación (Achen, 1982; King, 1986; Luskin, 1991). Achen, por ejemplo, afirma que la interpretación de que el valor de R2 indica el "porcentaje de variabilidad explicada" por la regresión es "una expresión que, para la mayoría de los científicos sociales, es de dudoso significado pero de gran valor retórico" (págs. 58-59).

25. . En una nota al pie, puntualizan su creencia de que "la oposición entre las concepciones de clase marxistas y weberianas que es en estos tiempos sacralizada en los textos de sociología es en muchos aspectos exagerada, especialmente en vista del hecho

de que no se puede considerar que el trabajo de ninguno de estos autores provea un enunciado canónico de su posición. Nuestro propio enfoque ha sido referido y discutido a menudo como 'weberiano', pero no consideraríamos esto como particularmente informativo o útil de alguna manera: para repetir, son las consecuencias, no los antecedentes, las que importan" (nota 10, pág. 37).

26. . Erikson y Goldthorpe introducen aquí una modificación con respecto a la clase de los "farmers", atento a la transformación radical de la agricultura en el curso de la industrialización, que lleva a que explotaciones de subsistencia o de tipo campesino sean suplantadas por "formas de producción orientadas hacia el mercado" y a que la comercialización familiar se vea suplantada "por un 'agribusiness' [agroindistria] de escala relativamente grande". Si bien los datos no permiten avances para reconocer todas estas situaciones, mencionan que un reconocimiento grueso es necesario para "la movilidad ascendente colectiva de los agricultores [farmers] tratando a la Clase IVc diferentemente como clase de origen y como clase de destino", ubicándola dentro de la división intermedia cuando se la considera clase de destino y relegándola a las posiciones más bajas con las Clases VIIa y VIIb cuando se la considera clase de origen (pág. 46). Debemos notar que en nuestros análisis posteriores utilizando el esquema de Goldthorpe y colaboradores no usamos esta alternativa, sino que consideramos siempre a tales agricultores junto a los pequeños propietarios (o a la pequeño

burguesía de las clases intermedias de Goldthorpe).

27. . En una nota al pie, Wright reconoce que teóricos identificados con el enfoque weberiano se refieren también a la explotación, entre ellos Anthony Giddens (1982) y Michael Mann (1987). Pero, piensa que cuando así lo hacen "hablan con voz marxiana" (pág. 38; nota 20).

28. . Las instrucciones pertinentes para la construcción de estas categorías, según las preguntas de nuestro cuestionario y atendiendo a la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones de la OIT (CIUO 1988), se ofrecen en el Apéndice D.

29. . Agrega Goldthorpe, en una nota a pie de página, que "Desde otra posición del marxismo estructuralista, la de Nicos Poulantzas (1975), se considera a los profesionales, administradores y directivos como una 'fracción' de reciente aparición dentro de la pequeña burguesía -es decir, dotada de una ubicación de clase no problemática-; pero, al mismo tiempo, se considera que manifiestan en su orientación sociopolítica un conflicto básico entre sus funciones productivas y sus funciones no productivas (políticas e ideológicas) dentro de la división del trabajo" (1995, pág. 232, nota 5).

30. . Agrega Goldthorpe en una nota a pie de página que "Como oportunamente ha señalado Gouldner, tal diferenciación interna de las clases es habitual y no debe considerarse de ninguna manera que anula la posibilidad de una acción política basada en la clase, sobre todo cuando la naturaleza de ésta se entiende adecuadamente -citando inmediatamente a Gouldner (1979, pág. 31)-: 'por lo general, las clases mismas no intervienen en la lucha política activa; los participantes activos en la lucha política son normalmente organizaciones: partidos, asociaciones, vanguardias. Las clases son las bases de aprovisionamiento donde estas organizaciones movilizan, reclaman y reclutan sus apoyos y en cuyo nombre legitiman sus luchas'." (Golthorpe, 1995, pág. 241, nota 15).

31. . Goldthorpe comenta en una nota a pie de página que "El grupo fronterizo más importante en las sociedades occidentales modernas podría ser el formado por los directivos y ejecutivos de compañías que al mismo tiempo tienen intereses de propiedad no despreciables en ellas, y en cuyo caso es difícil decir en qué medida sus posiciones de control provienen de su propiedad -como en el caso del empresario capitalista clásico- o en qué medida su propiedad es el resultado, y la recompensa, de una carrera burocrática exitosa" (pág. 242, nota 16).

32. . Puntualiza Carabaña (1989; pág. 3) que en el libro Classes de Wright, "el concepto de clases debería ser definido como relaciones antagonistas de explotación en el proceso de producción.

Me parece que el único modelo en el mundo real que satisface estos requerimientos axiomáticos, si se interpretan estrictamente, es una estructura de dos clases, mejor de capitalistas y obreros. Tratése de introducir una tercera clase: ¿podría ser antagonista con las otras dos, explotadora de o explotada por ellas? Supóngase que A explota a B, y B hace la misma cosa a C. Si A toma de B justo lo que B toma de C, entonces B es neutral en relación a la explotación. Y este es, en realidad, el caso de la pequeña burguesía, que entonces no satisface el criterio establecido aquí. Si toma más, entonces ambos son explotados por A, aunque en diferente medida. Si toma menos, entonces ambos son explotadores de C a diferentes niveles, porque un explotador no puede ser explotado al menos que formulemos una regla de explotación entre explotadores -una meta-regla, una regla de segundo nivel acerca de cuál de los ladrones tiene mejores títulos al producto de la explotación (y este es el caso de gerentes y supervisores). Pero, por otra parte, si las relaciones fueran verdaderamente explotadoras y antagonistas, ello excluiría cualquier alianza permanente entre dos de los grupos, de manera que la lucha debería ser de todos contra todos. Por otro lado, el significado de 'producción'es ambiguo. Hablando estrictamente, aun las relaciones feudales no satisfacían los requerimientos de producción. De hecho, lo nuevo de Classes es que Wright, construyendo sobre Roemer, hace una interpretación amplia de los requisitos de producción y explotación."



33. . Agrega Carabaña que "tampoco aclara bien por qué entre los empresarios prevalece el criterio del tamaño (otra vez cuantitativo) sobre el criterio de la cualificación, que no se les aplica ... " (pág. 120).

34. . Sugiere Carabaña que, de todos modos, el programa de investigación de Wright adolecía de una falla básica cual era "la ausencia, clamorosa, del sector de producción", que no distinguía entre obreros o propietarios de la agricultura, de la industria y de los servicios. "La pregunta es: ¿acaso el análisis de clase ha de prescindir de diferenciar entre lo rural y lo urbano a menos que se lograra establecer la existencia de una relación de explotación entre los sectores?" (pág. 121).

35. . Hacemos referencia aquí a la posibilidad de que un esquema conceptual -y su construcción categorial- pueda "explicar" cierto monto de variación en los ingresos -tomando estos últimos como inescapables indicadores de "intereses materiales" e íntimamente ligados a las construcciones conceptuales. Ello no tiene que ver con que los individuos puedan "tomar conciencia" de intereses comunes por pertenencia a una clase -frente a intereses opuestos de otros grupos- y, eventualmente, realizar acciones según sus intereses. Sorensen (1996) esquematiza el siguiente escenario para un posible proceso de este tipo, descripción que no requeriría de definiciones específicas de clase: "Los intereses basados en ventajas y desventajas causados por la distribución de rentas asociadas a posiciones estructurales serán inicialmente intereses latentes (...). Se vuelven intereses manifiestos y forman las bases para la acción cuando son descubiertos y adoptados por los ocupantes de posiciones. El proceso de adopción de intereses es el proceso llamado formación de clase en el análisis de clase marxista o weberiano. Es un proceso donde las clases se convierten en actores a través de una serie de etapas ...: despertar de clase, identificación de clase, conciencia de clase y conciencia de clase revolucionaria. El proceso, como es conceptualizado

usualmente, sigue un simple escenario durkheimiano. Personas con intereses objetivos similares, es decir, ubicados en posiciones similares en la estructura social, se moverán eventualmente -debido al paso del tiempo y a la fuerza de la asociación- desde el no despertar hacia la conciencia de clase revolucionaria, donde se dan cuenta de que sólo por medio de cambiar la estructura social se creará una redistribución de ventajas y desventajas. El escenario, por supuesto, no depende de la existencia de 'clases' que satisfagan ciertos criterios específicos. Presumiblemente todo lo que se necesita para que el escenario se ponga en movimiento es que existan intereses asociados a posiciones, como resultado de la ubicación de ventajas y desventajas" (págs. 1359-1360).

36. . Añade Sorensen (1994) en una nota: "Esta práctica de investigación es la fuente de muchos malos entendidos en el debate sobre la unidad apropiada de investigación en el análisis de estudios de estratificación. Mucho de este debate (...) fue consecuencia del hecho de que investigadores, como Blau y Duncan (1967), Goldthorpe (1980) y Erikson y Goldthorpe (1992), usaron las experiencias ocupacionales de los hombres como indicadores de la clase social de sus familias, y la movilidad ocupacional intergeneracional de los hombres como un indicador del régimen de movilidad en una sociedad, y que otros, notablemente investigadores interesados en las carreras ocupacionales de las mujeres y la desigualdad de géneros en el mercado de trabajo, vieron estos estudios como de la clase social o de la movilidad ocupacional individual de los hombres" (nota 5; pág. 31).

37. . Estos ingresos no informados se distribuyen así:

. son 21,2% de los con ocupación actual o no (20 años +);

. son 13,4% de varones c/ocupac. actual o no (20 años +);

. son 28,0% de mujeres c/ocupac. actual o no (20 años +);

. son 17,3% de los con ocupación actual o no (25-64 años);

. son 10,1% de varones c/ocupac. actual o no (25-64 años);

. son 23,4% de mujeres c/ocupac. actual o no (25-64 años);

. son un 7,3% de los con trabajo en semana de referencia.

Del total de los sin información de ingreso (603 casos):

. 10,0% trabajaba tiempo completo

. 2,9% trabajaba parte del tiempo

. 0,5% estuvo enfermo semana de referencia

. 5,6% estaba desocupado/cesante/buscando empleo

. 20,2% eran jubilados o pensionados

. 1,7% estudiaba solamente

. 30,9% estaban en tareas del hogar solamente

. 28,2% no registraban ocupación en algún

momento.

38. . Hubo dudas sobre utilizar la expresión "clase trabajadora" o "clase obrera", pero siempre con la idea de que no debían estar las dos juntas y de que debía mantenerse el esquema de tres alternativas, para facilitar las comparaciones con el relevamiento estadounidense. Finalmente nos decidimos por la primera alternativa; los resultados sugieren que hubiese sido conveniente, o más rendidor, usar la segunda. En la instancia de prueba piloto no hubo margen para detectar esta situación.

39. . Algunos datos, para un período precedente, parecen apuntar en este sentido. Así, Panaia (1994) señala, según datos no publicados de los Censos Económicos de 1974 y 1985 que el crecimiento intercensal demostraría que "el desarrollo de las pequeñas empresas y microestablecimientos productivos tienden a generar mayor empleo" aunque "tienen poca capacidad de

acumulación de capital y fuertes estrangulamientos financieros" (pág. 38).

40. . Inclinándose por la alternativa contraria, Torrado (1992), propone, dado "el escaso peso relativo" del servicio doméstico, "y a los fines de simplificar el anális", considerar a estos trabajadores "como más próximos a los trabajadores independientes (lo que significa que están agregados dentro del 'estrato autónomo'de la clase obrera)", aunque preserva "la posibilidad de discriminarlos" en otros momentos del análisis (págs. 111-112). En nuestro caso pueden ser reclasificados por otros investigadores.

41. . Hay una crítica más general de Linder y Houghton (1990) a Steinmetz y Wright (1989): "... aunque definir a los auto-empleados como 'ser su propio patrón' (...) seguramente captura una dimensión muy importante, no carece de sus propias ambigüedades" (pág. 728). Es de interés considerar aquí in extenso un comentario de Steinmetz y Wright sobre la crítica de Linder y Houghton: "... a un nivel más conceptual, desearíamos cuestionar el punto de vista de Linder y Houghton de que sólo las personas auto-empleadas completamente autónomas con suficiente capital como para involucrar 'riesgo empresarial real (por ejemplo, de pérdida de activos de capital existentes y no meros ingresos potenciales)' deberían considerarse 'pequeño burgueses'. Consideremos uno de los casos que ellos discuten: los trabajadores de los servicios nominalmente auto-empleados que proveen cuidado de niños. Tales personas generalmente no tienen un capital para mencionar (a menos que posean una casa específicamente dedicada a proveer servicios de cuidado de niños) y típicamente ganan muy poco ingreso de su actividad por cuenta propia. ¿Cómo se los debería ubicar en la estructura de clases? Dentro del análisis marxista, la cuestión básica es cómo debería ser entendida su ubicación dentro de las relaciones de producción. Si venden su servicio de trabajo a los individuos que compran tales servicios directamente por su valor de uso, entonces tales proveedores serían caracterizados como pequeño burgueses, aun si sus ingresos fueren bajos. Pero si tales servicios son vendidos a capitalistas, de manera tal que después de vender su fuerza de trabajo el trabajo de los proveedores es desempeñado dentro de la producción capitalista bajo el control de la firma, entonces ellos serían trabajadores, aun si todavía mantuvieran el status legal de 'auto-empleados'. Las propiedades relacionales del trabajo son enteramente diferentes para quienes cuidan chicos en su propia casa sobre la base de un precio por horas [fee for service] que para un empleado de una firma de cuidado de niños, independientemente de la clasificación legal de su status de empleo. Un punto de vista similar puede ser ofrecido referente al contraste entre un carpintero auto-empleado que vende servicios de carpintería a individuos para reparaciones hogareñas y un carpintero nominalmente auto-empleado que trabaja realmente para una firma capitalista de construcción. El primero sería caracterizado como perteneciente a la pequeño-burguesía; el último estaría probablemente en la clase obrera. El ingreso no debería ser un criterio definitorio de pertenencia a la pequeño burguesía" (págs. 738-739).

42. . El cálculo del coeficiente de correlación lineal simple (Pearson) en el caso de las ocupaciones o posiciones de clase debe tomarse con cuidado, ya que se introduce el supuesto de la existencia de un ordenamiento entre tales posiciones tipo escala de intervalos.

43. . La categorización de Wright no puede utilizarse en este caso, porque los requerimientos de la misma no permiten aplicarla a los padres.

44. . Elegimos la propuesta de Goldthorpe porque la estadounidense está muy pegada a la clasificación ocupacional censal y tiene un menor sentido conceptual de ordenamiento de clase -más allá de que introduzca mejores o peores posibilidades de diferenciación empírica de variables claves como educación e ingreso-, mientras que la de Wright ofrece una menor diferenciación interna dada la gran concentración de casos en su categoría "Proletarios".

45. . Raftery (1986, p. 145) señala que "aproximadamente, en grandes muestras, -2 log B = L2 - (df) log N, donde N es el tamaño muestral total". B se define de la siguiente forma: "La pregunta a la que realmente deseamos responder ... puede ser mejor expresada como sigue: ¿qué modelo describe mejor las principales características de la realidad social tal como se refleja en los datos? Una pregunta íntimamente relacionada y más precisa es: dados los datos, ¿cual entre M0 y M1 es más probable que sea el modelo verdadero?" Agrega que esta última pregunta

puede responderse "calculando las chances ('odds') posteriores para M0 contra M1 definida por B = Prob [M0 es el verdadero modelo dados los datos] / Prob [M1 es el verdadero modelo dados los datos]". L2 es nuestro G2, (df) son los grados de libertad en cada caso y el log es el logaritmo natural.

46. . Los parámetros estimados para 1961 y 1969 se presentan un poco más adelante.

47. . Como una digresión, puede señalarse que si bien el enfoque de Wright no puede ser utilizado para el estudio de la movilidad en la medida en que se pretenda una definición de clase de los padres tan elaborada como el enfoque requiere para los propios encuestados, su categorización lleva a una descripción de la estructura de clases de la Argentina urbana promediando los años 90 muy en línea con la hipótesis de la proletarización, en la medida en que se acuerde eliminar de las "clases medias" a la pequeña burguesía y a una gran cantidad de trabajos no manuales semi o no calificados, como plantea el enfoque de Wright.

48. . El enfoque de Wright no puede aplicarse al primer trabajo del encuestado, al menos según su estricta batería de preguntas, que no se formuló en ese caso. La clasificación estadounidense, por su parte, responde menos a una conceptualización teórica de clase.

49. . Hallazgo de trabajos anteriores nuestros sobre este tema y a partir de similar metodología (Jorrat 1992) no son del todo consistentes con los actuales, lo que requerirá profundizar la indagación. Para evaluar las diferencias, habrá que tener en cuenta que en ese trabajo anterior se contaba con datos para Capital Federal solamente, que los años de educación para niveles incompletos se estimaba por el punto medio de años necesarios para completarlos, y que la información sobre ocupación era más limitada.

50. . Por supuesto, en este último caso los datos están menos discriminados, ya que las ocupaciones no tienen un puntaje específico como en el caso de los puntajes de prestigio, sino que las ocupaciones que caen en cada una de las quince categorías de la clasificación estadounidense reciben el puntaje de su categoría (que, por otra parte, no es un ordenamiento tipo escala de intervalos).

51. . Cuando a los efectos comparativos consideramos como variable dependiente no sólo a los puntajes de prestigio sino también a la posición de clase, debemos observar, como lo señalamos en el texto, que esta última tiene un nivel de agregación que no tienen las otras y que, además, tiene un ordenamiento que no puede considerarse como una escala de intervalos. Así, si bien al considerar coeficientes de correlación lineal simple con ingreso el valor más alto (al cuadrado) es para la construcción estadounidense (0.12), con un valor apenas inferior para la de Goldthorpe (0.10) y, más a la distancia, cerrando filas la de Wright (0.03), si uno considera un coeficiente más propiado para este caso, como E2 (eta cuadrado), el mayor valor corresponde a la propuesta de Wright (0.21), seguido muy de cerca por el de la investigación estadounidense (0.19) y, finalmente, por el de Goldthorpe (0.14), siempre en este caso para personas entre 25 y 64 años, datos no ponderados (no deben compararse magnitudes de R2 y E2). Cuando se usa el coeficiente más indicado E2, es la categorización de Wright la que alcanza a explicar una mayor variabilidad en los ingresos (21%) de las personas en edades activas (25-64 años).

52. . Los valores de correlación para todas las edades (20 años y más), siempre bajo el supuesto de que las clasificaciones constituyen aproximaciones a escalas, son:

Clasificación de Goldthorpe con la de Wright: 0.19

" " " " " Estadounidense: 0.88

" " Wright " " Estadounidense: 0.32

" " Goldthorpe " Status/Prestigio: 0.64

" " Wright " Status/Prestigio: 0.30

" Estadounidense " " " : 0.73

53. . Aquí es interesante una observación de Sorensen (1990): "Muchos sociólogos y economistas han encontrado que la educación tiene un efecto modesto sobre los ingresos cuando el criterio es el monto de varianza explicada. La magnitud del efecto es en realidad irrelevante para la teoría del capital humano" (pág. 843). En cuanto a las diferencias por sexo, Tam (1997), en un trabajo reciente, luego de señalar el carácter robusto de los hallazgos empíricos de "efectos salariales significativos de composición por sexo de las ocupaciones" (pág. 1655) y de la existencia de una creencia por parte de los sociólogos "de que la explicación yace en una devaluación cultural general del trabajo de las mujeres" (pág. 1655; énfasis original), plantea que existe un sesgo en las evidencias "a favor de la hipótesis de la devaluación debido al potencial sesgo de variables omitidas" (pág. 1659). En el Apéndice A, Cuadro A21, se presentan valores de algunas variables de interés, disponibles, por sexo.

54. . Una diferencia con el relevamiento de Blau y Duncan es que en su caso preguntaban por "el primer empleo de tiempo completo que tuvo después que dejó la escuela", mientras que en el nuestro especificamos "el primer trabajo que tuvo a partir de los 16 años, en el cual haya permanecido no menos de 6 meses, trabajando 4 horas o más por día". Es decir, no pedíamos un trabajo de tiempo completo sino de medio tiempo, lo circunscribíamos a una edad, 16 años, -que muchas veces los encuestados no respetaron en sus respuestas retrocediendo a edades menores-, y preferimos no hacer referencia a "después que dejó la escuela", que Blau y Duncan reconocen como problemático.

55. . Especifican Sewell y Hauser (1992): "El modelo de Wisconsin toma en cuenta el status socioeconómico y la medición de la habilidad como variables antecedentes [background], seguidas por variables intervinientes psicosociales -calificaciones en la escuela, la influencia de otros significativos, y las aspiraciones educacionales y ocupacionales- y, finalmente, por las variables de resultados, los logros educacionales y ocupacionales. Es decir, el modelo de Wisconsin es una cadena causal modificada en la que los procesos socio-psicológicos de logro académico, influencia social y aspiraciones intervienen entre los orígenes sociales y el logro de los adultos" (pág. 599).

56. . Existen diversos desarrollos metodológicos ligados a las discusiones más actuales mencionadas, que futuras elaboraciones de nuestro material podrán ir introduciendo si se considera que pueden arrojar nueva luz sobre los datos a mano. Ver algunas referencias críticas en Corcoran (1992).

57. . Recuérdese que para variables estandarizadas, la correlación lineal simple y el coeficiente de regresión tienen el mismo valor.

58. . Hay que puntualizar que esto es más problemático en una muestra nacional como la de Blau y Duncan que en una muestra como la nuestra circunscripta a una gran área urbana, donde el efecto de la fertilidad diferencial de los sectores rurales es mucho menor.

59. . Blau y Duncan sugieren, con razón, ser cautos al considerar el menor efecto sobre el status ocupacional del individuo del status de su primera ocupación comparado con el de la educación del encuestado, por los comentarios vertidos respecto de la medición del status de la primera ocupación.

60. . Se obtiene como la raíz cuadrada de 1 - R2, siendo este último el coeficiente de determinación o cuadrado del coeficiente de correlación múltiple. Téngase presente que el "path" residual está presentado de esta manera, sin la raíz cuadrada; dado que el coeficiente de determinación es interpretado como porcentaje de variabilidad explicada por la regresión, nos diría el porcentaje de variabilidad "no explicada".

61. . Una discusión, de cierta data ya, sobre el tratamiento de variables "no observables" en el análisis de "paths" puede encontrase en Hauser y Goldberger (1971).

62. . Una consideración crítica sobre esta metodología puede encontrarse en Hope (1972).

63. . Hauser y Warren (1997) notan, si bien no especifican en esta afirmación si comprende el status ocupacional medido directamente como prestigio, que "El status ocupacional ... parece más bien estable a través del tiempo. Por ejemplo, correlaciones observadas padre-hijo de status socioeconómico de las ocupaciones típicamente [varían en un rango] entre 0,35 y 0,45" (pág. 198). En nuestro caso, para mediciones según prestigio ocupacional, la correlación queda un poco por debajo (0,32).

64. . Para valores que no son los del diagrama pero que pueden obtenerse a partir de las regresiones del Cuadro 86, son igualmente centrales los efectos de la educación del individuo sobre su status actual, ya sea en forma bruta (0.600; Cuadro 86) o neta (0.418), siendo su efecto indirecto de 0.182. Así, un 70% del efecto bruto o generalizado de la educación sobre el status ocupacional del individuo es un efecto directo o neto; el efecto indirecto de la educación debe hacerse sentir más por el status de la primera ocupación del encuestado. Ese efecto indirecto de la educación vía el status de la primera ocupación del encuestado sobre su ocupación en 1995 se obtiene como producto del coeficiente de regresión del status de la primera ocupación sobre la actual controlando educación (0.342) con el coeficiente de correlación lineal simple entre educación y status de la primera ocupación (0.463), que arroja un valor de 0.158. Si se suma este valor al del efecto directo o neto de la educación sobre el status ocupacional en 1995 (0.442), se obtiene un valor de 0.600 que es el valor del coeficiente de correlación lineal simple entre educación y status ocupacional en 1995. En términos de estas tres variables -medidas todas sobre el propio encuestado-, puede señalarse que el efecto bruto o generalizado de la educación sobre el status ocupacional de 1995 del encuestado (0.600) se descompone en un efecto directo de 0.481 más un efecto indirecto vía la presencia del status de la primera ocupación (0.158).

65. . Considerando también una ecuación distinta de la utilizada para el diagrama, el efecto generalizado o bruto del status de la primera ocupación sobre la de 1995 (0.547) se descompone en un efecto directo de 0.342 más un efecto indirecto vía su educación de 0.205, que arroja el total del efecto bruto, 0.547.

66. . Por supuesto, también se plantea el problema de los indicadores utilizados, ya que estamos midiendo status ocupacional como prestigio; en el futuro, a partir de la aplicación de escalas "objetivas" y/o "mixtas", se podrá avanzar sobre estos temas.

67. . Señalamos únicamente lo que parece ser una cierta disminución de movilidad intergeneracional hacia los niveles superiores, al pasar alrededor de 35 años entre ambas mediciones. Ello no implica afirmaciones sobre los efectos que una posible creciente necesidad de credenciales superiores para aspirar a los "mejores" trabajos podría tener sobre el "mercado" educacional (que podría implicar entre otras cosas estudios más prolongados y especializados de los que llegan).

68. . Pensando en un encuestado promedio de 35 años (nacido en 1960), cuyo padre tenía digamos unos 25 años al nacimiento de su hijo (padre nacido en 1935) que habría cumplido la misma edad del encuestado en 1970, se estaría comparando las categorías ocupacionales o de clase, o el status (prestigio) ocupacional de alrededor de 1970 con las de 1995.